
La Fiscalía de Sevilla ha archivado la denuncia de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama) sobre un supuesto borrado de mamografías en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) al considerar que no hay indicios de delito de descubrimiento o revelación de secreto y daños informáticos como pidió la entidad que se investigara. El fiscal determina que no hubo “ni manipulación interna ni sabotaje externo”, ni tampoco “borrado de datos”, sino que fue una “avalancha de peticiones” la que “saturó el módulo de ‘Visor para la ciudadanía’. El ministerio público, tal y como ha adelantado Abc y ha podido confirmar este diario de fuentes de la Fiscalía, concluye las auditorías realizadas sobre los historiales ”confirman que no se han producido modificaciones, supresiones ni accesos no autorizados en sus expedientes médicos”.
El fiscal determina que una “avalancha de peticiones” provocó que el sistema dejara de funcionar con normalidad
El fiscal determina que una “avalancha de peticiones” provocó que el sistema dejara de funcionar con normalidad

La Fiscalía de Sevilla ha archivado la denuncia de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama) sobre un supuesto borrado de mamografías en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) al considerar que no hay indicios de delito de descubrimiento o revelación de secreto y daños informáticos como denunció la entidad.
El fiscal determina que una “avalancha de peticiones” provocó que el sistema dejara de funcionar con normalidad, por lo que considera que el borrado denunciado por la asociación nunca se produjo y nunca hubo delito, según adelanta este martes Abc y han confirmado a EFE fuentes de la Fiscalía.
A la denuncia de Amama se sumó posteriormente el Defensor del Paciente asegurando que se habían podido destruir documentos que contenían información confidencial sobre la salud y tratamiento de las afectadas. Denunciaban la existencia de posibles delitos de infidelidad en la custodia de documentos, daño contra la intimidad y falta de integridad en el ejercicio de la función pública.
Para la Fiscalía, no se ha producido ninguno de esos delitos, por lo que ha decidido archivar las actuaciones, ya que no se han hallado “evidencias directas de manipulación intencionada y que la caída de servidores ha sido fruto de la saturación de los mismos, al no ser capaces de dar acceso a la cantidad de solicitudes de visionados de las imágenes correspondiente al módulo de servicio a los ciudadanos”, según el texto del archivo citado por el periódico.
Resalta también que los datos clínicos que obran en la historia médica de las denunciantes “son íntegros, auténticos y coincidentes” y “no existe constancia técnica ni documental de que se haya producido un borrado intencionado, un error de manipulación humana o una decisión contraria a los procedimientos clínicos establecidos”.
La presidenta de Amama, Ángela Claverol, presentó el pasado 21 de octubre una denuncia ante la Fiscalía para denunciar el supuesto borrado de historiales médicos de las plataformas del Servicio Andaluz de Salud (SAS). El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, lo negó.
El supuesto borrado, que este colectivo entendía que podría ser constitutivo de delitos como obstrucción a la justicia, fue detectado un par de semanas antes por mujeres que habían acudido a la asociación tras los problemas detectados en el programa de cribado del cáncer de mama. Según Claverol, algunas pruebas como mamografías o ecografías habrían desaparecido de plataformas como Clic Salud o Diraya, y también se habría detectado el cambio nomenclaturas en algunas de ellas, actuaciones que ahora ha rechazado la Fiscalía.
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