Vero Boquete, la futbolista que narra a España: «El mundo del fútbol mantiene el carácter machista, aún cuesta aceptar mujeres»

En 2013, Verónica Boquete, tras años con un balón en el pie, batalló para que el juego FIFA incluyese mujeres. Para el ‘FIFA 16’, lo consiguió. La futbolista, que se ha ganado a pulso la etiqueta de pionera, fue la primera española en alzar una Champions . La primera nominada al Balón de Oro. Y, también, la capitana de una selección que jugó su primer Mundial en 2015.Hoy, con 39 años, mientras continúa en activo, Vero Boquete es la primera mujer a los micros como analista táctica en los partidos de selección española en los torneos masculinos. Ya lo hizo en la Euro 2024 y repitió en el Mundial (antes, en los torneos de la selección femenina). Aunque reconoce que nunca pensó en comentar, lo cierto es que su voz ya forma parte de la historia del fútbol nacional. La gallega ha comentado las dos últimas finales en las que la selección, masculina y femenina, se ha proclamado campeona del mundo. Usted jugó un Mundial con la absoluta, y ahora está en otro escenario. ¿Cómo se vive?Con otra emoción, pero se disfruta mucho. Tienes una presión, una tensión distinta. Tienes la fortuna de poder transmitir lo que vemos allí a millones de personas. No es que lo estés pensando constantemente, pero sí es cierto que hay momentos que sabes que la gente está pendiente e intentas transmitir lo que tú estás viendo. Tanto a nivel futbolístico, como a nivel emotivo.Y sigue jugando a alto nivel. ¿Cómo compagina su profesión?No es fácil, mucha gente me dice que cómo es posible. Empezó como algo más y ahora forma parte de mi día a día. Tengo el apoyo incondicional del club, que hace un gran esfuerzo. He llegado más tarde a la pretemporada, a veces tengo que pedir algún día más extra… El Mundial ha sido precioso, pero han sido mis vacaciones. De la final me he venido aquí con el jet lag, me he incorporado al equipo y hasta Navidad no podré ir a casa. Hay una parte muy bonita, pero otra de renuncias que están ahí, pero vale la pena.«Por ejercer de comentarista he llegado más tarde a la pretemporada y a veces tengo que pedir algún día más extra; pero el Mundial han sido mis vacaciones»Ha sido la primera en muchas cosas: en el fútbol, en clubes… y también en los micros como analista táctica. ¿Qué significa ir derribando todos esos muros y ocupar esos espacios?Es una responsabilidad. Creo que toda mi carrera y toda mi vida me ha llevado a eso. He tenido que trabajar el camino. Abrir muchas puertas. Es la única manera que tengo de agradecer a las que estuvieron antes y lo tuvieron mucho más difícil que yo. De dejar mejor lo que voy encontrando. Todavía hay mucho que cambiar. El mundo del fútbol sigue siendo muy machista. Cada vez hay más mujeres dentro, pero todavía cuesta darles la oportunidad y, sobre todo, realmente creer en ellas y respetarlas. Sigue costando mucho ver a mujeres ahí. Para mí es una motivación para hacerlo bien. Sé que si las que tenemos la oportunidad al inicio no lo hacemos bien, para las que vengan detrás será todavía más difícil.«Sé que si las que tenemos la oportunidad al inicio no lo hacemos bien, para las que vengan detrás será todavía más difícil»Mucha gente la ha descubierto en este Mundial y se ha sorprendido de que haya mujeres que hablan, y bien, de fútbol. ¿Siente ese machismo cuando se mete en la cabina?Sí, sí, lo sientes. Con esos comentarios de mucha gente que se sorprende todavía y que te dice, ‘ay, enhorabuena, has hecho un muy buen Mundial, ¿no?’. Yo no sé si, por ejemplo, en ese sentido mi compañero Mario tiene el mismo ‘feedback’ o no. Es algo cultural. El mundo de fútbol sigue teniendo un carácter machista muy marcado, muy masculino y sigue costando el aceptar. Y lo ves diariamente. Estando allí y el tipo de conversaciones que hay entre periodistas hombres y periodistas mujeres, la percepción que mucha gente que está allí tiene de una mujer en un Mundial… Algunos se sienten amenazados por ciertas mujeres en ciertas posiciones, y no por otras porque no les interesa tanto lo que hacen. Te acostumbras a eso porque, por desgracia, lo he tenido que vivir toda mi vida, pero también soy consciente de que poco a poco se va cambiando.En la primera imagen, Vero Boquete, Juan Carlos Rivero y Mario Suárez, comentarias de RTVE. A la izquierda, junto a Borja Iglesias tras ganar el Mundial. A la derecha, en una retransmisión Cedidas: Vero Boquete¿Se mide diferente? Antes era un grito en el campo, pero ahora con las redes sociales la exposición es total…Yo no me pongo a preguntarles a mis compañeros si les escriben en redes sociales y les insultan. Imagino que también reciben odio, pero está claro que en nuestro caso hay un ‘hater’ de sexismo. De la capacidad que se pone en duda por el hecho de ser mujer. Yo no hago mucho caso. No lo hago como futbolista, no lo hago como comentarista. Me gusta recibir críticas o ‘feedback’, sobre todo de gente profesional. Porque su comentario tiene más valor y no puede tener el mismo que manolito1587. A nivel personal las críticas han sido bastante buenas. Como digo, he recibido un poco de todo, pero le doy valor a lo que creo que debo dárselo.Siempre hablamos de las mujeres, ponemos el foco en lo que hacemos, lo que no. ¿Dónde queda el papel de sus compañeros, de los hombres que se sorprenden?Que sean más conscientes de todo. A lo largo del Mundial hemos tenido alguna conversación y ves predisposición. Muchos de ellos dicen ‘bueno, pero yo te trato igual, os tratamos igual’. Yo digo: ‘ya, pero realmente, ¿qué haces tú para que una mujer que esté aquí se sienta a gusto, quiera quedarse?’. A lo mejor había un 10 por ciento, un 15 por ciento de mujeres, muchas de ellas en posiciones que no eran de la primera línea. Es responsabilidad nuestra mejorarlo. El sentarte en la mesa y demandar también tu espacio. Pero también es de todos esos hombres que están ahí y que tienen que aceptar, y no solo por resignación. Demostrar que me estás tratando de igual y me valoras de igual.Su análisis del Mundial de España Tuvimos un inicio de Mundial que no tuvo las mejores sensaciones y en España casi se hablaba de tragedia nacional. ¿Cómo se sintió allí? ¿Cómo lo vio? La verdad es que no fuimos tan alarmistas. Las expectativas eran muy altas y todos creíamos que los rivales eran peores de lo que luego realmente eran. Estando allí estábamos tranquilos. Algo de dudas siempre tienes porque sabíamos que muchos jugadores no llegaban en su mejor momento, que te ibas a ir enfrentando a rivales más importantes, pero creo que la selección fue de menos a más y a quien tenía dudas se las quitó rápidamente. ¿Cuáles han sido las claves del camino de la selección al trofeo? ¿Qué es lo que ha hecho que España sea campeona? Lo que ha hecho que el equipo haya sido campeón ha sido el colectivo. Entender el juego de esa manera. Es fácil tener ese compromiso con el balón, pero a nivel defensivo pocas selecciones lo tienen. También la confianza de Luis de la Fuente en su lista, que de inicio creó muchas dudas de si había muchos jugadores que llegaban tocados, que no habían tenido buen año, pero es que hay muchas diferencias en ser seleccionador y ser entrenador de un equipo. Internamente nunca hubo dudas, ni a nivel individual ni colectivo, de la idea de juego y de los objetivos. Se ha hablado mucho de esa España sin estrella, que no tiene un Mbappé, un Kane… Nuestra gran estrella es Lamine y llega lesionado; el primer partido se juega lo que juega, a lo largo del torneo no tiene esa explosión que a lo mejor todo el mundo esperaba. Es diferencial y aporta mucho a la selección, pero tampoco fue el Lamine de la Eurocopa pasada. Eso hace que el resto del equipo asuma su responsabilidad. Tenemos Balones de Oro, tenemos futbolistas campeones de Champions… pero todos han aceptado su rol. España es campeón en el masculino, en el femenino, en categorías inferiores… ¿Estamos en un momento dulce? Es el mejor momento de la historia del fútbol español. Crecimos siendo un país futbolero, pero quizás sin una identidad y un estilo de juego claro salvo la furia, la garra. No te identificabas realmente con una manera de jugar. Desde los éxitos del 2010 y de esa gran selección ya es claro cómo juega en cualquiera de sus categorías, cómo son los entrenadores, los futbolistas y eso hace que cuando llegues a campeonatos como este tienes un trabajo ya hecho que quizás otras selecciones no tienen.¿Qué se lleva usted de este Mundial?Me llevo el privilegio y la experiencia de haber podido vivir un momento histórico. Me acuerdo de la otra selección, recuerdo cada partido importante, esos momentos que te marcan cuando cuando estás creciendo… Haber podido vivirlo allí es un privilegio y soy muy consciente. «No hablo para entrenadores, para los que siguen la Liga todos los días… Hablo para mi madre, para mi tío, para la gente que quiere ver a su selección y entender mejor este deporte»Mucha gente la considera un referente. Echando la vista atrás, ¿ha merecido la pena?Claro que merece la pena. Quiere decir que estoy haciendo las cosas bien. Que cuando tienes que hacer renuncias, cuando las cosas no te gustan, o estás en un entorno que no es tan amistoso… Piensas en que estás haciendo algo que tiene un significado mayor. Recibo muchos mensajes, especialmente de muchas mujeres que no eran aficionadas al fútbol. Que se aficionan solo porque ‘oye, pues te escucho y entiendo lo que dices y lo explicas muy bien’. Eso me llena bastante. No hablo para entrenadores, para los que siguen la Liga todos los días… Hablo para mi madre, para mi tío , para toda la gente que quiere ver a su selección, quiere entender este deporte más y mejor, y para mí eso es una satisfacción. En 2013, Verónica Boquete, tras años con un balón en el pie, batalló para que el juego FIFA incluyese mujeres. Para el ‘FIFA 16’, lo consiguió. La futbolista, que se ha ganado a pulso la etiqueta de pionera, fue la primera española en alzar una Champions . La primera nominada al Balón de Oro. Y, también, la capitana de una selección que jugó su primer Mundial en 2015.Hoy, con 39 años, mientras continúa en activo, Vero Boquete es la primera mujer a los micros como analista táctica en los partidos de selección española en los torneos masculinos. Ya lo hizo en la Euro 2024 y repitió en el Mundial (antes, en los torneos de la selección femenina). Aunque reconoce que nunca pensó en comentar, lo cierto es que su voz ya forma parte de la historia del fútbol nacional. La gallega ha comentado las dos últimas finales en las que la selección, masculina y femenina, se ha proclamado campeona del mundo. Usted jugó un Mundial con la absoluta, y ahora está en otro escenario. ¿Cómo se vive?Con otra emoción, pero se disfruta mucho. Tienes una presión, una tensión distinta. Tienes la fortuna de poder transmitir lo que vemos allí a millones de personas. No es que lo estés pensando constantemente, pero sí es cierto que hay momentos que sabes que la gente está pendiente e intentas transmitir lo que tú estás viendo. Tanto a nivel futbolístico, como a nivel emotivo.Y sigue jugando a alto nivel. ¿Cómo compagina su profesión?No es fácil, mucha gente me dice que cómo es posible. Empezó como algo más y ahora forma parte de mi día a día. Tengo el apoyo incondicional del club, que hace un gran esfuerzo. He llegado más tarde a la pretemporada, a veces tengo que pedir algún día más extra… El Mundial ha sido precioso, pero han sido mis vacaciones. De la final me he venido aquí con el jet lag, me he incorporado al equipo y hasta Navidad no podré ir a casa. Hay una parte muy bonita, pero otra de renuncias que están ahí, pero vale la pena.«Por ejercer de comentarista he llegado más tarde a la pretemporada y a veces tengo que pedir algún día más extra; pero el Mundial han sido mis vacaciones»Ha sido la primera en muchas cosas: en el fútbol, en clubes… y también en los micros como analista táctica. ¿Qué significa ir derribando todos esos muros y ocupar esos espacios?Es una responsabilidad. Creo que toda mi carrera y toda mi vida me ha llevado a eso. He tenido que trabajar el camino. Abrir muchas puertas. Es la única manera que tengo de agradecer a las que estuvieron antes y lo tuvieron mucho más difícil que yo. De dejar mejor lo que voy encontrando. Todavía hay mucho que cambiar. El mundo del fútbol sigue siendo muy machista. Cada vez hay más mujeres dentro, pero todavía cuesta darles la oportunidad y, sobre todo, realmente creer en ellas y respetarlas. Sigue costando mucho ver a mujeres ahí. Para mí es una motivación para hacerlo bien. Sé que si las que tenemos la oportunidad al inicio no lo hacemos bien, para las que vengan detrás será todavía más difícil.«Sé que si las que tenemos la oportunidad al inicio no lo hacemos bien, para las que vengan detrás será todavía más difícil»Mucha gente la ha descubierto en este Mundial y se ha sorprendido de que haya mujeres que hablan, y bien, de fútbol. ¿Siente ese machismo cuando se mete en la cabina?Sí, sí, lo sientes. Con esos comentarios de mucha gente que se sorprende todavía y que te dice, ‘ay, enhorabuena, has hecho un muy buen Mundial, ¿no?’. Yo no sé si, por ejemplo, en ese sentido mi compañero Mario tiene el mismo ‘feedback’ o no. Es algo cultural. El mundo de fútbol sigue teniendo un carácter machista muy marcado, muy masculino y sigue costando el aceptar. Y lo ves diariamente. Estando allí y el tipo de conversaciones que hay entre periodistas hombres y periodistas mujeres, la percepción que mucha gente que está allí tiene de una mujer en un Mundial… Algunos se sienten amenazados por ciertas mujeres en ciertas posiciones, y no por otras porque no les interesa tanto lo que hacen. Te acostumbras a eso porque, por desgracia, lo he tenido que vivir toda mi vida, pero también soy consciente de que poco a poco se va cambiando.En la primera imagen, Vero Boquete, Juan Carlos Rivero y Mario Suárez, comentarias de RTVE. A la izquierda, junto a Borja Iglesias tras ganar el Mundial. A la derecha, en una retransmisión Cedidas: Vero Boquete¿Se mide diferente? Antes era un grito en el campo, pero ahora con las redes sociales la exposición es total…Yo no me pongo a preguntarles a mis compañeros si les escriben en redes sociales y les insultan. Imagino que también reciben odio, pero está claro que en nuestro caso hay un ‘hater’ de sexismo. De la capacidad que se pone en duda por el hecho de ser mujer. Yo no hago mucho caso. No lo hago como futbolista, no lo hago como comentarista. Me gusta recibir críticas o ‘feedback’, sobre todo de gente profesional. Porque su comentario tiene más valor y no puede tener el mismo que manolito1587. A nivel personal las críticas han sido bastante buenas. Como digo, he recibido un poco de todo, pero le doy valor a lo que creo que debo dárselo.Siempre hablamos de las mujeres, ponemos el foco en lo que hacemos, lo que no. ¿Dónde queda el papel de sus compañeros, de los hombres que se sorprenden?Que sean más conscientes de todo. A lo largo del Mundial hemos tenido alguna conversación y ves predisposición. Muchos de ellos dicen ‘bueno, pero yo te trato igual, os tratamos igual’. Yo digo: ‘ya, pero realmente, ¿qué haces tú para que una mujer que esté aquí se sienta a gusto, quiera quedarse?’. A lo mejor había un 10 por ciento, un 15 por ciento de mujeres, muchas de ellas en posiciones que no eran de la primera línea. Es responsabilidad nuestra mejorarlo. El sentarte en la mesa y demandar también tu espacio. Pero también es de todos esos hombres que están ahí y que tienen que aceptar, y no solo por resignación. Demostrar que me estás tratando de igual y me valoras de igual.Su análisis del Mundial de España Tuvimos un inicio de Mundial que no tuvo las mejores sensaciones y en España casi se hablaba de tragedia nacional. ¿Cómo se sintió allí? ¿Cómo lo vio? La verdad es que no fuimos tan alarmistas. Las expectativas eran muy altas y todos creíamos que los rivales eran peores de lo que luego realmente eran. Estando allí estábamos tranquilos. Algo de dudas siempre tienes porque sabíamos que muchos jugadores no llegaban en su mejor momento, que te ibas a ir enfrentando a rivales más importantes, pero creo que la selección fue de menos a más y a quien tenía dudas se las quitó rápidamente. ¿Cuáles han sido las claves del camino de la selección al trofeo? ¿Qué es lo que ha hecho que España sea campeona? Lo que ha hecho que el equipo haya sido campeón ha sido el colectivo. Entender el juego de esa manera. Es fácil tener ese compromiso con el balón, pero a nivel defensivo pocas selecciones lo tienen. También la confianza de Luis de la Fuente en su lista, que de inicio creó muchas dudas de si había muchos jugadores que llegaban tocados, que no habían tenido buen año, pero es que hay muchas diferencias en ser seleccionador y ser entrenador de un equipo. Internamente nunca hubo dudas, ni a nivel individual ni colectivo, de la idea de juego y de los objetivos. Se ha hablado mucho de esa España sin estrella, que no tiene un Mbappé, un Kane… Nuestra gran estrella es Lamine y llega lesionado; el primer partido se juega lo que juega, a lo largo del torneo no tiene esa explosión que a lo mejor todo el mundo esperaba. Es diferencial y aporta mucho a la selección, pero tampoco fue el Lamine de la Eurocopa pasada. Eso hace que el resto del equipo asuma su responsabilidad. Tenemos Balones de Oro, tenemos futbolistas campeones de Champions… pero todos han aceptado su rol. España es campeón en el masculino, en el femenino, en categorías inferiores… ¿Estamos en un momento dulce? Es el mejor momento de la historia del fútbol español. Crecimos siendo un país futbolero, pero quizás sin una identidad y un estilo de juego claro salvo la furia, la garra. No te identificabas realmente con una manera de jugar. Desde los éxitos del 2010 y de esa gran selección ya es claro cómo juega en cualquiera de sus categorías, cómo son los entrenadores, los futbolistas y eso hace que cuando llegues a campeonatos como este tienes un trabajo ya hecho que quizás otras selecciones no tienen.¿Qué se lleva usted de este Mundial?Me llevo el privilegio y la experiencia de haber podido vivir un momento histórico. Me acuerdo de la otra selección, recuerdo cada partido importante, esos momentos que te marcan cuando cuando estás creciendo… Haber podido vivirlo allí es un privilegio y soy muy consciente. «No hablo para entrenadores, para los que siguen la Liga todos los días… Hablo para mi madre, para mi tío, para la gente que quiere ver a su selección y entender mejor este deporte»Mucha gente la considera un referente. Echando la vista atrás, ¿ha merecido la pena?Claro que merece la pena. Quiere decir que estoy haciendo las cosas bien. Que cuando tienes que hacer renuncias, cuando las cosas no te gustan, o estás en un entorno que no es tan amistoso… Piensas en que estás haciendo algo que tiene un significado mayor. Recibo muchos mensajes, especialmente de muchas mujeres que no eran aficionadas al fútbol. Que se aficionan solo porque ‘oye, pues te escucho y entiendo lo que dices y lo explicas muy bien’. Eso me llena bastante. No hablo para entrenadores, para los que siguen la Liga todos los días… Hablo para mi madre, para mi tío , para toda la gente que quiere ver a su selección, quiere entender este deporte más y mejor, y para mí eso es una satisfacción.  

En 2013, Verónica Boquete, tras años con un balón en el pie, batalló para que el juego FIFA incluyese mujeres. Para el ‘FIFA 16’, lo consiguió. La futbolista, que se ha ganado a pulso la etiqueta de pionera, fue la primera española en alzar una Champions … . La primera nominada al Balón de Oro. Y, también, la capitana de una selección que jugó su primer Mundial en 2015.

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