De la intimidad de Majadahonda al escaparate del Strawberry Arena. El Atlético disputó en Solna, ya con público, su segundo amistoso del verano, todavía sin los nueve finalistas del Mundial —de vuelta el día 10— y en la misma semana en la que la RFEF trasladó al Barcelona la denuncia por los contactos con Julián Álvarez . Enfrente, el United de Michael Carrick, de regreso en la Champions y con más rodaje tras haber jugado ante Wrexham y Rosenborg.Simeone aparcó el esquema híbrido del estreno contra el Getafe y dibujó su 4-4-2 habitual, con Jorge Domínguez ‘Domi’ (16 años) repitiendo titularidad, y otros dos canteranos, Arnau Ortiz y Jorge Castillo, en punta de ataque. El plan funcionó a cinco minutos: córner en corto de Koke y centro-chut de Arnau que se coló junto al segundo palo sin que nadie lo tocara, su segundo gol en dos amistosos. La réplica fue inmediata: Oblak tiró de reflejos para sacar una volea de Shaw y una falta envenenada de Amad Diallo.A partir de ahí, el Atlético se replegó y pasó a mandar un United que se vió más fino. La sociedad entre Lacey y Amad fabricó lo más claro: un cabezazo de Mbeumo que lamió el palo y un mano a mano de Dorgu, tras pérdida de Ruggeri, que ‘Domi’ abortó con una entrada salvadora. Antes del descanso, Heaton desvió un cañonazo de Arnau. Sostuvieron los chavales; los pesos pesados, sin chispa, en un partido lento y muy de pretemporada.Al descanso, póker de cambios: Esquivel, Giménez, Hjulmand y Mendoza. Y castigo temprano: Lacey se coló en el área, le sacó el penalti a Castillo y Mbeumo lo transformó con paradinha incluida (1-1). Lejos de hundirse, el Atlético volvió a crecer, con Mendoza probando desde la frontal, y en el 60 llegó el carrusel con Lemar como cara conocida: 367 días después de salir cedido al Girona, el francés firmó media hora notable, entero físicamente y con detalles como un pase que dejó a Sola mano a mano con Heaton.El fútbol, sin embargo, castigó el mejor momento rojiblanco: un pase comprometido de Esquivel dejó vendido a Mendoza, Fletcher recuperó y sirvió para el 2-1 de Mbeumo. El borrón fue Giménez, lento y superado en los duelos. El empate se negó dos veces en la misma jugada del 83: palo de Hjulmand y palo de Mendoza, de cabeza. Entre medias, el estadio disfrutó del estreno de JJ Gabriel, la perla de 15 años apodada ‘Kid Messi’, jaleada en cada balón recibido.El balance es el propio de agosto: partido espeso, impreciso y con los jóvenes como único argumento. Lacey y Fletcher, penalti provocado y asistencia, en el United; Jorge Domínguez, Mendoza y un Arnau Ortiz que, a sus 24 años y tras sus 23 goles con el filial de Fernando Torres, se juega en estas semanas la ficha del primer equipo que el reglamento le exige. La siguiente parada es el Manchester City. Hasta que vuelvan los campeones, la cantera manda. De la intimidad de Majadahonda al escaparate del Strawberry Arena. El Atlético disputó en Solna, ya con público, su segundo amistoso del verano, todavía sin los nueve finalistas del Mundial —de vuelta el día 10— y en la misma semana en la que la RFEF trasladó al Barcelona la denuncia por los contactos con Julián Álvarez . Enfrente, el United de Michael Carrick, de regreso en la Champions y con más rodaje tras haber jugado ante Wrexham y Rosenborg.Simeone aparcó el esquema híbrido del estreno contra el Getafe y dibujó su 4-4-2 habitual, con Jorge Domínguez ‘Domi’ (16 años) repitiendo titularidad, y otros dos canteranos, Arnau Ortiz y Jorge Castillo, en punta de ataque. El plan funcionó a cinco minutos: córner en corto de Koke y centro-chut de Arnau que se coló junto al segundo palo sin que nadie lo tocara, su segundo gol en dos amistosos. La réplica fue inmediata: Oblak tiró de reflejos para sacar una volea de Shaw y una falta envenenada de Amad Diallo.A partir de ahí, el Atlético se replegó y pasó a mandar un United que se vió más fino. La sociedad entre Lacey y Amad fabricó lo más claro: un cabezazo de Mbeumo que lamió el palo y un mano a mano de Dorgu, tras pérdida de Ruggeri, que ‘Domi’ abortó con una entrada salvadora. Antes del descanso, Heaton desvió un cañonazo de Arnau. Sostuvieron los chavales; los pesos pesados, sin chispa, en un partido lento y muy de pretemporada.Al descanso, póker de cambios: Esquivel, Giménez, Hjulmand y Mendoza. Y castigo temprano: Lacey se coló en el área, le sacó el penalti a Castillo y Mbeumo lo transformó con paradinha incluida (1-1). Lejos de hundirse, el Atlético volvió a crecer, con Mendoza probando desde la frontal, y en el 60 llegó el carrusel con Lemar como cara conocida: 367 días después de salir cedido al Girona, el francés firmó media hora notable, entero físicamente y con detalles como un pase que dejó a Sola mano a mano con Heaton.El fútbol, sin embargo, castigó el mejor momento rojiblanco: un pase comprometido de Esquivel dejó vendido a Mendoza, Fletcher recuperó y sirvió para el 2-1 de Mbeumo. El borrón fue Giménez, lento y superado en los duelos. El empate se negó dos veces en la misma jugada del 83: palo de Hjulmand y palo de Mendoza, de cabeza. Entre medias, el estadio disfrutó del estreno de JJ Gabriel, la perla de 15 años apodada ‘Kid Messi’, jaleada en cada balón recibido.El balance es el propio de agosto: partido espeso, impreciso y con los jóvenes como único argumento. Lacey y Fletcher, penalti provocado y asistencia, en el United; Jorge Domínguez, Mendoza y un Arnau Ortiz que, a sus 24 años y tras sus 23 goles con el filial de Fernando Torres, se juega en estas semanas la ficha del primer equipo que el reglamento le exige. La siguiente parada es el Manchester City. Hasta que vuelvan los campeones, la cantera manda.
De la intimidad de Majadahonda al escaparate del Strawberry Arena. El Atlético disputó en Solna, ya con público, su segundo amistoso del verano, todavía sin los nueve finalistas del Mundial —de vuelta el día 10— y en la misma semana en la que la RFEF trasladó al Barcelona la denuncia por los contactos con Julián Álvarez … . Enfrente, el United de Michael Carrick, de regreso en la Champions y con más rodaje tras haber jugado ante Wrexham y Rosenborg.
Simeone aparcó el esquema híbrido del estreno contra el Getafe y dibujó su 4-4-2 habitual, con Jorge Domínguez ‘Domi’ (16 años) repitiendo titularidad, y otros dos canteranos, Arnau Ortiz y Jorge Castillo, en punta de ataque. El plan funcionó a cinco minutos: córner en corto de Koke y centro-chut de Arnau que se coló junto al segundo palo sin que nadie lo tocara, su segundo gol en dos amistosos. La réplica fue inmediata: Oblak tiró de reflejos para sacar una volea de Shaw y una falta envenenada de Amad Diallo.
A partir de ahí, el Atlético se replegó y pasó a mandar un United que se vió más fino. La sociedad entre Lacey y Amad fabricó lo más claro: un cabezazo de Mbeumo que lamió el palo y un mano a mano de Dorgu, tras pérdida de Ruggeri, que ‘Domi’ abortó con una entrada salvadora. Antes del descanso, Heaton desvió un cañonazo de Arnau. Sostuvieron los chavales; los pesos pesados, sin chispa, en un partido lento y muy de pretemporada.
Al descanso, póker de cambios: Esquivel, Giménez, Hjulmand y Mendoza. Y castigo temprano: Lacey se coló en el área, le sacó el penalti a Castillo y Mbeumo lo transformó con paradinha incluida (1-1). Lejos de hundirse, el Atlético volvió a crecer, con Mendoza probando desde la frontal, y en el 60 llegó el carrusel con Lemar como cara conocida: 367 días después de salir cedido al Girona, el francés firmó media hora notable, entero físicamente y con detalles como un pase que dejó a Sola mano a mano con Heaton.
El fútbol, sin embargo, castigó el mejor momento rojiblanco: un pase comprometido de Esquivel dejó vendido a Mendoza, Fletcher recuperó y sirvió para el 2-1 de Mbeumo. El borrón fue Giménez, lento y superado en los duelos. El empate se negó dos veces en la misma jugada del 83: palo de Hjulmand y palo de Mendoza, de cabeza. Entre medias, el estadio disfrutó del estreno de JJ Gabriel, la perla de 15 años apodada ‘Kid Messi’, jaleada en cada balón recibido.
El balance es el propio de agosto: partido espeso, impreciso y con los jóvenes como único argumento. Lacey y Fletcher, penalti provocado y asistencia, en el United; Jorge Domínguez, Mendoza y un Arnau Ortiz que, a sus 24 años y tras sus 23 goles con el filial de Fernando Torres, se juega en estas semanas la ficha del primer equipo que el reglamento le exige. La siguiente parada es el Manchester City. Hasta que vuelvan los campeones, la cantera manda.
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