Trump juega con los tiempos en lo que tiene que ver con la guerra de Irán. Esta semana quiso dejar claro que EEUU ya ha logrado sus objetivos y da a la ofensiva «dos o tres semanas más» mientras los expertos miran al despliegue y aumento de tropas que ha hecho Washington sobre el Golfo y se dividen entre quienes creen que la Casa Blanca está «ganando tiempo» para lanzar una ofensiva terrestre sobre Teherán y quienes simplemente lo ven como una medida de presión sobre los ayatolás.
«Hemos logrado un cambio de régimen. Ahora bien, el cambio de régimen no era uno de mis objetivos. Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y ese objetivo se ha alcanzado. No tendrán armas nucleares. Pero estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más», sostuvo el propio Trump en sus últimas declaraciones, en las que repitió además que los nuevos mandamás iraníes «son mucho más razonables». Durante su discurso a la nación este miércoles, el mandatario insistió en los mismos plazos y no aclaró una de las grandes incógnitas de la acción estadounidense: la posibilidad de una invasión por tierra.
En paralelo a estas palabras EEUU ha decidido enviar a 10.000 soldados más al Golfo Pérsico y está movilizando las mejores unidades, con la vista puesta en Ormuz. De hecho, miembros de los Navy Seal, Delta Force, Rangers y una brigada completa de paracaidistas llegan a las bases de la región y ya están preparando su despliegue, que según medios estadounidenses se encuentra solo a falta del visto bueno del Pentágono en caso de que la Casa Blanca decida lanzar el ataque por tierra. Desde Washington ven esto como una medida de presión para que Teherán acepte el acuerdo… o de lo contrario «desatar el infierno», según palabras del propio presidente.
En este sentido, según The Wall Street Journal, el presidente baraja una incursión militar en Irán para requisar casi media tonelada de uranio enriquecido, pero los riesgos son muy altos y no hay una decisión tomada. Según los datos, en esa nueva movilización destacan por ejemplo 2.000 efectivos de 82ª División Aerotransportada de paracaidistas, histórica por su participación en el desembarco de Normandía en 1944: tal es su eficiencia que están preparados para actuar en cualquier parte del mundo en un margen de solamente 48 horas. Además, Estados Unidos también tiene preparadas dos unidades de ataque anfibio, según han ido explicando diferentes medios a lo largo de estos días.
Daniel Gil, analista en The Political Room, explica a 20minutos que hay un poco de todo en la decisión de Trump: «Existe una parte de presión, pero también está el hecho de que necesita tener una alternativa» en caso de que haya una escalada. Washington en realidad está desplazando tropas «porque ahora los cazas o los anfibios en el Pacífico no le sirven», sino que tiene que contar con ellos en el Golfo, matiza el experto. «Hay una posibilidad real de incursión porque están las tropas en la zona», añade un Gil que insiste en esta doble vía: capacidad presión real también desde unas negociaciones y una posibilidad operativa que ya no es una hipótesis. «Ese es el juego en el que está ahora Estados Unidos», sentencia.
Por su parte, el analista iraní Daniel Bashandeh va a más al hecho de la presión. «Podría ser una medida de presión similar a la que ocurrió durante las últimas negociaciones previas a la guerra: Trump reforzaba militarmente la región mientras avanzaban las negociaciones«, expone a este medio sobre el despliegue, aunque reconoce la imprevisibilidad del presidente estadounidense.
Con todo, las últimas palabras del presidente estadounidense alejan la probabilidad de una incursión terrestre -un «componente» que si defiende con ahínco el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu-. «Quieren llegar a un acuerdo más que yo», expuso sobre la situación actual con la República Islámica. Pero esto contrasta o convive con los avisos de «destruir» todo lo que queda del país, dijo, si los iraníes no llegan a un acuerdo previsiblemente antes del 6 de abril, que es cuando acaba la tregua anunciada por Trump para no atacar instalaciones energéticas.
Hay una posibilidad real de incursión porque están las tropas en la zona
Otra posibilidad defendida en cierto modo por Bashandeh es que la ofensiva por tierra se limite solo al Estrecho de Ormuz. «La estrategia pasaría para lograr un desbloqueo. Está creando un contexto para centrar la atención en el bloqueo e intentar reducir la guerra a una gestión de crisis«, comentó al respecto, y por eso considera que el presidente estadounidense «no puede vender solo éxito militar, necesita vender posesión y eso pasa por intentar lograr un control de Ormuz».
Menos clara tiene la vía terrestre el almirante retirado de la Armada Juan Rodríguez Garat, quien explica a este medio que ese ‘asalto’ está lleno de matices. «Es posible desplegar unidades de operaciones especiales, acostumbradas a actuar tras las líneas enemigas. Es posible, aunque mucho más difícil, alguna intervención aislada en alguna isla -como el caso de Jark, que alberga grandes yacimientos de petróleo-. Una invasión no. Aunque Trump quisiera, ni siquiera ha desplegado las tropas necesarias, un proceso que tardaría al menos tres meses», sostiene. Y da en la verdadera clave: el tiempo. «Hablando de viabilidad y no de política, solo puede hacerse en las islas del Golfo Pérsico. Para ir más allá, tendría que desplegar al menos veinte veces lo que tiene previsto, y se tardarían varios meses en prepararlo», concluye el militar.
Sea como sea, esa intervención no contará con los europeos y el secretario de Estado, Marco Rubio, volvió este martes a evidenciar el enfado con los aliados. «Lamentablemente, una vez que este conflicto termine, tendremos que reevaluar esa relación. Tendremos que reevaluar el valor de la OTAN y de esa alianza para nuestro país», comentó en una entrevista en Fox News. Así, dejó claro que las restricciones al uso de bases europeas -en España, pero también en Italia o Francia- hace repensar a Washington si tiene que apoyar la defensa europea. «Se trata simplemente de que tenemos tropas en Europa para defenderla, pero cuando necesitamos su ayuda, no les pedimos que realicen ataques aéreos, cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es no?«, terminó Rubio.
Los expertos se dividen entre quienes creen que EEUU está ganando tiempo para lanzar una ofensiva por tierra y quienes consideran estos movimientos una medida de presión.
Trump juega con los tiempos en lo que tiene que ver con la guerra de Irán. Esta semana quiso dejar claro que EEUU ya ha logrado sus objetivos y da a la ofensiva «dos o tres semanas más» mientras los expertos miran al despliegue y aumento de tropas que ha hecho Washington sobre el Golfo y se dividen entre quienes creen que la Casa Blanca está «ganando tiempo» para lanzar una ofensiva terrestre sobre Teherán y quienes simplemente lo ven como una medida de presión sobre los ayatolás.
«Hemos logrado un cambio de régimen. Ahora bien, el cambio de régimen no era uno de mis objetivos. Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y ese objetivo se ha alcanzado. No tendrán armas nucleares. Pero estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más», sostuvo el propio Trump en sus últimas declaraciones, en las que repitió además que los nuevos mandamás iraníes «son mucho más razonables». Durante su discurso a la nación este miércoles, el mandatario insistió en los mismos plazos y no aclaró una de las grandes incógnitas de la acción estadounidense: la posibilidad de una invasión por tierra.
En paralelo a estas palabras EEUU ha decidido enviar a 10.000 soldados más al Golfo Pérsico y está movilizando las mejores unidades, con la vista puesta en Ormuz. De hecho, miembros de los Navy Seal, Delta Force, Rangers y una brigada completa de paracaidistas llegan a las bases de la región y ya están preparando su despliegue, que según medios estadounidenses se encuentra solo a falta del visto bueno del Pentágono en caso de que la Casa Blanca decida lanzar el ataque por tierra. Desde Washington ven esto como una medida de presión para que Teherán acepte el acuerdo… o de lo contrario «desatar el infierno», según palabras del propio presidente.
En este sentido, según The Wall Street Journal, el presidente baraja una incursión militar en Irán para requisar casi media tonelada de uranio enriquecido, pero los riesgos son muy altos y no hay una decisión tomada. Según los datos, en esa nueva movilización destacan por ejemplo 2.000 efectivos de 82ª División Aerotransportada de paracaidistas, histórica por su participación en el desembarco de Normandía en 1944: tal es su eficiencia que están preparados para actuar en cualquier parte del mundo en un margen de solamente 48 horas. Además, Estados Unidos también tiene preparadas dos unidades de ataque anfibio, según han ido explicando diferentes medios a lo largo de estos días.
Daniel Gil, analista en The Political Room, explica a 20minutos que hay un poco de todo en la decisión de Trump: «Existe una parte de presión, pero también está el hecho de que necesita tener una alternativa» en caso de que haya una escalada. Washington en realidad está desplazando tropas «porque ahora los cazas o los anfibios en el Pacífico no le sirven», sino que tiene que contar con ellos en el Golfo, matiza el experto. «Hay una posibilidad real de incursión porque están las tropas en la zona», añade un Gil que insiste en esta doble vía: capacidad presión real también desde unas negociaciones y una posibilidad operativa que ya no es una hipótesis. «Ese es el juego en el que está ahora Estados Unidos», sentencia.
Por su parte, el analista iraní Daniel Bashandeh va a más al hecho de la presión. «Podría ser una medida de presión similar a la que ocurrió durante las últimas negociaciones previas a la guerra: Trump reforzaba militarmente la región mientras avanzaban las negociaciones«, expone a este medio sobre el despliegue, aunque reconoce la imprevisibilidad del presidente estadounidense.
Con todo, las últimas palabras del presidente estadounidense alejan la probabilidad de una incursión terrestre -un «componente» que si defiende con ahínco el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu-. «Quieren llegar a un acuerdo más que yo», expuso sobre la situación actual con la República Islámica. Pero esto contrasta o convive con los avisos de «destruir» todo lo que queda del país, dijo, si los iraníes no llegan a un acuerdo previsiblemente antes del 6 de abril, que es cuando acaba la tregua anunciada por Trump para no atacar instalaciones energéticas.
Hay una posibilidad real de incursión porque están las tropas en la zona
Otra posibilidad defendida en cierto modo por Bashandeh es que la ofensiva por tierra se limite solo al Estrecho de Ormuz. «La estrategia pasaría para lograr un desbloqueo. Está creando un contexto para centrar la atención en el bloqueo e intentar reducir la guerra a una gestión de crisis«, comentó al respecto, y por eso considera que el presidente estadounidense «no puede vender solo éxito militar, necesita vender posesión y eso pasa por intentar lograr un control de Ormuz».
Menos clara tiene la vía terrestre el almirante retirado de la Armada Juan Rodríguez Garat, quien explica a este medio que ese ‘asalto’ está lleno de matices. «Es posible desplegar unidades de operaciones especiales, acostumbradas a actuar tras las líneas enemigas. Es posible, aunque mucho más difícil, alguna intervención aislada en alguna isla -como el caso de Jark, que alberga grandes yacimientos de petróleo-. Una invasión no. Aunque Trump quisiera, ni siquiera ha desplegado las tropas necesarias, un proceso que tardaría al menos tres meses», sostiene. Y da en la verdadera clave: el tiempo. «Hablando de viabilidad y no de política, solo puede hacerse en las islas del Golfo Pérsico. Para ir más allá, tendría que desplegar al menos veinte veces lo que tiene previsto, y se tardarían varios meses en prepararlo», concluye el militar.
Sea como sea, esa intervención no contará con los europeos y el secretario de Estado, Marco Rubio, volvió este martes a evidenciar el enfado con los aliados. «Lamentablemente, una vez que este conflicto termine, tendremos que reevaluar esa relación. Tendremos que reevaluar el valor de la OTAN y de esa alianza para nuestro país», comentó en una entrevista en Fox News. Así, dejó claro que las restricciones al uso de bases europeas -en España, pero también en Italia o Francia- hace repensar a Washington si tiene que apoyar la defensa europea. «Se trata simplemente de que tenemos tropas en Europa para defenderla, pero cuando necesitamos su ayuda, no les pedimos que realicen ataques aéreos, cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es no?«, terminó Rubio.
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