Todo sobre la base atacada Diego García, el «portaaviones insumergible» que EEUU tiene en el Índico gracias a Reino Unido

Irán intentó atacar el pasado viernes la base estadounidense-británica de Diego García, situada en el océano Índico, lanzando dos misiles balísticos hacia las instalaciones. Pero ninguno de los dos alcanzó su objetivo: según responsables de Estados Unidos, uno sufrió una avería en vuelo y el otro fue interceptado.

Tres días después, el Gobierno de Irán se desvinculó del supuesto ataque y apuntó a una «falsa bandera». Teherán recordó que hasta el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense CBS que «no puede confirmar» que el país lanzara ese tipo de proyectiles. Mientras, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que los misiles de Irán no suponen una amenaza para Londres.

La importancia geoestratégica de Diego García

Pero ¿dónde radica la importancia de Diego García? Se trata de una isla del océano Índico que alberga una base militar estratégica de Reino Unido y EEUU, con unos 2.500 efectivos, en su mayoría estadounidenses. A Diego García se la conoce como el «portaaviones insumergible» de Estados Unidos en el Índico.

Washington describe la base como «una plataforma prácticamente indispensable» para realizar operaciones de seguridad en Oriente Medio, el sur de Asia y el este de África. Incluye una estación de comunicaciones, un aeródromo, varias pistas superiores a los 3.700 metros de longitud, plataformas para bombarderos pesados y, entre otras capacidades, un muelle de aguas profundas para buques de las flotas de guerra tanto británica como estadounidense. Además, es la más importante de las cárceles flotantes de la CIA.

De modo que la isla del Índico es uno de los principales puntos de proyección estratégica de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Por eso, tanto a nivel geopolítico como militar, si Irán ha elegido la base como objetivo, está enviando un mensaje a la Casa Blanca y a sus aliados. Y más por el hecho de que está a 4.000 kilómetros de distancia de la República Islámica.

La soberanía de Diego García

Diego García forma parte del archipiélago de Chagos, una cadena de más de 60 islas en medio del océano Índico. El atolón se encuentra a 3.535 km al este de la costa de Tanzania, 1.796 km al suroeste del sur de la India y 4.723 km al noroeste de la costa oeste de Australia.

Las islas han estado bajo control británico desde 1814, cuando Francia las cedió. En 1966, el Reino Unido arrendó la isla durante 50 años a EEUU para que instalasen una base militar (el acuerdo finalizó en 2016, cuando fue prorrogado hasta 2036). Para ello se expulsó de Diego García a hasta 2.000 personas.

Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia han venido instando a Londres a poner fin a su «administración colonial» de las islas y transferir la soberanía a Mauricio. El 1 de octubre de 2024, Reino Unido anunció que entregaría la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio.

La proyección estratégica de Diego García

En 2025, el Gobierno británico alcanzó un acuerdo para entregar la soberanía de las islas, pero estipulando que la isla de Diego García permanecería bajo administración británica durante al menos 99 años. La oposición británica consideró que ceder las islas las expone al riesgo de injerencia de China y Rusia.

Algunos de los isleños de Chagos desplazados y sus descendientes han impugnado el acuerdo, al señalar que no fueron consultados y que les deja sin claridad sobre si alguna vez se les permitirá regresar a su tierra natal. La aprobación del acuerdo Reino Unido-Mauricio en el Parlamento se ha puesto en pausa hasta que se pueda recuperar el respaldo de Washington.

En Diego García está la base que Washington quería. La instalación ha respaldado operaciones militares desde Vietnam hasta Irak y Afganistán. En 2008, la Casa Blanca reconoció que también se había utilizado para vuelos clandestinos de «entrega extraordinaria» de sospechosos de terrorismo.

En 2025, en medio de la campaña de ataques aéreos contra los rebeldes hutíes de Yemen, EEUU desplegó en la isla varios bombarderos B-2 Spirit con capacidad nuclear. La base también posee instalaciones específicas para el reabastecimiento en vuelo de aviones como los KC-135 Stratotanker.

Las discrepancias de Washington con Londres

El pacto Reino Unido-Mauricio para Diego García no gustó a Donald Trump, que lo calificó de «acto de gran estupidez». El 18 de febrero, el presidente de EEUU lo describió como «precario contrato de arrendamiento». Según Trump, «esta tierra no debería ser arrebatada al Reino Unido… que debe mantenerse fuertes frente al wokeísmo y otros problemas que se les presenten».

La negativa inicial de Starmer a permitir que EEUU atacara a Irán desde Diego García enfureció aún más a Trump, quien dijo a principios de este mes que «Reino Unido ha sido muy, muy poco cooperativo con esa estúpida isla que tienen». Es verdad que, inicialmente, en Downing Street se negaron a permitir que la base se utilizara para ataques contra Irán, pero después de que la República Islámica arremetiera contra sus vecinos, Londres indicó que los bombarderos estadounidenses podrían usar Diego García.

Teherán ya había establecido un límite autoimpuesto a su programa de misiles balísticos, restringiendo su alcance a 2.000 kilómetros. Diego García queda fuera de ese alcance. Sin embargo, desde hace tiempo funcionarios estadounidenses afirman que el programa espacial iraní podría permitirles construir misiles balísticos intercontinentales.

Los dos misiles balísticos lanzados contra Diego García fallaron, pero el supuesto ataque iraní alarma a los analistas occidentales. Significaría que, a pesar de la campaña ininterrumpida de bombardeos, Irán sostiene y está en condiciones de llevar a cabo ataques contra objetivos fuera de Oriente Próximo, incluso en el sureste de Europa.

Tras el lanzamiento fallido de esos dos misiles, el ejército de Israel sugirió este sábado que los misiles de Irán suponían una amenaza para Londres. Sin embargo, Starmer lo niega. «Estamos haciendo evaluaciones de seguridad todo el tiempo, y no hay ninguna que indique que somos objetivo de esa manera en absoluto«, dijo Starmer este lunes en declaraciones a la prensa.

 La isla, a 4.000 kilómetros de Irán, alberga una base militar que es punto de proyección estratégica de las Fuerzas Armadas estadounidenses.  

Irán intentó atacar el pasado viernes la base estadounidense-británica de Diego García, situada en el océano Índico, lanzando dos misiles balísticos hacia las instalaciones. Pero ninguno de los dos alcanzó su objetivo: según responsables de Estados Unidos, uno sufrió una avería en vuelo y el otro fue interceptado. 

Tres días después, el Gobierno de Irán se desvinculó del supuesto ataque y apuntó a una «falsa bandera». Teherán recordó que hasta el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense CBS que «no puede confirmar» que el país lanzara ese tipo de proyectiles. Mientras, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que los misiles de Irán no suponen una amenaza para Londres.

La importancia geoestratégica de Diego García

Pero ¿dónde radica la importancia de Diego García? Se trata de una isla del océano Índico que alberga una base militar estratégica de Reino Unido y EEUU, con unos 2.500 efectivos, en su mayoría estadounidenses. A Diego García se la conoce como el «portaaviones insumergible» de Estados Unidos en el Índico. 

Washington describe la base como «una plataforma prácticamente indispensable» para realizar operaciones de seguridad en Oriente Medio, el sur de Asia y el este de África. Incluye una estación de comunicaciones, un aeródromo, varias pistas superiores a los 3.700 metros de longitud, plataformas para bombarderos pesados y, entre otras capacidades, un muelle de aguas profundas para buques de las flotas de guerra tanto británica como estadounidense. Además, es la más importante de las cárceles flotantes de la CIA. 

De modo que la isla del Índico es uno de los principales puntos de proyección estratégica de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Por eso, tanto a nivel geopolítico como militar, si Irán ha elegido la base como objetivo, está enviando un mensaje a la Casa Blanca y a sus aliados. Y más por el hecho de que está a 4.000 kilómetros de distancia de la República Islámica.

La soberanía de Diego García

Imagen de archivo difundida por la Marina de los EEUU que muestra una vista aérea de la base militar de Diego García, en el Océano Índico.
Imagen de archivo difundida por la Marina de los EEUU que muestra una vista aérea de la base militar de Diego García, en el Océano Índico.US Navy / AP

Diego García forma parte del archipiélago de Chagos, una cadena de más de 60 islas en medio del océano Índico. El atolón se encuentra a 3.535 km al este de la costa de Tanzania, 1.796 km al suroeste del sur de la India y 4.723 km al noroeste de la costa oeste de Australia. 

Las islas han estado bajo control británico desde 1814, cuando Francia las cedió. En 1966, el Reino Unido arrendó la isla durante 50 años a EEUU para que instalasen una base militar (el acuerdo finalizó en 2016, cuando fue prorrogado hasta 2036). Para ello se expulsó de Diego García a hasta 2.000 personas.

Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia han venido instando a Londres a poner fin a su «administración colonial» de las islas y transferir la soberanía a Mauricio. El 1 de octubre de 2024, Reino Unido anunció que entregaría la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio. 

La proyección estratégica de Diego García

En 2025, el Gobierno británico alcanzó un acuerdo para entregar la soberanía de las islas, pero estipulando que la isla de Diego García permanecería bajo administración británica durante al menos 99 años. La oposición británica consideró que ceder las islas las expone al riesgo de injerencia de China y Rusia.

Algunos de los isleños de Chagos desplazados y sus descendientes han impugnado el acuerdo, al señalar que no fueron consultados y que les deja sin claridad sobre si alguna vez se les permitirá regresar a su tierra natal. La aprobación del acuerdo Reino Unido-Mauricio en el Parlamento se ha puesto en pausa hasta que se pueda recuperar el respaldo de Washington.

En Diego García está la base que Washington quería. La instalación ha respaldado operaciones militares desde Vietnam hasta Irak y Afganistán. En 2008, la Casa Blanca reconoció que también se había utilizado para vuelos clandestinos de «entrega extraordinaria» de sospechosos de terrorismo.

Imagen de satélite de la base militar de Diego García, situada en el océano Índico.
Imagen de satélite de la base militar de Diego García, situada en el océano Índico.GOOGLE MAPS

En 2025, en medio de la campaña de ataques aéreos contra los rebeldes hutíes de Yemen, EEUU desplegó en la isla varios bombarderos B-2 Spirit con capacidad nuclear. La base también posee instalaciones específicas para el reabastecimiento en vuelo de aviones como los KC-135 Stratotanker.

Las discrepancias de Washington con Londres

El pacto Reino Unido-Mauricio para Diego García no gustó a Donald Trump, que lo calificó de «acto de gran estupidez». El 18 de febrero, el presidente de EEUU lo describió como «precario contrato de arrendamiento». Según Trump, «esta tierra no debería ser arrebatada al Reino Unido… que debe mantenerse fuertes frente al wokeísmo y otros problemas que se les presenten».

La negativa inicial de Starmer a permitir que EEUU atacara a Irán desde Diego García enfureció aún más a Trump, quien dijo a principios de este mes que «Reino Unido ha sido muy, muy poco cooperativo con esa estúpida isla que tienen». Es verdad que, inicialmente, en Downing Street se negaron a permitir que la base se utilizara para ataques contra Irán, pero después de que la República Islámica arremetiera contra sus vecinos, Londres indicó que los bombarderos estadounidenses podrían usar Diego García.

Teherán ya había establecido un límite autoimpuesto a su programa de misiles balísticos, restringiendo su alcance a 2.000 kilómetros. Diego García queda fuera de ese alcance. Sin embargo, desde hace tiempo funcionarios estadounidenses afirman que el programa espacial iraní podría permitirles construir misiles balísticos intercontinentales.

Los dos misiles balísticos lanzados contra Diego García fallaron, pero el supuesto ataque iraní alarma a los analistas occidentales. Significaría que, a pesar de la campaña ininterrumpida de bombardeos, Irán sostiene y está en condiciones de llevar a cabo ataques contra objetivos fuera de Oriente Próximo, incluso en el sureste de Europa.

Tras el lanzamiento fallido de esos dos misiles, el ejército de Israel sugirió este sábado que los misiles de Irán suponían una amenaza para Londres. Sin embargo, Starmer lo niega. «Estamos haciendo evaluaciones de seguridad todo el tiempo, y no hay ninguna que indique que somos objetivo de esa manera en absoluto«, dijo Starmer este lunes en declaraciones a la prensa.

 20MINUTOS.ES – Internacional

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