El Gobierno de Estados Unidos ha desplegado a agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) en varios grandes aeropuertos en Estados Unidos para suplir el papel de miles de empleados de seguridad, que no están acudiendo a sus puestos de trabajo al no estar recibiendo su salario.
Según informa el medio estadounidense CBS News, concretamente los agentes de este cuerpo especial han sido enviados a 14 aeropuertos diferentes, incluyendo el de Atlanta y el JFK en Nueva York. El Ejecutivo norteamericano ha declarado que estos agentes apoyarán las operaciones en el aeropuerto, pero que no llevarán a cabo registros de los pasajeros.
Trump aclara que no usarán máscaras
Los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) están cada vez ausentándose de sus puestos en mayor número, en algunos casos no habiendo recibido su salario desde hace semanas debido al cierre parcial del Gobierno que comenzó el pasado 14 de febrero. El pasado lunes, el número de los que no se presentaron al trabajo llegó a superar los 3.400 en todo el país.
Su ausencia, reporta CBS, está generando largas colas y hasta horas de espera en los puntos de control aeroportuarios. Por ello, este lunes el ‘zar de la frontera’ (director de ICE) Tom Homan anunció este lunes que cientos de agentes del ICE han sido desplegados en 14 aeropuertos estadounidense, incluyendo Nueva York, Atlanta y Houston.
Al respecto, el presidente estadounidense, Donald Trump, comentó a la prensa el lunes que había solicitado a los agentes de ICE que no usaran máscaras en las operaciones en el aeropuerto, al contrario de lo que habían hecho en otras ocasiones.
«Soy un firme defensor de que deberían poder usar máscaras cuando van a cazar asesinos, criminales y otros», dijo. «Pero en el caso de los aeropuertos, les he pedido que se quiten las máscaras. No me parecía que fuese una imagen apropiada para un aeropuerto».
El administrador adjunto en funciones de la TSA, Adam Stahl, expuso que los agentes del ICE en los aeropuertos ayudarían al resto del personal de seguridad en «funciones no especializadas», de modo que los trabajadores de la propia TSA pudieran centrarse en tareas específicas del ámbito de la aviación.
Caos en los aeropuertos estadounidenses
La generalización de las ausencias del personal de seguridad en los aeropuertos estadounidenses está perturbando de manera muy significativa su normal funcionamiento. Por ejemplo, en el Hospital Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans, hasta un 42,3% de los empleados de seguridad se ausentó el domingo, una cifra similar a la registrada en el Hartsfield-Jackson en Atlanta.
En otros (como el Intercontinental George Bush de Houston o el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Washington) hasta un tercio de estos trabajadores dijo que estaba enfermo y que no acudirían a sus puestos de trabajo.
Por ello, se está avisando a los pasajeros para que acudan al aeropuerto con entre tres y cuatro horas de antelación. Incluso, el departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) dijo que los tiempos de espera han llegado a ser tan elevados que los viajeros están «durmiendo en el aeropuerto» para evitar perder sus vuelos.
Los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) llevan semanas sin cobrar, por lo que muchos han dejado de acudir a sus puestos de trabajo.
El Gobierno de Estados Unidos ha desplegado a agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) en varios grandes aeropuertos en Estados Unidos para suplir el papel de miles de empleados de seguridad, que no están acudiendo a sus puestos de trabajo al no estar recibiendo su salario.
Según informa el medio estadounidense CBS News, concretamente los agentes de este cuerpo especial han sido enviados a 14 aeropuertos diferentes, incluyendo el de Atlanta y el JFK en Nueva York. El Ejecutivo norteamericano ha declarado que estos agentes apoyarán las operaciones en el aeropuerto, pero que no llevarán a cabo registros de los pasajeros.
Trump aclara que no usarán máscaras
Los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) están cada vez ausentándose de sus puestos en mayor número, en algunos casos no habiendo recibido su salario desde hace semanas debido al cierre parcial del Gobierno que comenzó el pasado 14 de febrero. El pasado lunes, el número de los que no se presentaron al trabajo llegó a superar los 3.400 en todo el país.
Su ausencia, reporta CBS, está generando largas colas y hasta horas de espera en los puntos de control aeroportuarios. Por ello, este lunes el ‘zar de la frontera’ (director de ICE) Tom Homan anunció este lunes que cientos de agentes del ICE han sido desplegados en 14 aeropuertos estadounidense, incluyendo Nueva York, Atlanta y Houston.
Al respecto, el presidente estadounidense, Donald Trump, comentó a la prensa el lunes que había solicitado a los agentes de ICE que no usaran máscaras en las operaciones en el aeropuerto, al contrario de lo que habían hecho en otras ocasiones.
«Soy un firme defensor de que deberían poder usar máscaras cuando van a cazar asesinos, criminales y otros», dijo. «Pero en el caso de los aeropuertos, les he pedido que se quiten las máscaras. No me parecía que fuese una imagen apropiada para un aeropuerto».
El administrador adjunto en funciones de la TSA, Adam Stahl, expuso que los agentes del ICE en los aeropuertos ayudarían al resto del personal de seguridad en «funciones no especializadas», de modo que los trabajadores de la propia TSA pudieran centrarse en tareas específicas del ámbito de la aviación.
Caos en los aeropuertos estadounidenses
La generalización de las ausencias del personal de seguridad en los aeropuertos estadounidenses está perturbando de manera muy significativa su normal funcionamiento. Por ejemplo, en el Hospital Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans, hasta un 42,3% de los empleados de seguridad se ausentó el domingo, una cifra similar a la registrada en el Hartsfield-Jackson en Atlanta.
En otros (como el Intercontinental George Bush de Houston o el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Washington) hasta un tercio de estos trabajadores dijo que estaba enfermo y que no acudirían a sus puestos de trabajo.
Por ello, se está avisando a los pasajeros para que acudan al aeropuerto con entre tres y cuatro horas de antelación. Incluso, el departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) dijo que los tiempos de espera han llegado a ser tan elevados que los viajeros están «durmiendo en el aeropuerto» para evitar perder sus vuelos.
20MINUTOS.ES – Internacional
