Luis García Plaza se reencuentra con el Osasuna, el equipo que hizo que su aterrizaje en el Sevilla FC se hiciera aún más cuesta arriba. Las primeras semanas del madrileño como nuevo técnico del Sevilla no fueron nada fáciles, las derrotas ante Oviedo y Levante levantaron ampollas en la moral sevillista, pero la que terminó rematando fue la caída en el Sadar por 2-1. Un partido en el que, hasta el minuto 80, el Sevilla FC iba ganando. No obstante los goles de Raúl García de Haro (80′) y Catena (98′) dejaron al conjunto hispalense tocado y hundido. La moral de los jugadores tras el pitido final estaba por los suelos, pero a la siguiente jornada el equipo junto a su cuerpo técnico y la inestimable ayuda de la afición sevillista logró levantar , una vez más, a los suyos y encadenar tres victorias consecutivas que salvaron la categoría. Aprovechando que este lunes los dos equipos vuelven a cruzar sus caminos, García Plaza quiso poner en valor la importancia que tuvo aquella derrota para la reacción de los suyos: «Aquel partido fue muy duro por cómo se produjo, el aprendizaje de aquello ha sido no rendirnos nunca, hay que darlo todo mientras tengas vida, sea la situación la que sea, y eso hicimos todos el año pasado».Seis meses después de aquello, el Sevilla se enfrentará a un nuevo Osasuna, con Jagoba Arrasate en el banquillo . Las estadísticas entre ambos entrenadores no favorecen a García Plaza, pero esto no es un problema para el madrileño que no se siente «ni inferior ni superior al Osasuna»: «Tengo muy buena relación con Arrasate, las estadísticas no me importan mucho, lo importante es ganar. Jagoba encaja al dedillo en Pamplona, este Osasuna es intenso, con mucho duelo, segundas jugadas, aprieta, es muy físico y muy potente. Ganar en LaLiga cuesta un mundo, a todos nos cuesta muchísimo y con nuestra gente estaremos más cerca de conseguirlo». Luis García Plaza se reencuentra con el Osasuna, el equipo que hizo que su aterrizaje en el Sevilla FC se hiciera aún más cuesta arriba. Las primeras semanas del madrileño como nuevo técnico del Sevilla no fueron nada fáciles, las derrotas ante Oviedo y Levante levantaron ampollas en la moral sevillista, pero la que terminó rematando fue la caída en el Sadar por 2-1. Un partido en el que, hasta el minuto 80, el Sevilla FC iba ganando. No obstante los goles de Raúl García de Haro (80′) y Catena (98′) dejaron al conjunto hispalense tocado y hundido. La moral de los jugadores tras el pitido final estaba por los suelos, pero a la siguiente jornada el equipo junto a su cuerpo técnico y la inestimable ayuda de la afición sevillista logró levantar , una vez más, a los suyos y encadenar tres victorias consecutivas que salvaron la categoría. Aprovechando que este lunes los dos equipos vuelven a cruzar sus caminos, García Plaza quiso poner en valor la importancia que tuvo aquella derrota para la reacción de los suyos: «Aquel partido fue muy duro por cómo se produjo, el aprendizaje de aquello ha sido no rendirnos nunca, hay que darlo todo mientras tengas vida, sea la situación la que sea, y eso hicimos todos el año pasado».Seis meses después de aquello, el Sevilla se enfrentará a un nuevo Osasuna, con Jagoba Arrasate en el banquillo . Las estadísticas entre ambos entrenadores no favorecen a García Plaza, pero esto no es un problema para el madrileño que no se siente «ni inferior ni superior al Osasuna»: «Tengo muy buena relación con Arrasate, las estadísticas no me importan mucho, lo importante es ganar. Jagoba encaja al dedillo en Pamplona, este Osasuna es intenso, con mucho duelo, segundas jugadas, aprieta, es muy físico y muy potente. Ganar en LaLiga cuesta un mundo, a todos nos cuesta muchísimo y con nuestra gente estaremos más cerca de conseguirlo».
Luis García Plaza se reencuentra con el Osasuna, el equipo que hizo que su aterrizaje en el Sevilla FC se hiciera aún más cuesta arriba. Las primeras semanas del madrileño como nuevo técnico del Sevilla no fueron nada fáciles, las derrotas ante … Oviedo y Levante levantaron ampollas en la moral sevillista, pero la que terminó rematando fue la caída en el Sadar por 2-1. Un partido en el que, hasta el minuto 80, el Sevilla FC iba ganando. No obstante los goles de Raúl García de Haro (80′) y Catena (98′) dejaron al conjunto hispalense tocado y hundido.
La moral de los jugadores tras el pitido final estaba por los suelos, pero a la siguiente jornada el equipo junto a su cuerpo técnico y la inestimable ayuda de la afición sevillista logró levantar, una vez más, a los suyos y encadenar tres victorias consecutivas que salvaron la categoría.
Aprovechando que este lunes los dos equipos vuelven a cruzar sus caminos, García Plaza quiso poner en valor la importancia que tuvo aquella derrota para la reacción de los suyos: «Aquel partido fue muy duro por cómo se produjo, el aprendizaje de aquello ha sido no rendirnos nunca, hay que darlo todo mientras tengas vida, sea la situación la que sea, y eso hicimos todos el año pasado».
Seis meses después de aquello, el Sevilla se enfrentará a un nuevo Osasuna, con Jagoba Arrasate en el banquillo. Las estadísticas entre ambos entrenadores no favorecen a García Plaza, pero esto no es un problema para el madrileño que no se siente «ni inferior ni superior al Osasuna»: «Tengo muy buena relación con Arrasate, las estadísticas no me importan mucho, lo importante es ganar. Jagoba encaja al dedillo en Pamplona, este Osasuna es intenso, con mucho duelo, segundas jugadas, aprieta, es muy físico y muy potente. Ganar en LaLiga cuesta un mundo, a todos nos cuesta muchísimo y con nuestra gente estaremos más cerca de conseguirlo».
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