Total, parcial, anular, penumbral… qué significa cada tipo de eclipse de Sol y de Luna y cómo reconocerlos

El próximo 12 de agosto, España volverá a ser testigo 100 años después de un eclipse total de sol. Un escenario que volverá a repetirse en 2027, mientras que en 2028 se espera ya otro eclipse de Sol pero en su tipo anular. Este fenómeno astronómico que se produce cuando un cuerpo celeste se interpone en la trayectoria de luz de otro cuerpo, proyectando así una sombra sobre él, puede ser de distintos tipos. En total se pueden distinguir siete variedades, que se reparten entre si el cuerpo protagonista es el Sol o la Luna.

Tres tipos de eclipses solares

Existen un total de tres eclipses solares: total, parcial y anular. Cada uno cumple con una serie de factores que le diferencian. En este sentido, el eclipse solar total se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y nuestro planeta cortando así el trayecto de luz. El satélite natural arroja así una sombra sobre la Tierra y a vista del ojo humano, la gran estrella queda cubierta por completo. En este momento, llamado totalidad, aparece y es visible el halo del disco solar.

Por su parte, el eclipse parcial se produce cuando la Luna no consigue ocultar al Sol por completo. Estos suelen producirse con más asiduidad, en promedio dos veces por año, ya que para que ocurra una fase total se necesita una alineación muy concreta de los cuerpos. De hecho, todos los eclipses solares comienzan y terminan con un período de eclipse parcial.

Y por último, existe el llamado eclipse solar anular, que aunque se produce porque no logra tapar por completo, no se debe confundir con el parcial. Este ocurre cuando Sol, Luna y Tierra están alineados pero el satélite lunar se encuentra en su punto más alejado de nuestro planeta. Por tanto, en vez de parecer un eclipse total, la escena se convierte en un ‘anillo de fuego’ alrededor de la Luna.

Otros tres tipos de eclipses lunares

Ahora bien, los eclipses también se producen de noche y con la Luna como principal protagonista. El satélite lunar puede tener un eclipse total, parcial o penumbral.

En un eclipse lunar total, la Luna se encuentra en la umbra de la Tierra, es decir, en la parte interna de la sombra de nuestro planeta. La luz que recibe el satélite lunar es la solar pero a través de la atmósfera terrestre. Al acortarse las longitudes de onda el color azul y violeta se dispersan, haciendo más acto de presencia las longitudes de onda largas como el color rojo y naranja. Debido a este fenómeno, durante un eclipse lunar total, la Luna adquiere un tono rojizo. «Cuanto más polvo o nubes haya en la atmósfera de la Tierra durante el eclipse, más roja se verá la Luna», explican desde la NASA.

Mientras tanto, el eclipse lunar parcial ocurre cuando la alineación de Sol, Tierra y Luna no es perfecta y solo una parte del satélite pasa por la umbra. Es decir, la Luna solo cruza una parte de la sombra principal de la Tierra. Y por otro lado, existe el eclipse lunar penumbral, un tipo de fenómeno que es muy fácil de perderse, ya que visualmente la luna solo pierde parte de su brillo. Esto ocurre porque la Luna está orbitando en ese momento a través de la penumbra de la Tierra.

¿Y qué es un eclipse híbrido?

Habrá algunas ocasiones en las que ocurre un eclipse híbrido, que es un tipo de eclipse solar raro que cambia de anular a total. Esto se produce debido a la curvatura de la Tierra, a medida que la Luna se desplaza una parte del planeta puede observar en su franja la totalidad, mientras que otra parte solo podrá verlo anular. Este tipo de eclipse es escaso, ya que se estima que se produce solo un 5% cada 100 años.

 Los eclipses son fenómenos astronómicos que pueden caracterizarse bien por ser de Sol o bien por ser de Luna, y en total se pueden diferenciar siete tipos.  

El próximo 12 de agosto, España volverá a ser testigo 100 años después de un eclipse total de sol. Un escenario que volverá a repetirse en 2027, mientras que en 2028 se espera ya otro eclipse de Sol pero en su tipo anular. Este fenómeno astronómico que se produce cuando un cuerpo celeste se interpone en la trayectoria de luz de otro cuerpo, proyectando así una sombra sobre él, puede ser de distintos tipos. En total se pueden distinguir siete variedades, que se reparten entre si el cuerpo protagonista es el Sol o la Luna.

Tres tipos de eclipses solares

Eclipse de sol parcial, total y anular.
Eclipse de sol parcial, total y anular.Imagen generada por IA.

Existen un total de tres eclipses solares: total, parcial y anular. Cada uno cumple con una serie de factores que le diferencian. En este sentido, el eclipse solar total se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y nuestro planeta cortando así el trayecto de luz. El satélite natural arroja así una sombra sobre la Tierra y a vista del ojo humano, la gran estrella queda cubierta por completo. En este momento, llamado totalidad, aparece y es visible el halo del disco solar.

Por su parte, el eclipse parcial se produce cuando la Luna no consigue ocultar al Sol por completo. Estos suelen producirse con más asiduidad, en promedio dos veces por año, ya que para que ocurra una fase total se necesita una alineación muy concreta de los cuerpos. De hecho, todos los eclipses solares comienzan y terminan con un período de eclipse parcial.

Y por último, existe el llamado eclipse solar anular, que aunque se produce porque no logra tapar por completo, no se debe confundir con el parcial. Este ocurre cuando Sol, Luna y Tierra están alineados pero el satélite lunar se encuentra en su punto más alejado de nuestro planeta. Por tanto, en vez de parecer un eclipse total, la escena se convierte en un ‘anillo de fuego’ alrededor de la Luna.

Otros tres tipos de eclipses lunares

Eclipse lunar penumbral, eclipse lunar parcial y eclipse lunar total.
Eclipse lunar penumbral, eclipse lunar parcial y eclipse lunar total.Imagen generada por IA.

Ahora bien, los eclipses también se producen de noche y con la Luna como principal protagonista. El satélite lunar puede tener un eclipse total, parcial o penumbral. 

En un eclipse lunar total, la Luna se encuentra en la umbra de la Tierra, es decir, en la parte interna de la sombra de nuestro planeta. La luz que recibe el satélite lunar es la solar pero a través de la atmósfera terrestre. Al acortarse las longitudes de onda el color azul y violeta se dispersan, haciendo más acto de presencia las longitudes de onda largas como el color rojo y naranja. Debido a este fenómeno, durante un eclipse lunar total, la Luna adquiere un tono rojizo. «Cuanto más polvo o nubes haya en la atmósfera de la Tierra durante el eclipse, más roja se verá la Luna», explican desde la NASA.

Mientras tanto, el eclipse lunar parcial ocurre cuando la alineación de Sol, Tierra y Luna no es perfecta y solo una parte del satélite pasa por la umbra. Es decir, la Luna solo cruza una parte de la sombra principal de la Tierra. Y por otro lado, existe el eclipse lunar penumbral, un tipo de fenómeno que es muy fácil de perderse, ya que visualmente la luna solo pierde parte de su brillo. Esto ocurre porque la Luna está orbitando en ese momento a través de la penumbra de la Tierra.

¿Y qué es un eclipse híbrido?

Habrá algunas ocasiones en las que ocurre un eclipse híbrido, que es un tipo de eclipse solar raro que cambia de anular a total. Esto se produce debido a la curvatura de la Tierra, a medida que la Luna se desplaza una parte del planeta puede observar en su franja la totalidad, mientras que otra parte solo podrá verlo anular. Este tipo de eclipse es escaso, ya que se estima que se produce solo un 5% cada 100 años.

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