Maduro capturado, presos políticos libres y acuerdos petroleros con EEUU: la semana que cambió el presente y el futuro de Venezuela

Estados Unidos ha cambiado en una semana el presente y el futuro de Venezuela. Al menos en teoría, ya que aunque Nicolás Maduro fue capturado, el chavismo continúa en el poder y los venezolanos siguen con sus vidas. Sin embargo, no cabe duda de que todo lo que ha sucedido en el país caribeño en los primeros días de este año ha sido de película. En siete días, el jefe de Estado de facto venezolano ha sido derrocado y presentado ante la Justicia, Washington y Caracas han llegado a acuerdos para la venta de petróleo y el régimen de Maduro —ahora encabezado por Delcy Rodríguez— ha comenzado a liberar a algunos presos políticos.

La captura de Maduro

Todo comenzó en la madrugada del sábado 3 de enero, el mismo día en que el dictador panameño Manuel Antonio Noriega se entregó al Ejército estadounidense hace 36 años. Las Fuerzas Conjuntas norteamericanas entraron en territorio venezolano, atacaron varios puntos militares en Caracas, La Guaira, Higuerote y Maracay y mataron a unas 100 personas. Las explosiones, así como el sobrevuelo de aeronaves, despertaron de golpe a toda población. Vídeos e imágenes corrieron como la pólvora y poco después se confirmó la noticia: Venezuela estaba siendo atacada por Estados Unidos.

Horas más tarde, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores por parte de las fuerzas estadounidenses. La noticia llenó de júbilo a venezolanos dentro y fuera del país. Estos últimos incluso se lanzaron a las calles de varias ciudades de Europa y América para manifestarse a favor de lo que acababa de suceder: EEUU había descabezado al chavismo. El mundo esperó con ansias la rueda de prensa de Trump, antes de la cual el mandatario republicano publicó la primera fotografía del líder depuesto.

La esperada comparecencia de Trump

Esa comparecencia, durante la cual se dieron detalles de la operación, dejó con sentimientos encontrados a la población. Trump aseguró una transición y afirmó que EEUU dirigiría Venezuela, pero también dijo que la líder opositora María Corina Machado no tenía «apoyo» ni «respeto» dentro del país. En cambio, manifestó que la entonces vicepresidenta y ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, estaba en contacto con el secretario de Estado, Marco Rubio. «Ella está dispuesta a hacer lo que consideremos necesario para que esto funcione», sostuvo Trump.

Las palabras del mandatario dieron a entender a algunas figuras como Mary Ponte, exembajadora de Venezuela en la UE, que Rodríguez ya estaba negociando con EEUU y, por tanto, había traicionado a Maduro. El petróleo también fue un tema central del discurso de Trump, que al día siguiente exigió «acceso total» al crudo venezolano (principal vía de financiación del chavismo). Los gobiernos de China, Rusia y de varios países europeos y latinoamericanos denunciaron la violación del derecho internacional por parte de Estados Unidos; mientras que el presidente electo, Edmundo González, exigió la liberación de los presos políticos.

Maduro enfrenta la Justicia en Nueva York

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el lunes para abordar las acciones perpetradas por Washington, que negó haber ocupado y estar en guerra con el país. La Unión Europea reclamó que la transición debía incluir a Machado; mientras que el Gobierno de España reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. Horas después, Delcy fue investida por su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, como nueva jefa de Estado. Machado, por su parte, agradeció a Estados Unidos la captura de Maduro y aseguró que volverá a Venezuela.

En Nueva York, Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron por primera vez ante el juez y se declararon no culpables. De acuerdo con la Fiscalía, Maduro está acusado de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para usar esas armas. A Flores, por su parte, se le señala por su presunta implicación en la coordinación de reuniones y la logística de la red. Tras la primera vista de los acusados ante el tribunal federal, se escucharon en Caracas ráfagas de tiros en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, la residencia presidencial, pero ningún miembro del Gobierno se pronunció al respecto.

Trump descarta la convocatoria de elecciones a corto plazo

El martes los diarios The New York Times y The Wall Street Journal dieron a conocer que Trump descartó a la oposición del futuro inmediato de Venezuela basándose en un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y en el asesoramiento de altos funcionarios de su Gobierno. De acuerdo con ambos, los leales a Maduro podrían garantizar mejor la estabilidad de Venezuela que Machado y González. Y es que, aunque Maduro ya se está enfrentando a la Justicia, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo Nacional Electoral, la Fiscalía, la Contraloría General y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado continúan siendo controlados por el chavismo.

En este sentido, Trump descartó la convocatoria de elecciones en los próximos 30 días. «Primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones. No hay forma de que la gente pueda votar«, aseguró a la cadena NBC. Por otro lado, el mandatario afirmó que el Gobierno venezolano le entregaría a EEUU entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo (lo que equivale a la producción de casi dos meses del país sudamericano). Ese mismo día, el Departamento de Justicia de EEUU presentó una versión revisada de la acusación contra Maduro en la que no define al Cártel de los Soles como una organización criminal estructurada sino como un «sistema de clientelismo», lo que conllevó a retirar del texto la afirmación de que Maduro es líder de la mencionada organización. A pesar de eso, se mantuvieron las acusaciones por narcotráfico.

Control «indefinido» de la venta de petróleo

El miércoles la atención volvió a centrarse casi por completo en el crudo. El secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, aseguró que su país controlará por tiempo «indefinido» la venta de petróleo venezolano y que las ganancias de esas operaciones comerciales se depositarían en cuentas controladas por Washington. Ese día, Washington anunció la incautación de dos buques petroleros sancionados: uno en el Atlántico Norte y otro en el mar Caribe. Tras estos hechos, la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó las negociaciones con EEUU para la venta de «volúmenes» de crudo y Casa Blanca aseguró que el petróleo sancionado y confiscado en buques formarían parte del acuerdo.

Cabe recordar que la petrolera estadounidense Chevron no ha interrumpido sus negocios con PDVSA durante la escalada de tensiones entre ambos países. Es la única con licencia de exportación ante las sanciones de EEUU al crudo venezolano. El país sudamericano posee las mayores reservas de petróleo del mundo: 364.000 millones de barriles o el 17% del total, pero su producción solo representa un 1% global, según indicó Standard & Poor’s (S&P) en un informe.

El secretario de Estado, Marco Rubio, también se pronunció ese día para dar a conocer las tres fases del proceso iniciado por su país en Venezuela tras la captura de Maduro: estabilización, recuperación y transición. Para lograr la primera, según el jefe de la diplomacia de EEUU, resulta esencial que su país tenga el control del petróleo. De acuerdo con Washington, este será comercializado a precio de mercado. La segunda fase consiste en garantizar que las empresas estadounidenses y de otros países tengan acceso al mercado al mismo tiempo que se impulsa un proceso de reconciliación para que los presos políticos sean liberados o puedan volver al país. La tercera etapa es la transición.

Liberación de presos políticos

Un día más tarde, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de «un número importante» de presos políticos. Pero, de acuerdo con la ONG Foro Penal, solo se ha confirmado la liberación de nueve personas, entre ellas cinco ciudadanos españoles: el periodista canario Miguel Moreno Dapena, el valenciano Ernesto Gorbe Cardona, los vascos Andrés Martínez Adasme y José María Basoa, y la activista Rocío San Miguel, que tiene doble nacionalidad. De acuerdo con la ONG, en Venezuela todavía quedan 811 presos políticos, de los cuales 87 son extranjeros (17 españoles).

Trump reconoció el gesto «importante» e «inteligente» del régimen al anunciar la liberación de los presos políticos y dijo que había cancelado una segunda oleada de ataques gracias a la «cooperación» que está habiendo por parte de Caracas. También sostuvo que la intervención en Venezuela podría durar años y que tiene intenciones de reunirse con Machado la próxima semana.

Este viernes llegaron los presos políticos españoles al Aeropuerto Adolfo Suarez Madrid-Barajas, donde fueron recibidos por sus familiares en una zona no habilitada para el público. Por otro lado, Trump aseguró que el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez parece «ser un aliado» para EEUU y que probablemente lo seguirá siendo. En este sentido, ha dicho que seguramente se reunirá «muy pronto» con representantes del régimen chavista, con el cual ha afirmado tener una relación «muy buena».

Por otro lado, Estados Unidos anunció la incautación de un quinto petrolero cargado con crudo venezolano en el mar Caribe. Mientras tanto, Trump trata de convencer a una veintena de empresas petroleras para que inviertan 100.000 millones de dólares en Venezuela. En este sentido, la española Repsol ya ha dicho que quiere «invertir con fuerza» en el país y triplicar su producción. Actualmente, Venezuela produce menos de un millón de barriles de petróleo al día, mientras que antes de la llegada del expresidente Hugo Chávez al poder, producía unos 3,5 millones de barriles diarios.

 Tras la detención del mandatario chavista, Delcy Rodríguez se ha convertido en la presidenta encargada del país.  

Estados Unidos ha cambiado en una semana el presente y el futuro de Venezuela. Al menos en teoría, ya que aunque Nicolás Maduro fue capturado, el chavismo continúa en el poder y los venezolanos siguen con sus vidas. Sin embargo, no cabe duda de que todo lo que ha sucedido en el país caribeño en los primeros días de este año ha sido de película. En siete días, el jefe de Estado de facto venezolano ha sido derrocado y presentado ante la Justicia, Washington y Caracas han llegado a acuerdos para la venta de petróleo y el régimen de Maduro —ahora encabezado por Delcy Rodríguez— ha comenzado a liberar a algunos presos políticos.

La captura de Maduro

Todo comenzó en la madrugada del sábado 3 de enero, el mismo día en que el dictador panameño Manuel Antonio Noriega se entregó al Ejército estadounidense hace 36 años. Las Fuerzas Conjuntas norteamericanas entraron en territorio venezolano, atacaron varios puntos militares en Caracas, La Guaira, Higuerote y Maracay y mataron a unas 100 personas. Las explosiones, así como el sobrevuelo de aeronaves, despertaron de golpe a toda población. Vídeos e imágenes corrieron como la pólvora y poco después se confirmó la noticia: Venezuela estaba siendo atacada por Estados Unidos.

Horas más tarde, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores por parte de las fuerzas estadounidenses. La noticia llenó de júbilo a venezolanos dentro y fuera del país. Estos últimos incluso se lanzaron a las calles de varias ciudades de Europa y América para manifestarse a favor de lo que acababa de suceder: EEUU había descabezado al chavismo. El mundo esperó con ansias la rueda de prensa de Trump, antes de la cual el mandatario republicano publicó la primera fotografía del líder depuesto.

La esperada comparecencia de Trump

Esa comparecencia, durante la cual se dieron detalles de la operación, dejó con sentimientos encontrados a la población. Trump aseguró una transición y afirmó que EEUU dirigiría Venezuela, pero también dijo que la líder opositora María Corina Machado no tenía «apoyo» ni «respeto» dentro del país. En cambio, manifestó que la entonces vicepresidenta y ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, estaba en contacto con el secretario de Estado, Marco Rubio. «Ella está dispuesta a hacer lo que consideremos necesario para que esto funcione», sostuvo Trump.

Las palabras del mandatario dieron a entender a algunas figuras como Mary Ponte, exembajadora de Venezuela en la UE, que Rodríguez ya estaba negociando con EEUU y, por tanto, había traicionado a Maduro. El petróleo también fue un tema central del discurso de Trump, que al día siguiente exigió «acceso total» al crudo venezolano (principal vía de financiación del chavismo). Los gobiernos de China, Rusia y de varios países europeos y latinoamericanos denunciaron la violación del derecho internacional por parte de Estados Unidos; mientras que el presidente electo, Edmundo González, exigió la liberación de los presos políticos.

Maduro enfrenta la Justicia en Nueva York

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el lunes para abordar las acciones perpetradas por Washington, que negó haber ocupado y estar en guerra con el país. La Unión Europea reclamó que la transición debía incluir a Machado; mientras que el Gobierno de España reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. Horas después, Delcy fue investida por su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, como nueva jefa de Estado. Machado, por su parte, agradeció a Estados Unidos la captura de Maduro y aseguró que volverá a Venezuela.

En Nueva York, Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron por primera vez ante el juez y se declararon no culpables. De acuerdo con la Fiscalía, Maduro está acusado de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para usar esas armas. A Flores, por su parte, se le señala por su presunta implicación en la coordinación de reuniones y la logística de la red. Tras la primera vista de los acusados ante el tribunal federal, se escucharon en Caracas ráfagas de tiros en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, la residencia presidencial, pero ningún miembro del Gobierno se pronunció al respecto.

Trump descarta la convocatoria de elecciones a corto plazo

El martes los diarios The New York Times y The Wall Street Journal dieron a conocer que Trump descartó a la oposición del futuro inmediato de Venezuela basándose en un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y en el asesoramiento de altos funcionarios de su Gobierno. De acuerdo con ambos, los leales a Maduro podrían garantizar mejor la estabilidad de Venezuela que Machado y González. Y es que, aunque Maduro ya se está enfrentando a la Justicia, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo Nacional Electoral, la Fiscalía, la Contraloría General y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado continúan siendo controlados por el chavismo.

En este sentido, Trump descartó la convocatoria de elecciones en los próximos 30 días. «Primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones. No hay forma de que la gente pueda votar«, aseguró a la cadena NBC. Por otro lado, el mandatario afirmó que el Gobierno venezolano le entregaría a EEUU entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo (lo que equivale a la producción de casi dos meses del país sudamericano). Ese mismo día, el Departamento de Justicia de EEUU presentó una versión revisada de la acusación contra Maduro en la que no define al Cártel de los Soles como una organización criminal estructurada sino como un «sistema de clientelismo», lo que conllevó a retirar del texto la afirmación de que Maduro es líder de la mencionada organización. A pesar de eso, se mantuvieron las acusaciones por narcotráfico.

Control «indefinido» de la venta de petróleo

El miércoles la atención volvió a centrarse casi por completo en el crudo. El secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, aseguró que su país controlará por tiempo «indefinido» la venta de petróleo venezolano y que las ganancias de esas operaciones comerciales se depositarían en cuentas controladas por Washington. Ese día, Washington anunció la incautación de dos buques petroleros sancionados: uno en el Atlántico Norte y otro en el mar Caribe. Tras estos hechos, la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó las negociaciones con EEUU para la venta de «volúmenes» de crudo y Casa Blanca aseguró que el petróleo sancionado y confiscado en buques formarían parte del acuerdo.

Cabe recordar que la petrolera estadounidense Chevron no ha interrumpido sus negocios con PDVSA durante la escalada de tensiones entre ambos países. Es la única con licencia de exportación ante las sanciones de EEUU al crudo venezolano. El país sudamericano posee las mayores reservas de petróleo del mundo: 364.000 millones de barriles o el 17% del total, pero su producción solo representa un 1% global, según indicó Standard & Poor’s (S&P) en un informe.

El secretario de Estado, Marco Rubio, también se pronunció ese día para dar a conocer las tres fases del proceso iniciado por su país en Venezuela tras la captura de Maduro: estabilización, recuperación y transición. Para lograr la primera, según el jefe de la diplomacia de EEUU, resulta esencial que su país tenga el control del petróleo. De acuerdo con Washington, este será comercializado a precio de mercado. La segunda fase consiste en garantizar que las empresas estadounidenses y de otros países tengan acceso al mercado al mismo tiempo que se impulsa un proceso de reconciliación para que los presos políticos sean liberados o puedan volver al país. La tercera etapa es la transición.

Liberación de presos políticos

Un día más tarde, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de «un número importante» de presos políticos. Pero, de acuerdo con la ONG Foro Penal, solo se ha confirmado la liberación de nueve personas, entre ellas cinco ciudadanos españoles: el periodista canario Miguel Moreno Dapena, el valenciano Ernesto Gorbe Cardona, los vascos Andrés Martínez Adasme y José María Basoa, y la activista Rocío San Miguel, que tiene doble nacionalidad. De acuerdo con la ONG, en Venezuela todavía quedan 811 presos políticos, de los cuales 87 son extranjeros (17 españoles).

Trump reconoció el gesto «importante» e «inteligente» del régimen al anunciar la liberación de los presos políticos y dijo que había cancelado una segunda oleada de ataques gracias a la «cooperación» que está habiendo por parte de Caracas. También sostuvo que la intervención en Venezuela podría durar años y que tiene intenciones de reunirse con Machado la próxima semana.

Este viernes llegaron los presos políticos españoles al Aeropuerto Adolfo Suarez Madrid-Barajas, donde fueron recibidos por sus familiares en una zona no habilitada para el público. Por otro lado, Trump aseguró que el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez parece «ser un aliado» para EEUU y que probablemente lo seguirá siendo. En este sentido, ha dicho que seguramente se reunirá «muy pronto» con representantes del régimen chavista, con el cual ha afirmado tener una relación «muy buena».

Por otro lado, Estados Unidos anunció la incautación de un quinto petrolero cargado con crudo venezolano en el mar Caribe. Mientras tanto, Trump trata de convencer a una veintena de empresas petroleras para que inviertan 100.000 millones de dólares en Venezuela. En este sentido, la española Repsol ya ha dicho que quiere «invertir con fuerza» en el país y triplicar su producción. Actualmente, Venezuela produce menos de un millón de barriles de petróleo al día, mientras que antes de la llegada del expresidente Hugo Chávez al poder, producía unos 3,5 millones de barriles diarios.

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