El Gobierno escenifica la demolición de la Verja de Gibraltar en un acto que marca una nueva etapa en la relación con el Peñón

El Campo de Gibraltar y más concretamente La Línea de la Concepción van a añadir una fecha más para la historia en la relación que mantiene con el Peñón. El 15 de julio de 2026 entra a formar parte de una cronología histórica que arrancó cuando el 8 de junio de 1962 el dictador Francisco Franco ordenaba el cierre de la frontera, que estuvo bloqueada hasta el 5 de febrero del 1985 -aunque hubo algunos avances en 1982-, cuando el gobierno de Felipe González abrió el paso a personas, vehículos y mercancías. Este miércoles Pedro Sánchez asitirá a la demolición de la Verja y al inicio de una nueva etapa en las relaciones personales, comerciales y de vecindad entre España y la colonia británica. Un acto que se ha demorado dos días debido a la tragedia de Los Gallardos en Almería.

 Este miércoles entrará en vigor, de manera provisional, el tratado que pondrá punto a final a 10 años de negociaciones con la UE tras el Brexit  

El Campo de Gibraltar y más concretamente La Línea de la Concepción van a añadir una fecha más para la historia en la relación que mantiene con el Peñón. El 15 de julio de 2026 entra a formar parte de una cronología histórica que arrancó cuando el 8 de junio de 1962 el dictador Francisco Franco ordenaba el cierre de la frontera, que estuvo bloqueada hasta el 5 de febrero del 1985 -aunque hubo algunos avances en 1982-, cuando el gobierno de Felipe González abrió el paso a personas, vehículos y mercancías. Este miércoles Pedro Sánchez asitirá a la demolición de la Verja y al inicio de una nueva etapa en las relaciones personales, comerciales y de vecindad entre España y la colonia británica. Un acto que se ha demorado dos días debido a la tragedia de Los Gallardos en Almería.

Previa a la llegada del presidente del Ejecutivo español, el gobierno gibraltareño va a llevar a cabo, coincidiendo con la firma en Bruselas del tratado, un acto simbólico que tendrá lugar a las 00:00 horas en la frontera y al que asistirá, entre otros, el alcalde de La Línea, Juan Franco.

La apertura de la frontera supone el final de una historia de polémicas, siempre pendiente de las colas de acceso y salida, y con la última década marcada por la incertidumbre generada tras el referéndum del Brexit, celebrado en 2016, y que propició la salida del Reino Unido de la UE.

Hoy, en Bruselas, se firmará el tratado que se ha negociado durante todo este tiempo y que supondrá, en primer lugar, la entrada en funcionamiento de los controles biométricos, el final de las colas para trabajadores transfronterizos, unos 13.000, y se espera que un punto de inflexión en las relaciones comerciales entre ambas comunidades.

No ha sido fácil llegar hasta aquí y aunque el tratado firmado, como reitera una y otra vez el alcalde linense, es mejor que la ausencia de acuerdo, las dudas y la incertidumbre no cesan.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, que tiene intención de aterrizar en Gibraltar aunque aún no se ha concretado si será o no posible, quiere escenificar ese momento histórico y estará en la Verja junto al ministro de Exteriores, José Manuel Albares. El diplomático se reunirá, una vez más, con los alcaldes de la comarca antes del acto institucional.

Más allá de la instantánea, hay demandas de cara al nuevo escenario que se avecina, que, desde el punto de vista de empresas, políticos y agentes sociales campogibraltareños, sigue sin estar del todo claro.

El alcalde linense, Juan Franco, quiere trasladar al líder socialista el interés por conocer el destino de los suelos cercanos a la frontera y que no son de titularidad municipal, así como la adquisición de terrenos en dicha zona: «Espero que ahora esa zona de prosperidad compartida de la que tanto ha hablado el gobierno sea una realidad».

Asimismo, señala Franco, «estamos evaluando un plan de medidas de acompañamiento para avanzar en cuestiones claves como la situación de los pensionistas, los pescadores, las infraestructuras o los temas medioambientales». Para el regidor local, «dejando al margen los asuntos de gran política, hay que abordar los temas del día a día», para ello, anuncia, mantendrá contactos casi a diario con el ministro principal de la Roca, Fabián Picardo.

Por su parte, el alcalde de Algeciras y senador del Grupo Mixto, José Ignacio Landaluce, ha mostrado ya su crítica ante lo que va a ocurrir esta semana. «Se derribará la verja física, pero permanecerá y se reforzará la verja de la desigualdad para nuestra comarca».

Considera el político que, si bien es satisfactorio que los trabajadores tengan un acceso más cómodo al Peñón, «se ha perdido una oportunidad para que tengamos en la zona las inversiones y las garantías necesarias para afrontar el nuevo escenario que se abre».

Y a pie de calle también hay una mezcla de ilusión e incertidumbre tanto en el lado llanito como en el español por todo lo que afecta a los impuestos, la seguridad, cómo serán los controles a partir de ahora y si finalmente habrá o no más movimiento económico a ambos lados de la histórica verja a la que le quedan horas de vigencia.

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