Juan del Val, «muy indignado», no se muerde la lengua contra el cántico «Pedro Sánchez, hijo de p…»: «A los presidentes se les quita en las urnas»

«Pedro Sánchez es el peor presidente de la democracia». Pocas personas podrán acusar a Juan del Val de tibieza cuando habla del actual presidente del Gobierno. El escritor y colaborador de El Hormiguero lleva años expresando públicamente sus discrepancias con la gestión del líder socialista y se ha convertido en una de las voces más críticas con Pedro Sánchez dentro del panorama televisivo español.

 El colaborador de El Hormiguero, una de las voces más críticas con la gestión del presidente del Gobierno, ha publicado un contundente vídeo en Instagram contra los cánticos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» que se escuchan en estadios, conciertos y plazas de toros  

«Pedro Sánchez es el peor presidente de la democracia». Pocas personas podrán acusar a Juan del Val de tibieza cuando habla del actual presidente del Gobierno. El escritor y colaborador de El Hormiguero lleva años expresando públicamente sus discrepancias con la gestión del líder socialista y se ha convertido en una de las voces más críticas con Pedro Sánchez dentro del panorama televisivo español.

Ese es precisamente el punto que convierte el vídeo que ha publicado hace pocas horas en su cuenta de Instagram en algo poco habitual. Juan del Val no suaviza ni una sola de sus críticas al jefe del Ejecutivo. Al contrario. Las reafirma una por una antes de pronunciar el mensaje que ha sorprendido a muchos de sus seguidores. Porque, pese a considerar que Pedro Sánchez ha sido «el peor presidente de la democracia», insiste en que eso no puede servir para justificar determinadas actitudes. «Pedro Sánchez, te guste o no te guste, en mi caso no me gusta nada, es un presidente legítimo», afirma con rotundidad antes de recordar cuál es, a su juicio, la esencia del sistema democrático: «A los presidentes se les quita en las urnas».

Precisamente por eso ha sorprendido el vídeo. Un mensaje grabado durante sus vacaciones en el que, lejos de rebajar sus críticas políticas, ha decidido lanzar una contundente defensa del respeto institucional y cargar contra uno de los fenómenos que más se han repetido en los últimos meses en distintos actos públicos: los cánticos de «Pedro Sánchez, hijo de puta».

«Estoy de vacaciones, pero no me resisto a hacer este vídeo para comentar algo que a mí, personalmente, me indigna muchísimo«, comienza explicando Juan del Val antes de entrar de lleno en una cuestión que, según asegura, le preocupa especialmente por lo que supone para la convivencia.

El colaborador televisivo se refiere a esos gritos que se han escuchado en corridas de toros, partidos de fútbol o conciertos y que se han convertido en una especie de consigna colectiva en determinados ambientes. Lejos de compartirla, Del Val considera que ese comportamiento tiene consecuencias que van mucho más allá de la crítica política.

El escritor reconoce que esos gritos se han normalizado hasta el punto de repetirse en escenarios muy distintos. Desde plazas de toros hasta estadios de fútbol o grandes conciertos, miles de personas han convertido el insulto en una especie de consigna colectiva. Es precisamente esa normalización la que más le preocupa. No porque cambie su opinión sobre Pedro Sánchez, sino porque considera que degrada el debate público y convierte el insulto en una forma de entretenimiento. «No nos damos cuenta de lo enormemente dañino que es este comentario para la convivencia entre todos», lamenta antes de insistir en que se trata de «una enorme catetada».

Lejos de intentar suavizar sus palabras, el escritor redobla la apuesta. Incluso advierte a quienes puedan sentirse molestos por su opinión que no tiene ningún problema en asumir las consecuencias. «Cualquiera que considere que haga este cántico y que le moleste mucho que yo diga que es una catetada, sin ningún tipo de problema, me podéis dejar de seguir, que me da exactamente igual».

Lo más llamativo de la reflexión de Juan del Val es que llega inmediatamente después de realizar una de las críticas más demoledoras que suele dirigir al presidente del Gobierno. «Mi opinión personal es que Pedro Sánchez es el peor presidente de la democracia», asegura sin rodeos. A continuación enumera varios de los reproches que habitualmente ha expresado tanto en televisión como en otros foros públicos, acusándole de poner en riesgo la separación de poderes, de intentar controlar las instituciones y de fomentar el enfrentamiento político.

Sin embargo, precisamente desde esa posición crítica, Del Val establece una línea roja que considera infranqueable. Para él, una cosa es cuestionar la gestión política de un dirigente y otra muy distinta convertir el insulto en una forma de expresión colectiva.

«Independientemente de las opiniones, me parece que es una falta de respeto absolutamente inasumible», afirma antes de describir esos momentos en los que miles de personas corean el insulto en espacios públicos. Según sostiene, se trata de una actitud que «nos empobrece mucho como país» y que tampoco refleja la imagen que debería proyectar una democracia consolidada.

En uno de los momentos más contundentes del vídeo, Juan del Val recuerda algo que considera esencial en cualquier sistema democrático: la legitimidad de los gobernantes elegidos en las urnas.

«Pedro Sánchez, te guste o no te guste, en mi caso no me gusta nada, es un presidente legítimo», afirma. Y añade una reflexión que resume buena parte de su mensaje: «A los presidentes se les quita en las urnas».

Se trata de una afirmación especialmente significativa viniendo de una persona que durante los últimos años ha protagonizado numerosos debates en televisión cuestionando decisiones del Ejecutivo. Juan Del Val no se sitúa precisamente entre los defensores del presidente del Gobierno. Más bien al contrario. Pero considera que la crítica política debe mantenerse dentro de unos límites compatibles con el respeto democrático.

«No te gusta Pedro Sánchez, críticale todo lo que tú quieras», sostiene. «Pero no se puede faltar el respeto en un coro, en una canción que a la gente le parece de repente muy graciosa».

La palabra «catetada» aparece varias veces a lo largo de su intervención y termina convirtiéndose en el concepto central de su reflexión. Para el colaborador de El Hormiguero, normalizar este tipo de comportamientos supone degradar el debate público y alimentar un clima de confrontación que termina perjudicando a toda la sociedad.

«La democracia consiste en aceptar lo que opina la mayoría», recuerda en la parte final del vídeo. Y vuelve a insistir en que, si un ciudadano no comparte la actuación de un gobernante, la herramienta para cambiar esa situación son las elecciones y no el insulto colectivo.

No es la primera vez que Juan del Val se sitúa al margen de los bloques ideológicos. A lo largo de los últimos años ha defendido en numerosas ocasiones que la crítica política debe ser compatible con el respeto institucional, aunque eso le haya valido críticas desde distintos sectores. En esta ocasión vuelve a insistir en esa idea: una democracia sólida no consiste en dejar de criticar al poder, sino en hacerlo sin convertir el insulto en una herramienta de participación política. Por eso concluye con una frase que resume todo el sentido de su intervención: «La democracia no tiene nada que ver con eso».

El mensaje ha generado una notable repercusión en redes sociales precisamente porque rompe con los esquemas habituales de la polarización política. Juan del Val no modifica ni un ápice sus críticas a Pedro Sánchez. De hecho, las reafirma de forma explícita. Pero al mismo tiempo rechaza frontalmente los insultos dirigidos al presidente y reivindica el respeto a las instituciones democráticas.

«Me indigna mucho. No puedo entender este cántico y que la democracia no tiene nada que ver con eso», concluye. Una reflexión que, viniendo de uno de los comentaristas más duros con el Gobierno en la televisión, ha adquirido una dimensión todavía mayor.

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