Pocas veces una carrera de Moto2 se pareció tanto a una de Moto3. Reinó el caos Silverstone, legendario circuito del Mundial y uno de los más largos, y el gran beneficiado fue Filip Salac , que partiendo de la sexta posición de la parrilla se llevó la victoria. Guevara, el poleman, fue de más a menos, Manu González perdió el hilo de la carrera al cruzar por penúltima vez la línea de meta, Arbolino se cayó cuando mejor pilotaba y Holgado tampoco aprovechó los errores de sus rivales en un desenlace apasionante con Ortolá y Escrig, segundo y tercero, copando el podio junto al checo. Dani Muñoz , que salía quinto, puntuó y sumó nueve unidades más a su casillero de la general (54 en total) tras acabar séptimo. No le fue tan bien al palaciego José Antonio Rueda, que concluyó fuera de los puntos (19º). Consumida la primera vuelta, Muñoz había ganado un puesto y era cuarto, tras Guevara, Alonso López y Ortolá. Rueda estaba en la cola, 22º, y lo normal es que su batalla en Silverstone estuviera en las antípodas de la de su paisano. Holgado y Arbolino, quinto y sexto, le apretaban a Muñoz, al que rebasaron en el tercer giro de uno de los circuitos más extensos del Campeonato del Mundo. Rueda escalaba dos posiciones y se colocaba en el retrovisor de David Alonso , que como el palaciego no pudo superar el sábado la criba de la Q1. Por delante, Holgado iba como un tiro y se tragó a Ortolá y Alonso López para colocarse en la aspiración de Izan Guevara.Manu González activaba entonces el modo remontada: marcaba vuelta rápida y superaba a Muñoz, séptimo tras cuatro vueltas de una carrera muy comprimida, sin escapados y con adelantamientos continuos. Frenética y muy divertida. Rueda era 19º cuando a David Alonso lo sancionaban con una vuelta larga mientras Muñoz seguía perdiendo posiciones y Escrig arriesgaba para seguir progresando. Con seis giros realizados, el triunvirato de cabeza formado por Guevara, Holgado y Ortolá aceleraba para poner pista de por medio sobre el resto. No lo conseguirían aunque entonces le metieron a los perseguidores casi un segundo de diferencia. Muñoz , por sobrepasar los límites de la pista, corría (y aguantó) con advertencia de sanción protegiendo la novena plaza, con Öncü y Sasaki por detrás. David Alonso, en la cola, no dejaba de sufrir, con tiempos muy lentos, mientras Arbolino , quinto, firmaba la vuelta rápida. Se habían fijado y consolidado las posiciones en el ecuador de la carrera a la espera de los ataques de un final que se auguraba de lo más emocionante. Rueda, llegando desde muy atrás, seguía avanzando y se colocaba 16º, muy cerca de los puntos.Arbolino revoluciona y se caeEn cabeza de carrera se fusionaron los dos grupos más definidos y ya eran seis batallando, y de qué forma, por las tres posiciones de privilegio. Casi se tocaron las motos de Guevara y Holgado. Ortolá subía al segundo puesto hasta que Arbolino lo desplazó. El italiano, factor sorpresa, se convirtió en el gran elemento desestabilizador durante varias vueltas. Gracias a su pericia y velocidad, agarró la cabeza de carrera, mas todo se fue al traste en la frenada de la curva 16: besó el suelo y Holgado, Manu González y Ortolá reconfiguraron el mapa del liderato por enésima vez, sin olvidar a Salac, claro, inesperado invitado a la fiesta. Muñoz arañaba dos posiciones (8º) y Rueda, una (16º). Manu González cedió el liderato de manera inesperada tras levantarse en plena recta de meta pensando tal vez que era la última y se había llevado la victoria, aunque el líder del Mundial se lamentaba amargamente de un problema en la zona del escape. Por ahí, sí, saltaron chispas de su moto. Entró 14º en meta. Holgado se descolgaba de la ecuación de la victoria y Salac irrumpía con mucha fuerza ante las dudas de todos los demás convirtiendo el giro decisivo en un mano a mano con Ortolá que se llevó finalmente el checo. Muñoz concluía séptimo y Rueda, 19º , en una carrera de Moto2 que simuló a una Moto3. Indescifrable. Bendita locura. Pocas veces una carrera de Moto2 se pareció tanto a una de Moto3. Reinó el caos Silverstone, legendario circuito del Mundial y uno de los más largos, y el gran beneficiado fue Filip Salac , que partiendo de la sexta posición de la parrilla se llevó la victoria. Guevara, el poleman, fue de más a menos, Manu González perdió el hilo de la carrera al cruzar por penúltima vez la línea de meta, Arbolino se cayó cuando mejor pilotaba y Holgado tampoco aprovechó los errores de sus rivales en un desenlace apasionante con Ortolá y Escrig, segundo y tercero, copando el podio junto al checo. Dani Muñoz , que salía quinto, puntuó y sumó nueve unidades más a su casillero de la general (54 en total) tras acabar séptimo. No le fue tan bien al palaciego José Antonio Rueda, que concluyó fuera de los puntos (19º). Consumida la primera vuelta, Muñoz había ganado un puesto y era cuarto, tras Guevara, Alonso López y Ortolá. Rueda estaba en la cola, 22º, y lo normal es que su batalla en Silverstone estuviera en las antípodas de la de su paisano. Holgado y Arbolino, quinto y sexto, le apretaban a Muñoz, al que rebasaron en el tercer giro de uno de los circuitos más extensos del Campeonato del Mundo. Rueda escalaba dos posiciones y se colocaba en el retrovisor de David Alonso , que como el palaciego no pudo superar el sábado la criba de la Q1. Por delante, Holgado iba como un tiro y se tragó a Ortolá y Alonso López para colocarse en la aspiración de Izan Guevara.Manu González activaba entonces el modo remontada: marcaba vuelta rápida y superaba a Muñoz, séptimo tras cuatro vueltas de una carrera muy comprimida, sin escapados y con adelantamientos continuos. Frenética y muy divertida. Rueda era 19º cuando a David Alonso lo sancionaban con una vuelta larga mientras Muñoz seguía perdiendo posiciones y Escrig arriesgaba para seguir progresando. Con seis giros realizados, el triunvirato de cabeza formado por Guevara, Holgado y Ortolá aceleraba para poner pista de por medio sobre el resto. No lo conseguirían aunque entonces le metieron a los perseguidores casi un segundo de diferencia. Muñoz , por sobrepasar los límites de la pista, corría (y aguantó) con advertencia de sanción protegiendo la novena plaza, con Öncü y Sasaki por detrás. David Alonso, en la cola, no dejaba de sufrir, con tiempos muy lentos, mientras Arbolino , quinto, firmaba la vuelta rápida. Se habían fijado y consolidado las posiciones en el ecuador de la carrera a la espera de los ataques de un final que se auguraba de lo más emocionante. Rueda, llegando desde muy atrás, seguía avanzando y se colocaba 16º, muy cerca de los puntos.Arbolino revoluciona y se caeEn cabeza de carrera se fusionaron los dos grupos más definidos y ya eran seis batallando, y de qué forma, por las tres posiciones de privilegio. Casi se tocaron las motos de Guevara y Holgado. Ortolá subía al segundo puesto hasta que Arbolino lo desplazó. El italiano, factor sorpresa, se convirtió en el gran elemento desestabilizador durante varias vueltas. Gracias a su pericia y velocidad, agarró la cabeza de carrera, mas todo se fue al traste en la frenada de la curva 16: besó el suelo y Holgado, Manu González y Ortolá reconfiguraron el mapa del liderato por enésima vez, sin olvidar a Salac, claro, inesperado invitado a la fiesta. Muñoz arañaba dos posiciones (8º) y Rueda, una (16º). Manu González cedió el liderato de manera inesperada tras levantarse en plena recta de meta pensando tal vez que era la última y se había llevado la victoria, aunque el líder del Mundial se lamentaba amargamente de un problema en la zona del escape. Por ahí, sí, saltaron chispas de su moto. Entró 14º en meta. Holgado se descolgaba de la ecuación de la victoria y Salac irrumpía con mucha fuerza ante las dudas de todos los demás convirtiendo el giro decisivo en un mano a mano con Ortolá que se llevó finalmente el checo. Muñoz concluía séptimo y Rueda, 19º , en una carrera de Moto2 que simuló a una Moto3. Indescifrable. Bendita locura.
Pocas veces una carrera de Moto2 se pareció tanto a una de Moto3. Reinó el caos en Silverstone, legendario circuito del Mundial y uno de los más largos, siendo el gran beneficiado fue Filip Salac, que partiendo de la sexta posición de la parrilla … se llevó la victoria. Guevara, el poleman, fue de más a menos, Manu González perdió el hilo de la carrera al cruzar por penúltima vez la línea de meta, Arbolino se cayó cuando mejor pilotaba y Holgado tampoco aprovechó los errores de sus rivales en un desenlace apasionante con Ortolá y Escrig, segundo y tercero, copando el podio junto al checo. Dani Muñoz, que salía quinto, puntuó y sumó nueve unidades más a su casillero de la general (54 en total) tras acabar séptimo. No le fue tan bien al palaciego José Antonio Rueda, que concluyó fuera de los puntos (19º).
Consumida la primera vuelta, Muñoz había ganado un puesto y era cuarto, tras Guevara, Alonso López y Ortolá. Rueda estaba en la cola, 22º, y lo normal es que su batalla en Silverstone estuviera en las antípodas de la de su paisano. Holgado y Arbolino, quinto y sexto, le apretaban a Muñoz, al que rebasaron en el tercer giro de uno de los circuitos más extensos del Campeonato. Rueda escalaba dos posiciones y se colocaba en el retrovisor de David Alonso, que como el palaciego no pudo superar el sábado la criba de la Q1. Por delante, Holgado iba como un tiro y se tragó a Ortolá y Alonso López para colocarse en la aspiración de Izan Guevara.
Manu González activaba entonces el modo remontada: marcaba vuelta rápida y superaba a Muñoz, séptimo tras cuatro vueltas de una carrera muy comprimida, sin escapados y con adelantamientos continuos. Frenética y muy divertida. Rueda era 19º cuando a David Alonso lo sancionaban con una vuelta larga mientras Muñoz seguía perdiendo posiciones y Escrig arriesgaba para seguir progresando.
Con seis giros realizados, el triunvirato de cabeza formado por Guevara, Holgado y Ortolá aceleraba para poner pista de por medio sobre el resto. No lo conseguirían aunque entonces le metieron a los perseguidores casi un segundo de diferencia. Muñoz, por sobrepasar los límites de la pista, corría (y aguantó) con advertencia de sanción protegiendo la novena plaza, con Öncü y Sasaki por detrás.
David Alonso, en la cola, no dejaba de sufrir, con tiempos muy lentos, mientras Arbolino, quinto, firmaba la vuelta rápida. Se habían fijado y consolidado las posiciones en el ecuador de la carrera a la espera de los ataques de un final que se auguraba de lo más emocionante. Rueda, llegando desde muy atrás, seguía avanzando y se colocaba 16º, muy cerca de los puntos.
Arbolino revoluciona y se cae
En cabeza de carrera se fusionaron los dos grupos más definidos y ya eran seis batallando, y de qué forma, por las tres posiciones de privilegio. Casi se tocaron las motos de Guevara y Holgado. Ortolá subía al segundo puesto hasta que Arbolino lo desplazó. El italiano, factor sorpresa, se convirtió en el gran elemento desestabilizador durante varias vueltas. Gracias a su pericia y velocidad, agarró el liderato, mas todo se fue al traste en la frenada de la curva 16: besó el suelo y Holgado, Manu González y Ortolá reconfiguraron el mapa del liderato por enésima vez, sin olvidar a Salac, claro, inesperado invitado a la fiesta.
Muñoz arañaba dos posiciones (8º) y Rueda, una (16º). Manu González cedió entonces el liderato de manera inesperada tras levantarse en plena recta de meta pensando tal vez que era la última y se había llevado la victoria, aunque el líder del Mundial se lamentaba amargamente de un problema en la zona del escape. Por ahí, sí, saltaron chispas de su moto. Entró 14º en meta. Holgado se descolgaba de la ecuación de la victoria y Salac irrumpía con mucha fuerza ante las dudas de todos los demás convirtiendo el giro decisivo en un mano a mano con Ortolá que se llevó finalmente el checo. Muñoz concluía séptimo y Rueda, 19º, en una carrera de Moto2 que simuló a una de Moto3. Por indescifrable y caótica. Bendita locura.
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