El Tribunal de Casación de París dictó este miércoles el sobreseimiento definitivo a favor de los tres gendarmes acusados de haber causado en 2016 la muerte de un hombre durante su detención, en un caso que generó una gran polémica sobre la brutalidad policial y el racismo sistémico en Francia.
Ese tribunal confirmó la desestimación del caso que ya habían pronunciado las instancias judiciales inferiores, a pesar de la cruzada legal y de movilizaciones en las calles que mantuvo la familia de la víctima, un francés de 24 años de padre maliense llamado Adama Traoré, durante los últimos diez años. Tras el veredicto, el abogado de la familia, Yassine Bouzrou, indicó a la prensa que planean acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
La muerte de Adama Traoré, ocurrida el 19 de julio de 2016 en Beaumont-sur-Oise, a unos cuarenta kilómetros al norte de París, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la brutalidad policial y el racismo sistémico en Francia. El joven falleció bajo custodia tras una persecución y detención en la que tres agentes de la Gendarmería lo inmovilizaron aplicando una técnica conocida como placaje ventral.
Según los primeros testimonios de los agentes, Traoré quedó inmovilizado bajo el peso de los tres policías. Llegó a la comisaría con dificultades respiratorias, no recibió asistencia inmediata y falleció poco después. Mientras que los peritajes médicos oficiales atribuyeron la muerte a patologías previas y al estrés del arresto, los informes independientes solicitados por la familia sostienen que la causa fue una asfixia posicional provocada por la presión ejercida por los agentes.
Su muerte, ocurrida en 2016, a unos 40 kilómetros al norte de París, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la brutalidad policial y el racismo.
El Tribunal de Casación de París dictó este miércoles el sobreseimiento definitivo a favor de los tres gendarmes acusados de haber causado en 2016 la muerte de un hombre durante su detención, en un caso que generó una gran polémica sobre la brutalidad policial y el racismo sistémico en Francia.
Ese tribunal confirmó la desestimación del caso que ya habían pronunciado las instancias judiciales inferiores, a pesar de la cruzada legal y de movilizaciones en las calles que mantuvo la familia de la víctima, un francés de 24 años de padre maliense llamado Adama Traoré, durante los últimos diez años. Tras el veredicto, el abogado de la familia, Yassine Bouzrou, indicó a la prensa que planean acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
La muerte de Adama Traoré, ocurrida el 19 de julio de 2016 en Beaumont-sur-Oise, a unos cuarenta kilómetros al norte de París, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la brutalidad policial y el racismo sistémico en Francia. El joven falleció bajo custodia tras una persecución y detención en la que tres agentes de la Gendarmería lo inmovilizaron aplicando una técnica conocida como placaje ventral.
Según los primeros testimonios de los agentes, Traoré quedó inmovilizado bajo el peso de los tres policías. Llegó a la comisaría con dificultades respiratorias, no recibió asistencia inmediata y falleció poco después. Mientras que los peritajes médicos oficiales atribuyeron la muerte a patologías previas y al estrés del arresto, los informes independientes solicitados por la familia sostienen que la causa fue una asfixia posicional provocada por la presión ejercida por los agentes.
20MINUTOS.ES – Internacional
