El Madrid casi se ahoga en Belgrado , casi repite ante el Partizan de Joan Peñarroya su gran pecado de esta temporada . Ganaban los blancos por 15 en el tercer cuarto pero, de la nada, se desinflaron y permitieron una poderosa remontada de los serbios, que estuvieron muy cerca de quedarse el triunfo, al menos hasta que Feliz anotó un triple a falta de 38 segundos para evitar el naufragio en los Balcanes. Partizan 73 – 77 Real Madrid Jornada 27 de la Euroliga Partizan: Calathes (5), Brown (14), Bonga (12), Lakic (2), Bruno Fernando (12); Washington (13), Pokusevski (7), Radanov (0), Jekiri (8). Real Madrid: Campazzo (4), Abalde (0), Hezonja (14), Okeke (7), Tavares (13); Lyles (14), Maledon (5), Deck (7), Garuba (4), Llull (0), Feliz (9). Parciales: 19-20; 14-22 (33-42); 28-19 (61-62); 12-15 (73-77). Los árbitros: Emin Mogulkoc (Turquía), Rain Peerandi (Estonia) y Thomas Bissuel (Francia). Pese a que está en sus horas más bajas, la historia del Partizan es extensa y su afición, volcánica como pocas. Por eso, al Madrid le costó horrores asentarse en Belgrado, muy buena la defensa interior ejecutada por Bonga y por Bruno Fernando . Además, los serbios contaban con la generosa visión de juego de Calathes, que les permitió liderar un primer parcial de 13-10. Sin embargo, los blancos aprovecharon un merecido descanso del griego para, de la mano de Lyles , retomar el control del marcador. El impacto de Maledon , lesionado desde el 22 de enero, prolongó el crecimiento visitante y suya fue una bella canasta que aumentó la ventaja hasta los seis puntos. Al Partizan ya no le entraban los lanzamientos y sobrevivía a base de rebotes ofensivos, pero la combinación formada por el galo y Lyles parecía un bolo de imposible digestión. Se mantenía a rebufo más por pasión que por talento y daba la sensación de que, en cuanto el Madrid pisara el acelerador, el partido claudicaría. Además de Brown , era Fernando , que hace tan solo unos meses estaba en la plantilla merengue, el que daba más esperanzas a los balcánicos. El angoleño incluso frenaba a Tavares , incómodo como casi nunca en la zona. Una confusión que utilizó el Partizan para crecerse desde la línea de tres, con aciertos de Bonga y Pokusevski que l0 colocaron a solo seis tantos. Poco después llegó una gran bandeja de Washington y otro triple de Bonga que escribieron un tanteo de 16-2 para dinamitar a sus rivales. Tan confuso estaba el Madrid que incluso un jugador de menor categoría como Jekiri lo ponía a prueba en cada posesión. Mientras, se precipitaba desde la larga distancia cuando la situación pedía tiros liberados y balones a Tavares aprovechando la ausencia de Fernando . Pero la frustración le había invadido y, con un empate a falta de cuatro minutos para el final, solo tendría unas pocas oportunidades para redimirse. Y fue Feliz , con un triple en la antepenúltima posesión, el héroe que necesitaban los blancos. El Madrid casi se ahoga en Belgrado , casi repite ante el Partizan de Joan Peñarroya su gran pecado de esta temporada . Ganaban los blancos por 15 en el tercer cuarto pero, de la nada, se desinflaron y permitieron una poderosa remontada de los serbios, que estuvieron muy cerca de quedarse el triunfo, al menos hasta que Feliz anotó un triple a falta de 38 segundos para evitar el naufragio en los Balcanes. Partizan 73 – 77 Real Madrid Jornada 27 de la Euroliga Partizan: Calathes (5), Brown (14), Bonga (12), Lakic (2), Bruno Fernando (12); Washington (13), Pokusevski (7), Radanov (0), Jekiri (8). Real Madrid: Campazzo (4), Abalde (0), Hezonja (14), Okeke (7), Tavares (13); Lyles (14), Maledon (5), Deck (7), Garuba (4), Llull (0), Feliz (9). Parciales: 19-20; 14-22 (33-42); 28-19 (61-62); 12-15 (73-77). Los árbitros: Emin Mogulkoc (Turquía), Rain Peerandi (Estonia) y Thomas Bissuel (Francia). Pese a que está en sus horas más bajas, la historia del Partizan es extensa y su afición, volcánica como pocas. Por eso, al Madrid le costó horrores asentarse en Belgrado, muy buena la defensa interior ejecutada por Bonga y por Bruno Fernando . Además, los serbios contaban con la generosa visión de juego de Calathes, que les permitió liderar un primer parcial de 13-10. Sin embargo, los blancos aprovecharon un merecido descanso del griego para, de la mano de Lyles , retomar el control del marcador. El impacto de Maledon , lesionado desde el 22 de enero, prolongó el crecimiento visitante y suya fue una bella canasta que aumentó la ventaja hasta los seis puntos. Al Partizan ya no le entraban los lanzamientos y sobrevivía a base de rebotes ofensivos, pero la combinación formada por el galo y Lyles parecía un bolo de imposible digestión. Se mantenía a rebufo más por pasión que por talento y daba la sensación de que, en cuanto el Madrid pisara el acelerador, el partido claudicaría. Además de Brown , era Fernando , que hace tan solo unos meses estaba en la plantilla merengue, el que daba más esperanzas a los balcánicos. El angoleño incluso frenaba a Tavares , incómodo como casi nunca en la zona. Una confusión que utilizó el Partizan para crecerse desde la línea de tres, con aciertos de Bonga y Pokusevski que l0 colocaron a solo seis tantos. Poco después llegó una gran bandeja de Washington y otro triple de Bonga que escribieron un tanteo de 16-2 para dinamitar a sus rivales. Tan confuso estaba el Madrid que incluso un jugador de menor categoría como Jekiri lo ponía a prueba en cada posesión. Mientras, se precipitaba desde la larga distancia cuando la situación pedía tiros liberados y balones a Tavares aprovechando la ausencia de Fernando . Pero la frustración le había invadido y, con un empate a falta de cuatro minutos para el final, solo tendría unas pocas oportunidades para redimirse. Y fue Feliz , con un triple en la antepenúltima posesión, el héroe que necesitaban los blancos.
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