El presidente de EEUU, Donald Trump, ha destituido del cargo a la fiscal general, Pam Bondi, según ha adelantado este jueves el canal Fox News y ha confirmado posteriormente el mandatario. Su sustituto será el hasta ahora fiscal general adjunto, Todd Blanche. De acuerdo con la cadena estadounidense, Trump comunicó a Bondi su cese a última hora del miércoles.
«Queremos mucho a Pam y ella pasará a ocupar un nuevo cargo —muy necesario e importante— en el sector privado, el cual será anunciado en una fecha próxima», ha escrito Trump en su red social Truth Social. «Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal, quien sirvió fielmente como mi fiscal general durante el último año», añadió en su mensaje Trump, que afirmó que la letrada «realizó una labor extraordinaria al supervisar una masiva ofensiva contra la delincuencia en todo nuestro país». «Nuestro fiscal general adjunto —una mente jurídica sumamente talentosa y respetada—, Todd Blanche, asumirá el cargo de fiscal general interino«, concluye el escrito.
Distintos medios comenzaron a especular en la víspera con la posibilidad de que la paciencia del magnate neoyorquino para con Bondi se hubiera agotado. Desde que a mediados del año pasado el asunto de los archivos del pederasta Jeffrey Epstein comenzara a jugar en contra del Gobierno, Bondi intentó darle carpetazo sin aparente éxito. Incluso entre las bases trumpistas este sigue siendo considerado como un enrevesado y oscuro caso que el presidente no ha logrado aclarar pese a que el Departamento de Justicia, de manera reticente, acabó haciendo públicos cientos de miles de documentos.
A su vez, la Fiscalía ha cosechado una serie de reveses en los tribunales a la hora de tratar de imputar a distintas figuras de las que Trump ha jurado vengarse judicialmente, desde la fiscal general de Nueva York, Letitia James, pasando por seis legisladores demócratas que instaron al Ejército estadounidense a desobedecer ordenes que fueran ilegales, o el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Bondi, de 60 años, comenzó a apoyar públicamente a Trump a principios de la década pasada cuando era fiscal general de Florida, y dentro del Gabinete que nombró a su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 ha sido considerada una de las figuras más fieles al presidente estadounidense.
Blanche, de 51 años, ha defendido como abogado a varias figuras muy cercanas a Trump, como el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, y también ha representado a Trump en el caso relacionado con los pagos encubiertos del republicano a la actriz porno Stormy Daniels. Como fiscal general adjunto, ha sido el encargado de encabezar un interrogatorio en prisión con Ghislaine Maxwell, expareja y principal conseguidora para el fallecido pederasta Epstein.
Su sustituto será el hasta ahora fiscal general adjunto, Todd Blanche.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha destituido del cargo a la fiscal general, Pam Bondi, según ha adelantado este jueves el canal Fox News y ha confirmado posteriormente el mandatario. Su sustituto será el hasta ahora fiscal general adjunto, Todd Blanche. De acuerdo con la cadena estadounidense, Trump comunicó a Bondi su cese a última hora del miércoles.
«Queremos mucho a Pam y ella pasará a ocupar un nuevo cargo —muy necesario e importante— en el sector privado, el cual será anunciado en una fecha próxima», ha escrito Trump en su red social Truth Social. «Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal, quien sirvió fielmente como mi fiscal general durante el último año», añadió en su mensaje Trump, que afirmó que la letrada «realizó una labor extraordinaria al supervisar una masiva ofensiva contra la delincuencia en todo nuestro país». «Nuestro fiscal general adjunto —una mente jurídica sumamente talentosa y respetada—, Todd Blanche, asumirá el cargo de fiscal general interino«, concluye el escrito.
Distintos medios comenzaron a especular en la víspera con la posibilidad de que la paciencia del magnate neoyorquino para con Bondi se hubiera agotado. Desde que a mediados del año pasado el asunto de los archivos del pederasta Jeffrey Epstein comenzara a jugar en contra del Gobierno, Bondi intentó darle carpetazo sin aparente éxito. Incluso entre las bases trumpistas este sigue siendo considerado como un enrevesado y oscuro caso que el presidente no ha logrado aclarar pese a que el Departamento de Justicia, de manera reticente, acabó haciendo públicos cientos de miles de documentos.
A su vez, la Fiscalía ha cosechado una serie de reveses en los tribunales a la hora de tratar de imputar a distintas figuras de las que Trump ha jurado vengarse judicialmente, desde la fiscal general de Nueva York, Letitia James, pasando por seis legisladores demócratas que instaron al Ejército estadounidense a desobedecer ordenes que fueran ilegales, o el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Bondi, de 60 años, comenzó a apoyar públicamente a Trump a principios de la década pasada cuando era fiscal general de Florida, y dentro del Gabinete que nombró a su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 ha sido considerada una de las figuras más fieles al presidente estadounidense.
Blanche, de 51 años, ha defendido como abogado a varias figuras muy cercanas a Trump, como el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, y también ha representado a Trump en el caso relacionado con los pagos encubiertos del republicano a la actriz porno Stormy Daniels. Como fiscal general adjunto, ha sido el encargado de encabezar un interrogatorio en prisión con Ghislaine Maxwell, expareja y principal conseguidora para el fallecido pederasta Epstein.
20MINUTOS.ES – Internacional
