Muere a los 69 años Federico Andrés López de la Riva, secretario general del Pleno del Cibeles

Federico Andrés López de la Riva, cobijado siempre tras un montón de papeles y cuadernos, y oculto en sus últimos días bajo unas genuinas gafas de pasta roja, se hartaba a leer durante los Plenos: «Punto número…», «parte resolutiva…», «epígrafe número…». Y así, durante horas, hasta que pronunciaba el tan esperado: «Cerramos la sesión». Su dicción, pausada y templada, dibujaba la banda sonora de cada sesión en el Palacio de Cibeles. Su tono, a pesar de lo que estuviera aconteciendo en el salón, que han venido siendo demasiadas cosas y demasiado ruidosas, apenas cambiaba de nota. Pero hoy, a los 69 años, su voz se apagó tras sufrir un infarto. En ese sillón junto a Borja Fanjul, presidente del Pleno, no estará él el próximo martes.

 Llegó a la Secretaría del Consistorio en 2006, bajo el mandato de Alberto Ruiz-Gallardón  

Federico Andrés López de la Riva, siempre detrás de un montón de papeles y cuadernos, también oculto en esas características gafas de pasta roja, se hartaba a leer durante los Plenos: «Punto número…», «parte resolutiva…», «epígrafe número…» . Y así, durante horas, hasta que pronunciaba el tan esperado: «Cerramos la sesión». Su dicción, pausada y templada, dibujaba la banda sonora de cada sesión en el Palacio de Cibeles. Su tono, a pesar de lo que estuviera aconteciendo en el salón, que han venido siendo demasiadas cosas y demasiado ruidosas, apenas cambiaba de nota. Pero hoy, a los 69 años, su voz se apagó tras sufrir un infarto. En ese sillón junto a Borja Fanjul, presidente del Pleno, no estará él el próximo martes.

Ayer mismo, Federico asistió a la Junta de Portavoces en la Casa de la Villa, para preparar esa cita para la que el destino le apartó por sorpresa. Federico siempre estaba en guardia cuando veía acercarse algún pequeño rebaño de periodistas, prestos a preguntarle por alguna duda del momento. Léase la situación contractual del Grupo Vox o, en su día, la papeleta de aquel Grupo Mixto que acabó siendo declarado ilegal por la justicia. Federico respondía, a su manera, a las dudas del personal. Queriendo, lógicamente, estar siempre en la sombra. Desde ahora, estará en el recuerdo de muchos. Por sus manos pasaron cuestiones delicadas que él digería como quien da buena cuenta de un simple sandwich mixto.

Para Federico, el Ayuntamiento era como su casa. Llegó allá por 2006, siendo alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, y por el camino, en 2012, llegó a ocupar también plaza como letrado del Tribunal Constitucional. Aunque pueda sorprender, a Federico le encantaba ser parte de esa letanía en forma de epígrafes, proposiciones y preguntas que cada último martes de mes resuena entre los muros de Cibeles. Allí, en ese gran salón, queda grabado el recuerdo de una voz característica que ya es parte de la cosa municipal.

De ahí que se sucedieran los mensajes al conocerse la noticia. Por ejemplo, alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que destacó en un mensaje en X su «figura imprescindible» en el Ayuntamiento, dedicada durante años su vida al servicio público, desempeñando una labor orientada a garantizar la seguridad jurídica y el correcto funcionamiento de la institución municipal.

Federico era funcionario de la administración local con habilitación de carácter nacional y ejerció como secretario general en diversos ayuntamientos hasta que en el año 2000 se convirtió en magistrado de lo Contencioso-Administrativo. Después llegó Madrid donde, vistos los mensajes desde todas las formaciones políticas, dejó una profunda huella.

Por eso recuerda en redes sociales Rita Maestre, líder de la oposición, que «no solo se va un servidor público, sino una parte de la memoria de la ciudad de Madrid y su reflejo en su Ayuntamiento». Como «una persona entrañable y cercana a la que echaremos de menos» le describe el portavox municipal de Vox, Javier Ortega Smith. Y Reyes Maroto (PSOE) expresó en nombre de todo el grupo socialista su pésame y destacó su trayectoria «marcada por el compromiso con el servicio público, la profesionalidad y la dedicación».

En cualquier caso, según señalan desde el Consistorio, el próximo martes se celebrará el Pleno con normalidad y está previsto que incluya un homenaje a Federico Andrés López de la Riva, para el que sus compañeros podrían elaborar un texto que sería leído por el presidente del Pleno, Borja Fanjul. Se apagó la inconfundible voz de Federico, pero no faltará su recuerdo en el Palacio de Cibeles.

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