El PP contempla votar ‘no’ al decreto de rebajas fiscales si el Gobierno no cede con la deflactación

<p>Si la Junta de Portavoces del <a href=»https://www.elmundo.es/e/co/congreso-de-los-diputados.html»>Congreso </a>así lo aprueba este martes, quedan 48 horas para que la Cámara Baja debata y vote el decreto que contempla el plan de choque español a la crisis económica provocada por la guerra en Irán. Y, a esta hora, el Gobierno no tiene garantizados los apoyos necesarios para su convalidación. Ni el bloque de investidura confirma en su totalidad que lo vaya a respaldar -<a href=»https://www.elmundo.es/e/po/podemos.html»>Podemos </a>se abstendrá y <a href=»https://www.elmundo.es/e/ju/junts-per-catalunya.html»>Junts </a>aún no desvela su voto- ni en la oposición encuentra el Ejecutivo, por ahora, quien se comprometa en firme a dar un <i>sí </i>al texto. Pese a que el decreto nació aglutinando cierto consenso, a diferencia del que vio a luz a la par con medidas de vivienda, a dos días del debate aún cabe la posibilidad de que las rebajas fiscales en vigor sobre la luz, el gas y los carburantes decaigan.</p>

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 El Ejecutivo necesita que Junts vote a favor del texto o que los ‘populares’ se abstengan y, a esta hora, ninguno lo garantiza  

Si la Junta de Portavoces del Congreso así lo aprueba este martes, quedan 48 horas para que la Cámara Baja debata y vote el decreto que contempla el plan de choque español a la crisis económica provocada por la guerra en Irán. Y, a esta hora, el Gobierno no tiene garantizados los apoyos necesarios para su convalidación. Ni el bloque de investidura confirma en su totalidad que lo vaya a respaldar –Podemos se abstendrá y Junts aún no desvela su voto- ni en la oposición encuentra el Ejecutivo, por ahora, quien se comprometa en firme a dar un al texto. Pese a que el decreto nació aglutinando cierto consenso, a diferencia del que vio a luz a la par con medidas de vivienda, a dos días del debate aún cabe la posibilidad de que las rebajas fiscales en vigor sobre la luz, el gas y los carburantes decaigan.

La advertencia es real. Y seria. El PP no apoyará el decreto de las rebajas fiscales a los combustibles y a la energía si el Gobierno no se compromete a mejorarlo y a aprobar medidas adicionales. De hecho, Alberto Núñez Feijóo contempla incluso votar que no en la convalidación de este jueves si Pedro Sánchez no cede en nada.

Así lo revelan a EL MUNDO fuentes del entorno del presidente del PP: «El no es una opción. Nuestro estaba garantizado para un decreto con todas nuestras medidas y ninguna otra. La abstención, para uno con la mayoría de nuestras medidas y sin añadidos que lo desvirtúen. Pero este decreto está fuera de esos dos escenarios y por tanto la tercera opción es una posibilidad».

La queja del PP va sobre todo dirigida a las disposiciones presupuestarias que el Ejecutivo ha incluido al final del texto legal. «Han metido temas extra. Es otro decreto ómnibus. Meten temas de práctica presupuestaria que no nos gustan», se plantan en Génova. Tampoco fue bien recibida en las filas populares una disposición final que, a su juicio, supone «insistir en el cierre de las nucleares».

Ayer, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, criticó que el decreto aprobado por el Gobierno «llega tarde» y «se queda corto». Y, a este último respecto, los populares echan en falta que entre las medidas económicas para paliar los efectos de la crisis se contemple deflactar el IRPF. «Hoy los españoles no pueden llegar a fin de mes […], pero siguen pagando los mismos impuestos», lamentó Gamarra, que instó al Gobierno a ser «receptivo» y recoger esta medida. Sin embargo, dado que el decreto no se puede modificar, este ajuste en el IRPF debería aprobarse en otro texto o por otra vía. «Maneras hay muchas, y cuando uno quiere las encuentra».

Además, ayer, la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, dirigió una carta al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, trasladando esta postura de los populares. Si se aprueban medidas que plantea en ese sentido, el PP permitirá que se convalide el decreto. Si no, podría incluso votar en contra, pese a que el secretario general del partido, Miguel Tellado, bautizó la semana pasada el texto como «el decreto de derechas». En la carta remitida a Bolaños, el PP señala, además, que el texto «recoge, al menos parcialmente», sus rebajas fiscales.

Pero es insuficiente. «Éste es su decreto, no el nuestro. Ya les diremos» al final de una negociación que tiene sólo 48 horas de margen, aseguran los populares. «Pero, en cualquier caso, con que convenza a los partidos que le hicieron presidente, Sánchez se ahorrará preocuparse por Feijóo», añaden. ¿Y si en la mañana del jueves el Gobierno no tiene atados los apoyos de sus socios? «Entonces, volverá a estar en nuestras manos. Y ahí, ya veremos», retan en Génova, donde no prevén avanzar el sentido de su voto antes de ese día.

Ayer, en todo caso, el vicesecretario del PP Juan Bravo ya sugirió que el Gobierno podría no someter el decreto a votación el jueves -tiene de margen hasta 30 días después de su aprobación en Consejo de Ministros- para evitar que las rebajas fiscales decaigan ya. «No toda la responsabilidad tendrá que recaer en el PP».

Pero, por ahora, el escenario es este último: el Ejecutivo no tiene garantizado que el decreto salga adelante si el bloque de oposición vota en contra –Santiago Abascal ya avanzó que Vox se acogerá al no-. «Suerte con Podemos», decían ayer fuentes de Génova, antes de que la formación morada desvelara que, el jueves, se abstendrá. El partido de Ione Belarra no apoyará el decreto con un porque considera que «las rebajas de impuestos no son la vía para hacer frente a la escalada de precios», pero tampoco se opondrá con un no -lo cual habría hecho imprescindible que el PP se abstuviera o votara a favor, aunque también lo hiciera Junts-. Esto, sin embargo, no cambia la postura del PP: «Tomaremos la decisión en función de las medidas y no de quien las apoya», sostienen en Génova.

Con la abstención confirmada de Podemos, queda la duda de si los de Carles Puigdemont votarán a favor del texto, haciendo que el apoyo del PP no sea necesario. De lo contrario, el Gobierno requeriría que los populares no voten en contra -le valdría tanto su como la abstención-. Cuando el Ejecutivo aprobó este decreto, Junts celebró que el Gobierno «compró todas» sus rebajas fiscales. Pero, a esta hora, los neoconvergentes no han confirmado qué botón pulsarán sus siete diputados en el Congreso, claves para resolver si el sentido del voto del PP es o no determinante.

Así, tanto Junts como los populares mantienen ahora en el aire la convalidación del decreto pese a que votar en contra del texto supone dejar caer, entre otras medidas, la bajada del IVA de la luz, el gas y los carburantes del 21% al 10% -en vigor desde el pasado domingo-. Todo partido que se oponga tendrá que sortear la responsabilidad que el Gobierno, y la ciudadanía, le atribuirá por ello, factor que puede ser determinante.

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