Borussia Dortmund – Betis: el muro amarillo mide el salto europeo del Betis

Por mucho que la UEFA cambie el nombre de estadios míticos por razones comerciales de cara a los partidos de sus competiciones, nadie podrá quitarle al Westfalenstadion ese aura de campo mágico . Ese muro amarillo detrás de una portería donde casi 25.000 alemanes se concentran para darle luz y color a uno de los recintos más míticos del fútbol europeo, que se ha hecho grande con los numerosos partidos de esta competición vividos en Dortmund. Y hasta allí ha llegado el Betis. Primer envite que de verdad emociona por la entidad del adversario. No quiere decir que Feyenoord, Lille y sobre todo Oporto sean invitados de piedra en la Champions, pero a los grandes equipos le apasionan los retos mayúsculos. Y ahí el Betis ha demostrado que no se inclina ante nadie. Lleva pensando en este encuentro casi desde el sorteo. Desde el vestuario a una afición que se ha desplazado en masa para acompañar a los suyos, sin olvidar a un Manuel Pellegrini que, pese a lo impasible que parece habitualmente, guarda en su corazoncito una revancha hacia el Borussia que se remonta a 2013.En esa temporada cayó en el alargue ante el conjunto alemán, en una noche donde su Málaga fue profundamente perjudicado por la actuación arbitral. Precisamente contra el equipo costasoleño mantuvo el Betis esa inercia ganadora que se ha apoderado del espíritu del equipo este curso. No deja de sumar de tres ni en Liga ni en la Champions. Algún traspiés muy aislado y a seguir con la seguridad de que por este camino se rebasarán los objetivos más optimistas. En Liga ha quedado claro que la cuarta plaza será suya salvo que caiga en picado. Y, visto lo visto, sería una hecatombe difícil de describir y adivinar.En Europa, las expectativas no eran tan altas. Se quería ir paso a paso, pensando que este grupo de jugadores podía romper el techo que se propusiese, hasta que enfrente por el camino a uno de esos cinco o seis clubes intratables del trono europeo. No sentirse inferior al resto ha sido uno de los grandes logros de Pellegrini en el vestuario . Los desengaños o decepciones en otras competiciones del viejo continente en el pasado obedecen más al vértigo de sentirse superior, como ocurría el pasado ejercicio ante el Braga. Todo camino requiere un proceso. La propia Champions, también. Y tiene incluso ese punto de desvergüenza lo que puede ir consiguiendo el equipo verdiblanco. Al igual que le ocurrió al Villarreal y al Málaga. No dar nada por hecho e ir saltando rondas o fases sin pensar demasiado si mañana pudiese ser el último día. Cuando se dejan las obligaciones a un lado, el fútbol fluye con legítima esencia . Con la naturalidad de hacer lo que quieres en escenarios donde los focos sólo molestan a los que están empujados a ganar incluso cuando no lo merecen.Borussia Dortmund Kobel; Gadou, Anton, Schlotterbeck, Svensson; Veerman, Nmecha, Bellingham; Beier, Guirassy y Chukwuemeka. Real Betis Álvaro Valles; Bellerín, Llorente, Natan, Fran García; Dani Ceballos, Marc Roca; Antony, Isco, Abde; Y Parrott. Árbitro: Serdar Gözübüyük (comité neerlandés) / VAR: Dennis Higler Estadio: BVB Stadion (21.00). Movistar Liga de CampeonesY así llega el Betis a ese muro amarillo que querrá sortear en el caso de no poder saltarlo. Salir sin un rasguñón fuerte de una noche que a buen seguro será para el recuerdo. Porque competir sin miedo también es mérito del propio Betis, quien ha conseguido un pleno de victorias en las primeras tres jornadas y ahora presume de estar en el grupo de cabeza de la eterna clasificación Champions. Le queda una sola victoria para estar virtualmente en la siguiente ronda y aún debe visitar al Slovan de Bratislava, uno de los clubes más modestos del torneo. Por tanto, y con la prudencia que siempre se debe tener en el fútbol, los béticos tienen un pie en la próxima fase. Ahora toca saber en qué modo. Pese a ser inmejorable inicio, entrar en el top 8 requeriría sumar hoy, más hacerlo igualmente ante Arsenal o Bayern. Con las victorias en Eslovaquia o frente al Como en el estadio de la Cartuja habría que sacar todavía la calculadora. Pese a todo, quedar lo más arriba posible suele asegurar un cruce menos doloroso. Las victorias siempre llenan el casillero y elevan esa sensación de que en ninguna competición está todo escrito mientras sepas competir.Ambición bética en DortmundPor eso mismo, Pellegrini no para de repetir que la Champions hay que tomarla como el premio que el club consiguió más de dos décadas después, pero que una vez allí, hubiese sido absurdo no competirla con todo lo que tienes. De hecho, su rotación está permitiendo que el Betis llegue a los compromisos europeos con todo los jugadores en perfecto estado de revista . Nadie se quiere perder los encuentros de verdad. Los que en el futuro contarán a su descendencia dentro del álbum mental de recuerdos. Nadie se siente cansado cuando se puede hacer historia. Y bendito problema para el entrenador del Betis el tener que decidir entre tantos y tan buenos profesionales.Ya movió ligeramente el árbol con el compromiso liguero y en el horizonte tiene otro antes del parón visitando el Martínez Valero el domingo. Por tanto, en Dortmund tendrá la capacidad para tomar la determinación que entienda mejor para conseguir sus objetivos en el partido. Que si la vuelta de Antony al once, la oportunidad de Dani Ceballos en un encuentro de máxima tensión desde el inicio o si un emocionado Bartra tiene la oportunidad de comenzar desde el inicio el choque. Todos quieren jugar y debe el técnico premiar a quien considere más apto. El Borussia no puede despistarse porque ha sumado dos victorias en tres partidos . Sabe que un tropiezo ante el Betis le pone muy complicado si quiera alcanzar al club verdiblanco. Todos son rivales en esta liguilla tan prolongada, con el lejano mes de enero como colofón final. Y el Betis, en los primeros días de noviembre, puede cerrar su pase. Histórico. Por mucho que la UEFA cambie el nombre de estadios míticos por razones comerciales de cara a los partidos de sus competiciones, nadie podrá quitarle al Westfalenstadion ese aura de campo mágico . Ese muro amarillo detrás de una portería donde casi 25.000 alemanes se concentran para darle luz y color a uno de los recintos más míticos del fútbol europeo, que se ha hecho grande con los numerosos partidos de esta competición vividos en Dortmund. Y hasta allí ha llegado el Betis. Primer envite que de verdad emociona por la entidad del adversario. No quiere decir que Feyenoord, Lille y sobre todo Oporto sean invitados de piedra en la Champions, pero a los grandes equipos le apasionan los retos mayúsculos. Y ahí el Betis ha demostrado que no se inclina ante nadie. Lleva pensando en este encuentro casi desde el sorteo. Desde el vestuario a una afición que se ha desplazado en masa para acompañar a los suyos, sin olvidar a un Manuel Pellegrini que, pese a lo impasible que parece habitualmente, guarda en su corazoncito una revancha hacia el Borussia que se remonta a 2013.En esa temporada cayó en el alargue ante el conjunto alemán, en una noche donde su Málaga fue profundamente perjudicado por la actuación arbitral. Precisamente contra el equipo costasoleño mantuvo el Betis esa inercia ganadora que se ha apoderado del espíritu del equipo este curso. No deja de sumar de tres ni en Liga ni en la Champions. Algún traspiés muy aislado y a seguir con la seguridad de que por este camino se rebasarán los objetivos más optimistas. En Liga ha quedado claro que la cuarta plaza será suya salvo que caiga en picado. Y, visto lo visto, sería una hecatombe difícil de describir y adivinar.En Europa, las expectativas no eran tan altas. Se quería ir paso a paso, pensando que este grupo de jugadores podía romper el techo que se propusiese, hasta que enfrente por el camino a uno de esos cinco o seis clubes intratables del trono europeo. No sentirse inferior al resto ha sido uno de los grandes logros de Pellegrini en el vestuario . Los desengaños o decepciones en otras competiciones del viejo continente en el pasado obedecen más al vértigo de sentirse superior, como ocurría el pasado ejercicio ante el Braga. Todo camino requiere un proceso. La propia Champions, también. Y tiene incluso ese punto de desvergüenza lo que puede ir consiguiendo el equipo verdiblanco. Al igual que le ocurrió al Villarreal y al Málaga. No dar nada por hecho e ir saltando rondas o fases sin pensar demasiado si mañana pudiese ser el último día. Cuando se dejan las obligaciones a un lado, el fútbol fluye con legítima esencia . Con la naturalidad de hacer lo que quieres en escenarios donde los focos sólo molestan a los que están empujados a ganar incluso cuando no lo merecen.Borussia Dortmund Kobel; Gadou, Anton, Schlotterbeck, Svensson; Veerman, Nmecha, Bellingham; Beier, Guirassy y Chukwuemeka. Real Betis Álvaro Valles; Bellerín, Llorente, Natan, Fran García; Dani Ceballos, Marc Roca; Antony, Isco, Abde; Y Parrott. Árbitro: Serdar Gözübüyük (comité neerlandés) / VAR: Dennis Higler Estadio: BVB Stadion (21.00). Movistar Liga de CampeonesY así llega el Betis a ese muro amarillo que querrá sortear en el caso de no poder saltarlo. Salir sin un rasguñón fuerte de una noche que a buen seguro será para el recuerdo. Porque competir sin miedo también es mérito del propio Betis, quien ha conseguido un pleno de victorias en las primeras tres jornadas y ahora presume de estar en el grupo de cabeza de la eterna clasificación Champions. Le queda una sola victoria para estar virtualmente en la siguiente ronda y aún debe visitar al Slovan de Bratislava, uno de los clubes más modestos del torneo. Por tanto, y con la prudencia que siempre se debe tener en el fútbol, los béticos tienen un pie en la próxima fase. Ahora toca saber en qué modo. Pese a ser inmejorable inicio, entrar en el top 8 requeriría sumar hoy, más hacerlo igualmente ante Arsenal o Bayern. Con las victorias en Eslovaquia o frente al Como en el estadio de la Cartuja habría que sacar todavía la calculadora. Pese a todo, quedar lo más arriba posible suele asegurar un cruce menos doloroso. Las victorias siempre llenan el casillero y elevan esa sensación de que en ninguna competición está todo escrito mientras sepas competir.Ambición bética en DortmundPor eso mismo, Pellegrini no para de repetir que la Champions hay que tomarla como el premio que el club consiguió más de dos décadas después, pero que una vez allí, hubiese sido absurdo no competirla con todo lo que tienes. De hecho, su rotación está permitiendo que el Betis llegue a los compromisos europeos con todo los jugadores en perfecto estado de revista . Nadie se quiere perder los encuentros de verdad. Los que en el futuro contarán a su descendencia dentro del álbum mental de recuerdos. Nadie se siente cansado cuando se puede hacer historia. Y bendito problema para el entrenador del Betis el tener que decidir entre tantos y tan buenos profesionales.Ya movió ligeramente el árbol con el compromiso liguero y en el horizonte tiene otro antes del parón visitando el Martínez Valero el domingo. Por tanto, en Dortmund tendrá la capacidad para tomar la determinación que entienda mejor para conseguir sus objetivos en el partido. Que si la vuelta de Antony al once, la oportunidad de Dani Ceballos en un encuentro de máxima tensión desde el inicio o si un emocionado Bartra tiene la oportunidad de comenzar desde el inicio el choque. Todos quieren jugar y debe el técnico premiar a quien considere más apto. El Borussia no puede despistarse porque ha sumado dos victorias en tres partidos . Sabe que un tropiezo ante el Betis le pone muy complicado si quiera alcanzar al club verdiblanco. Todos son rivales en esta liguilla tan prolongada, con el lejano mes de enero como colofón final. Y el Betis, en los primeros días de noviembre, puede cerrar su pase. Histórico.  

Por mucho que la UEFA cambie el nombre de estadios míticos por razones comerciales de cara a los partidos de sus competiciones, nadie podrá quitarle al Westfalenstadion ese aura de campo mágico. Ese muro amarillo detrás de una portería donde casi 25.000 alemanes … se concentran para darle luz y color a uno de los recintos más míticos del fútbol europeo, que se ha hecho grande con los numerosos partidos de esta competición vividos en Dortmund. Y hasta allí ha llegado el Betis. Primer envite que de verdad emociona por la entidad del adversario. No quiere decir que Feyenoord, Lille y sobre todo Oporto sean invitados de piedra en la Champions, pero a los grandes equipos le apasionan los retos mayúsculos. Y ahí el Betis ha demostrado que no se inclina ante nadie. Lleva pensando en este encuentro casi desde el sorteo. Desde el vestuario a una afición que se ha desplazado en masa para acompañar a los suyos, sin olvidar a un Manuel Pellegrini que, pese a lo impasible que parece habitualmente, guarda en su corazoncito una revancha hacia el Borussia que se remonta a 2013.

 RSS de noticias de deportes

Más Noticias