El Sevilla ha dejado la parte más llana de su calendario sin dar un golpe en la mesa. Más bien, se ha estrellado contra esa mesa figurada y el panorama se le ha complicado enormemente. De los siete partidos de 2026, en el cambio de la primera a la segunda vuelta, los hombres de Almeyda han sumado seis puntos , con una victoria y tres empates más otras tantas derrotas. Una suma insuficiente aunque el equipo no haya caído aún en descenso. Cinco de esos encuentros se disputaron en el Sánchez-Pizjuán . No iba a ser eterna la cuestión de que el calendario fuese siempre ante rivales directos o jugando como local. Le toca a los de Nervión salir de su feudo para medirse a Getafe y Betis , dos de los equipos más en forma de la competición.Por eso mismo, ese calendario amable que ahora se transforma en pendiente dura deja la incertidumbre de cómo afrontarán unos jugadores tocados en el ánimo y con el miedo metido en el cuerpo este tipo de enfrentamientos. Y también el entrenador. Matías Almeyda , con todo lo que se está hablando de el en estos días, la parte deportiva o clasificatoria no la puede descuidar porque en la calma tensa sigue ganando tiempo, aunque no podrá ser eterno.El Sevilla está a dos puntos del descenso. Esta jornada ganó el propio Getafe, el Valencia o el Rayo , apretando más la clasificación en esa última plaza que manda al infierno. Ha vuelto a entrar en ella el Mallorca , que hace dos semanas pintase la cara de los sevillistas. Por tanto, en el próximo tropiezo del Sevilla podrá llegar el momento de pisar terreno prohibido, con el consiguiente temor a la desgracia y la toma de decisiones por parte del consejo de administración o la dirección deportiva.Y para más complejidad, el segundo de los partidos, el del derbi sevillano, puede suponer esa puntilla de entrar entre los tres últimos clasificados si no se consigue sumar en el Coliseum. Un panorama aterrador que tampoco cambiará con la llegada del mes de marzo, donde los sevillistas reciben en su feudo a Rayo y Valencia . Cada vez queda menos tiempo para sumar los puntos necesarios para que el Sevilla se salve. Almeyda no puede esperar más para que su equipo reaccione de una vez por todas. El Sevilla ha dejado la parte más llana de su calendario sin dar un golpe en la mesa. Más bien, se ha estrellado contra esa mesa figurada y el panorama se le ha complicado enormemente. De los siete partidos de 2026, en el cambio de la primera a la segunda vuelta, los hombres de Almeyda han sumado seis puntos , con una victoria y tres empates más otras tantas derrotas. Una suma insuficiente aunque el equipo no haya caído aún en descenso. Cinco de esos encuentros se disputaron en el Sánchez-Pizjuán . No iba a ser eterna la cuestión de que el calendario fuese siempre ante rivales directos o jugando como local. Le toca a los de Nervión salir de su feudo para medirse a Getafe y Betis , dos de los equipos más en forma de la competición.Por eso mismo, ese calendario amable que ahora se transforma en pendiente dura deja la incertidumbre de cómo afrontarán unos jugadores tocados en el ánimo y con el miedo metido en el cuerpo este tipo de enfrentamientos. Y también el entrenador. Matías Almeyda , con todo lo que se está hablando de el en estos días, la parte deportiva o clasificatoria no la puede descuidar porque en la calma tensa sigue ganando tiempo, aunque no podrá ser eterno.El Sevilla está a dos puntos del descenso. Esta jornada ganó el propio Getafe, el Valencia o el Rayo , apretando más la clasificación en esa última plaza que manda al infierno. Ha vuelto a entrar en ella el Mallorca , que hace dos semanas pintase la cara de los sevillistas. Por tanto, en el próximo tropiezo del Sevilla podrá llegar el momento de pisar terreno prohibido, con el consiguiente temor a la desgracia y la toma de decisiones por parte del consejo de administración o la dirección deportiva.Y para más complejidad, el segundo de los partidos, el del derbi sevillano, puede suponer esa puntilla de entrar entre los tres últimos clasificados si no se consigue sumar en el Coliseum. Un panorama aterrador que tampoco cambiará con la llegada del mes de marzo, donde los sevillistas reciben en su feudo a Rayo y Valencia . Cada vez queda menos tiempo para sumar los puntos necesarios para que el Sevilla se salve. Almeyda no puede esperar más para que su equipo reaccione de una vez por todas.
Getafe y Betis esperan a los de Nervión para cerrar este segundo mes del año, con los sevillistas sumando un triunfo en siete jornadas, cinco en casa
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