La pretemporada suele ser un buen termómetro para medir el estado físico de los futbolistas, pero también para detectar quiénes llegan con la confianza necesaria para intentar dar un salto de nivel. En el caso del Betis , uno de los nombres propios de este primer tramo del verano está siendo el de Rodrigo Riquelme . El atacante afronta su segunda temporada como verdiblanco con, de momento, tras las primeras semanas de trabajo y los primeros encuentros amistosos, unas sensaciones diferentes respecto a las que tenía cuando finalizó el curso 25-26.El madrileño confirmó ese buen momento con el gol que marcó en el Trofeo Colombino para darle al Betis su sexta ‘Carabela de Plata’. Pero más allá del tanto, el extremo transmitió la confianza con la que está jugando, participando con frecuencia en el juego ofensivo, apareciendo entre líneas , buscando el uno contra uno y finalizando las acciones con determinación .Tras el encuentro en tierras onubenses, el propio Riquelme reconoció que atraviesa un momento positivo. «De la temporada pasada no voy a hablar porque ya es pasado y me centro en lo que depende de mí. Me noto muy bien, en un mejor momento. Me lo han ido diciendo mis compañeros en el stage , eso me da ánimo para seguir trabajando y disfrutar», explicó el atacante, unas palabras que reflejan tanto las sensaciones personales como la percepción que existe dentro del vestuario sobre su crecimiento durante estas primeras semanas de trabajo.Y es que el primer stage de la pretemporada, celebrado en Alemania, ha servido para comprobar esta incipiente evolución en el futbolista. Algunos de los que han seguido de cerca la estadía del Betis en tierras alemanas destacan que a Riquelme se le ha visto especialmente activo, con un ritmo alto de entrenamiento y mostrando una versión mucho más decidida que la pasada campaña. Ha destacado por su velocidad , por su capacidad para romper líneas con conducciones y desmarques y, sobre todo, por la confianza con la que está resolviendo las acciones cerca del área rival. Eso sí, en el amistoso frente al Lotte no estuvo tan brillante y las cosas no terminaron de salirle como esperaba. Varias conducciones acabaron perdiéndose , algunas decisiones en el último pase no fueron las más acertadas y tampoco encontró el desequilibrio con la continuidad que había mostrado en otros compromisos. Sin embargo, hubo un detalle que volvió a poner en valor su actitud: no dejó de intentarlo. Siguió ofreciendo apoyos , buscó constantemente recibir el balón y encaró una y otra vez a sus rivales , demostrando una confianza que no desaparece aunque el partido no acompañe.Un cambio de mentalidadEn su comparecencia ante los medios tras el duelo ante el Recreativo de Huelva, Riquelme reconoció que de cara al trabajo de verano previo al inicio de la pretemporada se propuso cambiar su mentalidad: «Me propongo disfrutar . Es un poco con la mentalidad con la que me puse a entrenar en verano . Creo que el final de la temporada pasada en los últimos dos meses tuve una mentalidad muy parecida con la que estoy ahora y trato de seguir en esa línea, que es lo que a mí me hace sentirme bien. Poco a poco creo que me voy a ir encontrando», declaró.Ese cambio mental es, posiblemente, una de las principales diferencias respecto al pasado. La sensación es que Riquelme juega ahora con mayor confianza , sin miedo a equivocarse y convencido de que insistir acaba teniendo recompensa. Es un aspecto muy valorado por los entrenadores, especialmente durante una pretemporada en la que el objetivo pasa por automatizar movimientos y ganar confianza de cara al inicio de la competición oficial.El gol conseguido en el Trofeo Colombino no hace más que reforzar una tendencia que ya venía apreciándose desde el inicio del verano. No se trata únicamente de marcar, sino de la manera en la que está influyendo en el juego del equipo. También ha destacado en el entendimiento que Riquelme ha tenido con sus compañeros , principalmente los del frente de ataque. Sus movimientos sin balón, la rapidez para interpretar los espacios y la fluidez en las combinaciones están favoreciendo que el ataque verdiblanco gane dinamismo. En muchos momentos ha sido uno de los futbolistas que más ha participado en la construcción de las jugadas, apareciendo tanto en la elaboración como en la definición.Ha sorprendido en AlemaniaSi bien los fichajes de Facundo Bernal y Fran García -el tercero, Diego Conde, se incorporó con el equipo de vuelta en Sevilla- han despertado una alta expectación y ambos han dejado bastantes detalles interesantes , no sólo en los entrenamientos sino en los dos primeros encuentros amistosos de la pretemporada, uno que ha sorprendido , debido a esa mejoría que ha sido destacada por sus compañeros, ha sido Riquelme . Más enchufado y metido , y con buen trato con el cuerpo técnico que encabeza Pellegrini, puede llegar a convertirse en una de las noticias más positivas del verano para el Betis. La confianza que desprende y, principalmente, la intensidad con la que compite alimentan la sensación de que la 26-27 puede ser la temporada de su consolidación como bético.Aún queda mucha pretemporada por delante y las conclusiones definitivas deberán esperar al comienzo de la competición oficial, e incluso al avance de la misma en un año tan importante y exigente, como será el próximo por el regreso del Betis a la Champions League 21 años después. Sin embargo, las primeras señales en esta su segunda pretemporada no deben pasar de largo. Riquelme ha arrancado la preparación estival siendo un futbolista más seguro de sí mismo y con la determinación de demostrar que está preparado para asumir un papel protagonista , como el que ya tuvo en el Girona durante la temporada 22-23 a préstamo por el Atlético de Madrid. Si mantiene la predisposición exhibida durante estas primeras semanas, el Betis contará con un importante recurso ofensivo para afrontar una temporada en la que las exigencias, con LaLiga, la Copa del Rey, y, sobre todo, la Liga de Campeones , volverán a ser máximas. La pretemporada suele ser un buen termómetro para medir el estado físico de los futbolistas, pero también para detectar quiénes llegan con la confianza necesaria para intentar dar un salto de nivel. En el caso del Betis , uno de los nombres propios de este primer tramo del verano está siendo el de Rodrigo Riquelme . El atacante afronta su segunda temporada como verdiblanco con, de momento, tras las primeras semanas de trabajo y los primeros encuentros amistosos, unas sensaciones diferentes respecto a las que tenía cuando finalizó el curso 25-26.El madrileño confirmó ese buen momento con el gol que marcó en el Trofeo Colombino para darle al Betis su sexta ‘Carabela de Plata’. Pero más allá del tanto, el extremo transmitió la confianza con la que está jugando, participando con frecuencia en el juego ofensivo, apareciendo entre líneas , buscando el uno contra uno y finalizando las acciones con determinación .Tras el encuentro en tierras onubenses, el propio Riquelme reconoció que atraviesa un momento positivo. «De la temporada pasada no voy a hablar porque ya es pasado y me centro en lo que depende de mí. Me noto muy bien, en un mejor momento. Me lo han ido diciendo mis compañeros en el stage , eso me da ánimo para seguir trabajando y disfrutar», explicó el atacante, unas palabras que reflejan tanto las sensaciones personales como la percepción que existe dentro del vestuario sobre su crecimiento durante estas primeras semanas de trabajo.Y es que el primer stage de la pretemporada, celebrado en Alemania, ha servido para comprobar esta incipiente evolución en el futbolista. Algunos de los que han seguido de cerca la estadía del Betis en tierras alemanas destacan que a Riquelme se le ha visto especialmente activo, con un ritmo alto de entrenamiento y mostrando una versión mucho más decidida que la pasada campaña. Ha destacado por su velocidad , por su capacidad para romper líneas con conducciones y desmarques y, sobre todo, por la confianza con la que está resolviendo las acciones cerca del área rival. Eso sí, en el amistoso frente al Lotte no estuvo tan brillante y las cosas no terminaron de salirle como esperaba. Varias conducciones acabaron perdiéndose , algunas decisiones en el último pase no fueron las más acertadas y tampoco encontró el desequilibrio con la continuidad que había mostrado en otros compromisos. Sin embargo, hubo un detalle que volvió a poner en valor su actitud: no dejó de intentarlo. Siguió ofreciendo apoyos , buscó constantemente recibir el balón y encaró una y otra vez a sus rivales , demostrando una confianza que no desaparece aunque el partido no acompañe.Un cambio de mentalidadEn su comparecencia ante los medios tras el duelo ante el Recreativo de Huelva, Riquelme reconoció que de cara al trabajo de verano previo al inicio de la pretemporada se propuso cambiar su mentalidad: «Me propongo disfrutar . Es un poco con la mentalidad con la que me puse a entrenar en verano . Creo que el final de la temporada pasada en los últimos dos meses tuve una mentalidad muy parecida con la que estoy ahora y trato de seguir en esa línea, que es lo que a mí me hace sentirme bien. Poco a poco creo que me voy a ir encontrando», declaró.Ese cambio mental es, posiblemente, una de las principales diferencias respecto al pasado. La sensación es que Riquelme juega ahora con mayor confianza , sin miedo a equivocarse y convencido de que insistir acaba teniendo recompensa. Es un aspecto muy valorado por los entrenadores, especialmente durante una pretemporada en la que el objetivo pasa por automatizar movimientos y ganar confianza de cara al inicio de la competición oficial.El gol conseguido en el Trofeo Colombino no hace más que reforzar una tendencia que ya venía apreciándose desde el inicio del verano. No se trata únicamente de marcar, sino de la manera en la que está influyendo en el juego del equipo. También ha destacado en el entendimiento que Riquelme ha tenido con sus compañeros , principalmente los del frente de ataque. Sus movimientos sin balón, la rapidez para interpretar los espacios y la fluidez en las combinaciones están favoreciendo que el ataque verdiblanco gane dinamismo. En muchos momentos ha sido uno de los futbolistas que más ha participado en la construcción de las jugadas, apareciendo tanto en la elaboración como en la definición.Ha sorprendido en AlemaniaSi bien los fichajes de Facundo Bernal y Fran García -el tercero, Diego Conde, se incorporó con el equipo de vuelta en Sevilla- han despertado una alta expectación y ambos han dejado bastantes detalles interesantes , no sólo en los entrenamientos sino en los dos primeros encuentros amistosos de la pretemporada, uno que ha sorprendido , debido a esa mejoría que ha sido destacada por sus compañeros, ha sido Riquelme . Más enchufado y metido , y con buen trato con el cuerpo técnico que encabeza Pellegrini, puede llegar a convertirse en una de las noticias más positivas del verano para el Betis. La confianza que desprende y, principalmente, la intensidad con la que compite alimentan la sensación de que la 26-27 puede ser la temporada de su consolidación como bético.Aún queda mucha pretemporada por delante y las conclusiones definitivas deberán esperar al comienzo de la competición oficial, e incluso al avance de la misma en un año tan importante y exigente, como será el próximo por el regreso del Betis a la Champions League 21 años después. Sin embargo, las primeras señales en esta su segunda pretemporada no deben pasar de largo. Riquelme ha arrancado la preparación estival siendo un futbolista más seguro de sí mismo y con la determinación de demostrar que está preparado para asumir un papel protagonista , como el que ya tuvo en el Girona durante la temporada 22-23 a préstamo por el Atlético de Madrid. Si mantiene la predisposición exhibida durante estas primeras semanas, el Betis contará con un importante recurso ofensivo para afrontar una temporada en la que las exigencias, con LaLiga, la Copa del Rey, y, sobre todo, la Liga de Campeones , volverán a ser máximas. La pretemporada suele ser un buen termómetro para medir el estado físico de los futbolistas, pero también para detectar quiénes llegan con la confianza necesaria para intentar dar un salto de nivel. En el caso del Betis , uno de los nombres propios de este primer tramo del verano está siendo el de Rodrigo Riquelme . El atacante afronta su segunda temporada como verdiblanco con, de momento, tras las primeras semanas de trabajo y los primeros encuentros amistosos, unas sensaciones diferentes respecto a las que tenía cuando finalizó el curso 25-26.El madrileño confirmó ese buen momento con el gol que marcó en el Trofeo Colombino para darle al Betis su sexta ‘Carabela de Plata’. Pero más allá del tanto, el extremo transmitió la confianza con la que está jugando, participando con frecuencia en el juego ofensivo, apareciendo entre líneas , buscando el uno contra uno y finalizando las acciones con determinación .Tras el encuentro en tierras onubenses, el propio Riquelme reconoció que atraviesa un momento positivo. «De la temporada pasada no voy a hablar porque ya es pasado y me centro en lo que depende de mí. Me noto muy bien, en un mejor momento. Me lo han ido diciendo mis compañeros en el stage , eso me da ánimo para seguir trabajando y disfrutar», explicó el atacante, unas palabras que reflejan tanto las sensaciones personales como la percepción que existe dentro del vestuario sobre su crecimiento durante estas primeras semanas de trabajo.Y es que el primer stage de la pretemporada, celebrado en Alemania, ha servido para comprobar esta incipiente evolución en el futbolista. Algunos de los que han seguido de cerca la estadía del Betis en tierras alemanas destacan que a Riquelme se le ha visto especialmente activo, con un ritmo alto de entrenamiento y mostrando una versión mucho más decidida que la pasada campaña. Ha destacado por su velocidad , por su capacidad para romper líneas con conducciones y desmarques y, sobre todo, por la confianza con la que está resolviendo las acciones cerca del área rival. Eso sí, en el amistoso frente al Lotte no estuvo tan brillante y las cosas no terminaron de salirle como esperaba. Varias conducciones acabaron perdiéndose , algunas decisiones en el último pase no fueron las más acertadas y tampoco encontró el desequilibrio con la continuidad que había mostrado en otros compromisos. Sin embargo, hubo un detalle que volvió a poner en valor su actitud: no dejó de intentarlo. Siguió ofreciendo apoyos , buscó constantemente recibir el balón y encaró una y otra vez a sus rivales , demostrando una confianza que no desaparece aunque el partido no acompañe.Un cambio de mentalidadEn su comparecencia ante los medios tras el duelo ante el Recreativo de Huelva, Riquelme reconoció que de cara al trabajo de verano previo al inicio de la pretemporada se propuso cambiar su mentalidad: «Me propongo disfrutar . Es un poco con la mentalidad con la que me puse a entrenar en verano . Creo que el final de la temporada pasada en los últimos dos meses tuve una mentalidad muy parecida con la que estoy ahora y trato de seguir en esa línea, que es lo que a mí me hace sentirme bien. Poco a poco creo que me voy a ir encontrando», declaró.Ese cambio mental es, posiblemente, una de las principales diferencias respecto al pasado. La sensación es que Riquelme juega ahora con mayor confianza , sin miedo a equivocarse y convencido de que insistir acaba teniendo recompensa. Es un aspecto muy valorado por los entrenadores, especialmente durante una pretemporada en la que el objetivo pasa por automatizar movimientos y ganar confianza de cara al inicio de la competición oficial.El gol conseguido en el Trofeo Colombino no hace más que reforzar una tendencia que ya venía apreciándose desde el inicio del verano. No se trata únicamente de marcar, sino de la manera en la que está influyendo en el juego del equipo. También ha destacado en el entendimiento que Riquelme ha tenido con sus compañeros , principalmente los del frente de ataque. Sus movimientos sin balón, la rapidez para interpretar los espacios y la fluidez en las combinaciones están favoreciendo que el ataque verdiblanco gane dinamismo. En muchos momentos ha sido uno de los futbolistas que más ha participado en la construcción de las jugadas, apareciendo tanto en la elaboración como en la definición.Ha sorprendido en AlemaniaSi bien los fichajes de Facundo Bernal y Fran García -el tercero, Diego Conde, se incorporó con el equipo de vuelta en Sevilla- han despertado una alta expectación y ambos han dejado bastantes detalles interesantes , no sólo en los entrenamientos sino en los dos primeros encuentros amistosos de la pretemporada, uno que ha sorprendido , debido a esa mejoría que ha sido destacada por sus compañeros, ha sido Riquelme . Más enchufado y metido , y con buen trato con el cuerpo técnico que encabeza Pellegrini, puede llegar a convertirse en una de las noticias más positivas del verano para el Betis. La confianza que desprende y, principalmente, la intensidad con la que compite alimentan la sensación de que la 26-27 puede ser la temporada de su consolidación como bético.Aún queda mucha pretemporada por delante y las conclusiones definitivas deberán esperar al comienzo de la competición oficial, e incluso al avance de la misma en un año tan importante y exigente, como será el próximo por el regreso del Betis a la Champions League 21 años después. Sin embargo, las primeras señales en esta su segunda pretemporada no deben pasar de largo. Riquelme ha arrancado la preparación estival siendo un futbolista más seguro de sí mismo y con la determinación de demostrar que está preparado para asumir un papel protagonista , como el que ya tuvo en el Girona durante la temporada 22-23 a préstamo por el Atlético de Madrid. Si mantiene la predisposición exhibida durante estas primeras semanas, el Betis contará con un importante recurso ofensivo para afrontar una temporada en la que las exigencias, con LaLiga, la Copa del Rey, y, sobre todo, la Liga de Campeones , volverán a ser máximas. RSS de noticias de deportes
