El bote de Pasapalabra, el bote que logra paralizar España: más de 2,7 millones, dos concursantes y su secreto mejor guardado

<p>Cada día que se graba <i><strong>Pasapalabra</strong></i>, el equipo del programa tiene cargado y preparado el confeti que se dispara cuando algún concursante logra completar <i><strong>El Rosco</strong></i> y se lleva el bote del concurso. La razón no es otra que el no saber cuándo alguno de ellos se lo puede llevar. Por culpa de <strong>Manu</strong> y <strong>Rosa</strong>, los dos concursantes de récord que esta noche harán historia en <i><strong>Pasapalabra</strong></i>, al cañón de confeti le han salido telarañas.</p>

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 Esta jueves, en horario de máxima audiencia, Antena 3 emitirá el que probablemente es el bote más esperado de la historia de Pasapalabra. Manu o Rosa, los dos concursantes que han superado todos los récords del concurso, mantendrán en vilo a los espectadores en su último y millonario enfrentamiento  

Cada día que se graba Pasapalabra, el equipo del programa tiene cargado y preparado el confeti que se dispara cuando algún concursante logra completar El Rosco y se lleva el bote del concurso. La razón no es otra que el no saber cuándo alguno de ellos se lo puede llevar. Por culpa de Manu y Rosa, los dos concursantes de récord que esta noche harán historia en Pasapalabra, al cañón de confeti le han salido telarañas.

Como explica a EL MUNDO el director de Pasapalabra, Miguel Aparicio, «el bote no se puede preparar, siempre es una alegría inesperada», lo que no quiere decir que el equipo del concurso no esté más que preparado en cada grabación. «Tenemos un equipo increíble capaz de reaccionar al momento para poder trasladar al espectador toda la emoción que se vive cuando se responden las 25 palabras», explica Aparicio.

Pocos programas de televisión, sobre todo, pocos concursos de la televisión logran paralizar buena parte de España cada vez que entregan un premio. Pasapalabra, además de ser el programa de entretenimiento y el concurso más visto de la televisión —esta temporada tiene una media del 20,3% de cuota de pantalla, 1.928.000 seguidores y 3.637.000 espectadores únicos—, se ha convertido en un evento en sí mismo. Esta noche, con la entrega del mayor bote de la historia del programa, más de 2,7 millones de euros, Pasapalabra lo volverá a hacer -en el último bote, el de Óscar Díaz, logró un 30% de cuota de pantalla-, volverá a congregar a miles de espectadores delante de sus pantallas aupados por el acontecimiento que Antena 3 ha creado alrededor del mítico concurso: programación especial, emisión en el prime time, entrevista en El Hormiguero

No es para menos, pues lo que han logrado Manu y Rosa en Pasapalabra es un récord en sí mismo. Rosa, que podría convertirse en la segunda mujer en lograr el bote en la nueva época de Pasapalabra en Antena 3, cumple este jueves su programa 307 y tiene acumulados 168.600 euros gracias a todas sus victorias. Manu, por su parte, cumplirá su programa 437 con 270.600 euros acumulados, que se sumarán al histórico bote en el caso de que lo consiga.

El paso de los dos concursantes por Pasapalabra es un cúmulo de datos. Las victorias de Manu en el duelo con Rosa suman 120; las victorias de Rosa en el duelo con Manu suman 95. Las veces que han empatado son 91. Es lo que tiene ser dos concursantes de récord: Manu es el concursante que más tiempo ha estado en Pasapalabra. Hace meses que superó a Orestes, que hasta la llegada de Manu tenía la corona del concursante más longevo con 360 programas. Además, el duelo entre Rosa y Manu también ha sido el más largo de Pasapalabra. Si nos ponemos a calcular cuál de los dos ha estado más cerca de completar El Rosco en todo este tiempo, la balanza se decanta por Manu, que ha estado seis veces a una palabra de completar El Rosco. Rosa, por contra, ha estado dos veces a una palabra.

El Rosco, la gran prueba final, la más difícil, la que lleva a quien concursa en Pasapalabra a dedicar horas y horas de estudio hasta convertirse en casi una profesión es lo que marca el paso del programa. El secreto de El Rosco no está en lo que se ve en pantalla cada tarde, sino precisamente en lo que no se ve. A la espera de cuál será la palabra que haga ganador a Rosa o a Manu, un Rosco, sea el que sea, el de cualquier día o el del ganador, está más que estudiado.

Para empezar, nos explica Aparicio, «los guionistas preparan su propuesta para un set de Roscos equilibrado y ajustado de nivel». Después es el coordinador de guion de Pasapalabra el que «afina esta propuesta poniendo atención en la equidad, en la variedad de temas y en la dificultad». Por último, la lingüista del programa da «el repaso final, volviendo a confirmar la consistencia de las preguntas y el estilo de las definiciones». Y, por último, el mayor de sus secretos: «En el equipo de dirección intentamos jugarlo por si se nos ocurriera algún sinónimo que pudiera ocasionar conflicto».

El éxito de Pasapalabra, según expertos televisivos, radica en que los concursantes «se convierten en un elemento constante de tu vida día a día». El seguidor y espectador de Pasapalabra «crea un vínculo invisible con los concursantes», lo que supone que «cuanto más tiempo estén concursando, más fuerte se hace el vínculo». Si a esto le sumas que cada espectador se decanta por uno o por otro y cada duelo es como un derbi, la final de esta noche tiene todos los ingredientes de un Real MadridBarça, después de que Manu y Rosa hayan conseguido miles de seguidores.

El director de Pasapalabra coincide con los expertos cuando se le pregunta por este éxito casi inesplicable después de tantos años y que cada temporada suma más adeptos. Para Aparicio, es «una combinación de varios factores»: «Es un formato sencillo que combina entretenimiento y cultura. Se puede jugar desde casa, cualquiera que sea tu nivel. El horario es fantástico: el momento en que la familia ya está reunida en casa. La identificación con los concursantes facilitada por la combinación de tensión y relax a lo largo del programa. Finalmente, la tormenta perfecta se desencadena el día de la entrega de bote, donde, en ocasiones, se culmina un largo recorrido». Precisamente, es lo que han hecho Manu y Rosa, un largo recorrido que culminará esta noche.

De hecho, es Aparicio el que explica por qué los concursantes de Pasapalabra consiguen conectar con el público y, a la vez, ser tan admirados: «Para triunfar en Pasapalabra se requieren cualidades muy extensamente valoradas, pero creo que en lo que más solemos coincidir tanto los espectadores como quienes los conocemos en persona es la constancia, la confianza y la capacidad de concentración».

Cualquiera de los dos se lo podría llevar, pues los dos tienen esas cualidades de las que habla Aparicio. Manual Pascual, madrileño, a sus 29 años, ha estudiado un grado en Psicología en la Universidad Complutense de Madrid y posteriormente cursó el máster de Psicoanálisis y Teoría de la Cultura en la misma y el máster en Psicoterapia y Psicoanalítica en la Universidad de Alcalá.

Es un enamorado del cine y del deporte, por lo que el tiempo que tiene libre lo emplea en ver películas o hacer deporte. Fue su abuelo materno —su pilar fundamental es su madre, con la que vive en Collado Villalba—, era maestro y fue quien le inculcó el placer de aprender y de disfrutar de las palabras, de la historia, de la lectura… Confiesa que tiene «cierta facilidad» para recordar datos raros y siempre fue un fan del programa, así que un día decidió prepararse y ver hasta dónde podía llegar.

Cuenta que fue él mismo el que se animó para presentarse al concurso, «aunque a lo largo del camino he tenido apoyos de mi familia y amigos, que son las muletas en las que uno se apoya cuando no todo va rodado». Lleva preparándose para participar en Pasapalabra desde el año 2021.

Rosa Rodríguez nació en Argentina hace 32 años. Cuando tenía siete años, sus padres decidieron emigrar a España y se afincaron en Galicia, donde reside actualmente. Al igual que Manu, su familia juega un papel fundamental en su vida. Tiene tres hermanos: Marías, Enrique y Alejandra. Sus padres y sus hermanos son su «refugio» al que acudir cuando todo alrededor se hace difícil.

Estudió inicialmente el grado en Filología Inglesa. Después, a lo largo de los años, hizo un máster en Lingüística, otro en Educación y otro en Neurociencia aplicada a la educación. Actualmente, trabaja como profesora de español como lengua extranjera para estudiantes internacionales (que no de Lengua Castellana) en el ámbito universitario.

Si Manu se animó a sí mismo para participar en Pasapalabra, en el caso de Rosa la culpable de que esta noche se pueda llevar el bote del concurso fue su madre. «Durante la pandemia, yo estuve viviendo con ellos y por las tardes nos sentábamos a ver concursos. A mi madre le encantan los concursos en general y, de hecho, siempre ha soñado con participar en alguno e hizo varios castings, pero, por una razón o por otra, nunca ha llegado a estar en ninguno. Un 10 de diciembre de 2020 decidí que quizás podía prepararme para concursar y empecé a indagar lo que había detrás. Ni de lejos imaginaba, desde luego, todo lo que aquella decisión conllevaría», asegura.

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