A la Comisión Europea no le gusta que España abuse de los tipos reducidos del IVA y, en concreto, que lo aplique en bares y hoteles. Por eso, en las recomendaciones económicas por país que ha presentado este miércoles señala directamente a la restauración, y propone que se eleve el impuesto sobre el valor añadido del 10% al 21%.
La Comisión apunta en sus recomendaciones económicas que España abusa de los tipos reducidos, y que en el caso de la restauración los beneficiados son principalmente las clases altas
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A la Comisión Europea no le gusta que España abuse de los tipos reducidos del IVA y, en concreto, que lo aplique en bares y hoteles. Por eso, en las recomendaciones económicas por país que ha presentado este miércoles señala directamente a la restauración, y propone que se eleve el impuesto sobre el valor añadido del 10% al 21%.
Y con eso, añaden fuentes comunitarias, la recaudación se dispararía en hasta 7.000 millones. El cálculo corresponde, en realidad, a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que ya hace un par de año estimó que el IVA reducido restaba a la recaudación un 0,4% del Producto Interior Bruto (PIB), lo que actualizado al PIB del año pasado arroja esa abultada cifra.
Y se debe tener también en cuenta que si hubiese un incremento de IVA de ese tipo, el consumo muy probablemente se resentiría, por lo que la traslación no sería tan directa. Pero, en cualquier caso, el impacto recaudatorio sería muy importante.
«España presenta una de las mayores brechas de recaudación del IVA de la UE, debido a una de las mayores diferencias derivadas de los tipos reducidos y a la mayor brecha provocada por las exenciones de IVA establecidas por la normativa nacional», recoge en concreto Bruselas. Y prosigue: «Entre las categorías que se benefician de tipos reducidos de IVA, los servicios de restauración y alojamiento destacan por su elevado impacto presupuestario y su muy limitado efecto redistributivo. Un uso más restringido de los tipos reducidos contribuiría a simplificar el sistema tributario»,.
Fuentes de la Comisión explican, además, que un posible incremento del IVA en bares y hoteles impactaría especialmente sobre las rentas altas, que son las que más consumen este tipo de servicios. O en otras palabras, que las rentas medias y bajas no pagarían ese incremento recaudatorio o, al menos, lo harían en menor medida, y por ello añaden que la imposición al consumo tiene menos impacto sobre el crecimiento.
El texto de la Comisión para España también aborda la pobreza infantil, aspecto en el que las cifras españolas son muy negativas, y la desigualdad que existe entre generaciones. Entre los jóvenes y los jubilados, en concreto. Esta situación es ya tan llamativa que incluso Bruselas pide que se actúe.
«Abordar la pobreza infantil, también mediante un reequilibrio del gasto social entre generaciones y mejorando la cobertura y la adecuación de las transferencias sociales y de la asistencia social, así como su vinculación con las políticas de activación, reduciendo además las desigualdades de renta», apunta documento.
Y como ya hizo el año pasado, aborda el grave problemas de vivienda existente en el país. «El mercado sigue sometido a una presión severa debido a persistentes cuellos de botella en la oferta, especialmente en zonas de alta demanda», recoge el informe, que pide que se edifiquen más casas.
«Combinado con el aumento de la demanda de vivienda, esto está impulsando al alza los precios. La escasez de vivienda es más acusada en las zonas urbanas y metropolitanas, así como en las zonas costeras con alta concentración turística. El urgentemente necesario desarrollo de nueva vivienda se ve actualmente limitado por una serie de factores del lado de la oferta, entre los que se incluyen la disponibilidad limitada de suelo edificable, la lentitud de los procedimientos administrativos y la tramitación de permisos».
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