Lágrimas y sonrisas. Qué doloroso y bello es el fútbol, un deporte al que el apelativo de deporte rey se le queda corto tras noches como la vivida en el Metropolitano. Resonaban los cánticos de la afición atlética con una fuerza inhumana pese a que el partido había finalizado 20 minutos atrás, entregada en especial a Griezmann , incapaz de abandonar el campo el francés, consciente de que pocas veladas le quedan como esta antes de vivir el sueño americano . Al mismo tiempo, Olmo recibía el premio a mejor jugador del partido con un poema por cara mientras sus compañeros, un poco antes, se habían desparramado por el césped entre sollozos e impotencia. Simeone , que había dado todo un espectáculo en los minutos finales con rezos, carreras y arengas casi bélicas a la grada mientras el Barça coqueteaba con el tercer gol, se desinfló a la llegada del pitido final, generosa su sonrisa aunque ya pensando en la final de Copa del sábado y en las esperadas semifinales. «Cómo juegan. Empezó el partido y no me lo podía creer. Con el 2-0 el equipo amenazaba con caerse, pero no lo hizo. Ellos, en el segundo tiempo, bajaron la intensidad. El partido lo empezamos a ganar cuando llegamos en el bus, llevo 14 años en el club y no dejo de emocionarme. Le doy las gracias a los jugadores. Ahora toca descansar. Tenemos muy claro lo que queremos y lo vamos a ir a buscar». «Han sido las 70.000 personas que estaban aquí hoy las que nos han permitido aguantar los extraordinarios ataques del Barcelona. La actitud del equipo ha sido maravillosa, nuestro entrenador es un especialista en crear este tipo de mentalidades. Así que gracias, gracias a esos 70.000», dijo Mateu Alemany , director deportivo de los colchoneros, a los micrófonos de Movistar Plus. Pura felicidad la del directivo que poco tuvo que ver con las pocas ganas de hablar que Hansi Flick mostró en sala de prensa. «Jugamos una fantástica primera parte, pudimos meter muchos más goles. Si ves los dos partidos, merecimos pasar. Pero así es el fútbol y la vida. En cualquier caso, estoy muy orgulloso de los chicos», analizó el alemán. «Todos estamos decepcionados, desde los aficionados hasta mis entrenadores, pero estamos en camino de ganar la Champions League. Son jóvenes, lo acabarán consiguiendo», profundizó el alemán, que focalizó su discurso en que el equipo debe centrarse en ganar la liga. Noticia relacionada general No No Fútbol Dramático Lenglet; colosal Lamine Yamal Javier AsprónDe Jong siguió la tesis de su maestro: «Vamos a hacer todo lo posible para mejorar y ser más fuertes el año que viene. La conexión con los aficionados es muy buena. La liga es muy importante, la gana el mejor equipo del año». El ya mencionado Olmo fue más allá y alentó la polémica. «No nos van a dar nada, incluso nos lo van a quitar. Saben cómo hacernos daño, ha habido acciones dudosas, pero no es excusa. Tenemos que seguir insistiendo». Lágrimas y sonrisas. Qué doloroso y bello es el fútbol, un deporte al que el apelativo de deporte rey se le queda corto tras noches como la vivida en el Metropolitano. Resonaban los cánticos de la afición atlética con una fuerza inhumana pese a que el partido había finalizado 20 minutos atrás, entregada en especial a Griezmann , incapaz de abandonar el campo el francés, consciente de que pocas veladas le quedan como esta antes de vivir el sueño americano . Al mismo tiempo, Olmo recibía el premio a mejor jugador del partido con un poema por cara mientras sus compañeros, un poco antes, se habían desparramado por el césped entre sollozos e impotencia. Simeone , que había dado todo un espectáculo en los minutos finales con rezos, carreras y arengas casi bélicas a la grada mientras el Barça coqueteaba con el tercer gol, se desinfló a la llegada del pitido final, generosa su sonrisa aunque ya pensando en la final de Copa del sábado y en las esperadas semifinales. «Cómo juegan. Empezó el partido y no me lo podía creer. Con el 2-0 el equipo amenazaba con caerse, pero no lo hizo. Ellos, en el segundo tiempo, bajaron la intensidad. El partido lo empezamos a ganar cuando llegamos en el bus, llevo 14 años en el club y no dejo de emocionarme. Le doy las gracias a los jugadores. Ahora toca descansar. Tenemos muy claro lo que queremos y lo vamos a ir a buscar». «Han sido las 70.000 personas que estaban aquí hoy las que nos han permitido aguantar los extraordinarios ataques del Barcelona. La actitud del equipo ha sido maravillosa, nuestro entrenador es un especialista en crear este tipo de mentalidades. Así que gracias, gracias a esos 70.000», dijo Mateu Alemany , director deportivo de los colchoneros, a los micrófonos de Movistar Plus. Pura felicidad la del directivo que poco tuvo que ver con las pocas ganas de hablar que Hansi Flick mostró en sala de prensa. «Jugamos una fantástica primera parte, pudimos meter muchos más goles. Si ves los dos partidos, merecimos pasar. Pero así es el fútbol y la vida. En cualquier caso, estoy muy orgulloso de los chicos», analizó el alemán. «Todos estamos decepcionados, desde los aficionados hasta mis entrenadores, pero estamos en camino de ganar la Champions League. Son jóvenes, lo acabarán consiguiendo», profundizó el alemán, que focalizó su discurso en que el equipo debe centrarse en ganar la liga. Noticia relacionada general No No Fútbol Dramático Lenglet; colosal Lamine Yamal Javier AsprónDe Jong siguió la tesis de su maestro: «Vamos a hacer todo lo posible para mejorar y ser más fuertes el año que viene. La conexión con los aficionados es muy buena. La liga es muy importante, la gana el mejor equipo del año». El ya mencionado Olmo fue más allá y alentó la polémica. «No nos van a dar nada, incluso nos lo van a quitar. Saben cómo hacernos daño, ha habido acciones dudosas, pero no es excusa. Tenemos que seguir insistiendo».
Lágrimas y sonrisas. Qué doloroso y bello es el fútbol, un deporte al que el apelativo de deporte rey se le queda corto tras noches como la vivida en el Metropolitano. Resonaban los cánticos de la afición atlética con una fuerza inhumana pese a que … el partido había finalizado 20 minutos atrás, entregada en especial a Griezmann, incapaz de abandonar el campo el francés, consciente de que pocas veladas le quedan como esta antes de vivir el sueño americano. Al mismo tiempo, Olmo recibía el premio a mejor jugador del partido con un poema por cara mientras sus compañeros, un poco antes, se habían desparramado por el césped entre sollozos e impotencia.
Simeone, que había dado todo un espectáculo en los minutos finales con rezos, carreras y arengas casi bélicas a la grada mientras el Barça coqueteaba con el tercer gol, se desinfló a la llegada del pitido final, generosa su sonrisa aunque ya pensando en la final de Copa del sábado y en las esperadas semifinales. «Cómo juegan. Empezó el partido y no me lo podía creer. Con el 2-0 el equipo amenazaba con caerse, pero no lo hizo. Ellos, en el segundo tiempo, bajaron la intensidad. El partido lo empezamos a ganar cuando llegamos en el bus, llevo 14 años en el club y no dejo de emocionarme. Le doy las gracias a los jugadores. Ahora toca descansar. Tenemos muy claro lo que queremos y lo vamos a ir a buscar».
«Han sido las 70.000 personas que estaban aquí hoy las que nos han permitido aguantar los extraordinarios ataques del Barcelona. La actitud del equipo ha sido maravillosa, nuestro entrenador es un especialista en crear este tipo de mentalidades. Así que gracias, gracias a esos 70.000», dijo Mateu Alemany, director deportivo de los colchoneros, a los micrófonos de Movistar Plus. Pura felicidad la del directivo que poco tuvo que ver con las pocas ganas de hablar que Hansi Flick mostró en sala de prensa.
«Jugamos una fantástica primera parte, pudimos meter muchos más goles. Si ves los dos partidos, merecimos pasar. Pero así es el fútbol y la vida. En cualquier caso, estoy muy orgulloso de los chicos», analizó el alemán. «Todos estamos decepcionados, desde los aficionados hasta mis entrenadores, pero estamos en camino de ganar la Champions League. Son jóvenes, lo acabarán consiguiendo», profundizó el alemán, que focalizó su discurso en que el equipo debe centrarse en ganar la liga.
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De Jong siguió la tesis de su maestro: «Vamos a hacer todo lo posible para mejorar y ser más fuertes el año que viene. La conexión con los aficionados es muy buena. La liga es muy importante, la gana el mejor equipo del año». El ya mencionado Olmo fue más allá y alentó la polémica. «No nos van a dar nada, incluso nos lo van a quitar. Saben cómo hacernos daño, ha habido acciones dudosas, pero no es excusa. Tenemos que seguir insistiendo».
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