Al fin llegó. Dios aprieta, pero no ahoga. El espanyolismo se veía en Segunda por una sensación nada irracional y muy deductiva de que este equipo no doblegaba a nadie. Han tenido que pasar dieciocho jornadas, pero el Espanyol ha ganado un partido de fútbol en el año 2026. Y lo ha hecho cuando el agua estaba al cuello y cuando ya tanta negligencia amenazaba con ser irreversible. Cuando los profesionales de verdad no fallan. Milla y Kike, protagonistas de un día que será recordado en la maravillosa minoría. Guiño destacado para el ‘efecto Monchi’. La salvación no es aún matemática, pero romper la racha le acerca más a ella que los propios tres puntos. Lágrimas de Omar. Lágrimas de Manolo. Y lágrimas de tantos niños que mañana irán felices al colegio. Ni Dolan (sancionado) ni Milla, Manolo eligió a Antoniu. Y Valverde optó por Robert Navarro en el lugar del lesionado Nico Williams. Conjura muy peculiar de ambos en los vestuarios: figura de líder de Monchi en la arenga blanquiazul y Padre Nuestro de los leones. Digno el Espanyol en el inicio, pero no aguantó el liderazgo diez minutos. Dmitrovic despejó el que hubiera sido un gol para enmarcar de Berenguer y Vivián perdonó después un cabezazo sin oposición, atisbos evidentes de la fragilidad defensiva de los periquitos. Pese a los sustos, los catalanes no se desdibujaron y parecían no tener los fantasmas de la racha presentes. Se atrevían a jugar a la verticalidad, al primer toque, no les temblaban menos las piernas y Unai tuvo que sacar la mano para desviar el remate de Romero. Noticia relacionada opinion No No El otro adiós de Monchi Alberto FernándezEspeciales ganas del Espanyol, más ofensivo que el Athletic y, aunque algo falto de precisión, a la altura de la exigencia del encuentro. Solo faltaba marcar. Unai volvió a sacar la manopla a una espuela de Roberto. Sin embargo, a los de Manolo siempre se les aparecen esos nervios de alumno de Selectividad en el área que amenazan con derruir el trabajo previo y el Atheltic tuvo una triple ocasión de infarto y un poste de Unai Gómez. No hubo 0-1 antes del descanso por todos aquellos que se acercaron a Montserrat antes del partido… El Espanyol es un equipo sin colmillo arriba y un manojo de sudores fríos atrás. Por eso tenía más la pelota y vivía cerca del área rival pero no hacía ni una porción del daño que infligían los leones. La tuvo Jauregizar tras salir, de nuevo neutralizada por Dmitrovic, pero terminó llegando el gol de Milla. Remate de olfato al primer palo tras centro medido de Romero. Ahora era inadmisible perder la ventaja en un partido tan trascendente en casa. Simplemente era inconcebible. No podía permitirse un desastre tal. Había que jugar los úlitmos veinte minutos como no se han jugado los centenares de los dieciocho partidos anteriores. Dmitrovic dejó el tercer paradón, a un cabezazo de Guruzeta, pero, por primera vez desde diciembre, el Espanyol supo jugar con los tiempos, no cometer errores descarados y, fundamental, tener suerte. Cerró Kike la cuenta en el descuento.FICHA DEL PARTIDOESPANYOL: Dmitrovic, Omar, Riedel, Cabrera, Romero, Urko (90′ Pickel), Pol, Edu (83′ Terrats), Rubén (62′ Jofre), Antoniu (62′ Milla), Roberto (83′ Kike). ATHLETIC: Unai, Laporte, Vivian (45′ Yeray), Areso (72′ Gorosabel), Boiro, Rego, De Galarreta (63′ Jauregizar), Navarro, Gómez (78′ Serrano), Berenguer, Williams (63′ Guruzeta). GOLES: 1-0 Milla (71′), 2-0 Kike (90+1′). ÁRBITRO: Hernández Maeso (extremeño). Al fin llegó. Dios aprieta, pero no ahoga. El espanyolismo se veía en Segunda por una sensación nada irracional y muy deductiva de que este equipo no doblegaba a nadie. Han tenido que pasar dieciocho jornadas, pero el Espanyol ha ganado un partido de fútbol en el año 2026. Y lo ha hecho cuando el agua estaba al cuello y cuando ya tanta negligencia amenazaba con ser irreversible. Cuando los profesionales de verdad no fallan. Milla y Kike, protagonistas de un día que será recordado en la maravillosa minoría. Guiño destacado para el ‘efecto Monchi’. La salvación no es aún matemática, pero romper la racha le acerca más a ella que los propios tres puntos. Lágrimas de Omar. Lágrimas de Manolo. Y lágrimas de tantos niños que mañana irán felices al colegio. Ni Dolan (sancionado) ni Milla, Manolo eligió a Antoniu. Y Valverde optó por Robert Navarro en el lugar del lesionado Nico Williams. Conjura muy peculiar de ambos en los vestuarios: figura de líder de Monchi en la arenga blanquiazul y Padre Nuestro de los leones. Digno el Espanyol en el inicio, pero no aguantó el liderazgo diez minutos. Dmitrovic despejó el que hubiera sido un gol para enmarcar de Berenguer y Vivián perdonó después un cabezazo sin oposición, atisbos evidentes de la fragilidad defensiva de los periquitos. Pese a los sustos, los catalanes no se desdibujaron y parecían no tener los fantasmas de la racha presentes. Se atrevían a jugar a la verticalidad, al primer toque, no les temblaban menos las piernas y Unai tuvo que sacar la mano para desviar el remate de Romero. Noticia relacionada opinion No No El otro adiós de Monchi Alberto FernándezEspeciales ganas del Espanyol, más ofensivo que el Athletic y, aunque algo falto de precisión, a la altura de la exigencia del encuentro. Solo faltaba marcar. Unai volvió a sacar la manopla a una espuela de Roberto. Sin embargo, a los de Manolo siempre se les aparecen esos nervios de alumno de Selectividad en el área que amenazan con derruir el trabajo previo y el Atheltic tuvo una triple ocasión de infarto y un poste de Unai Gómez. No hubo 0-1 antes del descanso por todos aquellos que se acercaron a Montserrat antes del partido… El Espanyol es un equipo sin colmillo arriba y un manojo de sudores fríos atrás. Por eso tenía más la pelota y vivía cerca del área rival pero no hacía ni una porción del daño que infligían los leones. La tuvo Jauregizar tras salir, de nuevo neutralizada por Dmitrovic, pero terminó llegando el gol de Milla. Remate de olfato al primer palo tras centro medido de Romero. Ahora era inadmisible perder la ventaja en un partido tan trascendente en casa. Simplemente era inconcebible. No podía permitirse un desastre tal. Había que jugar los úlitmos veinte minutos como no se han jugado los centenares de los dieciocho partidos anteriores. Dmitrovic dejó el tercer paradón, a un cabezazo de Guruzeta, pero, por primera vez desde diciembre, el Espanyol supo jugar con los tiempos, no cometer errores descarados y, fundamental, tener suerte. Cerró Kike la cuenta en el descuento.FICHA DEL PARTIDOESPANYOL: Dmitrovic, Omar, Riedel, Cabrera, Romero, Urko (90′ Pickel), Pol, Edu (83′ Terrats), Rubén (62′ Jofre), Antoniu (62′ Milla), Roberto (83′ Kike). ATHLETIC: Unai, Laporte, Vivian (45′ Yeray), Areso (72′ Gorosabel), Boiro, Rego, De Galarreta (63′ Jauregizar), Navarro, Gómez (78′ Serrano), Berenguer, Williams (63′ Guruzeta). GOLES: 1-0 Milla (71′), 2-0 Kike (90+1′). ÁRBITRO: Hernández Maeso (extremeño).
Al fin llegó. Dios aprieta, pero nunca ahoga. El espanyolismo se veía en Segunda por una sensación nada irracional y muy deductiva de que este equipo no doblegaba a nadie. Han tenido que pasar dieciocho jornadas, pero el Espanyol ha ganado un partido de … fútbol en el año 2026. Y lo ha hecho cuando el agua estaba al cuello y cuando ya tanta negligencia amenazaba con ser irreversible. Cuando los profesionales de verdad no fallan. Milla y Kike, protagonistas de un día que será recordado en la maravillosa minoría. Guiño destacado para el ‘efecto Monchi’. La salvación no es aún matemática, pero romper la racha le acerca más a ella que los propios tres puntos. Lágrimas de Omar. Lágrimas de Manolo. Y lágrimas de tantos niños que mañana irán algo más felices al colegio.
Ni Dolan (sancionado) ni Milla y Manolo eligió a Antoniu. Valverde optó por Robert Navarro en el lugar del lesionado Nico Williams. Conjura muy peculiar de ambos equipos en los vestuarios: figura de líder de Monchi en la arenga blanquiazul y Padre Nuestro de los leones.
Digno el Espanyol en el inicio, pero no aguantó el liderazgo diez minutos. Dmitrovic tuvo que despejar el que hubiera sido un gol para enmarcar de Berenguer y Vivián perdonó un cabezazo sin oposición, atisbos evidentes de la fragilidad defensiva de los periquitos. Pese a los sustos, los catalanes no se desdibujaron y parecían no tener presentes los fantasmas de la racha. Se atrevían a jugar a la verticalidad, al primer toque, no les temblaban las piernas y Unai tuvo que sacar la mano para desviar un remate de Romero.
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Alberto Fernández
Especiales ganas del Espanyol, más ofensivo que el Athletic y, aunque falto de precisión, a la altura de la exigencia del encuentro. Solo faltaba marcar. Unai volvió a sacar la manopla a una espuela de Roberto. Sin embargo, a los de Manolo siempre se les aparecen esos nervios de alumno de Selectividad en el área que amenazan con derruir el trabajo previo; el Atheltic tuvo una triple ocasión de infarto y un poste de Unai Gómez. No hubo 0-1 antes del descanso por todos aquellos que se acercaron a Montserrat antes del partido…
El Espanyol es un equipo sin colmillo arriba y un manojo de sudores fríos atrás. Por eso tenía más la pelota y vivía cerca del área rival pero no hacía un daño similar al que infligían los leones. La tuvo Jauregizar tras salir, de nuevo neutralizada por Dmitrovic, y llegó entonces el gol de Milla. Remate de olfato al primer palo tras centro medido de Romero.
Ahora, era inadmisible perder la ventaja en un partido tan trascendente en casa. Simplemente era inconcebible. No podía permitirse un desastre tal. Había que jugar los úlitmos veinte minutos con la contundencia que ha faltado en los centenares de los dieciocho partidos anteriores. Dmitrovic dejó el tercer paradón, a un cabezazo de Guruzeta, pero, por primera vez desde diciembre, el Espanyol supo jugar con los tiempos, no cometer errores descarados y, fundamental, tener suerte. Cerró Kike la cuenta en el descuento.
FICHA DEL PARTIDO
ESPANYOL: Dmitrovic, Omar, Riedel, Cabrera, Romero, Urko (90′ Pickel), Pol, Edu (83′ Terrats), Rubén (62′ Jofre), Antoniu (62′ Milla), Roberto (83′ Kike).
ATHLETIC: Unai, Laporte, Vivian (45′ Yeray), Areso (72′ Gorosabel), Boiro, Rego, De Galarreta (63′ Jauregizar), Navarro, Gómez (78′ Serrano), Berenguer, Williams (63′ Guruzeta).
GOLES: 1-0 Milla (71′), 2-0 Kike (90+1′). ÁRBITRO: Hernández Maeso (extremeño).
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