El miércoles, 544 vidas quedaron marcadas para siempre por el choque entre los trenes AVE e Iryo que circulaban por la vía que une la alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Más de medio millar de almas cuya vida quedó paralizada a las 8.53, cuando se produjo el choque de los trenes. A las dificultades, incertidumbres y caos que aún se enfrentan las familias de los pasajeros españoles -pues todavía hay desaparecidos-, se suma un grupo, menor pero igual de afectado: el de los extranjeros que iban en ese tren. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, eran 51 personas de otros países -de 23 nacionalidades- las que viajaban en alguno de los trenes. De todos ellos, 18 estarían ilesos y nueve heridos en mayor o menor grado. El resto son dos fallecidos, una argentina y un portugués, y 22 desaparecidos. 23 personas, con nombres y apellidos, cuyas familias se enfrentan a su búsqueda desde otro país, con menos contactos en España e incluso sin conocer ni el idioma y la geografía nacional.
La pareja, uno mexicano y el otro estadounidense, son dos de las 51 víctimas extranjeras del choque de los trenes
El miércoles, 544 vidas quedaron marcadas para siempre por el choque entre los trenes AVE e Iryo que circulaban por la vía que une la alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Más de medio millar de almas cuya vida quedó paralizada a las 8.53, cuando se produjo el choque de los trenes. A las dificultades, incertidumbres y caos que aún se enfrentan las familias de los pasajeros españoles -pues todavía hay desaparecidos-, se suma un grupo, menor pero igual de afectado: el de los extranjeros que iban en ese tren. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, eran 51 personas de otros países -de 23 nacionalidades- las que viajaban en alguno de los trenes. De todos ellos, 18 estarían ilesos y nueve heridos en mayor o menor grado. El resto son una fallecida argentina y 23 desaparecidos. 23 personas, con nombres y apellidos, cuyas familias se enfrentan a su búsqueda desde otro país, con menos contactos en España e incluso sin conocer ni el idioma y la geografía nacional.
Fernando de Jesús Calvillo estaba recorriendo España junto a su marido, Lawrence Naff, con quien vive en Oklahoma, Estados Unidos. Diseñador gráfico dedicado a dar clases en un instituto de artes, el matrimonio estuvo en Barcelona hasta el lunes, donde visitaron la Sagrada Familia, una de las últimas fotografías que su hermana Alemi guarda en su teléfono, y que ha cedido a este periódico. Desde la Ciudad Condal se trasladaron hasta Madrid y de allí, a Toledo. Todo lo hicieron en trenes de alta velocidad.
Su próximo destino era Sevilla. Por eso, el matrimonio se montó en el AVE. Tenían billetes del vagón ocho y estaban sentados juntos en la fila 7, asientos C y D. El choque les pilló en sus butacas, tal y como el marido, de nacionalidad estadounidense, ha informado tanto a la familia de Fernando como a las autoridades españolas. Él logró salir con varias fracturas que le mantienen ingresado en el hospital de Alcázar de San Juan y por las que ha tenido que ser operado. «No sabe en qué momento se separaron, no sabe si salieron juntos del vagón, lo perdió…», dice al otro lado del teléfono su hermana.
Un primo que reside en España se trasladó ayer hasta la zona para tratar de encontrarle y una de sus hermanas está viajando desde México con el mismo propósito. «Hemos oído que hay gente todavía sin identificar, pensamos que es alguno de ellos», dice con esperanza Alemi, quien permanece en México con el resto de la familia.
El Departamento de Estado y la Embajada de Estados Unidos en Madrid informaron a ayer a este diario de que «varios ciudadanos estadounidenses resultaron heridos; seguimos trabajando con las autoridades locales para identificar a todos los estadounidenses involucrados y brindarles asistencia consular», aunque no ofrecieron el número exacto de personas. Entre ellos se encuentra Lawrence, el marido de Fernando, un artista visual y diseñador de joyas radicado en Oklahoma que crea mosaicos mediante la colocación de cristales y piedras preciosas sobre diversas superficies.
También estaba de turismo por España el joven tunecino Yassin El-Jawadi, chico de 23 años que vive en trabaja en Berlín. Su familia ha explicado a este diario que viajó a España para asistir al partido que enfrentó al Barcelona contra el Real Madrid el pasado domingo. Decidió hacer turismo y visitó en la capital el estadio Santiago Bernabéu, donde se tomó el selfi que acompaña a esta información. El miércoles, se montó en el vagón número 7 del AVE para conocer la capital hispalense antes de regresar, al final de la semana a Berlín, donde reside desde hace un tiempo.
Según la información recabada por EL MUNDO, el fallecido que reporta Asuntos Exteriores es una argentina, confirmado también por la Cancillería. Se trata de Ana Martina Conte Grand, que viajaba por España junto a su hermano Jeremías. Iban en el coche 7 del AVE. Él resultó herido. De acuerdo a la información de Clarín, los Conte Grand eran hijos de Jorge, médico; y de Claudia, una docente jubilada. En la Cancillería argentina les consta otro ciudadano desaparecido. Se trata de Agustín Randazzo, de 51 años, que viajaba en el vagón 8 del AVE, había llegado a España en 2002.
La Farnesina italiana reportaba al cierre de esta edición nueve italianos afectados por el accidente. De los cuales, dos mujeres están desaparecidas y una, ingresada en el hospital. Filipinas dio parte de un ciudadano herido leve. Por su lado, el Gobierno de México confirmó ayer que al menos un ciudadano mexicano se encuentra desaparecido, en referencia a Fernando, y otros siete han resultado heridos de carácter leve y todos tenían el alta hospitalaria.
Japón confirmó que dos ciudadanos nipones figuran en la lista de pasajeros de los trenes accidentados, sin especificar su estado. Así mismo, dos ciudadanos surcoreanos resultaron heridos, que se suman a otros nueve afectados. También dos canadienses, cuya identidad circula por redes pero su familia ha pedido a este diario preservar, permanecen desaparecidas. Completan la lista ciudadanos franceses.
Además, el Gobierno de Portugal ha confirmado este viernes que uno de los tripulantes fallecidos a raíz del choque entre los trenes.
El Ministerio de Exteriores portugués explicó en un comunicado que la víctima portuguesa era un hombre, sin dar más datos personales.
«Portugal lamenta profundamente las muertes y los heridos de este trágico accidente en España, reforzando las más sentidas condolencias a los familiares de las víctimas y con solidaridad al pueblo y autoridades españolas», añadió en la nota.
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