Manos Limpias, una de las acusaciones populares de la causa en la que se investiga a Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, ha pedido al juez que archive el procedimiento para su asesora, Cristina Álvarez, y ha mostrado su disconformidad con llevar el procedimiento a un tribunal de jurado. De acuerdo con la acusación, la asesora obedecía órdenes de quien era su superior.
En un mensaje publicado en X, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha comentado que «casi dos años después, no lo ve claro ni la organización ultra que presentó la querella que ha dado lugar a este despropósito». «Aquella querella que, según la doctrina pacífica del TS, debió de ser inadmitida el primer día. Mucho daño irreparable se sigue causando», añade el ministro.
Manos Limpias ha remitido un escrito al juez Juan Carlos Peinado en el que no solo cuestiona la imputación de Álvarez, sino también que se investiguen delitos de intrusismo profesional, apropiación indebida o corrupción en los negocios. En cuanto a la asesora, argumenta que obedeció órdenes de quien era su superior jerárquico y así se vio «inmiscuida en las actividades privadas» de Begoña Gómez.
A juicio de Manos Limpias, de los cinco delitos de los que el juez aprecia indicios, solo debería investigar los de malversación y tráfico de influencias, pero considera imprescindible vincularlos con el delito de prevaricación. La cuestión es que la investigación del delito de prevaricación impediría seguir el procedimiento por el tribunal de jurado, porque la ley lo excluye.
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, no ha tardado en pronunciarse sobre la solicitud: «Casi dos años después, no lo ve claro ni la organización ultra que presentó la querella que ha dado lugar a este despropósito».
Manos Limpias, una de las acusaciones populares de la causa en la que se investiga a Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, ha pedido al juez que archive el procedimiento para su asesora, Cristina Álvarez, y ha mostrado su disconformidad con llevar el procedimiento a un tribunal de jurado. De acuerdo con la acusación, la asesora obedecía órdenes de quien era su superior.
En un mensaje publicado en X, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha comentado que «casi dos años después, no lo ve claro ni la organización ultra que presentó la querella que ha dado lugar a este despropósito». «Aquella querella que, según la doctrina pacífica del TS, debió de ser inadmitida el primer día. Mucho daño irreparable se sigue causando», añade el ministro.
Manos Limpias ha remitido un escrito al juez Juan Carlos Peinado en el que no solo cuestiona la imputación de Álvarez, sino también que se investiguen delitos de intrusismo profesional, apropiación indebida o corrupción en los negocios. En cuanto a la asesora, argumenta que obedeció órdenes de quien era su superior jerárquico y así se vio «inmiscuida en las actividades privadas» de Begoña Gómez.
A juicio de Manos Limpias, de los cinco delitos de los que el juez aprecia indicios, solo debería investigar los de malversación y tráfico de influencias, pero considera imprescindible vincularlos con el delito de prevaricación. La cuestión es que la investigación del delito de prevaricación impediría seguir el procedimiento por el tribunal de jurado, porque la ley lo excluye.
20MINUTOS.ES – Internacional
