Cruce de aficionados en Atenas: lo que moviliza una final de la Euroliga

El final de la Copa de Europa de baloncesto se vivió intensamente en Atenas. Los alrededores del Telekom Center, al norte de la capital griega, comenzaron a teñirse de rojo y blanco desde primera hora con la llegada masiva de seguidores del Olympiacos, el club de El Pireo. No es la primera vez que ambos equipos se enfrentaban en una final europea. Será la quinta ocasión en la historia de la competición. La primera fue en 1995, en Zaragoza; la segunda, en 2013, en Londres, donde el Olympiacos se impuso al Real Madrid; la tercera, en Madrid; y la cuarta, en Kaunas (Lituania). En esta ocasión, Atenas era el escenario, lo que añadía dificultad a la empresa del Madrid.«Va a ganar el Olympiacos. No hay alternativa. Vamos a hacer historia en el cancha de nuestro principal rival; así les dolerá más nuestra victoria», explicaba a este medio Yorgos, un seguidor del Olympiacos que lleva una bufanda de la Final Four sobre los hombros. «Si perdemos —añade su compañero— será un golpe muy duro para el conjunto. Habrá muchos cambios».Para Orestis, el Olympiacos auguraba un triunfo con claridad: «Por 15 o 20 puntos en los diez primeros minutos. El equipo va a dominar el partido», aseguraba, y señalaba como responsable a Bartsiokas. «Es un entrenador gigante que ha implantado una nueva filosofía basada en el baloncesto democrático, dando más importancia al equipo que a las individualidades. Ojalá siga cien años más y ganemos otras quince ligas». Entre la multitud encontramos a Pedro y Juan Carlos, dos españoles que viajaron hasta Atenas para ver el partido y que se mostraban menos optimistas que los aficionados griegos: «Se nos ha lesionado el único pívot que nos quedaba y, además, el factor cancha aquí pesa muchísimo. Esto es una caldera. Cuando se ponen a tope, no hay quien les tosa», explica Pedro. «En la cancha impresionan muchísimo. Es increíble cómo animan, digno de ver. Los pocos que hemos venido animaremos al equipo como podamos», añadía. Frente a los 10.000 seguidores del Olympiacos, apenas unos 500 españoles acudieron a arropar al Real Madrid: «Cuando cantan, tiemblan las gradas. Imagínate lo que debe ser para nuestros jugadores competir rodeados de todos estos hinchas», comentaba Juan Carlos.  Doce detenidosAntes de que comenzase el partido y según informó la policía griega, se efectuaron doce arrestos en los alrededores del OAKA: nueve por delitos relacionados con drogas, uno por uso de bengalas, uno por resistencia a la autoridad y otro por falsificación de acreditación. Además, 16 personas fueron detenidas por no disponer de entrada válida. En total, se registraron doce arrestos y 110 comparecencias ante el juez antes de la gran final.La Policía helena anunció que el acceso al estadio estaría permitido exclusivamente a quienes tuvieran una entrada válida y un documento oficial de identificación cuyos datos coincidieran íntegramente con los del titular de la entrada. Las autoridades advirtieron además de que cualquier intento de vulnerar los controles de seguridad o falta de colaboración con el personal acarrearía sanciones. También pidieron a los aficionados que acudieran con suficiente antelación para garantizar un «acceso fluido y seguro para todos».Para evitar incidentes en el transporte público, la línea de metro que conecta el puerto de El Pireo con el norte de la capital funcionó desde las cinco de la tarde exclusivamente para trasladar aficionados desde la estación de Fáliro hasta la más cercana al pabellón, sin realizar paradas intermedias ni recoger viajeros. «Hemos venido con el tren que viajaba directo desde El Pireo hasta el estadio y ha sido emocionante», decía Yorgos. «La gran mayoría éramos del Olympiacos y hemos ido cantando los himnos del equipo durante todo el trayecto. Había un ambiente festivo dentro del vagón y el viaje se nos ha pasado volando». Un guardia de seguridad explicaba que la presencia policial se duplicó después de algunos altercados registrados durante la semifinal del viernes: «Hoy está funcionando mucho mejor y, por ahora, no se ha producido ningún incidente».«Yo esperaba que los aficionados griegos fueran más locos fuera del pabellón, pero es dentro donde el ambiente es fuerte. Por la ciudad nos hemos encontrados a muchos fans del Panathinaikos que nos han apoyado bastante», argumentaba Emilio. «Hemos llegado vivos hasta aquí, pero no sé cómo vamos a salir, lo mismo tienen que entrar los tanques», bromeaba Chema. Problemas con las entradas En las taquillas se colgó el cartel de ‘Entradas agotadas’ y decenas de personas buscaron los billetes de última hora en la reventa. Como Miguel Ángel y Juanjo, dos hermanos llegados desde Sevilla, que no llegaron a acceder al pabellón. «Era un regalo por su cincuenta cumpleaños —explica Miguel Ángel—, pero no hemos conseguido comprar entradas. Desde Sevilla era muy difícil. En la reventa están los precios carísimos pero queríamos vivir el ambiente e iremos a ver un partido de baloncesto local para quitarnos el regustillo». Los hermanos apuntaban a los griegos como favoritos: «Siendo objetivos, el Madrid tiene muchas bajas y hay que reconocer que el Olympiacos tiene un equipazo. Es un partido muy bonito, muy divertido y con un ambientazo tremendo. Nos da envidia la gente que sí lo puede ver», se lamentaba Juanjo. Entre la multitud rojiblanca destacaban dos jóvenes con banderas de España y un casco de vikingo. Son Chema y Emilio, convencidos de que el Real Madrid tendría sus opciones: «Vamos a sufrir, pero lo vamos a pelear. Yo creo que podemos llegar al último cuarto con posibilidades», explicaba Chema. Sin embargo, en las horas previas al partido se detectaron problemas con la descarga de las entradas, algo que dificultó la validación en los accesos al estadio. Yiannis, un joven griego, explicaba a ABC que compró en marzo la entrada en la web oficial y hasta pocas horas antes no pudo descargarla: «Me ha llegado a la una del mediodía y he pasado unos nervios tremendos». El final de la Copa de Europa de baloncesto se vivió intensamente en Atenas. Los alrededores del Telekom Center, al norte de la capital griega, comenzaron a teñirse de rojo y blanco desde primera hora con la llegada masiva de seguidores del Olympiacos, el club de El Pireo. No es la primera vez que ambos equipos se enfrentaban en una final europea. Será la quinta ocasión en la historia de la competición. La primera fue en 1995, en Zaragoza; la segunda, en 2013, en Londres, donde el Olympiacos se impuso al Real Madrid; la tercera, en Madrid; y la cuarta, en Kaunas (Lituania). En esta ocasión, Atenas era el escenario, lo que añadía dificultad a la empresa del Madrid.«Va a ganar el Olympiacos. No hay alternativa. Vamos a hacer historia en el cancha de nuestro principal rival; así les dolerá más nuestra victoria», explicaba a este medio Yorgos, un seguidor del Olympiacos que lleva una bufanda de la Final Four sobre los hombros. «Si perdemos —añade su compañero— será un golpe muy duro para el conjunto. Habrá muchos cambios».Para Orestis, el Olympiacos auguraba un triunfo con claridad: «Por 15 o 20 puntos en los diez primeros minutos. El equipo va a dominar el partido», aseguraba, y señalaba como responsable a Bartsiokas. «Es un entrenador gigante que ha implantado una nueva filosofía basada en el baloncesto democrático, dando más importancia al equipo que a las individualidades. Ojalá siga cien años más y ganemos otras quince ligas». Entre la multitud encontramos a Pedro y Juan Carlos, dos españoles que viajaron hasta Atenas para ver el partido y que se mostraban menos optimistas que los aficionados griegos: «Se nos ha lesionado el único pívot que nos quedaba y, además, el factor cancha aquí pesa muchísimo. Esto es una caldera. Cuando se ponen a tope, no hay quien les tosa», explica Pedro. «En la cancha impresionan muchísimo. Es increíble cómo animan, digno de ver. Los pocos que hemos venido animaremos al equipo como podamos», añadía. Frente a los 10.000 seguidores del Olympiacos, apenas unos 500 españoles acudieron a arropar al Real Madrid: «Cuando cantan, tiemblan las gradas. Imagínate lo que debe ser para nuestros jugadores competir rodeados de todos estos hinchas», comentaba Juan Carlos.  Doce detenidosAntes de que comenzase el partido y según informó la policía griega, se efectuaron doce arrestos en los alrededores del OAKA: nueve por delitos relacionados con drogas, uno por uso de bengalas, uno por resistencia a la autoridad y otro por falsificación de acreditación. Además, 16 personas fueron detenidas por no disponer de entrada válida. En total, se registraron doce arrestos y 110 comparecencias ante el juez antes de la gran final.La Policía helena anunció que el acceso al estadio estaría permitido exclusivamente a quienes tuvieran una entrada válida y un documento oficial de identificación cuyos datos coincidieran íntegramente con los del titular de la entrada. Las autoridades advirtieron además de que cualquier intento de vulnerar los controles de seguridad o falta de colaboración con el personal acarrearía sanciones. También pidieron a los aficionados que acudieran con suficiente antelación para garantizar un «acceso fluido y seguro para todos».Para evitar incidentes en el transporte público, la línea de metro que conecta el puerto de El Pireo con el norte de la capital funcionó desde las cinco de la tarde exclusivamente para trasladar aficionados desde la estación de Fáliro hasta la más cercana al pabellón, sin realizar paradas intermedias ni recoger viajeros. «Hemos venido con el tren que viajaba directo desde El Pireo hasta el estadio y ha sido emocionante», decía Yorgos. «La gran mayoría éramos del Olympiacos y hemos ido cantando los himnos del equipo durante todo el trayecto. Había un ambiente festivo dentro del vagón y el viaje se nos ha pasado volando». Un guardia de seguridad explicaba que la presencia policial se duplicó después de algunos altercados registrados durante la semifinal del viernes: «Hoy está funcionando mucho mejor y, por ahora, no se ha producido ningún incidente».«Yo esperaba que los aficionados griegos fueran más locos fuera del pabellón, pero es dentro donde el ambiente es fuerte. Por la ciudad nos hemos encontrados a muchos fans del Panathinaikos que nos han apoyado bastante», argumentaba Emilio. «Hemos llegado vivos hasta aquí, pero no sé cómo vamos a salir, lo mismo tienen que entrar los tanques», bromeaba Chema. Problemas con las entradas En las taquillas se colgó el cartel de ‘Entradas agotadas’ y decenas de personas buscaron los billetes de última hora en la reventa. Como Miguel Ángel y Juanjo, dos hermanos llegados desde Sevilla, que no llegaron a acceder al pabellón. «Era un regalo por su cincuenta cumpleaños —explica Miguel Ángel—, pero no hemos conseguido comprar entradas. Desde Sevilla era muy difícil. En la reventa están los precios carísimos pero queríamos vivir el ambiente e iremos a ver un partido de baloncesto local para quitarnos el regustillo». Los hermanos apuntaban a los griegos como favoritos: «Siendo objetivos, el Madrid tiene muchas bajas y hay que reconocer que el Olympiacos tiene un equipazo. Es un partido muy bonito, muy divertido y con un ambientazo tremendo. Nos da envidia la gente que sí lo puede ver», se lamentaba Juanjo. Entre la multitud rojiblanca destacaban dos jóvenes con banderas de España y un casco de vikingo. Son Chema y Emilio, convencidos de que el Real Madrid tendría sus opciones: «Vamos a sufrir, pero lo vamos a pelear. Yo creo que podemos llegar al último cuarto con posibilidades», explicaba Chema. Sin embargo, en las horas previas al partido se detectaron problemas con la descarga de las entradas, algo que dificultó la validación en los accesos al estadio. Yiannis, un joven griego, explicaba a ABC que compró en marzo la entrada en la web oficial y hasta pocas horas antes no pudo descargarla: «Me ha llegado a la una del mediodía y he pasado unos nervios tremendos».  

El final de la Copa de Europa de baloncesto se vivió intensamente en Atenas. Los alrededores del Telekom Center, al norte de la capital griega, comenzaron a teñirse de rojo y blanco desde primera hora con la llegada masiva de seguidores del Olympiacos, el club … de El Pireo.

 RSS de noticias de deportes

Más Noticias