Un avión Hércules C-130, con matrícula 1016, de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) que transportaba soldados se ha accidentado este lunes a las 9.50 horas (15.50 hora local) pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, ubicado en una región amazónica del sur de Colombia. El número de víctimas hasta el momento es de 66 muertos, cuatro desaparecidos y un militar ileso, mientras que el numero de heridos se redujo a 57, según las Fuerzas Militares.
«El reporte que tenemos actualmente es de 34 personas que fallecieron y 70 heridos de los cuales 48 fueron trasladados al Hospital Militar de Bogotá», ha dicho el gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina, a Noticias Caracol.
El comandante de la FAC, el general Carlos Silva, ha concretado que la aeronave llevaba 114 pasajeros a bordo y 11 tripulantes, sumando un total de 125 personas.
El accidente fue confirmado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez. «Con profundo dolor informo que un avión Hércules sufrió un trágico accidente mientras despegaba de Puerto Leguízamo, cuando transportaba tropas de la Fuerza Pública», manifestó el ministro en su cuenta de X.
Sánchez Suárez ha concretado que «unidades militares ya se encuentran en el lugar de los hechos». Además, el ministro ha asegurado que se han activado todos los protocolos de atención para las víctimas y sus familias, así como la investigación correspondiente.
La necesidad de renovar el armamento militar
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha señalado a través de su cuenta de X la necesidad de renovar el armamento de las fuerzas militares y ha amenazado con despidos a los funcionarios administrativos que obstaculicen este objetivo. «La renovación del armamento de las fuerzas militares es una decisión de mi presidencia desde hace años. Las dificultades burocráticas en la administración militar no han permitido realizar el Conpes/confis desde hace un año que lo pedí. Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto deben ser retirados», ha afirmado.
Petro ha pedido «la compra inmediata de helicópteros y aviones de carga y tropa para ampliar la capacidad de transporte y movilidad de los soldados». El mandatario también ha anunciado una reunión del ministro de Defensa con la directora de planificación para aprobar «la compra de armamento, comenzando con los antidrones y que se financiará con vigencias futuras como proyecto estratégico».
Aún no se ha determinado con precisión el número de víctimas ni las causas del siniestro.
Un avión Hércules C-130, con matrícula 1016, de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) que transportaba soldados se ha accidentado este lunes a las 9.50 horas (15.50 hora local) pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, ubicado en una región amazónica del sur de Colombia. El número de militares muertos hasta el momento es de 34, mientras que 70 personas han resultado heridas y otras 21 permanecen desaparecidas, según las autoridades regionales.
«El reporte que tenemos actualmente es de 34 personas que fallecieron y 70 heridos de los cuales 48 fueron trasladados al Hospital Militar de Bogotá», ha dicho el gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina, a Noticias Caracol.
El comandante de la FAC, el general Carlos Silva, ha concretado que la aeronave llevaba 114 pasajeros a bordo y 11 tripulantes, sumando un total de 125 personas.
El accidente fue confirmado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez. «Con profundo dolor informo que un avión Hércules sufrió un trágico accidente mientras despegaba de Puerto Leguízamo, cuando transportaba tropas de la Fuerza Pública», manifestó el ministro en su cuenta de X.
Sánchez Suárez ha concretado que «unidades militares ya se encuentran en el lugar de los hechos». Además, el ministro ha asegurado que se han activado todos los protocolos de atención para las víctimas y sus familias, así como la investigación correspondiente.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha señalado a través de su cuenta de X la necesidad de renovar el armamento de las fuerzas militares y ha amenazado con despidos a los funcionarios administrativos que obstaculicen este objetivo. «La renovación del armamento de las fuerzas militares es una decisión de mi presidencia desde hace años. Las dificultades burocráticas en la administración militar no han permitido realizar el Conpes/confis desde hace un año que lo pedí. Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto deben ser retirados», ha afirmado.
Petro ha pedido «la compra inmediata de helicópteros y aviones de carga y tropa para ampliar la capacidad de transporte y movilidad de los soldados». El mandatario también ha anunciado una reunión del ministro de Defensa con la directora de planificación para aprobar «la compra de armamento, comenzando con los antidrones y que se financiará con vigencias futuras como proyecto estratégico».
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