Comunicado inédito de Saber y Ganar ante lo que está pasando con uno de sus concursantes: «No lo podemos permitir»

Resulta difícil recordar la última vez que Saber y Ganar tuvo que salir a explicar algo que no estuviera relacionado con sus preguntas o su mecánica. Sin embargo, el histórico concurso de La 2 ha roto esa tradición con un comunicado inédito en defensa de Martín Escolar, el concursante que más victorias acumula esta temporada y que se ha convertido, también, en el blanco de una creciente campaña de ataques en redes sociales.

 El histórico concurso de La 2 rompe su habitual discreción para defender a Martín Escolar de la oleada de insultos y descalificaciones en redes sociales y advierte de que bloqueará a quienes falten al respeto  

Resulta difícil recordar la última vez que Saber y Ganar tuvo que salir a explicar algo que no estuviera relacionado con sus preguntas o su mecánica. Sin embargo, el histórico concurso de La 2 ha roto esa tradición con un comunicado inédito en defensa de Martín Escolar, el concursante que más victorias acumula esta temporada y que se ha convertido, también, en el blanco de una creciente campaña de ataques en redes sociales.

Que Saber y Ganar publique un comunicado para defender a uno de sus concursantes ya es, por sí solo, una noticia. No por lo que dice únicamente, sino porque supone un movimiento absolutamente excepcional en un formato que lleva casi tres décadas siendo sinónimo de tranquilidad televisiva y ajeno a cualquier polémica. Que el concurso de Jordi Hurtado haya decidido intervenir públicamente para defender a uno de sus concursantes evidencia hasta qué punto ha escalado la situación en redes sociales.

El espacio de La 2 ha publicado un comunicado en su cuenta oficial de X para salir en defensa de Martín Escolar, el concursante revelación de la temporada y uno de los participantes más brillantes que ha pasado por el programa en los últimos años. Desde hace semanas, el divulgador científico acumula no sólo victorias, sino también una creciente ola de comentarios que cuestionan su trayectoria en el concurso y que, en muchos casos, han derivado directamente en insultos y ataques personales.

El mensaje del programa, inusual por el tono y por el hecho mismo de existir, no deja lugar a dudas. «Importante recordar la importancia de las normas de convivencia. En Saber y Ganar toleramos todas las opiniones y comentarios menos las faltas de respeto», comienza el comunicado. El equipo insiste en que todas las opiniones son bienvenidas, siempre que se expresen desde el respeto, y recuerda que la finalidad del concurso ha sido siempre «la cultura, el entretenimiento y la educación». La advertencia termina con una decisión poco habitual en una cuenta institucional de RTVE: quienes incumplan esas normas y recurran al insulto serán bloqueados. «Por eso no podemos permitir mensajes agresivos y ataques personales», advierte el programa de La 2.

La reacción no surge de la nada. Durante las últimas semanas, cada nueva victoria de Martín Escolar ha venido acompañada de un creciente ruido en redes sociales. Algunos usuarios sostienen, sin aportar pruebas, que el programa estaría favoreciendo al concursante con preguntas especialmente adaptadas a sus conocimientos o enfrentándolo a rivales de menor nivel. Otros directamente han convertido esas sospechas en ataques personales dirigidos contra el participante.

Se trata de un fenómeno relativamente nuevo para un concurso que, precisamente, siempre ha presumido de estar al margen de las dinámicas propias de las redes sociales. Mientras otros formatos televisivos viven instalados en la polémica permanente, Saber y Ganar ha construido durante casi treinta años una reputación basada en la discreción, la cultura y un público extraordinariamente fiel.

Desde su estreno en 1997, el formato presentado por Jordi Hurtado ha convertido el conocimiento en espectáculo sin necesidad de grandes artificios. El concurso ha sobrevivido a cambios de programación, a transformaciones profundas de la televisión y al auge del entretenimiento más estridente manteniendo prácticamente intacta su esencia. Su comunidad de espectadores, además, siempre se ha caracterizado por una convivencia mucho más tranquila que la de otros programas competitivos.

Precisamente por eso sorprende tanto que haya sido el propio concurso quien haya decidido intervenir.

Porque el comunicado no sólo protege a Martín Escolar; también protege el modelo de programa que representa Saber y Ganar . El equipo recuerda implícitamente que detrás de cada concursante hay una persona que acepta exponerse públicamente para participar en un concurso cultural, no para convertirse en objetivo de campañas de desprestigio en internet.

Y es que la notoriedad de Martín Escolar ha crecido a la misma velocidad que sus buenos resultados.

El concursante se ha convertido en una de las grandes sensaciones de esta etapa del programa gracias a su extraordinaria capacidad para responder preguntas de disciplinas muy diversas, una preparación que rápidamente le ha granjeado admiradores… y también detractores.

No sería la primera vez que un participante especialmente dominante despierta suspicacias entre parte de la audiencia. Ha ocurrido anteriormente en otros concursos de televisión, donde las largas permanencias suelen generar teorías sobre supuestos favoritismos. La diferencia, en esta ocasión, es que el debate ha cruzado la línea de la crítica para instalarse, según denuncia el propio programa, en el terreno del insulto.

El comunicado deja claro que una cosa es cuestionar el desarrollo del concurso y otra muy distinta atacar personalmente a quienes participan en él.

No resulta casual que el texto haga especial hincapié en palabras como «convivencia», «respeto», «educación» o «cultura». Son, probablemente, los cuatro conceptos que mejor definen la filosofía con la que Saber y Ganar ha construido su identidad durante casi tres décadas y que ahora el equipo considera necesario reivindicar también fuera de la pantalla.

La respuesta del programa ha sido, además, ampliamente aplaudida por numerosos seguidores, que han celebrado que el formato marque límites claros frente a comportamientos que consideran impropios de una comunidad de espectadores tradicionalmente respetuosa. Junto a quienes continúan cuestionando la presencia de Martín Escolar, también han aparecido numerosos mensajes apoyando tanto al concursante como al equipo del programa por no normalizar los insultos.

En realidad, la decisión trasciende el caso concreto de Martín Escolar. En un momento en el que la conversación televisiva se desarrolla tanto en pantalla como en las redes sociales, cada vez son más los programas que se ven obligados a recordar algo que debería resultar evidente: criticar un formato, discrepar de un resultado o preferir a otro concursante forma parte del juego; convertir esa discrepancia en una campaña de ataques personales no.

Que sea precisamente Saber y Ganar , uno de los espacios más veteranos, serenos y alejados del ruido de la televisión española, quien haya tenido que publicar un comunicado de estas características refleja hasta qué punto las redes sociales han cambiado también la experiencia de quienes simplemente deciden participar en un concurso de televisión.

Porque durante casi treinta años el mayor reto para los concursantes de Saber y Ganar era acertar las preguntas de Jordi Hurtado. Hoy, para algunos de ellos, el examen continúa cuando se apagan las cámaras.

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