La banca española calienta motores para empezar a canibalizar el terreno vedado del negocio de los pagos en comercios, hasta la fecha un oligopolio de grandes compañías americanas. Está previsto que los españoles puedan empezar a pagar con Bizum en las tiendas y restaurantes a pie de calle desde el próximo 18 de mayo. No podrá realizarse desde todos los bancos españoles a la vez, ya que algunas entidades necesitarán algo más de tiempo para adaptar sus sistemas. Pero, en el transfondo de esta minirevolución, lo más llamativo de todo es que esta solución privada orquestada por los bancos españoles va a convertirse en el primer competidor que amenace la soberanía de pagos que ostentan actualmente los gigantes como Visa y Mastercard por el lado de las tarjetas, o Google Pay y Apple Pay, en lo que se refiere a pagos con el móvil, que son exactamente contra los que pretende luchar el Banco Central Europeo (BCE) en esa búsqueda de la independencia financiera.
La mitad de las compras en comercios en España se hicieron a través del móvil. Europa busca independizarse de EEUU en materia de pagos. Pix en Brasil es un ejemplo a seguir
La banca española calienta motores para empezar a canibalizar el terreno vedado del negocio de los pagos en comercios, hasta la fecha un oligopolio de grandes compañías americanas. Está previsto que los españoles puedan empezar a pagar con Bizum en las tiendas y restaurantes a pie de calle desde el próximo 18 de mayo. No podrá realizarse desde todos los bancos españoles a la vez, ya que algunas entidades necesitarán algo más de tiempo para adaptar sus sistemas. Pero, en el transfondo de esta minirevolución, lo más llamativo de todo es que esta solución privada orquestada por los bancos españoles va a convertirse en el primer competidor que amenace la soberanía de pagos que ostentan actualmente los gigantes como Visa y Mastercard por el lado de las tarjetas, o Google Pay y Apple Pay, en lo que se refiere a pagos con el móvil, que son exactamente contra los que pretende luchar el Banco Central Europeo (BCE) en esa búsqueda de la independencia financiera.
«La dependencia de sistemas de pago no europeos, particularmente de Visa y Mastercard, representa una vulnerabilidad estructural tanto para los bancos europeos como para la soberanía financiera de la UE. En la era de la desglobalización y de la coerción económica, no puede seguir asumiéndose el acceso a infraestructuras de pago cross-border«, apuntaba el Parlamento Europeo en su informe sobre Autonomía Estratégica presentado a finales del año pasado en Bruselas.
Dicho esto, Bizum sigue registrando cifras récord. En 2025 se realizaron en España 39 bizums al segundo; 30,6 millones de personas lo utilizaron para mover dinero por valor de 67.700 millones de euros. Solo en comercio electrónico se pagaron a través de este sistema 289.000 compras cada día por 5.400 millones de euros. Y ahora, dentro de dos lunes aterrizará también en los comercios físicos. ¿A qué aspira? A una tarta de unos 68.000 millones de euros teniendo en cuenta que parte de los pagos que se realizan con tarjeta bancaria, física o digital, se movilizarán hacia Bizum.
Los últimos datos disponibles, del primer semestre de 2025, reflejan que solo en pagos con tarjeta se alcanzaron los 195.000 millones de euros en nuestro país, según el Banco de España. De esa cuantía, los pagos presenciales en comercios representaron casi el 70%, con 135.900 millones de euros. Y la mitad de esta cifra es lo que, aproximadamente, los españoles pagaron a través de sus dispositivos móviles, cruzando los datos facilitados por Grupo Inmark, una consultora especializada en estudios de mercado del sector bancario. Son esos 68.000 millones de euros mencionados antes. Esta es la parte del pastel a la que puede llegar Bizum, considerando que fuera capaz de ‘comerse’ todo el negocio de Apple y Google Pay y de las dos tarjetas americanas, Visa y Mastercard, en tiendas y demás establecimientos comerciales.
Durante el año pasado, según datos ofrecidos por Grupo Inmark, cerca de la mitad de los usuarios de tarjetas bancarias -que son la mayoría de los españoles- pagaron alguna vez con su móvil en un comercio. Los más proclives a hacerlo son los clientes de los bancos digitales. Destaca la cifra de Revolut donde el 85,4% de sus usuarios dice haberlo hecho alguna vez en 2025; seguido del 78,2% de los clientes de Imagin, el 67,4% de Openbank y el 66,3% de los usuarios de ING. En porcentajes de entre el 50% y el 60%, por encima de la media, figuran los clientes de los grandes bancos nacionales, Bankinter, Sabadell, BBVA y Banco Santander; solo CaixaBank está por debajo de esta cifra ya que concentra la parte más joven y digital de sus clientes bajo la marca Imagin. Unicaja ocupa la última posición con el 44,6%.
De media, los españoles contamos con algo más de 3 tarjetas bancarias, y es habitual tener más de 2 tarjetas vinculadas a alguna marca concreta, como El Corte Inglés u otras grandes superficies comerciales.
El uso de Bizum ha ido progresando en los últimos años, hasta estar presente ya en más del 22% de todos los pagos que se realizan en comercios. Son datos de Monei, una fintech nacional especializada en gestionar los pagos a empresas, que también confirma un menor uso de las tarjetas físicas, que han pasado de representar 3 de cada 4 transacciones hasta menos del 60% en solo tres años; al tiempo que cada vez se tira más de la wallet del telefóno móvil para pagar. El que más se utiliza es Apple Pay, con un 13% de las operaciones, casi el triple de Google Pay.
Ahora bien, es más habitual pagar con Bizum cuando los importes son más bajos frente a las tarjetas que se siguen utilizando si el desemnbolso es mayor. El ticket medio para las tarjetas es 20 euros superior, por encima de los 85,5 euros a cierre de marzo.
La clave será conocer el éxito de Bizum también en el comercio físico. «La respuesta la dará la sociedad en la calle, que será en base a la experiencia de usuario. La pregunta es: ¿Será capaz Bizum y la banca española de dar algo [adicional] que «fuerce» al consumidor a que pague con Bizum?«, reflexiona Alexandre Saiz, fundador de Monei, frente a lo que ya hace con su tarjeta digital en el móvil. El experto duda de que solo apelar al europeísto o a la independencia de EEUU sea capaz de mover al gran público hacia una solución con ‘sello UE’.
Saiz menciona un caso de éxito como es Pix en Brasil, utilizado por la práctica totalidad de sus ciudadanos y donde hay comercios que ya «solo aceptan el pago» a través de este sistema. «Allí prácticamente han desaparecido Visa y Mastercard. En tres años les han sacado del mercado», asegura el experto.
Pix, creado por el Banco Central de Brasil, fue lanzado en el año 2020 en el país con el objetivo de dar entrada al sistema financiero a parte de la población donde los niveles de bancarización son más bajos que en Europa, algo habitual en grandes economías latinoamericanas, con altas tasas de desigualdad y pobreza entre su población. Se dice que es, además, una aplicación que ha puesto nervioso al mismísimo Donald Trump ante la pérdida de competitividad de sus dos gigantes americanos. Para el año 2023 los brasileños ya hacían más transacciones a través de Pix que la combinación de Visa y Mastercard. El Banco Central de Brasil asegura que 70 millones de personas han entrado en el sistema gracias al uso de esta nueva tecnología desde entonces.
De vuelta a Europa, los usuarios de Bizum podrán operar a finales de año en otros 12 países europeos gracias a la interconexión de la plataforma de pagos española con otros sistemas similares como Bancomat en Italia, SIBS-MB WAY en Portugal y Vipps MobilePay en países nórdicos. El objetivo es conectar a 330 millones de personas en la Unión Europea.
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