Los cigarrillos electrónicos con nicotina pueden ayudar a dejar de fumar a más personas que los tratamientos tradicionales de reemplazo de nicotina, como los parches o los chicles. Así lo concluye un nuevo estudio de Cochrane, que revisa los resultados de 80 ensayos clínicos con cerca de 30.000 fumadores.
La revisión, que evalúa la eficacia y seguridad de los cigarrillos electrónicos como herramienta para abandonar el tabaco, encuentra evidencia de “certeza alta” de que los cigarrillos con nicotina consiguen mayores tasas de abandono que los tratamientos de reemplazo de nicotina.
En concreto, los investigadores estiman que, por cada 100 personas que utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina para dejar de fumar, entre ocho y diez lo consiguen durante al menos seis meses, frente a unas seis de cada 100 que recurren a parches o chicles de nicotina. En términos absolutos, esto supondría cuatro personas más que dejan de fumar por cada 100 cuando utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina en lugar de estas terapias.
También superan a los cigarrillos electrónicos sin nicotina
La investigación incluye 80 ensayos controlados aleatorizados con 29.861 participantes, nueve de ellos incorporados en esta última actualización. La mayoría de los estudios se realizaron en Estados Unidos y Reino Unido, y la evidencia analizada está actualizada hasta el 1 de enero de 2026.
Los resultados apuntan también a que los cigarrillos electrónicos con nicotina probablemente sean más eficaces que aquellos que no la tienen. En este caso, la diferencia equivaldría aproximadamente a dos abandonos más por cada 100 personas. Según el estudio, también podrían ayudar a dejar de fumar a más personas que el apoyo conductual por sí solo -como el asesoramiento individual o los programas grupales- o que no recibir ningún tipo de ayuda, aunque los investigadores señalan que estos resultados son menos concluyentes.
«Dejar de fumar es difícil y muchas personas que fuman habrán intentado hacerlo muchas veces sin éxito. Por eso es importante que haya distintas opciones disponibles para ayudar a alguien a dejar de fumar, lo que podría animarlas a seguir intentándolo», explica Nicola Lindson, autora principal de la revisión e investigadora de la Universidad de Oxford.
Faltan datos sobre sus efectos a largo plazo
En cuanto a la seguridad, los investigadores no detectaron evidencias de efectos perjudiciales graves a corto plazo asociados al uso de cigarrillos electrónicos con nicotina para abandonar el tabaco. Los eventos adversos graves fueron poco frecuentes y, al compararlos con los tratamientos de reemplazo de nicotina, sus tasas fueron similares.
Esto, sin embargo, no significa que estén exentos de riesgos. Los propios autores subrayan que se necesitan ensayos más amplios y prolongados para evaluar completamente su seguridad y conocer mejor sus posibles efectos a largo plazo. «Aunque es poco probable que los cigarrillos electrónicos con nicotina estén completamente libres de riesgos, son menos perjudiciales que fumar y esa es la comparación más importante para las personas que todavía fuman tabaco», señala Lindson.
La revisión se refiere, además, específicamente a cigarrillos electrónicos con nicotina legales y regulados. Los autores advierten de que los productos ilegales o aquellos que contienen otras sustancias activas, como THC, pueden presentar riesgos diferentes.
Jamie Hartmann-Boyce, coautora de la revisión, plantea por ello el uso del cigarrillo electrónico como una posible transición y no necesariamente como el punto final. «Para alguien que ya es adicto a la nicotina a través de los cigarrillos, contar con una alternativa más segura como un cigarrillo electrónico es algo que merece la pena considerar, especialmente cuando otras ayudas para dejar de fumar no han funcionado», señala.
Cochrane mantiene esta investigación en continua actualización, con búsquedas periódicas para incorporar nuevos estudios a medida que se publica más evidencia.
La revisión de Cochrane analiza 80 ensayos con cerca de 30.000 fumadores y concluye que los vapeadores con nicotina logran cuatro abandonos más por cada 100 personas.
Los cigarrillos electrónicos con nicotina pueden ayudar a dejar de fumar a más personas que los tratamientos tradicionales de reemplazo de nicotina, como los parches o los chicles. Así lo concluye un nuevo estudio de Cochrane, que revisa los resultados de 80 ensayos clínicos con cerca de 30.000 fumadores.
La revisión, que evalúa la eficacia y seguridad de los cigarrillos electrónicos como herramienta para abandonar el tabaco, encuentra evidencia de “certeza alta” de que los cigarrillos con nicotina consiguen mayores tasas de abandono que los tratamientos de reemplazo de nicotina.
En concreto, los investigadores estiman que, por cada 100 personas que utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina para dejar de fumar, entre ocho y diez lo consiguen durante al menos seis meses, frente a unas seis de cada 100 que recurren a parches o chicles de nicotina. En términos absolutos, esto supondría cuatro personas más que dejan de fumar por cada 100 cuando utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina en lugar de estas terapias.
También superan a los cigarrillos electrónicos sin nicotina
La investigación incluye 80 ensayos controlados aleatorizados con 29.861 participantes, nueve de ellos incorporados en esta última actualización. La mayoría de los estudios se realizaron en Estados Unidos y Reino Unido, y la evidencia analizada está actualizada hasta el 1 de enero de 2026.
Los resultados apuntan también a que los cigarrillos electrónicos con nicotina probablemente sean más eficaces que aquellos que no la tienen. En este caso, la diferencia equivaldría aproximadamente a dos abandonos más por cada 100 personas. Según el estudio, también podrían ayudar a dejar de fumar a más personas que el apoyo conductual por sí solo -como el asesoramiento individual o los programas grupales- o que no recibir ningún tipo de ayuda, aunque los investigadores señalan que estos resultados son menos concluyentes.
«Dejar de fumar es difícil y muchas personas que fuman habrán intentado hacerlo muchas veces sin éxito. Por eso es importante que haya distintas opciones disponibles para ayudar a alguien a dejar de fumar, lo que podría animarlas a seguir intentándolo», explica Nicola Lindson, autora principal de la revisión e investigadora de la Universidad de Oxford.
Faltan datos sobre sus efectos a largo plazo
En cuanto a la seguridad, los investigadores no detectaron evidencias de efectos perjudiciales graves a corto plazo asociados al uso de cigarrillos electrónicos con nicotina para abandonar el tabaco. Los eventos adversos graves fueron poco frecuentes y, al compararlos con los tratamientos de reemplazo de nicotina, sus tasas fueron similares.
Esto, sin embargo, no significa que estén exentos de riesgos. Los propios autores subrayan que se necesitan ensayos más amplios y prolongados para evaluar completamente su seguridad y conocer mejor sus posibles efectos a largo plazo. «Aunque es poco probable que los cigarrillos electrónicos con nicotina estén completamente libres de riesgos, son menos perjudiciales que fumar y esa es la comparación más importante para las personas que todavía fuman tabaco», señala Lindson.
La revisión se refiere, además, específicamente a cigarrillos electrónicos con nicotina legales y regulados. Los autores advierten de que los productos ilegales o aquellos que contienen otras sustancias activas, como THC, pueden presentar riesgos diferentes.
Jamie Hartmann-Boyce, coautora de la revisión, plantea por ello el uso del cigarrillo electrónico como una posible transición y no necesariamente como el punto final. «Para alguien que ya es adicto a la nicotina a través de los cigarrillos, contar con una alternativa más segura como un cigarrillo electrónico es algo que merece la pena considerar, especialmente cuando otras ayudas para dejar de fumar no han funcionado», señala.
Cochrane mantiene esta investigación en continua actualización, con búsquedas periódicas para incorporar nuevos estudios a medida que se publica más evidencia.
20MINUTOS.ES – Ciencia
