Con la permanencia en el bolsillo, el Sevilla FC afronta la última jornada de LaLiga con la visita a Balaídos . Un partido que hace apenas tres semanas se veía con temor y al que llega con la tranquilidad de los deberes hechos. Un final feliz que ahora requerirá de una dosis más de dignidad para despedir un año complicado, en el que Luis García Plaza, la cantera y la afición se han erigido como los salvadores. 43 puntos en el casillero para contemplar el final de LaLiga desde una atalaya distinta.Que no haya alicientes deportivos no le quita cierta relevancia al encuentro. Para empezar, y más allá de los tópicos pero realidades de la defensa del escudo, acabar con buenas sensaciones siempre ayuda al futuro, y más con la incertidumbre que rodea al club con el proceso de compra-venta. También para el entrenador, un Luis García Plaza renovado automáticamente tras sellar la permanencia, pero que sigue a la espera de la confirmación. Ponerle el colofón al final feliz de la salvación le serviría al entrenador para reivindicar su trabajo, y, además, escalar posiciones en la clasificación.Ese mejor puesto en la tabla también lleva aparejado un montante económico. En un club donde ahora mismo el gasto de mira al dedillo, sumarle unos millones de euros al balance siempre ayudarían al futuro. Renovar la plantilla será una necesidad de cara a la próxima temporada, no sólo por las carencias exhibidas en esta campaña sino por la obligación de cubrir las vacantes que se producirán entre los que acaban contrato y las posibles ventas. No volver a pasar los apuros de esta campaña será el reto para los profesionales que planifiquen en verano, aunque las dificultades económicas continuarán siendo un lastre. El encuentro ante el Celta será el último para futbolistas que han aportado su granito de arena en el Sevilla. También la oportunidad para despedirse de otros con menor presencia durante la temporada, pero que han aportado al grupo de manera interna. Incluso un posible estreno para Nico Guillén, el canterano que García Plaza ha vigilado de cerca desde su llegada. De Vlachodimos, el mejor fichaje de Antonio Cordón y que acaba su cesión, a Nyland, el meta noruego que también finaliza su vinculación y que ha permanecido en la sombra ayudando al grupo. El adiós de los cedidosMendy, lesionado, y Maupay se marcharán del Sevilla tras cumplir sus respectivas cesiones. Dos futbolistas que cumplieron con su trabajo, con mejor acierto el centrocampista al inicio, y ayudando desde su experiencia el delantero en la recta final. Otro adiós será el de Alexis Sánchez , un viejo rockero que llegó por petición de Matías Almeyda y que ha demostrado compromiso hasta el final. Una carrera del más alto nivel del delantero chileno que no le hizo poner problemas para bajar al barro. Un decisivo gol ante la Real Sociedad y esa dejada a Akor Adams ante el Espanyol colaboraron de manera decisiva en los momentos clave para la permanencia. El último elemento en acabar contrato es César Azpilicueta . Un veterano que, pese a sus problemas físicos, se implicó al máximo en la salvación, y que ha decidido colgar las botas tras este encuentro, aunque seguro que estará vinculado al fútbol un poco más lejos de la propia hierba.Si para todos ellos podría ser su última presencia con el Sevilla, para otros será el primer día después a la permanencia. Una nómina de canteranos que se ha echado el Sevilla a la espalda en un momento donde otros tiemblan. Kike Salas, Castrín, Juanlu, Oso o el criticado José Ángel Carmona han puesto el escudo por delante para subirse a esa ola generada por el sevillismo. Una demostración de compromiso que ha tenido recompensa con el reconocimiento de su gente y que querrán sumar una despedida acorde al final de la campaña.Celta Radu; Rueda, Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso, Carreira, Moriba, Fer López, Jutglà, Swedberg y Borja Iglesias. Sevilla FC Nyland; Carmona, Azpilicueta, Kike Salas, Suazo; Gudelj, Agoumé; Ejuke, Oso, Maupay y Akor Adams. Árbitro Hernández Maeso (Comité Extremeño). Estadio Balaídos (21.00, Movistar).Todos esos alicientes en clave sevillista chocarán con el Celta, un equipo que atraviesa una situación muy distinta. La llegada de Claudio Giráldez sólo ha traído noticias positivas para el equipo vigués, ya clasificado por segundo año seguido para competiciones europeas, y que necesita un punto para que sea de nuevo en la Europa League . Un éxito para un club que debe ser un espejo para muchos. Una apuesta por la cantera mezclada con veteranos que han recuperado su mejor versión de celeste. El nexo de unión lleva el nombre de Iago Aspas . Con pasado en el Sevilla hace más de una década, el de Moaña, que confirmó el jueves su continuidad por un año más, es el alma de este Celta. Un clásico de LaLiga de los que no pasan de moda. Una cabeza privilegiada para entender el fútbol y mandar órdenes a esa pierna izquierda que ejecuta con precisión. Un elemento más para la fiesta del final del campeonato y que deberá ser vigilado con atención por la zaga sevillista. Con la permanencia en el bolsillo, el Sevilla FC afronta la última jornada de LaLiga con la visita a Balaídos . Un partido que hace apenas tres semanas se veía con temor y al que llega con la tranquilidad de los deberes hechos. Un final feliz que ahora requerirá de una dosis más de dignidad para despedir un año complicado, en el que Luis García Plaza, la cantera y la afición se han erigido como los salvadores. 43 puntos en el casillero para contemplar el final de LaLiga desde una atalaya distinta.Que no haya alicientes deportivos no le quita cierta relevancia al encuentro. Para empezar, y más allá de los tópicos pero realidades de la defensa del escudo, acabar con buenas sensaciones siempre ayuda al futuro, y más con la incertidumbre que rodea al club con el proceso de compra-venta. También para el entrenador, un Luis García Plaza renovado automáticamente tras sellar la permanencia, pero que sigue a la espera de la confirmación. Ponerle el colofón al final feliz de la salvación le serviría al entrenador para reivindicar su trabajo, y, además, escalar posiciones en la clasificación.Ese mejor puesto en la tabla también lleva aparejado un montante económico. En un club donde ahora mismo el gasto de mira al dedillo, sumarle unos millones de euros al balance siempre ayudarían al futuro. Renovar la plantilla será una necesidad de cara a la próxima temporada, no sólo por las carencias exhibidas en esta campaña sino por la obligación de cubrir las vacantes que se producirán entre los que acaban contrato y las posibles ventas. No volver a pasar los apuros de esta campaña será el reto para los profesionales que planifiquen en verano, aunque las dificultades económicas continuarán siendo un lastre. El encuentro ante el Celta será el último para futbolistas que han aportado su granito de arena en el Sevilla. También la oportunidad para despedirse de otros con menor presencia durante la temporada, pero que han aportado al grupo de manera interna. Incluso un posible estreno para Nico Guillén, el canterano que García Plaza ha vigilado de cerca desde su llegada. De Vlachodimos, el mejor fichaje de Antonio Cordón y que acaba su cesión, a Nyland, el meta noruego que también finaliza su vinculación y que ha permanecido en la sombra ayudando al grupo. El adiós de los cedidosMendy, lesionado, y Maupay se marcharán del Sevilla tras cumplir sus respectivas cesiones. Dos futbolistas que cumplieron con su trabajo, con mejor acierto el centrocampista al inicio, y ayudando desde su experiencia el delantero en la recta final. Otro adiós será el de Alexis Sánchez , un viejo rockero que llegó por petición de Matías Almeyda y que ha demostrado compromiso hasta el final. Una carrera del más alto nivel del delantero chileno que no le hizo poner problemas para bajar al barro. Un decisivo gol ante la Real Sociedad y esa dejada a Akor Adams ante el Espanyol colaboraron de manera decisiva en los momentos clave para la permanencia. El último elemento en acabar contrato es César Azpilicueta . Un veterano que, pese a sus problemas físicos, se implicó al máximo en la salvación, y que ha decidido colgar las botas tras este encuentro, aunque seguro que estará vinculado al fútbol un poco más lejos de la propia hierba.Si para todos ellos podría ser su última presencia con el Sevilla, para otros será el primer día después a la permanencia. Una nómina de canteranos que se ha echado el Sevilla a la espalda en un momento donde otros tiemblan. Kike Salas, Castrín, Juanlu, Oso o el criticado José Ángel Carmona han puesto el escudo por delante para subirse a esa ola generada por el sevillismo. Una demostración de compromiso que ha tenido recompensa con el reconocimiento de su gente y que querrán sumar una despedida acorde al final de la campaña.Celta Radu; Rueda, Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso, Carreira, Moriba, Fer López, Jutglà, Swedberg y Borja Iglesias. Sevilla FC Nyland; Carmona, Azpilicueta, Kike Salas, Suazo; Gudelj, Agoumé; Ejuke, Oso, Maupay y Akor Adams. Árbitro Hernández Maeso (Comité Extremeño). Estadio Balaídos (21.00, Movistar).Todos esos alicientes en clave sevillista chocarán con el Celta, un equipo que atraviesa una situación muy distinta. La llegada de Claudio Giráldez sólo ha traído noticias positivas para el equipo vigués, ya clasificado por segundo año seguido para competiciones europeas, y que necesita un punto para que sea de nuevo en la Europa League . Un éxito para un club que debe ser un espejo para muchos. Una apuesta por la cantera mezclada con veteranos que han recuperado su mejor versión de celeste. El nexo de unión lleva el nombre de Iago Aspas . Con pasado en el Sevilla hace más de una década, el de Moaña, que confirmó el jueves su continuidad por un año más, es el alma de este Celta. Un clásico de LaLiga de los que no pasan de moda. Una cabeza privilegiada para entender el fútbol y mandar órdenes a esa pierna izquierda que ejecuta con precisión. Un elemento más para la fiesta del final del campeonato y que deberá ser vigilado con atención por la zaga sevillista.
Con la permanencia en el bolsillo, el Sevilla FC afronta la última jornada de LaLiga con la visita a Balaídos. Un partido que hace apenas tres semanas se veía con temor y al que llega con la tranquilidad de los deberes hechos. Un … final feliz que ahora requerirá de una dosis más de dignidad para despedir un año complicado, en el que Luis García Plaza, la cantera y la afición se han erigido como los salvadores. 43 puntos en el casillero para contemplar el final de LaLiga desde una atalaya distinta.
Que no haya alicientes deportivos no le quita cierta relevancia al encuentro. Para empezar, y más allá de los tópicos pero realidades de la defensa del escudo, acabar con buenas sensaciones siempre ayuda al futuro, y más con la incertidumbre que rodea al club con el proceso de compra-venta. También para el entrenador, un Luis García Plaza renovado automáticamente tras sellar la permanencia, pero que sigue a la espera de la confirmación. Ponerle el colofón al final feliz de la salvación le serviría al entrenador para reivindicar su trabajo, y, además, escalar posiciones en la clasificación.
Ese mejor puesto en la tabla también lleva aparejado un montante económico. En un club donde ahora mismo el gasto de mira al dedillo, sumarle unos millones de euros al balance siempre ayudarían al futuro. Renovar la plantilla será una necesidad de cara a la próxima temporada, no sólo por las carencias exhibidas en esta campaña sino por la obligación de cubrir las vacantes que se producirán entre los que acaban contrato y las posibles ventas. No volver a pasar los apuros de esta campaña será el reto para los profesionales que planifiquen en verano, aunque las dificultades económicas continuarán siendo un lastre.
El encuentro ante el Celta será el último para futbolistas que han aportado su granito de arena en el Sevilla. También la oportunidad para despedirse de otros con menor presencia durante la temporada, pero que han aportado al grupo de manera interna. Incluso un posible estreno para Nico Guillén, el canterano que García Plaza ha vigilado de cerca desde su llegada. De Vlachodimos, el mejor fichaje de Antonio Cordón y que acaba su cesión, a Nyland, el meta noruego que también finaliza su vinculación y que ha permanecido en la sombra ayudando al grupo.
El adiós de los cedidos
Mendy, lesionado, y Maupay se marcharán del Sevilla tras cumplir sus respectivas cesiones. Dos futbolistas que cumplieron con su trabajo, con mejor acierto el centrocampista al inicio, y ayudando desde su experiencia el delantero en la recta final. Otro adiós será el de Alexis Sánchez, un viejo rockero que llegó por petición de Matías Almeyda y que ha demostrado compromiso hasta el final. Una carrera del más alto nivel del delantero chileno que no le hizo poner problemas para bajar al barro. Un decisivo gol ante la Real Sociedad y esa dejada a Akor Adams ante el Espanyol colaboraron de manera decisiva en los momentos clave para la permanencia. El último elemento en acabar contrato es César Azpilicueta. Un veterano que, pese a sus problemas físicos, se implicó al máximo en la salvación, y que ha decidido colgar las botas tras este encuentro, aunque seguro que estará vinculado al fútbol un poco más lejos de la propia hierba.
Si para todos ellos podría ser su última presencia con el Sevilla, para otros será el primer día después a la permanencia. Una nómina de canteranos que se ha echado el Sevilla a la espalda en un momento donde otros tiemblan. Kike Salas, Castrín, Juanlu, Oso o el criticado José Ángel Carmona han puesto el escudo por delante para subirse a esa ola generada por el sevillismo. Una demostración de compromiso que ha tenido recompensa con el reconocimiento de su gente y que querrán sumar una despedida acorde al final de la campaña.

Celta
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Sevilla FC
Radu; Rueda, Javi Rodríguez, Yoel Lago, Marcos Alonso, Carreira, Moriba, Fer López, Jutglà, Swedberg y Borja Iglesias.
Nyland; Carmona, Azpilicueta, Kike Salas, Suazo; Gudelj, Agoumé; Ejuke, Oso, Maupay y Akor Adams.
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Árbitro
Hernández Maeso (Comité Extremeño). -
Estadio
Balaídos (21.00, Movistar).
Todos esos alicientes en clave sevillista chocarán con el Celta, un equipo que atraviesa una situación muy distinta. La llegada de Claudio Giráldez sólo ha traído noticias positivas para el equipo vigués, ya clasificado por segundo año seguido para competiciones europeas, y que necesita un punto para que sea de nuevo en la Europa League. Un éxito para un club que debe ser un espejo para muchos. Una apuesta por la cantera mezclada con veteranos que han recuperado su mejor versión de celeste.
El nexo de unión lleva el nombre de Iago Aspas. Con pasado en el Sevilla hace más de una década, el de Moaña, que confirmó el jueves su continuidad por un año más, es el alma de este Celta. Un clásico de LaLiga de los que no pasan de moda. Una cabeza privilegiada para entender el fútbol y mandar órdenes a esa pierna izquierda que ejecuta con precisión. Un elemento más para la fiesta del final del campeonato y que deberá ser vigilado con atención por la zaga sevillista.
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