El Betis propone e Isco dispone

Volvió el Real Betis a la senda de las victorias en LaLiga. Después del ‘mangazo’ ante el Barcelona y de las tablas en Vigo que dejaron con un insulso sabor de boca a los béticos. Un empate que había que hacer bueno contra el Málaga, decía todo el mundo. Se hizo. Claro. Este Betis es muy superior a un muy voluntarioso y repleto de niños equipo malaguista que, aunque detecta donde hacer daño al equipo rival, juega vistoso y en sus últimas apariciones ligueras ha estado cerca de conseguir un mejor resultado va a pasarlo mal, si no lo remedia en lo que queda de campeonato, que es mucho, para mantener la categoría. Pero el equipo de Funes, además de la desidia bética de los últimos minutos, llevó el susto al cuerpo de algunos seguidores verdiblancos después de meterse en el partido con el gol de Adrián Niño, que descontaba los tantos de Bartra y Fornals con los que el cuadro de Pellegrini se fue ganando con mucho merecimiento al descanso.Fue un partido en el que el equipo del Betis proponía y el ‘Dios’ de los béticos, Isco Alarcón, terminó disponiendo. El capitán heliopolitano, que cumplió 400 partidos en Primera división contra el equipo en el que también es leyenda, participó en las jugadas de los dos goles verdiblancos y, hasta que Pellegrini lo sustituyó cumplida la hora de juego para darle respiro, el grupo de las trece barras llevó el partido al ritmo y al antojo que marcó el de Arroyo de la Miel.En los tantos, una falta lateral, que no fue penalti por muy poco, en forma de caramelo al corazón del área pequeña ante el que, después de un movimiento de arrastre de Abde al primer palo llevándose a varios jugadores malaguistas, Bartra, aprovechando ese espació, entró como un martillo pilón para cabecear el balón y hacer que Alfonso Herrero, el buen portero del equipo costasoleño, no pudiera llegar a evitar el tanto. Los pies de Isco empezaban a derrochar magia ante el equipo que le vio nacer.No acabaría ahí la cosa, justo antes del descanso, el malagueño botaba una falta centrada al corazón del área grande. El balón era despejado por defensores blanquiazules, pero dejaban la pelota muerta en la frontal donde apareció Fornals para poner un bonito pase al fondo de la red engañando al meta visitante. No lo celebró el castellonense. En La Rosaleda vivió unos años muy buenos de fútbol en su entonces incipiente carrera. Y está tremendamente agradecido por el cariño que le tienen en la Costa del Sol. Después, siendo entrevistado a ras de hierba cuando acabó el partido, se declaró un aficionado más del Málaga cuando no juegue ante el equipo donde él milite, claro está.23 puntos suma el Betis en 11 partidos ligueros disputados. Séptima victoria en LaLiga. En total, contando también la Champions porque en la Copa no pudo debutar el pasado miércoles por el trágico accidente ferroviario de Toledo, el equipo de Manuel Pellegrini ha jugado 14 partidos oficiales hasta la fecha, comienzos del mes de noviembre. Ya ha ganado diez, tres en la máxima competición continental. El arranque es, sencillamente, espectacular. En LaLiga, el segundo mejor de su historia -sigue por detrás del año 1934-35 en el que fue campeón liguero y ganó nueve partidos, empató uno y perdió otro en las once primeras jornadas-, pero el mejor del siglo XXI, superando ya al del campeonato 21-22, también con el chileno en el banquillo. Ahí es nada. Y el miércoles, a soñar con el duelo continental ante el Borussia Dortmund. Volvió el Real Betis a la senda de las victorias en LaLiga. Después del ‘mangazo’ ante el Barcelona y de las tablas en Vigo que dejaron con un insulso sabor de boca a los béticos. Un empate que había que hacer bueno contra el Málaga, decía todo el mundo. Se hizo. Claro. Este Betis es muy superior a un muy voluntarioso y repleto de niños equipo malaguista que, aunque detecta donde hacer daño al equipo rival, juega vistoso y en sus últimas apariciones ligueras ha estado cerca de conseguir un mejor resultado va a pasarlo mal, si no lo remedia en lo que queda de campeonato, que es mucho, para mantener la categoría. Pero el equipo de Funes, además de la desidia bética de los últimos minutos, llevó el susto al cuerpo de algunos seguidores verdiblancos después de meterse en el partido con el gol de Adrián Niño, que descontaba los tantos de Bartra y Fornals con los que el cuadro de Pellegrini se fue ganando con mucho merecimiento al descanso.Fue un partido en el que el equipo del Betis proponía y el ‘Dios’ de los béticos, Isco Alarcón, terminó disponiendo. El capitán heliopolitano, que cumplió 400 partidos en Primera división contra el equipo en el que también es leyenda, participó en las jugadas de los dos goles verdiblancos y, hasta que Pellegrini lo sustituyó cumplida la hora de juego para darle respiro, el grupo de las trece barras llevó el partido al ritmo y al antojo que marcó el de Arroyo de la Miel.En los tantos, una falta lateral, que no fue penalti por muy poco, en forma de caramelo al corazón del área pequeña ante el que, después de un movimiento de arrastre de Abde al primer palo llevándose a varios jugadores malaguistas, Bartra, aprovechando ese espació, entró como un martillo pilón para cabecear el balón y hacer que Alfonso Herrero, el buen portero del equipo costasoleño, no pudiera llegar a evitar el tanto. Los pies de Isco empezaban a derrochar magia ante el equipo que le vio nacer.No acabaría ahí la cosa, justo antes del descanso, el malagueño botaba una falta centrada al corazón del área grande. El balón era despejado por defensores blanquiazules, pero dejaban la pelota muerta en la frontal donde apareció Fornals para poner un bonito pase al fondo de la red engañando al meta visitante. No lo celebró el castellonense. En La Rosaleda vivió unos años muy buenos de fútbol en su entonces incipiente carrera. Y está tremendamente agradecido por el cariño que le tienen en la Costa del Sol. Después, siendo entrevistado a ras de hierba cuando acabó el partido, se declaró un aficionado más del Málaga cuando no juegue ante el equipo donde él milite, claro está.23 puntos suma el Betis en 11 partidos ligueros disputados. Séptima victoria en LaLiga. En total, contando también la Champions porque en la Copa no pudo debutar el pasado miércoles por el trágico accidente ferroviario de Toledo, el equipo de Manuel Pellegrini ha jugado 14 partidos oficiales hasta la fecha, comienzos del mes de noviembre. Ya ha ganado diez, tres en la máxima competición continental. El arranque es, sencillamente, espectacular. En LaLiga, el segundo mejor de su historia -sigue por detrás del año 1934-35 en el que fue campeón liguero y ganó nueve partidos, empató uno y perdió otro en las once primeras jornadas-, pero el mejor del siglo XXI, superando ya al del campeonato 21-22, también con el chileno en el banquillo. Ahí es nada. Y el miércoles, a soñar con el duelo continental ante el Borussia Dortmund.  

Volvió el Real Betis a la senda de las victorias en LaLiga. Después del ‘mangazo’ ante el Barcelona y de las tablas en Vigo que dejaron con un insulso sabor de boca a los béticos. Un empate que había que hacer bueno contra el Málaga, … decía todo el mundo. Se hizo. Claro. Este Betis es muy superior a un muy voluntarioso y repleto de niños equipo malaguista que, aunque detecta donde hacer daño al equipo rival, juega vistoso y en sus últimas apariciones ligueras ha estado cerca de conseguir un mejor resultado va a pasarlo mal, si no lo remedia en lo que queda de campeonato, que es mucho, para mantener la categoría. Pero el equipo de Funes, además de la desidia bética de los últimos minutos, llevó el susto al cuerpo de algunos seguidores verdiblancos después de meterse en el partido con el gol de Adrián Niño, que descontaba los tantos de Bartra y Fornals con los que el cuadro de Pellegrini se fue ganando con mucho merecimiento al descanso.

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