La llegada de Luis García Plaza ha traído un aire nuevo al Sevilla FC. Siempre ocurre cuando se produce un cambio en el banquillo, pero, en este caso, y debido a la especial personalidad de Matías Almeyda y su relación con los jugadores, el proceso requiere de un tratamiento distinto. No ha sido una destitución cantada ni tampoco generada por el mal ambiente del vestuario, de ahí que el nuevo entrenador haya querido trasladar sus premisas de forma clara desde el primer momento. Tiene que apresurarse García Plaza para resetear al equipo e imponer sus ideas, todo con la finalidad de que el Sevilla que compita ante el Oviedo sea un equipo reconocible bajo el mando del madrileño.Se ha encontrado el entrenador con un vestuario tocado, que siente que no ha respondido con resultados a esa buena relación con Almeyda. Futbolistas de peso se despidieron con cercanía del argentino, de ahí que la primera tarea de García Plaza sea la de limpiar las mentes y hacer ver a sus jugadores que empieza una nueva mini-temporada con nueve finales, la primera en el Carlos Tartiere. «Oviedo y Oviedo, no pensamos más allá», repitió el madrileño en su presentación, consciente de que su primera puesta en escena será importante para ganarse a la plantilla.Acabar con el luto de AlmeydaCuando un nuevo entrenador aparece en un vestuario siempre pretende limpiar los vicios y desencantos que hayan quedado con el anterior, pero ahora es distinto. Se trata de recuperar la mejor versión competitiva del equipo atendiendo al rendimiento deportivo y con un discurso directo que llegue a los futbolistas. «Los tengo que tratar con mucha exigencia y mucho cariño», señaló García Plaza. «Necesitan un entrenador que les marque claro por dónde ir», añadió el nuevo entrenador del Sevilla. La pizarra de Almeyda se convirtió por momentos en un galimatías para algunos futbolistas, de ahí que ahora se pretendan recuperar ideas sencillas pero que calen de inmediato.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La llegada de García Plaza, penúltimo tren para Jordán con el Sevilla FCEl factor defensivoCon 49 goles encajados, el Sevilla es el equipo que más ha encajado de Primera. «Tenemos que cerrar la portería», dijo García Plaza como primera premisa táctica. Los marcajes al hombre que tanto protagonizaron la etapa de Almeyda quedarán en el olvido y el Sevilla recuperará una versión más habitual en España. Con Almeyda el equipo varió en demasiadas ocasiones de plan de partido y, pese a que el equipo siempre intentó seguir a pie juntillas al entrenador, en muchos partidos se perdió el rumbo. Precisamente, más que la derrota ante el Valencia, en la destitución de Almeyda pesó esa sensación de caos que se exhibió el sábado y que recordó a otros días en los que se dudó del técnico, como en aquella primera parte ante el Girona que ya produjo el primer runrún interno.Recuperar la uniónSin demasiado tiempo para implementar sus ideas, García Plaza sí apela a la unión de todos los estamentos para lograr la permanencia. «Me voy a apoyar mucho en vosotros», les comentó a ese grupo de trabajo que permanece de la etapa anterior. Su charla con Javi Martínez, ahora técnico asistente, ya reveló esa intención de empaparse de todos los detalles del equipo incluso tirando de gente con la que acababa de comenzar una relación. Le quedan horas de trabajo por delante al técnico, que incluso aplazó algún compromiso personal que tenía durante el fin de semana para analizar sus primeros días de trabajo y compararlo con esa primera impresión que maneja sobre el equipo. «Traigo una idea en la cabeza, pero igual la semana que viene es otra», aseguró sobre la plantilla, con la intención de que todos los futbolistas sientan que parten de cero y con oportunidades de sumarse al carro. También acudió al Estadio Jesús Navas junto a sus ayudantes para seguir el duelo del Sevilla Atlético, una búsqueda de más información para el presente y el futuro.El factor del Sánchez-PizjuánTampoco se le escapa a García Plaza la necesidad de recuperar el fortín de Nervión. En su primera comparecencia las referencias al ambiente que él conoció como rival en el Ramón Sánchez-Pizjuán fueron continuas y tampoco dudó al reconocer que la salvación obligará a sumar más puntos como local. «Tenemos que sacar más puntos en casa y ojalá que fuera también», indicó el madrileño, que sabe que un equipo que quiera salvarse necesita sentirse fuerte en su estadio. Con Almeyda, el Sevilla ha sido el tercer equipo que menos ha sumado en casa, sólo superado por Levante y Oviedo, los dos últimos clasificados. Más de dos meses han pasado desde aquel triunfo ante el Athletic, después de que Girona, Alavés y Rayo Vallecano consiguieran empatar y que el Valencia se llevase la victoria. Una mala dinámica que alejó a Almeyda del objetivo de sentirse fuerte en Nervión y que ahora se quiere recuperar en la fase decisiva de LaLiga.Para ese aspecto también sabe García Plaza que necesita recuperar emocionalmente a sus jugadores. Jugar en casa se había convertido en un suplicio para algunos, que cambiaban radicalmente su rendimiento e incluso su estilo de juego al sentir esa presión de fallar en Nervión. «El equipo tiene que dar antes de recibir. Tiene que ser dominador y competir para que la gente se enchufe», apuntó el técnico, que tiene en ese factor local otro punto de mejora para revertir la dinámica.Desde el punto de vista táctica y de jugadores, a García Plaza todavía le queda trabajo por delante. La ausencia de los internacionales, la mayoría importantes durante la temporada, hará que la primera alineación no se vaya a definir hasta bien entrada la semana, aunque estos primeros entrenamientos también vayan a servir para que algunos jugadores se puedan sumar a los planes. «Tengo que preparar un equipo rápido», dijo García Plaza, que cuenta a su favor con esa motivación del recién llegado para recuperar anímica y, sobre todo, futbolísticamente, a un equipo herido tras el adiós de Almeyda. La llegada de Luis García Plaza ha traído un aire nuevo al Sevilla FC. Siempre ocurre cuando se produce un cambio en el banquillo, pero, en este caso, y debido a la especial personalidad de Matías Almeyda y su relación con los jugadores, el proceso requiere de un tratamiento distinto. No ha sido una destitución cantada ni tampoco generada por el mal ambiente del vestuario, de ahí que el nuevo entrenador haya querido trasladar sus premisas de forma clara desde el primer momento. Tiene que apresurarse García Plaza para resetear al equipo e imponer sus ideas, todo con la finalidad de que el Sevilla que compita ante el Oviedo sea un equipo reconocible bajo el mando del madrileño.Se ha encontrado el entrenador con un vestuario tocado, que siente que no ha respondido con resultados a esa buena relación con Almeyda. Futbolistas de peso se despidieron con cercanía del argentino, de ahí que la primera tarea de García Plaza sea la de limpiar las mentes y hacer ver a sus jugadores que empieza una nueva mini-temporada con nueve finales, la primera en el Carlos Tartiere. «Oviedo y Oviedo, no pensamos más allá», repitió el madrileño en su presentación, consciente de que su primera puesta en escena será importante para ganarse a la plantilla.Acabar con el luto de AlmeydaCuando un nuevo entrenador aparece en un vestuario siempre pretende limpiar los vicios y desencantos que hayan quedado con el anterior, pero ahora es distinto. Se trata de recuperar la mejor versión competitiva del equipo atendiendo al rendimiento deportivo y con un discurso directo que llegue a los futbolistas. «Los tengo que tratar con mucha exigencia y mucho cariño», señaló García Plaza. «Necesitan un entrenador que les marque claro por dónde ir», añadió el nuevo entrenador del Sevilla. La pizarra de Almeyda se convirtió por momentos en un galimatías para algunos futbolistas, de ahí que ahora se pretendan recuperar ideas sencillas pero que calen de inmediato.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La llegada de García Plaza, penúltimo tren para Jordán con el Sevilla FCEl factor defensivoCon 49 goles encajados, el Sevilla es el equipo que más ha encajado de Primera. «Tenemos que cerrar la portería», dijo García Plaza como primera premisa táctica. Los marcajes al hombre que tanto protagonizaron la etapa de Almeyda quedarán en el olvido y el Sevilla recuperará una versión más habitual en España. Con Almeyda el equipo varió en demasiadas ocasiones de plan de partido y, pese a que el equipo siempre intentó seguir a pie juntillas al entrenador, en muchos partidos se perdió el rumbo. Precisamente, más que la derrota ante el Valencia, en la destitución de Almeyda pesó esa sensación de caos que se exhibió el sábado y que recordó a otros días en los que se dudó del técnico, como en aquella primera parte ante el Girona que ya produjo el primer runrún interno.Recuperar la uniónSin demasiado tiempo para implementar sus ideas, García Plaza sí apela a la unión de todos los estamentos para lograr la permanencia. «Me voy a apoyar mucho en vosotros», les comentó a ese grupo de trabajo que permanece de la etapa anterior. Su charla con Javi Martínez, ahora técnico asistente, ya reveló esa intención de empaparse de todos los detalles del equipo incluso tirando de gente con la que acababa de comenzar una relación. Le quedan horas de trabajo por delante al técnico, que incluso aplazó algún compromiso personal que tenía durante el fin de semana para analizar sus primeros días de trabajo y compararlo con esa primera impresión que maneja sobre el equipo. «Traigo una idea en la cabeza, pero igual la semana que viene es otra», aseguró sobre la plantilla, con la intención de que todos los futbolistas sientan que parten de cero y con oportunidades de sumarse al carro. También acudió al Estadio Jesús Navas junto a sus ayudantes para seguir el duelo del Sevilla Atlético, una búsqueda de más información para el presente y el futuro.El factor del Sánchez-PizjuánTampoco se le escapa a García Plaza la necesidad de recuperar el fortín de Nervión. En su primera comparecencia las referencias al ambiente que él conoció como rival en el Ramón Sánchez-Pizjuán fueron continuas y tampoco dudó al reconocer que la salvación obligará a sumar más puntos como local. «Tenemos que sacar más puntos en casa y ojalá que fuera también», indicó el madrileño, que sabe que un equipo que quiera salvarse necesita sentirse fuerte en su estadio. Con Almeyda, el Sevilla ha sido el tercer equipo que menos ha sumado en casa, sólo superado por Levante y Oviedo, los dos últimos clasificados. Más de dos meses han pasado desde aquel triunfo ante el Athletic, después de que Girona, Alavés y Rayo Vallecano consiguieran empatar y que el Valencia se llevase la victoria. Una mala dinámica que alejó a Almeyda del objetivo de sentirse fuerte en Nervión y que ahora se quiere recuperar en la fase decisiva de LaLiga.Para ese aspecto también sabe García Plaza que necesita recuperar emocionalmente a sus jugadores. Jugar en casa se había convertido en un suplicio para algunos, que cambiaban radicalmente su rendimiento e incluso su estilo de juego al sentir esa presión de fallar en Nervión. «El equipo tiene que dar antes de recibir. Tiene que ser dominador y competir para que la gente se enchufe», apuntó el técnico, que tiene en ese factor local otro punto de mejora para revertir la dinámica.Desde el punto de vista táctica y de jugadores, a García Plaza todavía le queda trabajo por delante. La ausencia de los internacionales, la mayoría importantes durante la temporada, hará que la primera alineación no se vaya a definir hasta bien entrada la semana, aunque estos primeros entrenamientos también vayan a servir para que algunos jugadores se puedan sumar a los planes. «Tengo que preparar un equipo rápido», dijo García Plaza, que cuenta a su favor con esa motivación del recién llegado para recuperar anímica y, sobre todo, futbolísticamente, a un equipo herido tras el adiós de Almeyda.
La llegada de Luis García Plaza ha traído un aire nuevo al Sevilla FC. Siempre ocurre cuando se produce un cambio en el banquillo, pero, en este caso, y debido a la especial personalidad de Matías Almeyda y su relación con los jugadores, el … proceso requiere de un tratamiento distinto. No ha sido una destitución cantada ni tampoco generada por el mal ambiente del vestuario, de ahí que el nuevo entrenador haya querido trasladar sus premisas de forma clara desde el primer momento. Tiene que apresurarse García Plaza para resetear al equipo e imponer sus ideas, todo con la finalidad de que el Sevilla que compita ante el Oviedo sea un equipo reconocible bajo el mando del madrileño.
Se ha encontrado el entrenador con un vestuario tocado, que siente que no ha respondido con resultados a esa buena relación con Almeyda. Futbolistas de peso se despidieron con cercanía del argentino, de ahí que la primera tarea de García Plaza sea la de limpiar las mentes y hacer ver a sus jugadores que empieza una nueva mini-temporada con nueve finales, la primera en el Carlos Tartiere. «Oviedo y Oviedo, no pensamos más allá», repitió el madrileño en su presentación, consciente de que su primera puesta en escena será importante para ganarse a la plantilla.
Acabar con el luto de Almeyda
Cuando un nuevo entrenador aparece en un vestuario siempre pretende limpiar los vicios y desencantos que hayan quedado con el anterior, pero ahora es distinto. Se trata de recuperar la mejor versión competitiva del equipo atendiendo al rendimiento deportivo y con un discurso directo que llegue a los futbolistas. «Los tengo que tratar con mucha exigencia y mucho cariño», señaló García Plaza. «Necesitan un entrenador que les marque claro por dónde ir», añadió el nuevo entrenador del Sevilla. La pizarra de Almeyda se convirtió por momentos en un galimatías para algunos futbolistas, de ahí que ahora se pretendan recuperar ideas sencillas pero que calen de inmediato.
El factor defensivo
Con 49 goles encajados, el Sevilla es el equipo que más ha encajado de Primera. «Tenemos que cerrar la portería», dijo García Plaza como primera premisa táctica. Los marcajes al hombre que tanto protagonizaron la etapa de Almeyda quedarán en el olvido y el Sevilla recuperará una versión más habitual en España. Con Almeyda el equipo varió en demasiadas ocasiones de plan de partido y, pese a que el equipo siempre intentó seguir a pie juntillas al entrenador, en muchos partidos se perdió el rumbo. Precisamente, más que la derrota ante el Valencia, en la destitución de Almeyda pesó esa sensación de caos que se exhibió el sábado y que recordó a otros días en los que se dudó del técnico, como en aquella primera parte ante el Girona que ya produjo el primer runrún interno.
Recuperar la unión
Sin demasiado tiempo para implementar sus ideas, García Plaza sí apela a la unión de todos los estamentos para lograr la permanencia. «Me voy a apoyar mucho en vosotros», les comentó a ese grupo de trabajo que permanece de la etapa anterior. Su charla con Javi Martínez, ahora técnico asistente, ya reveló esa intención de empaparse de todos los detalles del equipo incluso tirando de gente con la que acababa de comenzar una relación. Le quedan horas de trabajo por delante al técnico, que incluso aplazó algún compromiso personal que tenía durante el fin de semana para analizar sus primeros días de trabajo y compararlo con esa primera impresión que maneja sobre el equipo. «Traigo una idea en la cabeza, pero igual la semana que viene es otra», aseguró sobre la plantilla, con la intención de que todos los futbolistas sientan que parten de cero y con oportunidades de sumarse al carro. También acudió al Estadio Jesús Navas junto a sus ayudantes para seguir el duelo del Sevilla Atlético, una búsqueda de más información para el presente y el futuro.
El factor del Sánchez-Pizjuán
Tampoco se le escapa a García Plaza la necesidad de recuperar el fortín de Nervión. En su primera comparecencia las referencias al ambiente que él conoció como rival en el Ramón Sánchez-Pizjuán fueron continuas y tampoco dudó al reconocer que la salvación obligará a sumar más puntos como local. «Tenemos que sacar más puntos en casa y ojalá que fuera también», indicó el madrileño, que sabe que un equipo que quiera salvarse necesita sentirse fuerte en su estadio. Con Almeyda, el Sevilla ha sido el tercer equipo que menos ha sumado en casa, sólo superado por Levante y Oviedo, los dos últimos clasificados. Más de dos meses han pasado desde aquel triunfo ante el Athletic, después de que Girona, Alavés y Rayo Vallecano consiguieran empatar y que el Valencia se llevase la victoria. Una mala dinámica que alejó a Almeyda del objetivo de sentirse fuerte en Nervión y que ahora se quiere recuperar en la fase decisiva de LaLiga.
Para ese aspecto también sabe García Plaza que necesita recuperar emocionalmente a sus jugadores. Jugar en casa se había convertido en un suplicio para algunos, que cambiaban radicalmente su rendimiento e incluso su estilo de juego al sentir esa presión de fallar en Nervión. «El equipo tiene que dar antes de recibir. Tiene que ser dominador y competir para que la gente se enchufe», apuntó el técnico, que tiene en ese factor local otro punto de mejora para revertir la dinámica.
Desde el punto de vista táctica y de jugadores, a García Plaza todavía le queda trabajo por delante. La ausencia de los internacionales, la mayoría importantes durante la temporada, hará que la primera alineación no se vaya a definir hasta bien entrada la semana, aunque estos primeros entrenamientos también vayan a servir para que algunos jugadores se puedan sumar a los planes. «Tengo que preparar un equipo rápido», dijo García Plaza, que cuenta a su favor con esa motivación del recién llegado para recuperar anímica y, sobre todo, futbolísticamente, a un equipo herido tras el adiós de Almeyda.
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