Llevamos tres semanas conviviendo con el nuevo OnePlus 15 . Tres semanas en las que el cargador ha pasado de ser algo de primera necesidad a un objeto casi olvidado al fondo de un cajón, rescatado solo cada dos o tres días (a veces incluso cuatro). Y es que, si hay algo que define al nuevo buque insignia de la firma china, es la ruptura total con una de las mayores ansiedades del siglo XXI : la autonomía. Sin embargo, y todo hay que decirlo, en este viaje hacia la potencia bruta y la energía inagotable, OnePlus parece haber dejado atrás parte de la elegancia y la excelencia fotográfica que tanto nos costó ver madurar en sus predecesores.Hace apenas un mes, la compañía presentó este terminal en Praga bajo la promesa de ser un «salto de dos generaciones». Ahora, y tras someterlo a las pruebas más exigentes, podemos decir que la afirmación es cierta en cuanto al «músculo», pero discutible en lo que respecta al ‘ojo’ . El OnePlus 15 es un titán de fuerza bruta que, además, acaba de experimentar una bajada de precio. El modelo de base cuesta, en efecto, 979 euros , lejos de los ‘flagship’ de otras marcas que superan con creces los 1.000 euros.MÁS INFORMACIÓN noticia No Probamos la DJI Action 6, ¿la mejor cámara de acción del 2025?Gran bateríaEmpecemos por lo que, sin duda, está cambiando las reglas del juego. Porque en un cuerpo de dimensiones contenidas (apenas 8,1 mm de grosor y 215 gramos), los ingenieros de OnePlus han logrado integrar una batería de 7.300 mAh . No es un error tipográfico. Gracias a la tecnología Silicon NanoStack, que incrementa el contenido de silicio en un 15%, la densidad energética se ha disparado en este terminal.En nuestras pruebas de uso real, el resultado fue sencillamente abrumador. Y es que hemos llegado a encadenar hasta cuatro días completos de uso moderado sin pasar por el enchufe . E incluso en las jornadas de mayor estrés, con navegación GPS, juego intensivo y edición de vídeo de propina, llegar a la noche con menos del 40% de batería fue un desafío casi imposible. Y cuando finalmente se agota, la carga rápida SUPERVOOC de 120W devuelve la vida al terminal en apenas 39 minutos. Es, sin lugar a dudas, la mejor experiencia de autonomía que hemos probado en un gama alta en los últimos años.Potencia desmedidaEl corazón de esta bestia es el Snapdragon 8 Elite Gen 5 , el chip más avanzado de Qualcomm. Pero OnePlus no se ha limitado a instalarlo, sino que ha construido una arquitectura de triple chip que incluye un coprocesador dedicado a la respuesta táctil y otro independiente para la gestión del Wi-Fi.La fluidez del terminal, en cualquier tarea, es absoluta. Moverse por la interfaz de OxygenOS 16 o ejecutar juegos pesados es una delicia visual, ayudada por una pantalla que alcanza los 165 Hz, la tasa de refresco más alta del mercado. Sin embargo, esta potencia tiene un reverso tenebroso. Aunque en el uso diario el sistema de refrigeración 360 Cryo-Velocity (con materiales aeroespaciales) mantiene el tipo, hemos notado que en pruebas de estrés extremas el terminal puede llegar a calentarse notablemente, activando mecanismos de ‘throttling’ (reducción de potencia) para proteger los componentes. No es algo que el usuario medio vaya a notar, pero el ‘power user’ debe saber que el chasis, aunque disipa bien, puede ponerse tibio si le exigimos rendir como si fuera una consola durante horas .Velocidad frente a resoluciónAquí encontramos la primera decisión polémica. Porque OnePlus ha montado un panel LTPO de 6,78 pulgadas con un brillo pico de 1.800 nits. Se ve espectacular, sí, y la respuesta táctil es inmediata gracias al muestreo de 3.200 Hz. Pero la resolución ha bajado de las cifras QHD+ de modelos anteriores, hasta los 1.5K.¿Se nota eso a simple vista? Honestamente, no. La nitidez sigue siendo excelente. Pero sobre el papel, es un paso atrás respecto al OnePlus 13 o 14. A cambio, ganamos en eficiencia energética y, sobre todo, en una suavidad de movimiento que hace que el resto de móviles parezcan ir a tirones.Adiós a HasselbladSi en batería y rendimiento el OnePlus 15 es un 10, hay que decir que en fotografía el terminal deja un sabor agridulce . La marca ha roto su colaboración con la mítica Hasselblad y ha apostado por su propio motor, el DetailMax Engine, acompañado, por cierto, de una reducción en el tamaño de los sensores.Pero veamos. La cámara principal de 50 MP (Sony IMX906) cumple con nota en condiciones de buena luz, ofreciendo un rango dinámico competente y colores vibrantes, aunque quizás algo más saturados de lo que les gustaría a los más puristas. El teleobjetivo periscópico de 50 MP (zoom óptico 3.5x) ofrece resultados nítidos hasta el 7x híbrido, pero a partir de ahí, la inteligencia artificial comienza a «inventarse» texturas, creando ese efecto acuarela tan temido.Las comparaciones son odiosas, pero frente al anterior OnePlus 11 Pro, o incluso el OnePlus 13, se nota una cierta pérdida de «carácter». Las fotos son buenas, notables incluso, pero carecen de la magia en el color y el contraste que Hasselblad había logrado imprimir . Además, el ultra gran angular sufre de noche más de lo que debiera, y el modo macro resulta difícil de domar.Donde sí que hay que admitir que el OnePlus 15 echa el resto es en el vídeo: de hecho, es el único Android capaz de grabar en 4K a 120 fps con Dolby Vision y soporte LOG. Para creadores de contenido, esto es oro puro, aunque para el fotógrafo callejero, rivales como el Pixel 9 Pro o el Vivo X200 Pro están un escalón por encima.Diseño industrial y resistenteEn cuanto a diseño, del OnePlus 15 abandona la elegancia del cuero vegano y las curvas suaves para abrazar una estética más industrial y plana, muy en la línea de los últimos iPhone o Samsung. Destaca el acabado Sand Storm, con un tratamiento de micro-oxidación (MAO) que lo hace más duro que el aluminio convencional . Se siente robusto en la mano, casi indestructible, y las certificaciones IP69K (soporta chorros de agua a alta presión y temperatura) lo confirman. Es un tanque vestido de etiqueta.Sin embargo, hemos perdido algo por el camino: el icónico Alert Slider. Ese interruptor mecánico que permitía silenciar el móvil sin mirar ha sido sustituido por la Plus Key, un botón háptico personalizable que imita el «Action Button» de Apple. Es funcional y permite invocar funciones de IA como Mind Space, pero carece del encanto y la inmediatez mecánica que definía a la marca.IAEl software, como no puede ser menos, viene cargado de IA . La integración con Google Gemini es profunda, permitiendo resumir notas, planificar viajes o transcribir reuniones en tiempo real con una precisión asombrosa. La función Mind Space actúa como un ‘segundo cerebro’, almacenando todo lo que vemos en pantalla para recuperarlo después. Es útil, aunque OxygenOS 16 empieza a sentirse denso, algo recargado de funciones que quizás nunca usemos, alejándose de aquella limpieza minimalista de los primeros años de la marca.¿Merece la pena?Pues depende. Si venimos de un OnePlus 11 Pro o de modelos anteriores, el salto en rendimiento y, sobre todo, en batería, es abismal. La experiencia de olvidarse del cargador durante días justifica por sí sola la compra para muchos usuarios. Además, la reciente bajada de precio lo hace mucho más atractivo que los flagships de 1.400 euros de Samsung o Apple.Con todo, no es un móvil perfecto. Para los que quieren tener la mejor cámara del mercado, por ejemplo, este no es tu terminal. OnePlus ha sacrificado la excelencia óptica en el altar de la autonomía y la potencia bruta. Sin embargo, para los que valoran la potencia y la energía inagotable, el OnePlus 15 es, sin duda, el móvil ideal. Una herramienta de trabajo y juego formidable, ruda y eficaz, aunque haya perdido un poco de esa alma de fotógrafo artista que empezaba a cultivar. Llevamos tres semanas conviviendo con el nuevo OnePlus 15 . Tres semanas en las que el cargador ha pasado de ser algo de primera necesidad a un objeto casi olvidado al fondo de un cajón, rescatado solo cada dos o tres días (a veces incluso cuatro). Y es que, si hay algo que define al nuevo buque insignia de la firma china, es la ruptura total con una de las mayores ansiedades del siglo XXI : la autonomía. Sin embargo, y todo hay que decirlo, en este viaje hacia la potencia bruta y la energía inagotable, OnePlus parece haber dejado atrás parte de la elegancia y la excelencia fotográfica que tanto nos costó ver madurar en sus predecesores.Hace apenas un mes, la compañía presentó este terminal en Praga bajo la promesa de ser un «salto de dos generaciones». Ahora, y tras someterlo a las pruebas más exigentes, podemos decir que la afirmación es cierta en cuanto al «músculo», pero discutible en lo que respecta al ‘ojo’ . El OnePlus 15 es un titán de fuerza bruta que, además, acaba de experimentar una bajada de precio. El modelo de base cuesta, en efecto, 979 euros , lejos de los ‘flagship’ de otras marcas que superan con creces los 1.000 euros.MÁS INFORMACIÓN noticia No Probamos la DJI Action 6, ¿la mejor cámara de acción del 2025?Gran bateríaEmpecemos por lo que, sin duda, está cambiando las reglas del juego. Porque en un cuerpo de dimensiones contenidas (apenas 8,1 mm de grosor y 215 gramos), los ingenieros de OnePlus han logrado integrar una batería de 7.300 mAh . No es un error tipográfico. Gracias a la tecnología Silicon NanoStack, que incrementa el contenido de silicio en un 15%, la densidad energética se ha disparado en este terminal.En nuestras pruebas de uso real, el resultado fue sencillamente abrumador. Y es que hemos llegado a encadenar hasta cuatro días completos de uso moderado sin pasar por el enchufe . E incluso en las jornadas de mayor estrés, con navegación GPS, juego intensivo y edición de vídeo de propina, llegar a la noche con menos del 40% de batería fue un desafío casi imposible. Y cuando finalmente se agota, la carga rápida SUPERVOOC de 120W devuelve la vida al terminal en apenas 39 minutos. Es, sin lugar a dudas, la mejor experiencia de autonomía que hemos probado en un gama alta en los últimos años.Potencia desmedidaEl corazón de esta bestia es el Snapdragon 8 Elite Gen 5 , el chip más avanzado de Qualcomm. Pero OnePlus no se ha limitado a instalarlo, sino que ha construido una arquitectura de triple chip que incluye un coprocesador dedicado a la respuesta táctil y otro independiente para la gestión del Wi-Fi.La fluidez del terminal, en cualquier tarea, es absoluta. Moverse por la interfaz de OxygenOS 16 o ejecutar juegos pesados es una delicia visual, ayudada por una pantalla que alcanza los 165 Hz, la tasa de refresco más alta del mercado. Sin embargo, esta potencia tiene un reverso tenebroso. Aunque en el uso diario el sistema de refrigeración 360 Cryo-Velocity (con materiales aeroespaciales) mantiene el tipo, hemos notado que en pruebas de estrés extremas el terminal puede llegar a calentarse notablemente, activando mecanismos de ‘throttling’ (reducción de potencia) para proteger los componentes. No es algo que el usuario medio vaya a notar, pero el ‘power user’ debe saber que el chasis, aunque disipa bien, puede ponerse tibio si le exigimos rendir como si fuera una consola durante horas .Velocidad frente a resoluciónAquí encontramos la primera decisión polémica. Porque OnePlus ha montado un panel LTPO de 6,78 pulgadas con un brillo pico de 1.800 nits. Se ve espectacular, sí, y la respuesta táctil es inmediata gracias al muestreo de 3.200 Hz. Pero la resolución ha bajado de las cifras QHD+ de modelos anteriores, hasta los 1.5K.¿Se nota eso a simple vista? Honestamente, no. La nitidez sigue siendo excelente. Pero sobre el papel, es un paso atrás respecto al OnePlus 13 o 14. A cambio, ganamos en eficiencia energética y, sobre todo, en una suavidad de movimiento que hace que el resto de móviles parezcan ir a tirones.Adiós a HasselbladSi en batería y rendimiento el OnePlus 15 es un 10, hay que decir que en fotografía el terminal deja un sabor agridulce . La marca ha roto su colaboración con la mítica Hasselblad y ha apostado por su propio motor, el DetailMax Engine, acompañado, por cierto, de una reducción en el tamaño de los sensores.Pero veamos. La cámara principal de 50 MP (Sony IMX906) cumple con nota en condiciones de buena luz, ofreciendo un rango dinámico competente y colores vibrantes, aunque quizás algo más saturados de lo que les gustaría a los más puristas. El teleobjetivo periscópico de 50 MP (zoom óptico 3.5x) ofrece resultados nítidos hasta el 7x híbrido, pero a partir de ahí, la inteligencia artificial comienza a «inventarse» texturas, creando ese efecto acuarela tan temido.Las comparaciones son odiosas, pero frente al anterior OnePlus 11 Pro, o incluso el OnePlus 13, se nota una cierta pérdida de «carácter». Las fotos son buenas, notables incluso, pero carecen de la magia en el color y el contraste que Hasselblad había logrado imprimir . Además, el ultra gran angular sufre de noche más de lo que debiera, y el modo macro resulta difícil de domar.Donde sí que hay que admitir que el OnePlus 15 echa el resto es en el vídeo: de hecho, es el único Android capaz de grabar en 4K a 120 fps con Dolby Vision y soporte LOG. Para creadores de contenido, esto es oro puro, aunque para el fotógrafo callejero, rivales como el Pixel 9 Pro o el Vivo X200 Pro están un escalón por encima.Diseño industrial y resistenteEn cuanto a diseño, del OnePlus 15 abandona la elegancia del cuero vegano y las curvas suaves para abrazar una estética más industrial y plana, muy en la línea de los últimos iPhone o Samsung. Destaca el acabado Sand Storm, con un tratamiento de micro-oxidación (MAO) que lo hace más duro que el aluminio convencional . Se siente robusto en la mano, casi indestructible, y las certificaciones IP69K (soporta chorros de agua a alta presión y temperatura) lo confirman. Es un tanque vestido de etiqueta.Sin embargo, hemos perdido algo por el camino: el icónico Alert Slider. Ese interruptor mecánico que permitía silenciar el móvil sin mirar ha sido sustituido por la Plus Key, un botón háptico personalizable que imita el «Action Button» de Apple. Es funcional y permite invocar funciones de IA como Mind Space, pero carece del encanto y la inmediatez mecánica que definía a la marca.IAEl software, como no puede ser menos, viene cargado de IA . La integración con Google Gemini es profunda, permitiendo resumir notas, planificar viajes o transcribir reuniones en tiempo real con una precisión asombrosa. La función Mind Space actúa como un ‘segundo cerebro’, almacenando todo lo que vemos en pantalla para recuperarlo después. Es útil, aunque OxygenOS 16 empieza a sentirse denso, algo recargado de funciones que quizás nunca usemos, alejándose de aquella limpieza minimalista de los primeros años de la marca.¿Merece la pena?Pues depende. Si venimos de un OnePlus 11 Pro o de modelos anteriores, el salto en rendimiento y, sobre todo, en batería, es abismal. La experiencia de olvidarse del cargador durante días justifica por sí sola la compra para muchos usuarios. Además, la reciente bajada de precio lo hace mucho más atractivo que los flagships de 1.400 euros de Samsung o Apple.Con todo, no es un móvil perfecto. Para los que quieren tener la mejor cámara del mercado, por ejemplo, este no es tu terminal. OnePlus ha sacrificado la excelencia óptica en el altar de la autonomía y la potencia bruta. Sin embargo, para los que valoran la potencia y la energía inagotable, el OnePlus 15 es, sin duda, el móvil ideal. Una herramienta de trabajo y juego formidable, ruda y eficaz, aunque haya perdido un poco de esa alma de fotógrafo artista que empezaba a cultivar.
Llevamos tres semanas conviviendo con el nuevo OnePlus 15. Tres semanas en las que el cargador ha pasado de ser algo de primera necesidad a un objeto casi olvidado al fondo de un cajón, rescatado solo cada dos o tres días (a veces incluso … cuatro). Y es que, si hay algo que define al nuevo buque insignia de la firma china, es la ruptura total con una de las mayores ansiedades del siglo XXI: la autonomía. Sin embargo, y todo hay que decirlo, en este viaje hacia la potencia bruta y la energía inagotable, OnePlus parece haber dejado atrás parte de la elegancia y la excelencia fotográfica que tanto nos costó ver madurar en sus predecesores.
Hace apenas un mes, la compañía presentó este terminal en Praga bajo la promesa de ser un «salto de dos generaciones». Ahora, y tras someterlo a las pruebas más exigentes, podemos decir que la afirmación es cierta en cuanto al «músculo», pero discutible en lo que respecta al ‘ojo’. El OnePlus 15 es un titán de fuerza bruta que, además, acaba de experimentar una bajada de precio. El modelo de base cuesta, en efecto, 979 euros, lejos de los ‘flagship’ de otras marcas que superan con creces los 1.000 euros.
Gran batería
Empecemos por lo que, sin duda, está cambiando las reglas del juego. Porque en un cuerpo de dimensiones contenidas (apenas 8,1 mm de grosor y 215 gramos), los ingenieros de OnePlus han logrado integrar una batería de 7.300 mAh. No es un error tipográfico. Gracias a la tecnología Silicon NanoStack, que incrementa el contenido de silicio en un 15%, la densidad energética se ha disparado en este terminal.
En nuestras pruebas de uso real, el resultado fue sencillamente abrumador. Y es que hemos llegado a encadenar hasta cuatro días completos de uso moderado sin pasar por el enchufe. E incluso en las jornadas de mayor estrés, con navegación GPS, juego intensivo y edición de vídeo de propina, llegar a la noche con menos del 40% de batería fue un desafío casi imposible. Y cuando finalmente se agota, la carga rápida SUPERVOOC de 120W devuelve la vida al terminal en apenas 39 minutos. Es, sin lugar a dudas, la mejor experiencia de autonomía que hemos probado en un gama alta en los últimos años.
Potencia desmedida
El corazón de esta bestia es el Snapdragon 8 Elite Gen 5, el chip más avanzado de Qualcomm. Pero OnePlus no se ha limitado a instalarlo, sino que ha construido una arquitectura de triple chip que incluye un coprocesador dedicado a la respuesta táctil y otro independiente para la gestión del Wi-Fi.
La fluidez del terminal, en cualquier tarea, es absoluta. Moverse por la interfaz de OxygenOS 16 o ejecutar juegos pesados es una delicia visual, ayudada por una pantalla que alcanza los 165 Hz, la tasa de refresco más alta del mercado. Sin embargo, esta potencia tiene un reverso tenebroso. Aunque en el uso diario el sistema de refrigeración 360 Cryo-Velocity (con materiales aeroespaciales) mantiene el tipo, hemos notado que en pruebas de estrés extremas el terminal puede llegar a calentarse notablemente, activando mecanismos de ‘throttling’ (reducción de potencia) para proteger los componentes. No es algo que el usuario medio vaya a notar, pero el ‘power user’ debe saber que el chasis, aunque disipa bien, puede ponerse tibio si le exigimos rendir como si fuera una consola durante horas.
Velocidad frente a resolución
Aquí encontramos la primera decisión polémica. Porque OnePlus ha montado un panel LTPO de 6,78 pulgadas con un brillo pico de 1.800 nits. Se ve espectacular, sí, y la respuesta táctil es inmediata gracias al muestreo de 3.200 Hz. Pero la resolución ha bajado de las cifras QHD+ de modelos anteriores, hasta los 1.5K.
¿Se nota eso a simple vista? Honestamente, no. La nitidez sigue siendo excelente. Pero sobre el papel, es un paso atrás respecto al OnePlus 13 o 14. A cambio, ganamos en eficiencia energética y, sobre todo, en una suavidad de movimiento que hace que el resto de móviles parezcan ir a tirones.
Adiós a Hasselblad
Si en batería y rendimiento el OnePlus 15 es un 10, hay que decir que en fotografía el terminal deja un sabor agridulce. La marca ha roto su colaboración con la mítica Hasselblad y ha apostado por su propio motor, el DetailMax Engine, acompañado, por cierto, de una reducción en el tamaño de los sensores.
Pero veamos. La cámara principal de 50 MP (Sony IMX906) cumple con nota en condiciones de buena luz, ofreciendo un rango dinámico competente y colores vibrantes, aunque quizás algo más saturados de lo que les gustaría a los más puristas. El teleobjetivo periscópico de 50 MP (zoom óptico 3.5x) ofrece resultados nítidos hasta el 7x híbrido, pero a partir de ahí, la inteligencia artificial comienza a «inventarse» texturas, creando ese efecto acuarela tan temido.
Las comparaciones son odiosas, pero frente al anterior OnePlus 11 Pro, o incluso el OnePlus 13, se nota una cierta pérdida de «carácter». Las fotos son buenas, notables incluso, pero carecen de la magia en el color y el contraste que Hasselblad había logrado imprimir. Además, el ultra gran angular sufre de noche más de lo que debiera, y el modo macro resulta difícil de domar.
Donde sí que hay que admitir que el OnePlus 15 echa el resto es en el vídeo: de hecho, es el único Android capaz de grabar en 4K a 120 fps con Dolby Vision y soporte LOG. Para creadores de contenido, esto es oro puro, aunque para el fotógrafo callejero, rivales como el Pixel 9 Pro o el Vivo X200 Pro están un escalón por encima.
Diseño industrial y resistente
En cuanto a diseño, del OnePlus 15 abandona la elegancia del cuero vegano y las curvas suaves para abrazar una estética más industrial y plana, muy en la línea de los últimos iPhone o Samsung. Destaca el acabado Sand Storm, con un tratamiento de micro-oxidación (MAO) que lo hace más duro que el aluminio convencional. Se siente robusto en la mano, casi indestructible, y las certificaciones IP69K (soporta chorros de agua a alta presión y temperatura) lo confirman. Es un tanque vestido de etiqueta.
Sin embargo, hemos perdido algo por el camino: el icónico Alert Slider. Ese interruptor mecánico que permitía silenciar el móvil sin mirar ha sido sustituido por la Plus Key, un botón háptico personalizable que imita el «Action Button» de Apple. Es funcional y permite invocar funciones de IA como Mind Space, pero carece del encanto y la inmediatez mecánica que definía a la marca.
IA
El software, como no puede ser menos, viene cargado de IA. La integración con Google Gemini es profunda, permitiendo resumir notas, planificar viajes o transcribir reuniones en tiempo real con una precisión asombrosa. La función Mind Space actúa como un ‘segundo cerebro’, almacenando todo lo que vemos en pantalla para recuperarlo después. Es útil, aunque OxygenOS 16 empieza a sentirse denso, algo recargado de funciones que quizás nunca usemos, alejándose de aquella limpieza minimalista de los primeros años de la marca.
¿Merece la pena?
Pues depende. Si venimos de un OnePlus 11 Pro o de modelos anteriores, el salto en rendimiento y, sobre todo, en batería, es abismal. La experiencia de olvidarse del cargador durante días justifica por sí sola la compra para muchos usuarios. Además, la reciente bajada de precio lo hace mucho más atractivo que los flagships de 1.400 euros de Samsung o Apple.
Con todo, no es un móvil perfecto. Para los que quieren tener la mejor cámara del mercado, por ejemplo, este no es tu terminal. OnePlus ha sacrificado la excelencia óptica en el altar de la autonomía y la potencia bruta. Sin embargo, para los que valoran la potencia y la energía inagotable, el OnePlus 15 es, sin duda, el móvil ideal. Una herramienta de trabajo y juego formidable, ruda y eficaz, aunque haya perdido un poco de esa alma de fotógrafo artista que empezaba a cultivar.
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