Mallorca tendrá un extra durante el eclipse solar que en la península no será visible. Este se trata de un fenómeno óptico único conocido como «rayo verde» que sucede durante los atardeceres. A los mallorquines se les abrirá una ventana prácticamente única donde el post-eclipse se juntará con la puesta de sol. En horas se traduce a lo siguiente: el eclipse inicia a las 20:30 horas y durará un minuto y 36 segundos, y el atardecer terminará a las 20:49 horas. Una diferencia única de menos de 20 minutos.
Este ‘destello verde’ encuentra explicación en la refracción y dispersión de la luz en la atmósfera. Normalmente, suele ocurrir en la puesta de sol, pero también puede llegar a verse en el amanecer, cuando el sol se acerca al horizonte y la atmósfera actúa como un prisma. En este sentido, la luz del sol se dispersa al atravesar las capas de aire y, en condiciones muy concretas, el último rayo visible aparece teñido de color verde. Para que en las islas Baleares sea visible después del eclipse solar, se tienen que dar varios condicionantes indispensables para que termine sucediendo: cielos despejados y el horizonte limpio.
Un fenómeno entre la magia y la ciencia
El ‘rayo verde’ ha sido relevante durante cientos de años por los relatos creados a su alrededor. Un mito escocés, que fue explorado por Julio Verne en el libro homónimo al fenómeno publicado en 1882, cuenta que quien logra verlo conoce el amor verdadero y, si dos personas lo presencian juntas, se enamoran y quedan unidas para siempre. Así, según los cuentos, tiene propiedades mágicas.
El OMM (Organización Meteorológica Mundial) lo define como una «coloración predominantemente verde de corta duración, a menudo como un fogonazo, que se observa en el extremo superior del sol, la luna o, en ocasiones, incluso un planeta cuando desaparece por debajo del horizonte o asoma por encima de él».
La organización la divide en dos tipos:
- Destello de espejismo inferior: aparece con el último rayo del sol al ponerse o con su primer rayo al salir cuando «la capa de aire de la superficie es notablemente más cálida que el aire situado encima y se observa más claramente desde un lugar próximo al nivel del mar», afirma el organismo especializado.
- Destello de espejismo falso: ocurre en una zona separada del extremo superior del sol poco antes de que se ponga realmente, o justo después de que haya salido. Este «aparece cuando una masa de aire más cálido está encima del aire frío en superficie y el observador ve desde encima la inversión de temperatura».
En definitiva, el efecto dura entre uno y dos segundos y requiere unas condiciones climáticas precisas para su observación, como una atmósfera limpia sin calima y estabilidad atmosférica. Así, los baleares, al potencialmente poder cumplir todos los factores que necesita para poder observarse, serán los únicos que puedan disfrutar de dos eventos astronómicos inusuales: uno que solo se tiene la opción de ver una vez cada «varias vidas» y otro que se puede buscar.
A los mallorquines se les abrirá una ventana prácticamente única donde el fenómeno del ‘rayo verde’ se junta con el eclipse solar.
Mallorca tendrá un extra durante el eclipse solar que en la península no será visible. Este se trata de un fenómeno óptico único conocido como «rayo verde» que sucede durante los atardeceres. A los mallorquines se les abrirá una ventana prácticamente única donde el post-eclipse se juntará con la puesta de sol. En horas se traduce a lo siguiente: el eclipse inicia a las 20:30 horas y durará un minuto y 36 segundos, y el atardecer terminará a las 20:49 horas. Una diferencia única de menos de 20 minutos.
Este ‘destello verde’ encuentra explicación en la refracción y dispersión de la luz en la atmósfera. Normalmente, suele ocurrir en la puesta de sol, pero también puede llegar a verse en el amanecer, cuando el sol se acerca al horizonte y la atmósfera actúa como un prisma. En este sentido, la luz del sol se dispersa al atravesar las capas de aire y, en condiciones muy concretas, el último rayo visible aparece teñido de color verde. Para que en las islas Baleares sea visible después del eclipse solar, se tienen que dar varios condicionantes indispensables para que termine sucediendo: cielos despejados y el horizonte limpio.
Un fenómeno entre la magia y la ciencia
El ‘rayo verde’ ha sido relevante durante cientos de años por los relatos creados a su alrededor. Un mito escocés, que fue explorado por Julio Verne en el libro homónimo al fenómeno publicado en 1882, cuenta que quien logra verlo conoce el amor verdadero y, si dos personas lo presencian juntas, se enamoran y quedan unidas para siempre. Así, según los cuentos, tiene propiedades mágicas.
El OMM (Organización Meteorológica Mundial) lo define como una «coloración predominantemente verde de corta duración, a menudo como un fogonazo, que se observa en el extremo superior del sol, la luna o, en ocasiones, incluso un planeta cuando desaparece por debajo del horizonte o asoma por encima de él».
La organización la divide en dos tipos:
- Destello de espejismo inferior: aparece con el último rayo del sol al ponerse o con su primer rayo al salir cuando «la capa de aire de la superficie es notablemente más cálida que el aire situado encima y se observa más claramente desde un lugar próximo al nivel del mar», afirma el organismo especializado.
- Destello de espejismo falso: ocurre en una zona separada del extremo superior del sol poco antes de que se ponga realmente, o justo después de que haya salido. Este «aparece cuando una masa de aire más cálido está encima del aire frío en superficie y el observador ve desde encima la inversión de temperatura».
En definitiva, el efecto dura entre uno y dos segundos y requiere unas condiciones climáticas precisas para su observación, como una atmósfera limpia sin calima y estabilidad atmosférica. Así, los baleares, al potencialmente poder cumplir todos los factores que necesita para poder observarse, serán los únicos que puedan disfrutar de dos eventos astronómicos inusuales: uno que solo se tiene la opción de ver una vez cada «varias vidas» y otro que se puede buscar.
20MINUTOS.ES – Ciencia
