Desde hace unos años, el Climent Club, ubicado en Alicante, ha sido cuna de grandes talentos. Sin ir más lejos, Ilia Topuria se formó como luchador entre sus fila s. No obstante, dentro del gimnasio se han fraguado muchas más joyas las cuales están a punto de explotar. Una de ellas es Miguel Navarro, conocido en las artes marciales mixtas (MMA) como ‘Manguelo’, quien regresará a la jaula el próximo 6 de diciembre para disputar su tercer combate profesional en el WAR 8. Lo hará en Madrid, ante el belga Anthony Lambrechts, un rival que, según el análisis del español, se centra en los derribos. Este estilo encaja a la perfección con el suyo, el cual tiene de base el judo y la lucha. El punto de partida es claro. «Va a ser un poco como cuando peleé el año pasado en Madrid, en amateur, en la Caja Mágica. Con el que peleé también me iba a entrar a los derribos prácticamente a los primeros diez segundos de la pelea. Entonces parece que, si todo sale como yo creo que él va a actuar, se va a repetir la misma historia. Me va a entrar a derribar, se va a topar con un muro. Lo voy a lanzar a volar por los aires y esperemos que acabe rápido », reflexiona al comparar sus estilos. Lo cierto es que la estadística acompaña al del Climent Club, ya que en sus, de momento, únicas dos peleas como profesional ha acumulado poco más de cuatro minutos en la jaula. 53 segundos aguantó su rival en el WAR 5 y 3:15 el de la sexta edición. Noticia Relacionada estandar No Gino van Steenis llega renovado al WAR 8: «En la segunda ronda lo voy a noquear» Jose Soriano El hispanoneerlandés asegura estar en su mejor momento mental y físico para enfrentarse a Marco Antonio Elpidio el 6 de diciembre después de su derrota en PFL EuropaNavarro no necesita levantar la voz ni exagerar para transmitir seguridad. Su tono natural ya es contundente. La imagen que proyecta, tranquilo, directo, sin adornos, encaja con lo que dice y con cómo se mueve. Cuando afirma que «esperemos que acabe rápido», no lo dice desde la chulería, sino desde la certeza de que su estilo y su lectura del rival le favorecen. No cabe duda de que es uno de los mayores talentos que tiene el panorama actualmente. Esto no solo lo saben los aficionados, ya que el propio Manguelo ha confesado que encontrar rival supone una odisea . «La verdad es que me ha costado encontrar un oponente. Sobre todo, porque ya empieza el contrarreloj. Cuando se cae el último a tres semanas de la pelea prácticamente ya hay mucha gente que no quiere tomar el combate con tres semanas de aviso », explica. «Encima, habrán visto mis vídeos, ven que es un rival duro y no quieren coger la pelea con tres semanas de aviso. Yo lo entiendo perfectamente», añade. Su dureza como adversario y el poco tiempo de aviso ha llevado a que lo rechacen «más de 50 peleadores de Europa». Miguel Navarro es especialmente consciente de la importancia de la solidez mental en este deporte. Habla de la jaula con naturalidad, sin grandilocuencia, pero también sin subestimarla. Su manera de enfocar los combates deja entrever que, para él, la presión no desaparece: se administra. Cuando asegura que «lo importante es estar preparado para todo», está definiendo su método tanto como su mentalidad. Entrenar fuerte, aceptar la incertidumbre del combate y salir con la determinación de imponer su estilo. El reto del 6 de diciembre, por tanto, es más que un combate. Es una oportunidad para confirmar sensaciones, para reafirmar su avance y, sobre todo, para demostrar que su evolución sigue en línea ascendente. El WAR 8 puede ser el escenario perfecto para consolidarse definitivamente como una de las promesas que están dando el salto en el panorama español. Para que así sea, su siguiente paso será Anthony Lambrechts, con quien ya ha visualizado su destino «El tipo me va a entrar a derribar, lo acabaré derribando yo y creo que por grand and pound violento o una sumisión que me encuentre, del primer asalto no pasa», sentencia. Desde hace unos años, el Climent Club, ubicado en Alicante, ha sido cuna de grandes talentos. Sin ir más lejos, Ilia Topuria se formó como luchador entre sus fila s. No obstante, dentro del gimnasio se han fraguado muchas más joyas las cuales están a punto de explotar. Una de ellas es Miguel Navarro, conocido en las artes marciales mixtas (MMA) como ‘Manguelo’, quien regresará a la jaula el próximo 6 de diciembre para disputar su tercer combate profesional en el WAR 8. Lo hará en Madrid, ante el belga Anthony Lambrechts, un rival que, según el análisis del español, se centra en los derribos. Este estilo encaja a la perfección con el suyo, el cual tiene de base el judo y la lucha. El punto de partida es claro. «Va a ser un poco como cuando peleé el año pasado en Madrid, en amateur, en la Caja Mágica. Con el que peleé también me iba a entrar a los derribos prácticamente a los primeros diez segundos de la pelea. Entonces parece que, si todo sale como yo creo que él va a actuar, se va a repetir la misma historia. Me va a entrar a derribar, se va a topar con un muro. Lo voy a lanzar a volar por los aires y esperemos que acabe rápido », reflexiona al comparar sus estilos. Lo cierto es que la estadística acompaña al del Climent Club, ya que en sus, de momento, únicas dos peleas como profesional ha acumulado poco más de cuatro minutos en la jaula. 53 segundos aguantó su rival en el WAR 5 y 3:15 el de la sexta edición. Noticia Relacionada estandar No Gino van Steenis llega renovado al WAR 8: «En la segunda ronda lo voy a noquear» Jose Soriano El hispanoneerlandés asegura estar en su mejor momento mental y físico para enfrentarse a Marco Antonio Elpidio el 6 de diciembre después de su derrota en PFL EuropaNavarro no necesita levantar la voz ni exagerar para transmitir seguridad. Su tono natural ya es contundente. La imagen que proyecta, tranquilo, directo, sin adornos, encaja con lo que dice y con cómo se mueve. Cuando afirma que «esperemos que acabe rápido», no lo dice desde la chulería, sino desde la certeza de que su estilo y su lectura del rival le favorecen. No cabe duda de que es uno de los mayores talentos que tiene el panorama actualmente. Esto no solo lo saben los aficionados, ya que el propio Manguelo ha confesado que encontrar rival supone una odisea . «La verdad es que me ha costado encontrar un oponente. Sobre todo, porque ya empieza el contrarreloj. Cuando se cae el último a tres semanas de la pelea prácticamente ya hay mucha gente que no quiere tomar el combate con tres semanas de aviso », explica. «Encima, habrán visto mis vídeos, ven que es un rival duro y no quieren coger la pelea con tres semanas de aviso. Yo lo entiendo perfectamente», añade. Su dureza como adversario y el poco tiempo de aviso ha llevado a que lo rechacen «más de 50 peleadores de Europa». Miguel Navarro es especialmente consciente de la importancia de la solidez mental en este deporte. Habla de la jaula con naturalidad, sin grandilocuencia, pero también sin subestimarla. Su manera de enfocar los combates deja entrever que, para él, la presión no desaparece: se administra. Cuando asegura que «lo importante es estar preparado para todo», está definiendo su método tanto como su mentalidad. Entrenar fuerte, aceptar la incertidumbre del combate y salir con la determinación de imponer su estilo. El reto del 6 de diciembre, por tanto, es más que un combate. Es una oportunidad para confirmar sensaciones, para reafirmar su avance y, sobre todo, para demostrar que su evolución sigue en línea ascendente. El WAR 8 puede ser el escenario perfecto para consolidarse definitivamente como una de las promesas que están dando el salto en el panorama español. Para que así sea, su siguiente paso será Anthony Lambrechts, con quien ya ha visualizado su destino «El tipo me va a entrar a derribar, lo acabaré derribando yo y creo que por grand and pound violento o una sumisión que me encuentre, del primer asalto no pasa», sentencia.
Desde hace unos años, el Climent Club, ubicado en Alicante, ha sido cuna de grandes talentos. Sin ir más lejos, Ilia Topuria se formó como luchador entre sus filas. No obstante, dentro del gimnasio se han fraguado muchas más joyas las cuales están a … punto de explotar. Una de ellas es Miguel Navarro, conocido en las artes marciales mixtas (MMA) como ‘Manguelo’, quien regresará a la jaula el próximo 6 de diciembre para disputar su tercer combate profesional en el WAR 8. Lo hará en Madrid, ante el belga Anthony Lambrechts, un rival que, según el análisis del español, se centra en los derribos. Este estilo encaja a la perfección con el suyo, el cual tiene de base el judo y la lucha.
El punto de partida es claro. «Va a ser un poco como cuando peleé el año pasado en Madrid, en amateur, en la Caja Mágica. Con el que peleé también me iba a entrar a los derribos prácticamente a los primeros diez segundos de la pelea. Entonces parece que, si todo sale como yo creo que él va a actuar, se va a repetir la misma historia. Me va a entrar a derribar, se va a topar con un muro. Lo voy a lanzar a volar por los aires y esperemos que acabe rápido», reflexiona al comparar sus estilos. Lo cierto es que la estadística acompaña al del Climent Club, ya que en sus, de momento, únicas dos peleas como profesional ha acumulado poco más de cuatro minutos en la jaula. 53 segundos aguantó su rival en el WAR 5 y 3:15 el de la sexta edición.
Navarro no necesita levantar la voz ni exagerar para transmitir seguridad. Su tono natural ya es contundente. La imagen que proyecta, tranquilo, directo, sin adornos, encaja con lo que dice y con cómo se mueve. Cuando afirma que «esperemos que acabe rápido», no lo dice desde la chulería, sino desde la certeza de que su estilo y su lectura del rival le favorecen. No cabe duda de que es uno de los mayores talentos que tiene el panorama actualmente. Esto no solo lo saben los aficionados, ya que el propio Manguelo ha confesado que encontrar rival supone una odisea.
«La verdad es que me ha costado encontrar un oponente. Sobre todo, porque ya empieza el contrarreloj. Cuando se cae el último a tres semanas de la pelea prácticamente ya hay mucha gente que no quiere tomar el combate con tres semanas de aviso», explica. «Encima, habrán visto mis vídeos, ven que es un rival duro y no quieren coger la pelea con tres semanas de aviso. Yo lo entiendo perfectamente», añade. Su dureza como adversario y el poco tiempo de aviso ha llevado a que lo rechacen «más de 50 peleadores de Europa».
Miguel Navarro es especialmente consciente de la importancia de la solidez mental en este deporte. Habla de la jaula con naturalidad, sin grandilocuencia, pero también sin subestimarla. Su manera de enfocar los combates deja entrever que, para él, la presión no desaparece: se administra. Cuando asegura que «lo importante es estar preparado para todo», está definiendo su método tanto como su mentalidad. Entrenar fuerte, aceptar la incertidumbre del combate y salir con la determinación de imponer su estilo. El reto del 6 de diciembre, por tanto, es más que un combate. Es una oportunidad para confirmar sensaciones, para reafirmar su avance y, sobre todo, para demostrar que su evolución sigue en línea ascendente.
El WAR 8 puede ser el escenario perfecto para consolidarse definitivamente como una de las promesas que están dando el salto en el panorama español. Para que así sea, su siguiente paso será Anthony Lambrechts, con quien ya ha visualizado su destino «El tipo me va a entrar a derribar, lo acabaré derribando yo y creo que por grand and pound violento o una sumisión que me encuentre, del primer asalto no pasa», sentencia.
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