El presidente de Francia, Emmanuel Macron, junto con más personalidades han rendido tributo al sacerdote católico Jacques Hamel (1930–2016) al cumplirse este domingo una década desde que ocurrió su asesinato por culpa de dos extremistas vinculados al Estado Islámico mientras él celebraba una misa en Normandía.
«No olvidamos al padre Jacques Hamel. Hace diez años hoy, fue cobardemente asesinado por dos terroristas islamistas, tomado como blanco porque encarnaba el rechazo al odio, la fraternidad y la esperanza. A sus seres queridos, a sus feligreses y a todos los habitantes de Saint-Étienne-du-Rouvray, a los católicos de Francia, les envío el saludo fraternal y fiel de la Nación», escribió el presidente francés por su perfil de X.
«Su memoria nos obliga. Nos obliga a defender sin descanso la libertad de conciencia que garantiza y protege la República. Frente al terrorismo islamista, Francia permanece unida. Fiel a aquello que la fundamenta. Resuelta a no ceder nada ante quienes quieren dividirnos», sentenció el jefe de Estado.
A los homenajes a su figura se sumaron también personalidades como el ministro de Interior, Laurent Nuñez, quien lo describió como un «hombre de paz, dignidad y valentía, profundamente comprometido con el diálogo interreligioso».
«Seguirá siendo el símbolo de una Francia que se niega a ceder ante el odio y el obscurantismo. La nación no olvida. Continuamos con una determinación intacta la lucha contra el terrorismo islamista», agregó también.
Con motivo del aniversario, en Saint-Étienne-du-Rouvray se organizó una ceremonia de recuerdo que contó entre los invitados con el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, y con François Hollande, quien era presidente en el momento del asesinato, según informó la cadena pública Franceinfo.
El asesinato de Jacques Hamel fue el primero de un sacerdote en Francia por terroristas y se produjo apenas 14 días después del ataque que en Niza mató a 86 personas e hirió a más de 300, al penetrar un terrorista con su vehículo en el paseo marítimo durante la celebración de la Fiesta Nacional del 14 de julio para arrollar a la gente.
Hamel era conocido por su cercanía y por su activo compromiso con el diálogo interreligioso, especialmente con la comunidad musulmana local. Su muerte conmocionó al mundo y motivó que la Iglesia católica abriera de forma prioritaria su proceso de beatificación.
En un mensaje por redes sociales, Macron afirmó que no olvidan al padre Jacques Hamel y envió «el saludo fraterno y fiel de la nación» a sus seres queridos.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, junto con más personalidades han rendido tributo al sacerdote católico Jacques Hamel (1930–2016) al cumplirse este domingo una década desde que ocurrió su asesinato por culpa de dos extremistas vinculados al Estado Islámico mientras él celebraba una misa en Normandía.
«No olvidamos al padre Jacques Hamel. Hace diez años hoy, fue cobardemente asesinado por dos terroristas islamistas, tomado como blanco porque encarnaba el rechazo al odio, la fraternidad y la esperanza. A sus seres queridos, a sus feligreses y a todos los habitantes de Saint-Étienne-du-Rouvray, a los católicos de Francia, les envío el saludo fraternal y fiel de la Nación», escribió el presidente francés por su perfil de X.
«Su memoria nos obliga. Nos obliga a defender sin descanso la libertad de conciencia que garantiza y protege la República. Frente al terrorismo islamista, Francia permanece unida. Fiel a aquello que la fundamenta. Resuelta a no ceder nada ante quienes quieren dividirnos», sentenció el jefe de Estado.
A los homenajes a su figura se sumaron también personalidades como el ministro de Interior, Laurent Nuñez, quien lo describió como un «hombre de paz, dignidad y valentía, profundamente comprometido con el diálogo interreligioso».
«Seguirá siendo el símbolo de una Francia que se niega a ceder ante el odio y el obscurantismo. La nación no olvida. Continuamos con una determinación intacta la lucha contra el terrorismo islamista», agregó también.
Con motivo del aniversario, en Saint-Étienne-du-Rouvray se organizó una ceremonia de recuerdo que contó entre los invitados con el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, y con François Hollande, quien era presidente en el momento del asesinato, según informó la cadena pública Franceinfo.
El asesinato de Jacques Hamel fue el primero de un sacerdote en Francia por terroristas y se produjo apenas 14 días después del ataque que en Niza mató a 86 personas e hirió a más de 300, al penetrar un terrorista con su vehículo en el paseo marítimo durante la celebración de la Fiesta Nacional del 14 de julio para arrollar a la gente.
Hamel era conocido por su cercanía y por su activo compromiso con el diálogo interreligioso, especialmente con la comunidad musulmana local. Su muerte conmocionó al mundo y motivó que la Iglesia católica abriera de forma prioritaria su proceso de beatificación.
20MINUTOS.ES – Internacional
