La actriz Margarita Andrey ha fallecido en Madrid a los 99 años, ha informado este miércoles la entidad de gestión de actores y bailarines AISGE. Alcanzó la fama en apenas una década de profesión en películas como ‘Historias de la radio’ y ‘Aeropuerto’, antes de retirarse de la profesión tras casarse en 1956.
Su trayectoria profesional duró poco más de una década, antes de retirarse de la profesión tras casarse, durante la cual intervino en veinte películas, la mayoría del cineasta barcelonés Enrique Gómez
La actriz Margarita Andrey ha fallecido en Madrid a los 99 años, ha informado este miércoles la entidad de gestión de actores y bailarines AISGE. Alcanzó la fama en apenas una década de profesión en películas como ‘Historias de la radio’ y ‘Aeropuerto’, antes de retirarse de la profesión tras casarse en 1956.
Andrey, que en septiembre habría cumplido 100 años, murió este martes, según ha comunicado su familia a través del periodista Carlos Arévalo, que escribió un reciente artículo para AISGE sobre la fotogénica intérprete madrileña nacida en 1926 de padres suizos, a la que calificó como la actriz más longeva de España.
Su trayectoria profesional duró poco más de una década, durante la cual intervino en veinte películas, la mayoría del cineasta barcelonés Enrique Gómez, con quien grabó, entre otras, ‘Viento de siglos’ (1945).
Junto a Fernando Fernán Gómez apareció en ‘Aeropuerto’ (Luis Lucia, 1953), donde encarna a una dama sofisticada, pero la cinta que le dio más popularidad fue ‘Historias de la radio’ (José Luis Sáenz de Heredia, 1955), donde representa una cándida locutora que se enamoraba de un vanidoso compañero, Paco Rabal.
Otros títulos destacados de su filmografía son ‘El padre Pitillo’ (Juan de Orduña, 1955); ‘La lupa’ (Luis Lucia, 1955) o ‘Zalacaín el aventurero’ (Juan de Orduña, 1955).
Tras ese año prolífico, cuando estaba en pleno éxito profesional anunció su boda para el año siguiente, 1956, y su propósito de retirarse para poder dedicarse a su nueva vida, momento en el que desapareció de la vida pública. Se casó y tuvo dos hijos.
«La decisión estaba claramente alentada por los rígidos valores morales de su familia consorte, incompatibles con ese oficio que consideraban demasiado liberal», explica en su reportaje Carlos Arévalo, que remarca que esta situación se repetía con cierta frecuencia entre magníficas actrices con trayectorias que prometían y que se truncaban al pasar por el altar.
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