Aunque esté separado de Europa por miles de kilómetros de océano, hay un país norteamericano que mira hacia Bruselas. Se trata de Canadá, donde el 58 % de la población quiere unirse a la Unión Europea, según refleja la última encuesta de Pollara Strategic Insights. Así, este dato evidencia el creciente interés por estrechar lazos con el continente europeo en un momento de tensiones comerciales y políticas con Estados Unidos.
El sondeo revela también que el 67 % de los canadienses tiene una opinión favorable sobre la comunidad, frente a un 14 % que mantiene una percepción negativa. Además, el respaldo a establecer una alianza entre Canadá y la UE para coordinar cuestiones comerciales y de seguridad alcanza el 76 %. Eso sí, cabe destacar que el apoyo baja del 58 al 50 % cuando se presentan a los encuestados algunos detalles sobre las posibles consecuencias de esa hipotética adhesión.
¿Por qué Canadá quiere acercarse a la Unión Europea?
El distanciamiento con Estados Unidos es uno de los factores que explican este acercamiento entre Canadá y la Unión Europea. La política comercial de Donald Trump, sus amenazas arancelarias y las tensiones entre Washington y Ottawa han llevado al Gobierno canadiense, encabezado por Mark Carney, a buscar nuevos socios y reducir su dependencia económica de su vecino.
Europa se perfila como un aliado estratégico por sus intereses compartidos en ámbitos como la defensa, la tecnología, la energía, la inteligencia artificial y el comercio. De hecho, la relación económica entre ambas partes ya cuenta con el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), que entró en aplicación provisional en 2017 y eliminó la mayor parte de los aranceles comerciales.
¿Podría convertirse en miembro oficial?
A pesar del acercamiento entre Canadá y la Unión Europea, la posibilidad de una adhesión plena tiene un importante obstáculo: la propia geografía. El artículo 49 del Tratado de la Unión Europea establece que «cualquier Estado europeo» que respete los valores comunitarios «y se comprometa a promoverlos podrá solicitar el ingreso como miembro en la Unión», por lo que el país norteamericano no cumpliría ese requisito.
Por eso, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó en septiembre que pudiera convertirse en el primer «miembro asociado» de la comunidad. La idea era crear una fórmula de cooperación más estrecha que la actual, pero sin llegar a una adhesión plena.
Sin embargo, la propuesta no solo requeriría una reforma de los Tratados, sino que también se ha topado con la resistencia de algunos Estados miembros. Los últimos avances en esta cuestión apuntan hacia «una relación al más alto nivel posible«, tal y como ha señalado Ursula von der Leyen este 29 de octubre en el marco de la cumbre Canadá-UE en Montreal.
Así, se ha retirado la expresión «miembro asociado» y ambas partes apuestan ahora por desarrollar «una asociación sin adhesión; pero podemos sustituir la adhesión por una ambición y visión comunes», sentenció la dirigente alemana.
El apoyo para establecer una alianza entre ambas partes para coordinar cuestiones comerciales y de seguridad alcanza el 76 %.
Aunque esté separado de Europa por miles de kilómetros de océano, hay un país norteamericano que mira hacia Bruselas. Se trata de Canadá, donde el 58 % de la población quiere unirse a la Unión Europea, según refleja la última encuesta de Pollara Strategic Insights. Así, este dato evidencia el creciente interés por estrechar lazos con el continente europeo en un momento de tensiones comerciales y políticas con Estados Unidos.
El sondeo revela también que el 67 % de los canadienses tiene una opinión favorable sobre la comunidad, frente a un 14 % que mantiene una percepción negativa. Además, el respaldo a establecer una alianza entre Canadá y la UE para coordinar cuestiones comerciales y de seguridad alcanza el 76 %. Eso sí, cabe destacar que el apoyo baja del 58 al 50 % cuando se presentan a los encuestados algunos detalles sobre las posibles consecuencias de esa hipotética adhesión.
¿Por qué Canadá quiere acercarse a la Unión Europea?
El distanciamiento con Estados Unidos es uno de los factores que explican este acercamiento entre Canadá y la Unión Europea. La política comercial de Donald Trump, sus amenazas arancelarias y las tensiones entre Washington y Ottawa han llevado al Gobierno canadiense, encabezado por Mark Carney, a buscar nuevos socios y reducir su dependencia económica de su vecino.
Europa se perfila como un aliado estratégico por sus intereses compartidos en ámbitos como la defensa, la tecnología, la energía, la inteligencia artificial y el comercio. De hecho, la relación económica entre ambas partes ya cuenta con el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), que entró en aplicación provisional en 2017 y eliminó la mayor parte de los aranceles comerciales.
¿Podría convertirse en miembro oficial?
A pesar del acercamiento entre Canadá y la Unión Europea, la posibilidad de una adhesión plena tiene un importante obstáculo: la propia geografía. El artículo 49 del Tratado de la Unión Europea establece que «cualquier Estado europeo» que respete los valores comunitarios «y se comprometa a promoverlos podrá solicitar el ingreso como miembro en la Unión», por lo que el país norteamericano no cumpliría ese requisito.
Por eso, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó en septiembre que pudiera convertirse en el primer «miembro asociado» de la comunidad. La idea era crear una fórmula de cooperación más estrecha que la actual, pero sin llegar a una adhesión plena.
Sin embargo, la propuesta no solo requeriría una reforma de los Tratados, sino que también se ha topado con la resistencia de algunos Estados miembros. Los últimos avances en esta cuestión apuntan hacia «una relación al más alto nivel posible«, tal y como ha señalado Ursula von der Leyen este 29 de octubre en el marco de la cumbre Canadá-UE en Montreal.
Así, se ha retirado la expresión «miembro asociado» y ambas partes apuestan ahora por desarrollar «una asociación sin adhesión; pero podemos sustituir la adhesión por una ambición y visión comunes», sentenció la dirigente alemana.
20MINUTOS.ES – Internacional
