Advertía de su crecimiento en Madrid, pendiente el público del tenis de Martín Landaluce y Rafa Jódar, este Dani Mérida volvió loco al personal y desató la ‘meridamanía’. Cada partido suyo en la Pista 3, un duelo de Copa Davis que acabó por convertirlo en ídolo. De ahí, la confianza para saber que podía alcanzar mayores cotas, como esta mayúscula en Umag donde celebra su primer título ATP. Partidazo el suyo contra el bosnio Damir Dzumhur, al que consiguió batir en tres sets (6-2, 5-7 y 6-2) en una hora y 59 minutos.Dani Mérida 6 5 6 Dami Dzumhur 2 7 2Es de categoría 250 pero es mucho más. Es la confirmación de que está haciendo un buen trabajo. Que esa primera final en Bucarest el 5 de abril, que perdió contra Mariano Navone (6-2, 4-6 y 7-5), y esos octavos de final en la Caja Mágica ante Stefanos Tsitsipas eran la consecuencia de un camino que todavía le deparaba muchísimo más. En Umag, donde otro gran tenista español como Carlos Alcaraz logró también estrenar su vitrina en 2021, el madrileño de 21 años se ha ido deshaciendo con contundencia de todos sus rivales: 6-4 y 6-1 a Ziga Sesko; 7-5 y 6-4 a Tomás Etcheverry; 6-1 y 6-3 a Titouan Droguet, y un 6-4 y 6-2 a Román Burruchaga que lo llevaba en volandas hasta el último día del torneo en Croacia. «La clave ha sido creérmelo, venía jugando bien toda la semana y he conseguido dar mi mejor nivel aquí», decía tras pasar a la final.Allí, de nuevo la agresividad, la confianza y el ataque del español, que controló el primer set por un aplastante 6-2 gracias a una puesta en escena demoledora en la que no dejó respirar a Damir Dzumhur desde el fondo de la pista. El bosnio trató de quitarle la iniciativa en el segundo capítulo, pero marchaba lanzado Mérida, muy activo tanto con la pelota en juego como cuando no lo estaba.Pletórico de confianza, golpeó desde el fondo como si todo fuera a entrar. Así consiguió un ‘break’ en el cuarto juego y templó los nervios cuando el bosnio se volcó hasta recuperar la desventaja. Pero en la siguiente, un punto más de bravura, de solidez, de atrevimiento volvieron a desequilibrar el marcador a su favor. Con 5-4 y saque para su primer título, llegaron los temblores y el vértigo de quien está a punto de conseguir una cima ansiada, soñada, trabajada. Tres errores no forzados posibilitaron la recuperación de Dzumhur y el empate a 5. Y el set del bosnio. Quedaba por remar.Un bajón anímico del que Mérida salió peleando, su seña de identidad, al inicio del tercer set, con una rotura a lo grande, con volea y passing en el quinto juego que lo hinchó de confianza. De carrerilla, y sin parar, hacia el título, con 31 errores y 37 ganadores. «Ha sido un partido loco. Dzumhur ha jugado muy bien en el segundo set, y las condiciones se han hecho más lentas después y me ha costado un poco más. Pero estoy muy contento con el nivel de la semana y supercontento con mi primer título. Seguir la línea de Sinner y Carlos es increíble. Es un honor estar en ese grupo y mi objetivo es seguir trabajando para estar lo más cerca posible. He creído en mí mismo todo el tiempo», confesó después el campeón, con este primer éxito en su carrera.Es el tercer tenista más joven en ganar el título en Umag, uniéndose a los nombres de Carlos Alcaraz (18 años y 2 meses) y Jannik Sinner (20 años y 10 meses), y entra también en la lista de campeones nacionales en este torneo, con Alberto Berasategui, Carlos Moyà, Félix Mantilla, Tommy Robredo, Fernando Verdasco, Juan Carlos Ferrero, y Alcaraz. Ya entre los grandes.Aunque todavía combine el circuito profesional con el de los challengers, la mejor forma de mantener ritmo y competitividad, desde el lunes, su mejor posición mundial, pues se cuela en la plaza 58 tras este nuevo paso en su carrera, en apenas su séptimo cuadro final en la categoría ATP. Y los que quedan. Paula Badosa encadenó otro encuentro prodigioso en el WTA 250 de Iasi para colarse en su segunda final consecutiva. Batió a Tamara Zidansek por 3-6, 7-5 y 7-6 (1) y se jugará el título este domingo contra la egipcia Mayar Sherif. Advertía de su crecimiento en Madrid, pendiente el público del tenis de Martín Landaluce y Rafa Jódar, este Dani Mérida volvió loco al personal y desató la ‘meridamanía’. Cada partido suyo en la Pista 3, un duelo de Copa Davis que acabó por convertirlo en ídolo. De ahí, la confianza para saber que podía alcanzar mayores cotas, como esta mayúscula en Umag donde celebra su primer título ATP. Partidazo el suyo contra el bosnio Damir Dzumhur, al que consiguió batir en tres sets (6-2, 5-7 y 6-2) en una hora y 59 minutos.Dani Mérida 6 5 6 Dami Dzumhur 2 7 2Es de categoría 250 pero es mucho más. Es la confirmación de que está haciendo un buen trabajo. Que esa primera final en Bucarest el 5 de abril, que perdió contra Mariano Navone (6-2, 4-6 y 7-5), y esos octavos de final en la Caja Mágica ante Stefanos Tsitsipas eran la consecuencia de un camino que todavía le deparaba muchísimo más. En Umag, donde otro gran tenista español como Carlos Alcaraz logró también estrenar su vitrina en 2021, el madrileño de 21 años se ha ido deshaciendo con contundencia de todos sus rivales: 6-4 y 6-1 a Ziga Sesko; 7-5 y 6-4 a Tomás Etcheverry; 6-1 y 6-3 a Titouan Droguet, y un 6-4 y 6-2 a Román Burruchaga que lo llevaba en volandas hasta el último día del torneo en Croacia. «La clave ha sido creérmelo, venía jugando bien toda la semana y he conseguido dar mi mejor nivel aquí», decía tras pasar a la final.Allí, de nuevo la agresividad, la confianza y el ataque del español, que controló el primer set por un aplastante 6-2 gracias a una puesta en escena demoledora en la que no dejó respirar a Damir Dzumhur desde el fondo de la pista. El bosnio trató de quitarle la iniciativa en el segundo capítulo, pero marchaba lanzado Mérida, muy activo tanto con la pelota en juego como cuando no lo estaba.Pletórico de confianza, golpeó desde el fondo como si todo fuera a entrar. Así consiguió un ‘break’ en el cuarto juego y templó los nervios cuando el bosnio se volcó hasta recuperar la desventaja. Pero en la siguiente, un punto más de bravura, de solidez, de atrevimiento volvieron a desequilibrar el marcador a su favor. Con 5-4 y saque para su primer título, llegaron los temblores y el vértigo de quien está a punto de conseguir una cima ansiada, soñada, trabajada. Tres errores no forzados posibilitaron la recuperación de Dzumhur y el empate a 5. Y el set del bosnio. Quedaba por remar.Un bajón anímico del que Mérida salió peleando, su seña de identidad, al inicio del tercer set, con una rotura a lo grande, con volea y passing en el quinto juego que lo hinchó de confianza. De carrerilla, y sin parar, hacia el título, con 31 errores y 37 ganadores. «Ha sido un partido loco. Dzumhur ha jugado muy bien en el segundo set, y las condiciones se han hecho más lentas después y me ha costado un poco más. Pero estoy muy contento con el nivel de la semana y supercontento con mi primer título. Seguir la línea de Sinner y Carlos es increíble. Es un honor estar en ese grupo y mi objetivo es seguir trabajando para estar lo más cerca posible. He creído en mí mismo todo el tiempo», confesó después el campeón, con este primer éxito en su carrera.Es el tercer tenista más joven en ganar el título en Umag, uniéndose a los nombres de Carlos Alcaraz (18 años y 2 meses) y Jannik Sinner (20 años y 10 meses), y entra también en la lista de campeones nacionales en este torneo, con Alberto Berasategui, Carlos Moyà, Félix Mantilla, Tommy Robredo, Fernando Verdasco, Juan Carlos Ferrero, y Alcaraz. Ya entre los grandes.Aunque todavía combine el circuito profesional con el de los challengers, la mejor forma de mantener ritmo y competitividad, desde el lunes, su mejor posición mundial, pues se cuela en la plaza 58 tras este nuevo paso en su carrera, en apenas su séptimo cuadro final en la categoría ATP. Y los que quedan. Paula Badosa encadenó otro encuentro prodigioso en el WTA 250 de Iasi para colarse en su segunda final consecutiva. Batió a Tamara Zidansek por 3-6, 7-5 y 7-6 (1) y se jugará el título este domingo contra la egipcia Mayar Sherif.
Advertía de su crecimiento en Madrid, pendiente el público del tenis de Martín Landaluce y Rafa Jódar, este Dani Mérida volvió loco al personal y desató la ‘meridamanía’. Cada partido suyo en la Pista 3, un duelo de Copa Davis que acabó por convertirlo … en ídolo. De ahí, la confianza para saber que podía alcanzar mayores cotas, como esta mayúscula en Umag donde celebra su primer título ATP. Partidazo el suyo contra el bosnio Damir Dzumhur, al que consiguió batir en tres sets (6-2, 5-7 y 6-2) en una hora y 59 minutos.
|
Dani Mérida |
6 |
5 |
6 |
|
Dami Dzumhur |
2 |
7 |
2 |
Es de categoría 250 pero es mucho más. Es la confirmación de que está haciendo un buen trabajo. Que esa primera final en Bucarest el 5 de abril, que perdió contra Mariano Navone (6-2, 4-6 y 7-5), y esos octavos de final en la Caja Mágica ante Stefanos Tsitsipas eran la consecuencia de un camino que todavía le deparaba muchísimo más.
En Umag, donde otro gran tenista español como Carlos Alcaraz logró también estrenar su vitrina en 2021, el madrileño de 21 años se ha ido deshaciendo con contundencia de todos sus rivales: 6-4 y 6-1 a Ziga Sesko; 7-5 y 6-4 a Tomás Etcheverry; 6-1 y 6-3 a Titouan Droguet, y un 6-4 y 6-2 a Román Burruchaga que lo llevaba en volandas hasta el último día del torneo en Croacia. «La clave ha sido creérmelo, venía jugando bien toda la semana y he conseguido dar mi mejor nivel aquí», decía tras pasar a la final.
Allí, de nuevo la agresividad, la confianza y el ataque del español, que controló el primer set por un aplastante 6-2 gracias a una puesta en escena demoledora en la que no dejó respirar a Damir Dzumhur desde el fondo de la pista. El bosnio trató de quitarle la iniciativa en el segundo capítulo, pero marchaba lanzado Mérida, muy activo tanto con la pelota en juego como cuando no lo estaba.
Pletórico de confianza, golpeó desde el fondo como si todo fuera a entrar. Así consiguió un ‘break’ en el cuarto juego y templó los nervios cuando el bosnio se volcó hasta recuperar la desventaja. Pero en la siguiente, un punto más de bravura, de solidez, de atrevimiento volvieron a desequilibrar el marcador a su favor.
Con 5-4 y saque para su primer título, llegaron los temblores y el vértigo de quien está a punto de conseguir una cima ansiada, soñada, trabajada. Tres errores no forzados posibilitaron la recuperación de Dzumhur y el empate a 5. Y el set del bosnio. Quedaba por remar.
Un bajón anímico del que Mérida salió peleando, su seña de identidad, al inicio del tercer set, con una rotura a lo grande, con volea y passing en el quinto juego que lo hinchó de confianza. De carrerilla, y sin parar, hacia el título, con 31 errores y 37 ganadores. «Ha sido un partido loco. Dzumhur ha jugado muy bien en el segundo set, y las condiciones se han hecho más lentas después y me ha costado un poco más. Pero estoy muy contento con el nivel de la semana y supercontento con mi primer título. Seguir la línea de Sinner y Carlos es increíble. Es un honor estar en ese grupo y mi objetivo es seguir trabajando para estar lo más cerca posible. He creído en mí mismo todo el tiempo», confesó después el campeón, con este primer éxito en su carrera.
Es el tercer tenista más joven en ganar el título en Umag, uniéndose a los nombres de Carlos Alcaraz (18 años y 2 meses) y Jannik Sinner (20 años y 10 meses), y entra también en la lista de campeones nacionales en este torneo, con Alberto Berasategui, Carlos Moyà, Félix Mantilla, Tommy Robredo, Fernando Verdasco, Juan Carlos Ferrero, y Alcaraz. Ya entre los grandes.
Aunque todavía combine el circuito profesional con el de los challengers, la mejor forma de mantener ritmo y competitividad, desde el lunes, su mejor posición mundial, pues se cuela en la plaza 58 tras este nuevo paso en su carrera, en apenas su séptimo cuadro final en la categoría ATP. Y los que quedan.
Paula Badosa encadenó otro encuentro prodigioso en el WTA 250 de Iasi para colarse en su segunda final consecutiva. Batió a Tamara Zidansek por 3-6, 7-5 y 7-6 (1) y se jugará el título este domingo contra la egipcia Mayar Sherif.
RSS de noticias de deportes
