El Sol podría ‘perder la memoria’: qué significa y qué puede ocurrir con el próximo ciclo solar

¿Puede el Sol ‘perder memoria’? Un reciente estudio ha descubierto que el Sol ha entrado en una fase descendente de su actividad, sin embargo, los investigadores han acuñado el término de memoria solar para determinar la capacidad de utilizar la actividad de un ciclo solar para anticipar cómo será el siguiente. En este sentido, han hallado que la capacidad de predecir el comportamiento de un ciclo solar a partir del anterior depende de si el ciclo es par o impar.

¿Qué significa que el Sol pierda la memoria?

Investigadores de la Universidad de Oulu (Finlandia) han analizado unos 180 años de actividad geomagnética mediante el índice aa, un registro que se remonta hasta 1844. El objetivo era comprobar hasta qué punto la actividad de un ciclo solar puede ayudar a predecir el comportamiento del siguiente.

Durante el análisis, los resultados mostraron que esta relación no funciona igual en todos los ciclos. Así pues, el equipo de investigadores descubrió que mientras hay ciclos donde se permite realizar predicciones útiles, otros hacen que su capacidad predictiva disminuya.

De ciclos pares a impares

Los investigadores relacionaron el estudio como la regla de Gnevyshev-Ohl, que establece que los ciclos solares tienden a aparecer en parejas, de manera que el ciclo impar que sigue a uno par suele presentar una actividad mayor.

En la actualidad, el ciclo solar estaría formado por el 24 y el 25, que siguen el patrón descrito. Sin embargo, los expertos han encontrado que la relación predictiva cambia cuando se produce la transición contraria: de un ciclo impar a uno par.

Es ahí donde aparece la metáfora de la ‘memoria’. Después de un ciclo impar, los datos del pasado ofrecen mucha menos información para anticipar la intensidad del siguiente ciclo.

¿ Qué ocurrirá con el ciclo solar 26?

El próximo ciclo será el número 26, un número par. Este, según los investigadores, pertenece a ese ciclo donde la capacidad predictiva es menor. En este sentido, los expertos tendrán mayor dificultad en anticipar con precisión cuál va a ser la actividad solar, aunque no significa que no puedan saber nada.

De hecho, predecir los ciclos solares es primordial para los investigadores, ya que la actividad solar está ligada con las tormentas geomagnéticas. Estas pueden afectar satélites, comunicaciones, sistemas de navegación y redes eléctricas, además de producir auroras en regiones donde normalmente no son visibles. Esta ‘pérdida de memoria’ puede ser un hándicap para entender hasta qué punto el Sol conserva información de sus ciclos anteriores y mejorar las predicciones.

El ciclo 26 comenzará previsiblemente alrededor de 2030. Hasta entonces, los científicos seguirán observando el comportamiento del Sol para intentar descubrir qué nos depara su próximo ciclo.

 Investigadores de la Universidad de Oulu ha analizado unos 180 años de actividad geomagnética y ha encontrado que la capacidad de predecir el comportamiento de un ciclo solar.  

¿Puede el Sol ‘perder memoria’? Un reciente estudio ha descubierto que el Sol ha entrado en una fase descendente de su actividad, sin embargo, los investigadores han acuñado el término de memoria solar para determinar la capacidad de utilizar la actividad de un ciclo solar para anticipar cómo será el siguiente. En este sentido, han hallado que la capacidad de predecir el comportamiento de un ciclo solar a partir del anterior depende de si el ciclo es par o impar.

¿Qué significa que el Sol pierda la memoria?

Investigadores de la Universidad de Oulu (Finlandia) han analizado unos 180 años de actividad geomagnética mediante el índice aaun registro que se remonta hasta 1844. El objetivo era comprobar hasta qué punto la actividad de un ciclo solar puede ayudar a predecir el comportamiento del siguiente.

Durante el análisis, los resultados mostraron que esta relación no funciona igual en todos los ciclos. Así pues, el equipo de investigadores descubrió que mientras hay ciclos donde se permite realizar predicciones útiles, otros hacen que su capacidad predictiva disminuya.

De ciclos pares a impares

El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA capturó esta imagen de una llamarada solar X9.0 —como se aprecia en el brillante destello del centro— el 3 de octubre de 2024. Esta es la llamarada más grande del ciclo solar 25 hasta la fecha.
El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA capturó esta imagen de una llamarada solar X9.0 NASA

Los investigadores relacionaron el estudio como la regla de Gnevyshev-Ohl, que establece que los ciclos solares tienden a aparecer en parejas, de manera que el ciclo impar que sigue a uno par suele presentar una actividad mayor. 

En la actualidad, el ciclo solar estaría formado por el 24 y el 25, que siguen el patrón descrito. Sin embargo, los expertos han encontrado que la relación predictiva cambia cuando se produce la transición contraria: de un ciclo impar a uno par.

Es ahí donde aparece la metáfora de la ‘memoria’. Después de un ciclo impar, los datos del pasado ofrecen mucha menos información para anticipar la intensidad del siguiente ciclo.

¿ Qué ocurrirá con el ciclo solar 26?

El próximo ciclo será el número 26, un número par. Este, según los investigadores, pertenece a ese ciclo donde la capacidad predictiva es menor. En este sentido, los expertos tendrán mayor dificultad en anticipar con precisión cuál va a ser la actividad solar, aunque no significa que no puedan saber nada.

De hecho, predecir los ciclos solares es primordial para los investigadores, ya que la actividad solar está ligada con las tormentas geomagnéticas. Estas pueden afectar satélites, comunicaciones, sistemas de navegación y redes eléctricas, además de producir auroras en regiones donde normalmente no son visibles. Esta ‘pérdida de memoria’ puede ser un hándicap para entender hasta qué punto el Sol conserva información de sus ciclos anteriores y mejorar las predicciones. 

El ciclo 26 comenzará previsiblemente alrededor de 2030. Hasta entonces, los científicos seguirán observando el comportamiento del Sol para intentar descubrir qué nos depara su próximo ciclo.

 20MINUTOS.ES – Ciencia 

Más Noticias