<p>La quinta edición del Benidorm Fest ha sido como agitar una coctelera llena de ingredientes inflamables: nepobabies con apellidos pesados, hits diseñados para estallar en TikTok, la mediática deserción de una cantante, escenarios en llamas, candidaturas que no terminaron de cuajar y la fe casi obstinada de RTVE en resucitar un concurso que muchos daban por muerto. Pero después de dos semifinales y una explosiva final- en la que también se han presentado Melody, Chanel, Nebulossa y Blanca Paloma-, la televisión pública puede respirar tranquila: esto no lo desaloja ningún gobierno. Ya pertenece a la gente.</p>
La sevillana Rosalinda Galán, quien se define como «coplera eléctrica», se ha llevado la sirenita de oro más 100.000 euros, mientras que Lucycalys y Tony Grox han ganado la oportunidad de hacer una gira promocional, junto a Univisión, en Estados Unidos
La quinta edición del Benidorm Fest ha sido como agitar una coctelera llena de ingredientes inflamables: nepobabies con apellidos pesados, hits diseñados para estallar en TikTok, la mediática deserción de una cantante, escenarios en llamas, candidaturas que no terminaron de cuajar y la fe casi obstinada de RTVE en resucitar un concurso que muchos daban por muerto. Pero después de dos semifinales y una explosiva final- en la que también se han presentado Melody, Chanel, Nebulossa y Blanca Paloma-, la televisión pública puede respirar tranquila: esto no lo desaloja ningún gobierno. Ya pertenece a la gente.
Y es que la popularidad del concurso ha subido como la espuma, gracias a la contratación de Jesús Vázquez y Javier Ambrossi, quienes han acompañado a la veterana Inés Hernand, el fichaje del director artístico Sergio Jaén -considerado un mago de la producción y la escenografía- y el notable salto en la calidad de las propuestas, que se ha hecho palpable en numerosas ocasiones durante esta jornada. Sobre todo, cuando el Palau d’Esports L’Illa de Benidorm se ha puesto de pie para ovacionar a Lucycalys y Tony Grox. Los intérpretes de la ultra pegadiza T amaré, que se han convertido en los flamantes ganadores de la sirena de oro y 100.000 euros.
Hasta la pandemia, Lucía Sánchez -hoy conocida como Lucycalys- no había cantado nunca. Desde pequeña, había recibido clases de guitarra y piano, pero nunca pensó que su voz podía ser su mejor instrumento hasta 2020, cuando una amiga le sugirió probar con la interpretación. Así comenzó a arriesgarse con temas como Ápeiron y a postular a grandes eventos, como el Tour Music Fest. Un certamen, en San Marino, donde uno de los premios era la posibilidad de participar en Sanremo.
Lamentablemente, la artista no consiguió conquistar su sueño italiano. Pero la vida le tenía preparada una sorpresa: conectar con Grox -a través de un amigo-, fusionar el pop con las raíces flamencas y producir una canción, en este preciso momento, está creciendo en las listas de éxitos españoles. Es más, el estribillo ha empezado a circular con esa peligrosa velocidad en las redes sociales y numerosos internautas ya aseguran que podría transformarse en un himno generacional. Al igual que otros temas que han sonado esta
noche. Por ejemplo, Despierto Amándote de Miranda! y Tócame, de Álvaro Mayo, quien ha sido el encargado de dar el puntapié inicial a la competencia.
Hace cuatro días, el Benidorm Fest contaba con 18 competidores -entre los que se encontraban dúos, tríos y solistas- y, después de dos galas eliminatorias, solo 12 concursantes consiguieron la posibilidad de medir sus talentos este sábado. Entre ellos, el ya mencionado extriunfito, que ha combinado un sencillo que le canta a la tensión sexual queer con una puesta en escena basada en piruetas dignas de circo, coreografías de alta dificultad y una estética de popstar aniñado, que arrasa entre los hombres del colectivo LGTBI.
Pero, si hablamos sobre las mujeres del colectivo, tenemos que destacar la energía desbordante de la intérprete de El amor te da miedo Kenya Saiz. La vocalista del cuarteto Kitai, quien -además de alzar la voz contra «los nostálgicos políticos de España»- ha demostrado un notable poderío. Junto a sus compañeros ha saltado, ha rugido y ha entregado un espectáculo impecable que, seguramente, sea recordado como uno de los mejores shows de rock del Benidorm Fest.
Y ya que nos referimos a espectáculos de calidad, resulta necesario destacar la fantasía etérea-romántica de Asha, la marroquí que ha entonado Turista. Un temazo pop, que ha convertido el escenario en una especie de La La Land… … en un tren de Cercanías detenido en la mitad de la rutina. Posteriormente, ha sido el turno de Dani J -el supuesto rey de la bachata europea- y su Báilame. Una propuesta con la que el cantante andaluz ha podido mostrar su galantería, carisma y, por supuesto, sus mejores movimientos de caderas.
Minutos más tarde, The Quinquis -los más macarras de la edición- han subido al escenario y, como era de esperarse, han entusiasmado a gran parte del público con su moto voladora y su single llamado Tú no me quieres… que claramente bebe del espíritu de Y cuanto más acelero de Javi Cantero. Un acierto, según un amplio porcentaje de tuiteros. Aunque no todos piensan igual. De hecho, la candidatura que mejor ha valorado la Generación Z, a nivel de espectáculo, ha sido ¿Qué vas a hacer? de Izan Llunas, quien -en 2018- interpretó a Luis Miguel en su bioserie.
El nieto de Dyango e hijo del eurovisivo Marcos Llunas ha protagonizado una de las propuestas más completas de la noche: ha enseñado bíceps, ha jugado a ser Justin Timberlake y ha alcanzado unas notas imposibles, demostrando su gran destreza vocal. Una potencia interpretativa que también posee Mikel Herzog Jr. El heredero del representante de España en Eurovisión 1998, quien se ha lucido con Mi mitad. Su primera canción propia, que lo ha hecho brillar sobre el escenario. Aunque, siendo justos, su puesta en escena ha sido la más estática… a pesar de tocar sobre un piano giratorio, sin despeinarse.
Tras llegar al ecuador de la gala, los presentadores han convocado a Julia Medina -una de las participantes de OT 2018- y María León, la exvocalista de la exitosa banda mexicana Playa Limbo. Ambas han cantado Las damas y el vagabundo, un hit feminista al que las artistas han acompañado con lentejuelas, un corazón gigante y una performance de karaoke benidormense. Algo completamente diferente a lo que ha enseñado Rosalinda Galán con Mataora. Un paso doble, cargado de un mensaje de sororidad, que la coplera ha entonado de forma apoteósica… Y lo más arrollador es que no ha necesitado grandes
estructuras para hacerlo, solo ha necesitado dos focos, movimientos de cámaras, juegos de sombras y su intensa voz.
Después de la sevillana, el venezolano Kenneth ha calentado el Palau… y ha sido de forma literal. El intérprete de Los ojos no mienten ha encendido llamas sobre el escenario, mientras repetía «quema, quema, quema, quema» y realizaba pasos dignos de latin lover. Pero, aunque hace algunas horas se posicionaba como uno de los favoritos, no ha logrado desatar la euforia que pensaba. Una situación similar a la que ha experimentado el dúo argentino Miranda! que se ha asociado al español Bailamamá para interpretado Despierto Amándote.
El trío artístico ha hipnotizado a la audiencia realizando un canto tirolés dentro de una tienda de colchones en rebaja y han acabado volando, gracias a un ramo de globos. Una performance que ha dejado al público encendido y preparado para recibir a Lucycalys y Tony Grox, quienes han arrasado de forma indiscutida y se han transformado en los campeones. Por otro lado, Asha se ha llevado la posibilidad de grabar en el estudio de Spotify, en Estocolmo, y Lucycalys y Tony Grox, que también hn ganado la oportunidad de hacer una gira promocional, junto a Univisión, en Estados Unidos
Televisión
