La ‘cloaca Leire’ del PSOE intentó «comprar» a la empresaria que llevó dinero a Ferraz con 50.000€ o «pagándome el alquiler 5 años»

La empresaria Carmen Pano «no daba crédito». Después de que Víctor de Aldama y Claudio Rivas, presuntos epicentros del ‘Caso Koldo’, según ella la engañaran pidiéndole dinero y usándola como testaferro y como correo de 90.000 euros en dirección a Ferraz -donde ella asegura haber entregado en dos bolsas de plástico envueltas en otras dos de papel-, ahora era el entorno del PSOE el que se empeñaba, ofreciéndole dinero, en que se retractase y desactivase la bomba en el Tribunal Supremo.

 Carmen Pano aseguró a EL MUNDO que la abogada Letizia de la Hoz, como certifican ahora tanto la UCO como el juez Pedraz, le intentó sobornar para que se desdijera sobre los 90.000 euros que aseguró haber llevado a la sede del PSOE. La letrada lo niega  

La empresaria Carmen Pano «no daba crédito». Después de que Víctor de Aldama y Claudio Rivas, presuntos epicentros del ‘Caso Koldo’, según ella la engañaran pidiéndole dinero y usándola como testaferro y como correo de 90.000 euros en dirección a Ferraz -donde ella asegura haber entregado en dos bolsas de plástico envueltas en otras dos de papel-, ahora era el entorno del PSOE el que se empeñaba, ofreciéndole dinero, en que se retractase y desactivase la bomba en el Tribunal Supremo.

Así lo ha contado en varias ocasiones a EL MUNDO, y su testimonio queda ratificado por el auto de Pedraz de este miércoles. Según el juez, Ismael Oliver le dice a Leire Díez que la empresaria va a declarar otra vez contra el PSOE: «Es importante y si queréis lo negocio yo», le dice a la ‘fontanera’, que contesta: «Negócialo. Si puedes, hazlo». «Esta se vende. Debemos saber comprar», dice. Le ofrecen, según logra cuadrar la UCO y certifica Pedraz, 50.000 euros. Pero hay más: también pagarle el alquiler por espacio de cinco años. Pano está tiesa y embargada por el ‘Caso Hidrocarburos’, donde está imputada.

Era una tarde noche de febrero pasado, quedaban varios días para que declarara de nuevo frente al juez Leopoldo Puente y, ante Pano y el socio que la había llevado en una de esas dos ocasiones a Ferraz se encontraba la abogada Leticia de la Hoz, entonces letrada de Patricia Uriz y después también de su ex pareja, Koldo García.

«¿Qué es lo que quieres? ¿Qué necesitas?», le decía De la Hoz a Pano, según contaron a EL MUNDO tanto Pano como otra fuente presencial, y vienen ahora a certificar UCO y Pedraz, aunque De la Hoz lo ha negado terminantemente.

La empresaria, que ya había narrado ante la Unidad Central Operativa (UCO) el episodio de las bolsas con dinero para el PSOE en una prolija declaración de 18 páginas, se decidió a seguir en ese momento «el juego». Escuchó y aseguró que se lo pensaría, pero al día siguiente, a primera hora de la mañana, cogió el teléfono: llamó a su abogado, el ex juez Javier Gómez Bermúdez, y le pidió que se lo contara todo tanto a la Fiscalía Anticorrupción, como al juez, como a la propia UCO, que fueron informados verbalmente, como comprobó este diario.

«Como sabes, tengo las cuentas bloqueadas», contestó Pano al ofrecimiento de De La Hoz. «No tengo ni para comer. Ni en Nochebuena ni en Año Nuevo pudimos celebrar nada, porque no teníamos ni para pan. Y mi hija no se puede siquiera casar».

Tanto la empresaria como su hija Leonor habían sido detenidas el 16 de diciembre y puestas en libertad un día después, y desde ese momento permanecían bloqueadas sus cuentas, al igual que hoy. Leonor, además, llevaba meses planeando su boda, desbaratada por la ofensiva judicial que las mantiene, hoy, como investigadas, y por varios problemas de salud de ello derivados.

El trato era claro. Pano, que aunque no ganaba nada con ello -antes al contrario- llevaba casi año y medio repitiendo prácticamente a quien la quisiera escuchar (también a EL MUNDO) que había llevado esas dos bolsas con dinero a Ferraz, debía desactivar de forma creíble su amenaza al PSOE.

«Se trataba», en el primer juicio de las mascarillas, hoy ya visto para sentencia, «de salvar al partido, a Ábalos y a Koldo, al que llamaban ‘El Pequeñín’, y de echarle toda la mierda posible a Víctor de Aldama«, cuenta Pano. La posición de ella como testigo sería, a priori, fértil para esa jugada: Pano siempre ha declarado que De Aldama la engañó tanto a ella como a su hija Leonor, ex pareja de él, y que urdió negocios con Claudio Rivas a sus espaldas. Sobre todo, se le comunicó, había que desdecirse en lo del dinero a Ferraz.

Para ello, la empresaria simplemente debía decir que, aunque ella había oficiado de correo del dinero desde Claudio Rivas, presunto gran muñidor de la’ Trama de Hidrocarburos’, a Víctor de Aldama, el contacto con los políticos, luego, cuando Aldama le había pedido llevar las bolsas a Ferraz, «ella no se había asegurado de qué iba dentro de ellas… Y no podía asegurar que lo que iba allí dentro fuera dinero».

En realidad, en aquellas dos ocasiones, cuando De Aldama le pidió que llevara el dinero a Ferraz porque ni él podía hacerlo, ni tampoco su chófer Aveiro ni su secretaria Piedad, Pano había metido las bolsas de plástico en otras dos de papel -«de Zara o algo parecido»-. Una vez fue en taxi, la otra la llevó ese colaborador cercano que ahora la acompañaba ante De la Hoz, ha dicho siempre.

«La primera vez llegué y pensé: ‘Pero dónde voy yo con un sobre con este dinero, como pase cualquier cosa cómo voy a justificar que llevo encima 45.000 euros…'», comentó Pano, también a la Guardia Civil. «Sin embargo, cuando crucé la puerta y llegué al control de entrada, simplemente dije mi nombre y me contestaron, sin enseñar el DNI: ‘Coja el ascensor y suba a la segunda planta’. Me dije: ‘Joé, sí que lo tienen organizado’. Cojo el ascensor y justo cuando se abre al llegar a la segunda planta hay un hombre, de traje y con barba. Extiende la mano, lo coge y dice: ‘Gracias’. La primera vez fue rápida, pero es que en la segunda ni se llegaron a cerrar las puertas del ascensor».

Pano, le pedía en el pasado mes de febrero De la Hoz -que lo niega tajantemente-, debía desinflar lo dicho en el juicio a Ábalos y Koldo en el Supremo. De pronto -tal y como le pedían- no podía asegurar «al 100%» que dentro de esas bolsas había billetes. Una duda razonable, suficiente para tirar abajo la sombra del dinero negro en Ferraz.

Más allá de esto, había que sacar completamente de la ecuación tanto a Santos Cerdán como a Ábalos, a quien también había que defender -Pano compró, a través de la sociedad Have Got Time y con dinero presuntamente de Claudio Rivas, el chalet «para el ministro» en La Línea de la Concepción (Cádiz)-. «Había que echarle toda la mierda a Víctor de Aldama: él tenía que comérselo todo».

De la Hoz, que niega absolutamente haber realizado ese ofrecimiento, no es militante del PSOE, pero tiene vínculos con el partido. Impulsó, como letrada de una de las víctimas, la creación de la fundación Infancia Robada, con la que los socialistas capitalizaron en 2018 el tema de los abusos sexuales en la Iglesia católica.

Fue, también a instancias del PSOE, ponente en la comisión de derechos de la infancia del Congreso en 2021. Fue nombrada seguidamente, según se ha publicado, asesora del Defensor del Pueblo, el ex candidato madrileño Ángel Gabilondo, para estos temas. Y en 2024 su despacho, Idbo Consultants, donde se reunió con Pano, consiguió su primer contrato público, para el cumplimiento normativo de la web del SEPE, el Servicio Público de Empleo del Ministerio de Trabajo.

Como abogada en las causas que afectan al PSOE, De la Hoz primero cogió a la ex mujer de Koldo y a su hermano, Patricia Uriz y Joseba García, y desde junio de 2025 controló al hombre clave en la trama: Koldo, cuyas grabaciones son el verdadero nudo gordiano de las pesquisas hoy. Con ella como abogada, García ha mantenido silencio respecto a posibles irregularidades cometidas en el partido.

«¿Y cómo haríamos eso del alquiler?», dijo Pano, «porque no vamos a volver a las andadas con el efectivo, ¿no?», refiriéndose a trapichear con dinero negro. «Nada, esto es muy sencillo: se te da de alta [en la Seguridad Social] a ti y a tu hija, y se te paga un dinero y ya está. Es muy fácil«, le habría contestado De la Hoz, que asegura que Pano propala esta versión «por venganza, porque intentó una cosa de hidrocarburos con nuestro despacho y la tuve que echar de allí, cosa que por suerte tengo grabada».

Sin llegar a ningún acuerdo, las partes se emplazan para una nueva cita al día siguiente. La empresaria telefonea a su abogado y le da órdenes estrictas: quiere que todo se comunique a Fiscalía, juez y UCO. «Todo se comunica, desde el minuto uno, para evitar problemas».

Pano se ofreció incluso a grabar la siguiente reunión -tanto ella como su socio habían sido conminados a dejar sus móviles fuera durante la primera visita a Ibdo-. «Me voy a la Tienda del Espía, me pincho lo que sea y lo registro», le dijo.

La siguiente cita se produce días después y es entonces cuando se empieza a hablar de dinero. «¿Con cuánto te conformarías?«, le pregunta De la Hoz, según Pano y otro testigo. La empresaria contesta que debe 25.000 euros, que su hija no puede casarse por necesitar otros 25.000, «y no tengo ingreso ninguno, ya lo sabéis», remata.

De la Hoz, siempre según estas dos versiones presenciales, sale de la habitación, regresa y ratifica la aceptación de la cantidad por retractarse de forma sutil sobre Ferraz: «Vale, dicen que 50.000 ok». Entonces interviene el hombre que acompaña a la empresaria: «¿Y yo?».

– ¿Y tú, por qué?, le pregunta De la Hoz.

– Pues porque yo la acompañé ahí una de las dos veces, claro.

– Tú cuánto querrías.

– Pues 15.000 euros.

«Lo dijo como podría haber dicho 30.000, o 50.000», cuenta hoy Pano. La empresaria y su acompañante preguntan entonces cómo se va a pagar el dinero. De la Hoz no deja de entrar y salir de la habitación a cada pequeño paso de la negociación, consultando cada movimiento con alguien que tanto Pano como su acompañante creen del PSOE. Ahora, el auto de Pedraz lo confirma todo.

En uno de estos regresos, finalmente, la abogada dice que se puede pagar al menos lo de Pano, «pero después de la declaración», explica, dirigiéndose a la empresaria: «Tú primero declaras y después recibes el dinero». Pano se ríe, grita: «¿Cómo? En absoluto».

Aún hay una reunión más, esta vez en un despacho de la Avenida Felipe II de Madrid que sería, presuntamente, el de Jacobo Teijelo, otro de los abogados de la trama (concretamente en el número 14). Pano va todo lo lejos que puede en el supuesto intento de soborno, pero tres días después declara ante el Supremo lo mismo que siempre ha dicho: «Llevé dos bolsas con 90.000 euros a Ferraz».

El 9 de abril de este 2026, Pano declara finalmente en el juicio. Por supuesto, cuenta con pelos y señales lo de los 90.000 euros entregados a Ferraz.

Es el único testigo o imputado a la que la abogada de Koldo, Letizia de la Hoz -que ha negado terminantemente haber realizado ningún ofrecimiento a Pano-, no interroga personalmente. Lo hace un subordinado suyo.

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