Ya lo dijimos en marzo: Nothing quiere sacudir la gama media con su nuevo Phone (4a) Series y sus auriculares de diadema Headphone (a). Y ahora, dos meses después del lanzamiento, y tras haber convivido con ambos dispositivos, nuestra opinión inicial se confirma. Durante las últimas semanas, hemos querido dejar de lado la frialdad de las fichas técnicas para sumergirnos en el comportamiento real del móvil y los auriculares. Y estos son los resultados.Antes de entrar en los terahercios, las matrices de luz o la inevitable guerra de los megapíxeles, resulta fundamental comprender que Nothing, esta vez, no ha diseñado dos productos aislados, sino un ecosistema simbiótico. Al utilizarlos de manera conjunta, de hecho, es cuando la facilidad de uso y la integración entre el Phone (4a) Pro y los Headphone (a) roza la excelencia.El terminal, impulsado por el depurado sistema operativo Nothing OS 4.1 (basado en Android 16), actúa como un cerebro limpio y minimalista. Gracias a la aplicación Nothing X, enraizada directamente en el núcleo del teléfono, el emparejamiento con los auriculares es instantáneo y transparente para el usuario. Se percibe una intención clara de reducir el tiempo que pasamos mirando la pantalla del móvil, y esto se nota en toda una serie de detalles de usabilidad. MÁS INFORMACIÓN noticia No Probamos el ordenador Tecno Megabook K15S: un tractor infatigable disfrazado de deportivoPor ejemplo, los controles físicos de los auriculares no solo gestionan el audio, sino que incluyen funciones propias; como el Channel Hop, un sistema para saltar entre diferentes aplicaciones vinculadas en el móvil con un solo toque, o el Camera Shutter, que convierte la diadema en un disparador remoto de alta precisión para la cámara del Phone (4a) Pro. Puedes dejar el móvil apoyado sobre una mesa, componer la foto y disparar directamente desde tus auriculares. Es una experiencia de usuario fluida y coherente, donde la tecnología sirve al humano y no a la inversa.Metal, luz y una gran pantallaEl Phone (4a) Pro es, sin lugar a dudas, una auténtica declaración de intenciones. Y es que la firma ha decidido que la etiqueta ‘Pro’ deje de ser un mero adorno del departamento de marketing. El terminal estrena un robusto chasis ‘unibody’ de metal fresado con precisión milimétrica, logrando un perfil ultrafino de apenas 7,95 milímetros. Es el teléfono más delgado que la compañía ha fabricado jamás, ofreciendo en la mano una sensación táctil verdaderamente premium que destierra por fin el uso de plásticos de las generaciones anteriores.En su trasera transparente, gran seña de identidad de la casa, la famosa interfaz lumínica de Nothing evoluciona hacia una sorprendente ‘Glyph Matrix’ compuesta por 137 mini-LEDs. Aunque utiliza menos luces individuales que en iteraciones pasadas, abarcan un 57% más de área y duplican su intensidad hasta alcanzar los 3.000 nits. Ya no se trata de una simple ‘discoteca’ para notificaciones; es un panel funcional que permite ver el progreso de las descargas, el nivel de batería, temporizadores o un elegante reloj digital directamente incrustado en la carcasa.En el frontal, nos recibe una más que buena pantalla AMOLED flexible de 6,83 pulgadas con resolución 1.5K. Sus números resultan abrumadores para su segmento: cuenta con una tasa de refresco adaptativa de 144 Hz (una delicia absoluta para los más jugones) y un brillo máximo colosal de 5.000 nits en HDR. Protegido por el duradero cristal Corning Gorilla Glass 7i, este panel asegura una visibilidad perfecta incluso bajo el implacable sol del mediodía patrio.Phone (4a) Pro: salto periscópico en fotografíaEn las entrañas del Phone (4a) Pro late a toda velocidad el procesador Snapdragon 7 Gen 4 de Qualcomm. Acompañado de memoria RAM LPDDR5X de nivel de buque insignia y un veloz almacenamiento UFS 3.1, el terminal vuela en el uso diario. Además, incorpora un enorme disipador por cámara de vapor de 5.300 mm² que mantiene a raya las temperaturas, damos fe de ello, durante las sesiones de ‘gaming’ más exigentes. Y todo alimentado por una contundente batería de 5.080 mAh con carga rápida de 50W, capaz de rellenar el 60 % de la pila en solo media hora.Pero la verdadera joya de la corona reside en su módulo fotográfico trasero. Nothing introduce un sensor principal Sony LYT700C de 50 megapíxeles con estabilización óptica (OIS), que viene escoltado por un gran avance en este rango de precios: un teleobjetivo periscópico de 50 megapíxeles con zoom óptico de 3.5x y OIS, capaz de alcanzar un zoom digital de 140x gracias a la inteligencia artificial de su nuevo TrueLens Engine 4. La tercera lente es un ultra gran angular de 8 megapíxeles, mientras que la cámara frontal queda bien representada por un sensor de 32. Las imágenes, procesadas con tecnología Ultra XDR desarrollada junto a Google, resultan nítidas, contrastadas y de un realismo casi cinematográfico.Lo mejor y lo peorAl enfrentar el Phone (4a) Pro contra su predecesor natural, el Phone (3a) , el salto cualitativo es sideral, especialmente en los materiales de construcción metálicos y en la madurez de su sistema de cámaras. Pero, ¿cómo se posiciona frente a sus rivales directos en la gama media-alta, como los Google Pixel de la serie A o los todopoderosos Samsung Galaxy A55/A56?La principal fortaleza del Phone (4a) Pro es lo que podríamos llamar una agresiva democratización de la tecnología de lujo. De hecho, no se puede negar que incorporar un teleobjetivo periscópico avanzado y una pantalla de 5.000 nits en este rango de precios es algo que rompe por completo los esquemas de competidores que reservan estas prestaciones para terminales que superan holgadamente los 1.000 euros. Además, la fluidez extrema del software Nothing OS 4.1 y la utilidad real de la Glyph Matrix lo convierten en un móvil genuinamente único.Sin embargo, al escudriñar los detalles finos afloran algunas carencias. La primera es que, a pesar su apellido ‘Pro’, los usuarios más técnicos echarán en falta el músculo bruto de un procesador Snapdragon de la serie 8 . Por otro lado, y aunque su carga rápida de 50W cumple, lo cierto es que se queda muy por detrás de los 120W que ofrecen sus competidores asiáticos directos, por no hablar de la ausencia total de carga inalámbrica, que no podemos dejar de considerar como un paso en falso. En el ámbito fotográfico, lo cierto es que el sensor ultra gran angular de 8 megapíxeles desentona ; pierde un nivel excesivo de detalle y rango dinámico en cuanto cae la luz del sol. Por último, su certificación IP65 lo protege de salpicaduras fuertes, pero no garantiza la supervivencia ante inmersiones completas (no es IP68), y su política de actualizaciones, fijada en 3 años de sistema y 6 de seguridad, palidece ante los 7 años completos de soporte que ya prometen gigantes como Google y Samsung.Headphone (a): diseño atrevido y mucha autonomíaDejando a un lado la telefonía, Nothing ha decidido asaltar también nuestros sentidos auditivos con los nuevos Headphone (a). Estos auriculares de diadema (over-ear) abrazan la filosofía estética de la marca con un atrevimiento visual indudable, destacando especialmente en sus versiones en colores rosa y amarillo, que complementan a los sobrios modelos en blanco y negro.En cuanto a estructura pura y dura, la ingeniería británica ha priorizado la comodidad. Con un peso de 310 gramos y unas buenas almohadillas de espuma viscoelástica altamente transpirables, se adaptan a la ergonomía de la cabeza sin ejercer esa presión de pinza agotadora que suele arruinar las largas sesiones musicales. Cuentan, además, con certificación IP52, suficiente para aguantar el sudor en el gimnasio o una lluvia ligera.Pero el aspecto donde los Headphone (a) realmente destacan es en la gestión de su batería. Nuestras pruebas confirman lo que en la hoja de especificaciones parecía un error tipográfico: alcanzan las 135 horas de reproducción continua (más de 5 días enteros sin pasar por el enchufe) si mantenemos la cancelación de ruido apagada. Con la cancelación activa (ANC), la cifra se estabiliza en unas notables 75 horas, destrozando a los pesos pesados de la industria de Sony o Apple. Y por si fuera poco, apenas cinco minutos de carga rápida otorgan 5 horas extra de música.Sonido Hi-Res y control físicioEn el terreno puramente acústico, los nuevos Headphone (a) montan potentes ‘drivers’ dinámicos de 40 mm recubiertos de titanio, logrando la prestigiosa certificación Hi-Res Audio Wireless respaldada por el soporte nativo del códec LDAC. El sonido que ofrece es cálido y equilibrado, con unos graves contundentes. La Cancelación Activa de Ruido (ANC) de tipo híbrido permite aislar hasta 40 dB del sonido externo.Además, en una decisión de diseño que nos ha parecido brillante, Nothing ha decidido huir de los paneles táctiles capacitivos, que suelen fallar cuando más se necesitan. Y los han sustituido por controles físicos en el auricular derecho: una ruleta (Roller) magnética para el volumen, una palanca (Paddle) para cambiar de pista y un botón maestro (Button) para acciones avanzadas, devolviendo al usuario un control analógico que jamás falla a ciegas.Ni que decir tiene que que las 135 horas de autonomía son el auténtico ‘superpoder’ de estos auriculares, un hito de la ingeniería moderna que marca un antes y un después. Si unimos a esto su excelente relación calidad-precio, la muy acertada inclusión de controles físicos robustos y un sonido de alta fidelidad que exprime el códec LDAC, estamos ante una potencial buena compra para cualquier audiófilo.Su construcción, sin embargo, no puede evitar pagar algunos peajes. Por ejemplo, sus 310 gramos de peso los sitúan en el lado algo más pesado del espectro frente a rivales que apenas rozan los 250 gramos, lo que puede causar cierta fatiga en el cuello tras un día de uso maratoniano. Y hemos notado que el Modo Transparencia resulta un tanto opaco y artificial a la hora de procesar voces humanas, dando una sensación de sonido «enlatado». Por otra parte, su resistencia al agua IP52 es quizá demasiado básica, y aunque la cancelación de ruido de 40 dB es altamente competente en la calle o la oficina, los más exigentes notarán que no logra el silencio sepulcral que ofrecen los modelos premium de Bose o Sennheiser.En cuanto a precios, hay que reconocer que en ambos productos son realmente agresivos. El Phone (4a) Pro parte de los 479 euros. Por su parte, los Headphone (a) tienen un precio único de 159. Ya lo dijimos en marzo: Nothing quiere sacudir la gama media con su nuevo Phone (4a) Series y sus auriculares de diadema Headphone (a). Y ahora, dos meses después del lanzamiento, y tras haber convivido con ambos dispositivos, nuestra opinión inicial se confirma. Durante las últimas semanas, hemos querido dejar de lado la frialdad de las fichas técnicas para sumergirnos en el comportamiento real del móvil y los auriculares. Y estos son los resultados.Antes de entrar en los terahercios, las matrices de luz o la inevitable guerra de los megapíxeles, resulta fundamental comprender que Nothing, esta vez, no ha diseñado dos productos aislados, sino un ecosistema simbiótico. Al utilizarlos de manera conjunta, de hecho, es cuando la facilidad de uso y la integración entre el Phone (4a) Pro y los Headphone (a) roza la excelencia.El terminal, impulsado por el depurado sistema operativo Nothing OS 4.1 (basado en Android 16), actúa como un cerebro limpio y minimalista. Gracias a la aplicación Nothing X, enraizada directamente en el núcleo del teléfono, el emparejamiento con los auriculares es instantáneo y transparente para el usuario. Se percibe una intención clara de reducir el tiempo que pasamos mirando la pantalla del móvil, y esto se nota en toda una serie de detalles de usabilidad. MÁS INFORMACIÓN noticia No Probamos el ordenador Tecno Megabook K15S: un tractor infatigable disfrazado de deportivoPor ejemplo, los controles físicos de los auriculares no solo gestionan el audio, sino que incluyen funciones propias; como el Channel Hop, un sistema para saltar entre diferentes aplicaciones vinculadas en el móvil con un solo toque, o el Camera Shutter, que convierte la diadema en un disparador remoto de alta precisión para la cámara del Phone (4a) Pro. Puedes dejar el móvil apoyado sobre una mesa, componer la foto y disparar directamente desde tus auriculares. Es una experiencia de usuario fluida y coherente, donde la tecnología sirve al humano y no a la inversa.Metal, luz y una gran pantallaEl Phone (4a) Pro es, sin lugar a dudas, una auténtica declaración de intenciones. Y es que la firma ha decidido que la etiqueta ‘Pro’ deje de ser un mero adorno del departamento de marketing. El terminal estrena un robusto chasis ‘unibody’ de metal fresado con precisión milimétrica, logrando un perfil ultrafino de apenas 7,95 milímetros. Es el teléfono más delgado que la compañía ha fabricado jamás, ofreciendo en la mano una sensación táctil verdaderamente premium que destierra por fin el uso de plásticos de las generaciones anteriores.En su trasera transparente, gran seña de identidad de la casa, la famosa interfaz lumínica de Nothing evoluciona hacia una sorprendente ‘Glyph Matrix’ compuesta por 137 mini-LEDs. Aunque utiliza menos luces individuales que en iteraciones pasadas, abarcan un 57% más de área y duplican su intensidad hasta alcanzar los 3.000 nits. Ya no se trata de una simple ‘discoteca’ para notificaciones; es un panel funcional que permite ver el progreso de las descargas, el nivel de batería, temporizadores o un elegante reloj digital directamente incrustado en la carcasa.En el frontal, nos recibe una más que buena pantalla AMOLED flexible de 6,83 pulgadas con resolución 1.5K. Sus números resultan abrumadores para su segmento: cuenta con una tasa de refresco adaptativa de 144 Hz (una delicia absoluta para los más jugones) y un brillo máximo colosal de 5.000 nits en HDR. Protegido por el duradero cristal Corning Gorilla Glass 7i, este panel asegura una visibilidad perfecta incluso bajo el implacable sol del mediodía patrio.Phone (4a) Pro: salto periscópico en fotografíaEn las entrañas del Phone (4a) Pro late a toda velocidad el procesador Snapdragon 7 Gen 4 de Qualcomm. Acompañado de memoria RAM LPDDR5X de nivel de buque insignia y un veloz almacenamiento UFS 3.1, el terminal vuela en el uso diario. Además, incorpora un enorme disipador por cámara de vapor de 5.300 mm² que mantiene a raya las temperaturas, damos fe de ello, durante las sesiones de ‘gaming’ más exigentes. Y todo alimentado por una contundente batería de 5.080 mAh con carga rápida de 50W, capaz de rellenar el 60 % de la pila en solo media hora.Pero la verdadera joya de la corona reside en su módulo fotográfico trasero. Nothing introduce un sensor principal Sony LYT700C de 50 megapíxeles con estabilización óptica (OIS), que viene escoltado por un gran avance en este rango de precios: un teleobjetivo periscópico de 50 megapíxeles con zoom óptico de 3.5x y OIS, capaz de alcanzar un zoom digital de 140x gracias a la inteligencia artificial de su nuevo TrueLens Engine 4. La tercera lente es un ultra gran angular de 8 megapíxeles, mientras que la cámara frontal queda bien representada por un sensor de 32. Las imágenes, procesadas con tecnología Ultra XDR desarrollada junto a Google, resultan nítidas, contrastadas y de un realismo casi cinematográfico.Lo mejor y lo peorAl enfrentar el Phone (4a) Pro contra su predecesor natural, el Phone (3a) , el salto cualitativo es sideral, especialmente en los materiales de construcción metálicos y en la madurez de su sistema de cámaras. Pero, ¿cómo se posiciona frente a sus rivales directos en la gama media-alta, como los Google Pixel de la serie A o los todopoderosos Samsung Galaxy A55/A56?La principal fortaleza del Phone (4a) Pro es lo que podríamos llamar una agresiva democratización de la tecnología de lujo. De hecho, no se puede negar que incorporar un teleobjetivo periscópico avanzado y una pantalla de 5.000 nits en este rango de precios es algo que rompe por completo los esquemas de competidores que reservan estas prestaciones para terminales que superan holgadamente los 1.000 euros. Además, la fluidez extrema del software Nothing OS 4.1 y la utilidad real de la Glyph Matrix lo convierten en un móvil genuinamente único.Sin embargo, al escudriñar los detalles finos afloran algunas carencias. La primera es que, a pesar su apellido ‘Pro’, los usuarios más técnicos echarán en falta el músculo bruto de un procesador Snapdragon de la serie 8 . Por otro lado, y aunque su carga rápida de 50W cumple, lo cierto es que se queda muy por detrás de los 120W que ofrecen sus competidores asiáticos directos, por no hablar de la ausencia total de carga inalámbrica, que no podemos dejar de considerar como un paso en falso. En el ámbito fotográfico, lo cierto es que el sensor ultra gran angular de 8 megapíxeles desentona ; pierde un nivel excesivo de detalle y rango dinámico en cuanto cae la luz del sol. Por último, su certificación IP65 lo protege de salpicaduras fuertes, pero no garantiza la supervivencia ante inmersiones completas (no es IP68), y su política de actualizaciones, fijada en 3 años de sistema y 6 de seguridad, palidece ante los 7 años completos de soporte que ya prometen gigantes como Google y Samsung.Headphone (a): diseño atrevido y mucha autonomíaDejando a un lado la telefonía, Nothing ha decidido asaltar también nuestros sentidos auditivos con los nuevos Headphone (a). Estos auriculares de diadema (over-ear) abrazan la filosofía estética de la marca con un atrevimiento visual indudable, destacando especialmente en sus versiones en colores rosa y amarillo, que complementan a los sobrios modelos en blanco y negro.En cuanto a estructura pura y dura, la ingeniería británica ha priorizado la comodidad. Con un peso de 310 gramos y unas buenas almohadillas de espuma viscoelástica altamente transpirables, se adaptan a la ergonomía de la cabeza sin ejercer esa presión de pinza agotadora que suele arruinar las largas sesiones musicales. Cuentan, además, con certificación IP52, suficiente para aguantar el sudor en el gimnasio o una lluvia ligera.Pero el aspecto donde los Headphone (a) realmente destacan es en la gestión de su batería. Nuestras pruebas confirman lo que en la hoja de especificaciones parecía un error tipográfico: alcanzan las 135 horas de reproducción continua (más de 5 días enteros sin pasar por el enchufe) si mantenemos la cancelación de ruido apagada. Con la cancelación activa (ANC), la cifra se estabiliza en unas notables 75 horas, destrozando a los pesos pesados de la industria de Sony o Apple. Y por si fuera poco, apenas cinco minutos de carga rápida otorgan 5 horas extra de música.Sonido Hi-Res y control físicioEn el terreno puramente acústico, los nuevos Headphone (a) montan potentes ‘drivers’ dinámicos de 40 mm recubiertos de titanio, logrando la prestigiosa certificación Hi-Res Audio Wireless respaldada por el soporte nativo del códec LDAC. El sonido que ofrece es cálido y equilibrado, con unos graves contundentes. La Cancelación Activa de Ruido (ANC) de tipo híbrido permite aislar hasta 40 dB del sonido externo.Además, en una decisión de diseño que nos ha parecido brillante, Nothing ha decidido huir de los paneles táctiles capacitivos, que suelen fallar cuando más se necesitan. Y los han sustituido por controles físicos en el auricular derecho: una ruleta (Roller) magnética para el volumen, una palanca (Paddle) para cambiar de pista y un botón maestro (Button) para acciones avanzadas, devolviendo al usuario un control analógico que jamás falla a ciegas.Ni que decir tiene que que las 135 horas de autonomía son el auténtico ‘superpoder’ de estos auriculares, un hito de la ingeniería moderna que marca un antes y un después. Si unimos a esto su excelente relación calidad-precio, la muy acertada inclusión de controles físicos robustos y un sonido de alta fidelidad que exprime el códec LDAC, estamos ante una potencial buena compra para cualquier audiófilo.Su construcción, sin embargo, no puede evitar pagar algunos peajes. Por ejemplo, sus 310 gramos de peso los sitúan en el lado algo más pesado del espectro frente a rivales que apenas rozan los 250 gramos, lo que puede causar cierta fatiga en el cuello tras un día de uso maratoniano. Y hemos notado que el Modo Transparencia resulta un tanto opaco y artificial a la hora de procesar voces humanas, dando una sensación de sonido «enlatado». Por otra parte, su resistencia al agua IP52 es quizá demasiado básica, y aunque la cancelación de ruido de 40 dB es altamente competente en la calle o la oficina, los más exigentes notarán que no logra el silencio sepulcral que ofrecen los modelos premium de Bose o Sennheiser.En cuanto a precios, hay que reconocer que en ambos productos son realmente agresivos. El Phone (4a) Pro parte de los 479 euros. Por su parte, los Headphone (a) tienen un precio único de 159.
Ya lo dijimos en marzo: Nothing quiere sacudir la gama media con su nuevo Phone (4a) Series y sus auriculares de diadema Headphone (a). Y ahora, dos meses después del lanzamiento, y tras haber convivido con ambos dispositivos, nuestra opinión inicial se confirma. Durante … las últimas semanas, hemos querido dejar de lado la frialdad de las fichas técnicas para sumergirnos en el comportamiento real del móvil y los auriculares. Y estos son los resultados.
Antes de entrar en los terahercios, las matrices de luz o la inevitable guerra de los megapíxeles, resulta fundamental comprender que Nothing, esta vez, no ha diseñado dos productos aislados, sino un ecosistema simbiótico. Al utilizarlos de manera conjunta, de hecho, es cuando la facilidad de uso y la integración entre el Phone (4a) Pro y los Headphone (a) roza la excelencia.
El terminal, impulsado por el depurado sistema operativo Nothing OS 4.1 (basado en Android 16), actúa como un cerebro limpio y minimalista. Gracias a la aplicación Nothing X, enraizada directamente en el núcleo del teléfono, el emparejamiento con los auriculares es instantáneo y transparente para el usuario. Se percibe una intención clara de reducir el tiempo que pasamos mirando la pantalla del móvil, y esto se nota en toda una serie de detalles de usabilidad.
Por ejemplo, los controles físicos de los auriculares no solo gestionan el audio, sino que incluyen funciones propias; como el Channel Hop, un sistema para saltar entre diferentes aplicaciones vinculadas en el móvil con un solo toque, o el Camera Shutter, que convierte la diadema en un disparador remoto de alta precisión para la cámara del Phone (4a) Pro. Puedes dejar el móvil apoyado sobre una mesa, componer la foto y disparar directamente desde tus auriculares. Es una experiencia de usuario fluida y coherente, donde la tecnología sirve al humano y no a la inversa.
Metal, luz y una gran pantalla
El Phone (4a) Pro es, sin lugar a dudas, una auténtica declaración de intenciones. Y es que la firma ha decidido que la etiqueta ‘Pro’ deje de ser un mero adorno del departamento de marketing. El terminal estrena un robusto chasis ‘unibody’ de metal fresado con precisión milimétrica, logrando un perfil ultrafino de apenas 7,95 milímetros. Es el teléfono más delgado que la compañía ha fabricado jamás, ofreciendo en la mano una sensación táctil verdaderamente premium que destierra por fin el uso de plásticos de las generaciones anteriores.
En su trasera transparente, gran seña de identidad de la casa, la famosa interfaz lumínica de Nothing evoluciona hacia una sorprendente ‘Glyph Matrix’ compuesta por 137 mini-LEDs. Aunque utiliza menos luces individuales que en iteraciones pasadas, abarcan un 57% más de área y duplican su intensidad hasta alcanzar los 3.000 nits. Ya no se trata de una simple ‘discoteca’ para notificaciones; es un panel funcional que permite ver el progreso de las descargas, el nivel de batería, temporizadores o un elegante reloj digital directamente incrustado en la carcasa.
En el frontal, nos recibe una más que buena pantalla AMOLED flexible de 6,83 pulgadas con resolución 1.5K. Sus números resultan abrumadores para su segmento: cuenta con una tasa de refresco adaptativa de 144 Hz (una delicia absoluta para los más jugones) y un brillo máximo colosal de 5.000 nits en HDR. Protegido por el duradero cristal Corning Gorilla Glass 7i, este panel asegura una visibilidad perfecta incluso bajo el implacable sol del mediodía patrio.
Phone (4a) Pro: salto periscópico en fotografía
En las entrañas del Phone (4a) Pro late a toda velocidad el procesador Snapdragon 7 Gen 4 de Qualcomm. Acompañado de memoria RAM LPDDR5X de nivel de buque insignia y un veloz almacenamiento UFS 3.1, el terminal vuela en el uso diario. Además, incorpora un enorme disipador por cámara de vapor de 5.300 mm² que mantiene a raya las temperaturas, damos fe de ello, durante las sesiones de ‘gaming’ más exigentes. Y todo alimentado por una contundente batería de 5.080 mAh con carga rápida de 50W, capaz de rellenar el 60 % de la pila en solo media hora.
Pero la verdadera joya de la corona reside en su módulo fotográfico trasero. Nothing introduce un sensor principal Sony LYT700C de 50 megapíxeles con estabilización óptica (OIS), que viene escoltado por un gran avance en este rango de precios: un teleobjetivo periscópico de 50 megapíxeles con zoom óptico de 3.5x y OIS, capaz de alcanzar un zoom digital de 140x gracias a la inteligencia artificial de su nuevo TrueLens Engine 4. La tercera lente es un ultra gran angular de 8 megapíxeles, mientras que la cámara frontal queda bien representada por un sensor de 32. Las imágenes, procesadas con tecnología Ultra XDR desarrollada junto a Google, resultan nítidas, contrastadas y de un realismo casi cinematográfico.
Lo mejor y lo peor
Al enfrentar el Phone (4a) Pro contra su predecesor natural, el Phone (3a), el salto cualitativo es sideral, especialmente en los materiales de construcción metálicos y en la madurez de su sistema de cámaras. Pero, ¿cómo se posiciona frente a sus rivales directos en la gama media-alta, como los Google Pixel de la serie A o los todopoderosos Samsung Galaxy A55/A56?
La principal fortaleza del Phone (4a) Pro es lo que podríamos llamar una agresiva democratización de la tecnología de lujo. De hecho, no se puede negar que incorporar un teleobjetivo periscópico avanzado y una pantalla de 5.000 nits en este rango de precios es algo que rompe por completo los esquemas de competidores que reservan estas prestaciones para terminales que superan holgadamente los 1.000 euros. Además, la fluidez extrema del software Nothing OS 4.1 y la utilidad real de la Glyph Matrix lo convierten en un móvil genuinamente único.
Sin embargo, al escudriñar los detalles finos afloran algunas carencias. La primera es que, a pesar su apellido ‘Pro’, los usuarios más técnicos echarán en falta el músculo bruto de un procesador Snapdragon de la serie 8. Por otro lado, y aunque su carga rápida de 50W cumple, lo cierto es que se queda muy por detrás de los 120W que ofrecen sus competidores asiáticos directos, por no hablar de la ausencia total de carga inalámbrica, que no podemos dejar de considerar como un paso en falso.
En el ámbito fotográfico, lo cierto es que el sensor ultra gran angular de 8 megapíxeles desentona; pierde un nivel excesivo de detalle y rango dinámico en cuanto cae la luz del sol. Por último, su certificación IP65 lo protege de salpicaduras fuertes, pero no garantiza la supervivencia ante inmersiones completas (no es IP68), y su política de actualizaciones, fijada en 3 años de sistema y 6 de seguridad, palidece ante los 7 años completos de soporte que ya prometen gigantes como Google y Samsung.
Headphone (a): diseño atrevido y mucha autonomía
Dejando a un lado la telefonía, Nothing ha decidido asaltar también nuestros sentidos auditivos con los nuevos Headphone (a). Estos auriculares de diadema (over-ear) abrazan la filosofía estética de la marca con un atrevimiento visual indudable, destacando especialmente en sus versiones en colores rosa y amarillo, que complementan a los sobrios modelos en blanco y negro.
En cuanto a estructura pura y dura, la ingeniería británica ha priorizado la comodidad. Con un peso de 310 gramos y unas buenas almohadillas de espuma viscoelástica altamente transpirables, se adaptan a la ergonomía de la cabeza sin ejercer esa presión de pinza agotadora que suele arruinar las largas sesiones musicales. Cuentan, además, con certificación IP52, suficiente para aguantar el sudor en el gimnasio o una lluvia ligera.
Pero el aspecto donde los Headphone (a) realmente destacan es en la gestión de su batería. Nuestras pruebas confirman lo que en la hoja de especificaciones parecía un error tipográfico: alcanzan las 135 horas de reproducción continua (más de 5 días enteros sin pasar por el enchufe) si mantenemos la cancelación de ruido apagada. Con la cancelación activa (ANC), la cifra se estabiliza en unas notables 75 horas, destrozando a los pesos pesados de la industria de Sony o Apple. Y por si fuera poco, apenas cinco minutos de carga rápida otorgan 5 horas extra de música.
Sonido Hi-Res y control físicio
En el terreno puramente acústico, los nuevos Headphone (a) montan potentes ‘drivers’ dinámicos de 40 mm recubiertos de titanio, logrando la prestigiosa certificación Hi-Res Audio Wireless respaldada por el soporte nativo del códec LDAC. El sonido que ofrece es cálido y equilibrado, con unos graves contundentes. La Cancelación Activa de Ruido (ANC) de tipo híbrido permite aislar hasta 40 dB del sonido externo.
Además, en una decisión de diseño que nos ha parecido brillante, Nothing ha decidido huir de los paneles táctiles capacitivos, que suelen fallar cuando más se necesitan. Y los han sustituido por controles físicos en el auricular derecho: una ruleta (Roller) magnética para el volumen, una palanca (Paddle) para cambiar de pista y un botón maestro (Button) para acciones avanzadas, devolviendo al usuario un control analógico que jamás falla a ciegas.
Ni que decir tiene que que las 135 horas de autonomía son el auténtico ‘superpoder’ de estos auriculares, un hito de la ingeniería moderna que marca un antes y un después. Si unimos a esto su excelente relación calidad-precio, la muy acertada inclusión de controles físicos robustos y un sonido de alta fidelidad que exprime el códec LDAC, estamos ante una potencial buena compra para cualquier audiófilo.
Su construcción, sin embargo, no puede evitar pagar algunos peajes. Por ejemplo, sus 310 gramos de peso los sitúan en el lado algo más pesado del espectro frente a rivales que apenas rozan los 250 gramos, lo que puede causar cierta fatiga en el cuello tras un día de uso maratoniano. Y hemos notado que el Modo Transparencia resulta un tanto opaco y artificial a la hora de procesar voces humanas, dando una sensación de sonido «enlatado». Por otra parte, su resistencia al agua IP52 es quizá demasiado básica, y aunque la cancelación de ruido de 40 dB es altamente competente en la calle o la oficina, los más exigentes notarán que no logra el silencio sepulcral que ofrecen los modelos premium de Bose o Sennheiser.
En cuanto a precios, hay que reconocer que en ambos productos son realmente agresivos. El Phone (4a) Pro parte de los 479 euros. Por su parte, los Headphone (a) tienen un precio único de 159.
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