Los Palacios y Villafranca se rinde a Fabián y Gavi, sus campeones del mundo

Dicen que el ser humano termina acostumbrándose a todo. Sin embargo, en Los Palacios y Villafranca nadie parece acostumbrarse a celebrar los triunfos de sus deportistas más ilustres… Ni quieren hacerlo. Así llevan los palaciegos desde 2010, con la consecución del primer Mundial de España por parte de Jesús Navas , pero es que ahora, 16 años después, la emoción ha vuelto a estar a flor de piel en esta localidad sevillana de algo más de 38.000 habitantes. Segunda estrella para la Selección, segundo Mundial y segunda vez que el pueblo acoge a campeones del mundo, solo que en esta ocasión, por partida doble.«Fui campeón del mundo hace 16 años y el hecho de que ahora lo hayan conseguido otra vez dos amigos de nuestro pueblo es algo grande, una satisfacción enorme», relataba Jesús Navas este martes mientras esperaba en la Plaza de Andalucía, en Los Palacios, a los grandes homenajeados en esta ocasión, Fabián y Gavi . Mientras, el alcalde, Juan Manuel Valle, admitía abiertamente que estos actos de reconocimiento a sus futbolistas son de lejos los más multitudinarios de la localidad; los que, prácticamente, movilizan a la totalidad de sus vecinos sin discusión.Gavi y Fabián posan con las medallas de campeones del mundo en el Ayuntamiento de Los PalaciosNo es que los palaciegos vaticinaran que Fabián y Gavi volverían a casa, al pueblo que les vio dar sus primeros toques con el balón, portando en el cuello la medalla de campeones del mundo. Es que lo sabían. En los bares, en las calles, en los comercio… Días antes de la final, en Los Palacios y Villafranca se sabía que iba a haber fiesta. Y ni mucho meno era exceso de confianza; si algo destila el municipio es humildad a raudales, como la que caracteriza a sus deportistas. Era seguridad y, sobre todo, experiencia. Porque, desde hace más de tres lustros, si la Selección quería levantar un título, debía contar con algún palaciego en sus filas.«Es un día para recordar toda la vida»Y esa fiesta que el pueblo vaticinaba ha tenido lugar este martes, ni 48 horas después de que España levantara el título mundialista al cielo de Nueva York. Era la fecha fijada por el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca para recibir a sus dos campeones, dos chicos formados en los humildes campos del pueblo, donde las primeras camisetas que se enfundaron fueron las de dos históricos como la Escuela de Fútbol ‘La Unión’, en el caso de Fabián, y La Liara Balompié, en el Gavi. Ambos sabían a lo que iban, lo habían vivido ya, solo que en esta ocasión sin ir a la par que Jesús Navas, quien por supuesto estuvo presente en el acto consistorial celebrado en la tarde noche de este martes.Una vez llegaron al Ayuntamiento -habiéndose dado previamente todo un baño de masas para acceder al mismo- los dos futbolistas firmaron en el Libro de Honor. La llegada fue multitudinaria, una increíble explosión de júbilo en el pueblo. Fabián leía su propia inscripción: «Hay instantes que se guardan para siempre y llegar a casa después de un Mundial es uno de ellos. Gracias por recibirme con tanto cariño en el mejor pueblo del mundo», expresaba el centrocampista del PSG y de la selección española, criado en la cantera del Betis.Gavi hacía lo propio con su sentido mensaje en el Libro de Honor: «Hoy es un día para recordar toda la vida, ser campeón junto a un palaciego como Fabián es lo más grande que puede haber. Este Mundial va para todos los palaciegos. Espero que estén orgullosos de nosotros», dejaba escrito el futbolista del Barcelona. Seguidamente, se procedió a uno de los momentos más representativos de las celebraciones deportivas palaciegas. Nada más y nada menos que cuando los campeones son obsequiados con su peso en kilos del tradicional ‘bombón colorao’; ese emblema de Los Palacios y Villafranca que no pocos señalan como el gran secreto para que de las entrañas del pueblo emanen sucesivamente deportistas de élite. Gavi, más menudo que su amigo, dio en la báscula 68,5 kilogramos . A Fabián le correspondió más mercancía, hasta 84 kilos . Imposible de calcular fue el orgullo de un pueblo enteros hacia sus campeones del mundo.Los campeones del mundo pasaron por la báscula y recibieron su peso en tomates de Los Palacios Víctor RodríguezPosteriormente, Gavi y Fabían salieron a saludar a sus vecinos desde el balcón central de la Casa Consistorial. Una imagen de lo más clásica en Los Palacios y Villafranca. Prácticamente, una costumbre. Y bendita costumbre. Una que, por el momento, parece no tener fin. Dicen que el ser humano termina acostumbrándose a todo. Sin embargo, en Los Palacios y Villafranca nadie parece acostumbrarse a celebrar los triunfos de sus deportistas más ilustres… Ni quieren hacerlo. Así llevan los palaciegos desde 2010, con la consecución del primer Mundial de España por parte de Jesús Navas , pero es que ahora, 16 años después, la emoción ha vuelto a estar a flor de piel en esta localidad sevillana de algo más de 38.000 habitantes. Segunda estrella para la Selección, segundo Mundial y segunda vez que el pueblo acoge a campeones del mundo, solo que en esta ocasión, por partida doble.«Fui campeón del mundo hace 16 años y el hecho de que ahora lo hayan conseguido otra vez dos amigos de nuestro pueblo es algo grande, una satisfacción enorme», relataba Jesús Navas este martes mientras esperaba en la Plaza de Andalucía, en Los Palacios, a los grandes homenajeados en esta ocasión, Fabián y Gavi . Mientras, el alcalde, Juan Manuel Valle, admitía abiertamente que estos actos de reconocimiento a sus futbolistas son de lejos los más multitudinarios de la localidad; los que, prácticamente, movilizan a la totalidad de sus vecinos sin discusión.Gavi y Fabián posan con las medallas de campeones del mundo en el Ayuntamiento de Los PalaciosNo es que los palaciegos vaticinaran que Fabián y Gavi volverían a casa, al pueblo que les vio dar sus primeros toques con el balón, portando en el cuello la medalla de campeones del mundo. Es que lo sabían. En los bares, en las calles, en los comercio… Días antes de la final, en Los Palacios y Villafranca se sabía que iba a haber fiesta. Y ni mucho meno era exceso de confianza; si algo destila el municipio es humildad a raudales, como la que caracteriza a sus deportistas. Era seguridad y, sobre todo, experiencia. Porque, desde hace más de tres lustros, si la Selección quería levantar un título, debía contar con algún palaciego en sus filas.«Es un día para recordar toda la vida»Y esa fiesta que el pueblo vaticinaba ha tenido lugar este martes, ni 48 horas después de que España levantara el título mundialista al cielo de Nueva York. Era la fecha fijada por el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca para recibir a sus dos campeones, dos chicos formados en los humildes campos del pueblo, donde las primeras camisetas que se enfundaron fueron las de dos históricos como la Escuela de Fútbol ‘La Unión’, en el caso de Fabián, y La Liara Balompié, en el Gavi. Ambos sabían a lo que iban, lo habían vivido ya, solo que en esta ocasión sin ir a la par que Jesús Navas, quien por supuesto estuvo presente en el acto consistorial celebrado en la tarde noche de este martes.Una vez llegaron al Ayuntamiento -habiéndose dado previamente todo un baño de masas para acceder al mismo- los dos futbolistas firmaron en el Libro de Honor. La llegada fue multitudinaria, una increíble explosión de júbilo en el pueblo. Fabián leía su propia inscripción: «Hay instantes que se guardan para siempre y llegar a casa después de un Mundial es uno de ellos. Gracias por recibirme con tanto cariño en el mejor pueblo del mundo», expresaba el centrocampista del PSG y de la selección española, criado en la cantera del Betis.Gavi hacía lo propio con su sentido mensaje en el Libro de Honor: «Hoy es un día para recordar toda la vida, ser campeón junto a un palaciego como Fabián es lo más grande que puede haber. Este Mundial va para todos los palaciegos. Espero que estén orgullosos de nosotros», dejaba escrito el futbolista del Barcelona. Seguidamente, se procedió a uno de los momentos más representativos de las celebraciones deportivas palaciegas. Nada más y nada menos que cuando los campeones son obsequiados con su peso en kilos del tradicional ‘bombón colorao’; ese emblema de Los Palacios y Villafranca que no pocos señalan como el gran secreto para que de las entrañas del pueblo emanen sucesivamente deportistas de élite. Gavi, más menudo que su amigo, dio en la báscula 68,5 kilogramos . A Fabián le correspondió más mercancía, hasta 84 kilos . Imposible de calcular fue el orgullo de un pueblo enteros hacia sus campeones del mundo.Los campeones del mundo pasaron por la báscula y recibieron su peso en tomates de Los Palacios Víctor RodríguezPosteriormente, Gavi y Fabían salieron a saludar a sus vecinos desde el balcón central de la Casa Consistorial. Una imagen de lo más clásica en Los Palacios y Villafranca. Prácticamente, una costumbre. Y bendita costumbre. Una que, por el momento, parece no tener fin.  

Dicen que el ser humano termina acostumbrándose a todo. Sin embargo, en Los Palacios y Villafranca nadie parece acostumbrarse a celebrar los triunfos de sus deportistas más ilustres… Ni quieren hacerlo. Así llevan los palaciegos desde 2010, con la consecución del primer Mundial de … España por parte de Jesús Navas, pero es que ahora 16 años después, la emoción ha vuelto a estar a flor de piel en esta localidad sevillana de algo más de 38.000 habitantes. Segunda estrella para la Selección, segundo Mundial y segunda ocasión que el pueblo acoge a campeones del mundo, solo que en esta ocasión, por partida doble.

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