Así celebraron los jugadores de la selección su victoria ante Francia en los vestuarios: «¡A Nueva York, oé!…»

Entre gritos, bailes y cánticos. Con la euforia a flor de piel, los jugadores de la selección española celebraron el triunfo ante Francia con la ilusión que supone tener un billete directo a la final del Mundial. Las imágenes del vestuario del Estadio de Dallas tras el partido muestran que se convirtió en una fiesta, quizás no tan distinta de la que muchos fans vivieron simultáneamente ya entrada la noche en España.La selección española firmó un gran partido frente a los galos, con un logrado 2-0 que abrió Mikel Oyarzabal de penalti tras una falta de Lucas Digne a Lamine Yamal y un segundo tanto de Pedro Porro en la segunda parte que sentenció el encuentro y demostró el dominio de los de Luis de la Fuente sobre una de las grandes favoritas desde el comienzo del torneo. Todos los jugadores se mostraron exultantes , también fuera del campo. «¡Vaya puto recital recital!», celebraba Marc Cucurella al volver al vestuario tras la victoria. El mismo lugar del que salieron con nervios de acero y decididos a desmontar el equipo de Deschamps.Mikel Merino, Yeremi Pino, Pau Cubarsí, Unai Simón, Rodri, Borja Iglesias, Pedri… La cámara les enfoca según iban entrando al vestuario, visiblemente eufóricos. «¡Vamos!, ¡Vamos!», gritaban los jugadores según iban entrando, visiblemente eufóricos. También se oyen palmas y golpes, acompañados de gestos de júbilo.«Estaba escrito. Empezamos en Atlanta y acabamos en Nueva York. Ya está. Vamos para allí ya. Vamos a por ello», reflexiona Dani Olmo, cansado tras una enorme actuación y muy sonriente. «Todavía lo estamos digiriendo porque todavía no somos conscientes de lo que estamos haciendo. Nos daremos cuenta con el paso de los días», le confiesa a la cámara el guardameta Unai Simón. «Ahora a prepararnos para la final. ¡Vamos!», proyecta. Todo el equipo salta y canta «¡A Nueva York, oé!…» aunque hay momentos para cada uno de celebrar como quiere. Un reflejo de las fiestas vividas en todos los rincones de nuestro país, casas, plazas, bares, de un sueño compartido: volver a ver a nuestro equipo levantar la Copa del Mundial. Tras los selfis, los bailes y algo de comida, queda el recuerdo de un partido imborrable para la historia del fútbol patrio. Y la esperanza de alcanzar la segunda estrella para España. Una estampa bien distinta a la vivida por los franceses, que vivieron su primera derrota del torneo frente a España y se fueron de vuelta a casa sin lograr batir la meta de Unai Simón. Entre gritos, bailes y cánticos. Con la euforia a flor de piel, los jugadores de la selección española celebraron el triunfo ante Francia con la ilusión que supone tener un billete directo a la final del Mundial. Las imágenes del vestuario del Estadio de Dallas tras el partido muestran que se convirtió en una fiesta, quizás no tan distinta de la que muchos fans vivieron simultáneamente ya entrada la noche en España.La selección española firmó un gran partido frente a los galos, con un logrado 2-0 que abrió Mikel Oyarzabal de penalti tras una falta de Lucas Digne a Lamine Yamal y un segundo tanto de Pedro Porro en la segunda parte que sentenció el encuentro y demostró el dominio de los de Luis de la Fuente sobre una de las grandes favoritas desde el comienzo del torneo. Todos los jugadores se mostraron exultantes , también fuera del campo. «¡Vaya puto recital recital!», celebraba Marc Cucurella al volver al vestuario tras la victoria. El mismo lugar del que salieron con nervios de acero y decididos a desmontar el equipo de Deschamps.Mikel Merino, Yeremi Pino, Pau Cubarsí, Unai Simón, Rodri, Borja Iglesias, Pedri… La cámara les enfoca según iban entrando al vestuario, visiblemente eufóricos. «¡Vamos!, ¡Vamos!», gritaban los jugadores según iban entrando, visiblemente eufóricos. También se oyen palmas y golpes, acompañados de gestos de júbilo.«Estaba escrito. Empezamos en Atlanta y acabamos en Nueva York. Ya está. Vamos para allí ya. Vamos a por ello», reflexiona Dani Olmo, cansado tras una enorme actuación y muy sonriente. «Todavía lo estamos digiriendo porque todavía no somos conscientes de lo que estamos haciendo. Nos daremos cuenta con el paso de los días», le confiesa a la cámara el guardameta Unai Simón. «Ahora a prepararnos para la final. ¡Vamos!», proyecta. Todo el equipo salta y canta «¡A Nueva York, oé!…» aunque hay momentos para cada uno de celebrar como quiere. Un reflejo de las fiestas vividas en todos los rincones de nuestro país, casas, plazas, bares, de un sueño compartido: volver a ver a nuestro equipo levantar la Copa del Mundial. Tras los selfis, los bailes y algo de comida, queda el recuerdo de un partido imborrable para la historia del fútbol patrio. Y la esperanza de alcanzar la segunda estrella para España. Una estampa bien distinta a la vivida por los franceses, que vivieron su primera derrota del torneo frente a España y se fueron de vuelta a casa sin lograr batir la meta de Unai Simón.  

Entre gritos, bailes y cánticos. Con la euforia a flor de piel, los jugadores de la selección española celebraron el triunfo ante Francia con la ilusión que supone tener un billete directo a la final del Mundial. Las imágenes del vestuario del Estadio … de Dallas tras el partido muestran que se convirtió en una fiesta, quizás no tan distinta de la que muchos fans vivieron simultáneamente ya entrada la noche en España.

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