Ucrania y Rusia continúan intercambiando ataques contra infraestructuras civiles y militares en una intensa campaña aérea que marca esta nueva fase de la guerra entre ambos países. Las fuerzas rusas han lanzado este miércoles su ofensiva atacando buques en los puertos de Odesa y Chernomorsk, situados en el sur del país, donde aseguran que se transporta y recibe armamento y equipo militar.
Por su parte, Ucrania ha atacado durante la madrugada dos refinerías en Riazán (al sureste de Moscú), según ha informado el Estado Mayor ucraniano. La refinería procesa al año 17 millones de toneladas de petróleo del que se produce combustible para vehículos y aviones y otros derivados del crudo. Algunos de estos productos son utilizados por el Ejército ruso, según el comunicado. También en Riazán, Kiev lanzó un ataque con drones contra un almacén de Wildberries, el equivalente ruso de Amazon, una empresa cuyos almacenes se han convertido en objetivo de Ucrania, que los considera centros logísticos implicados en el suministro del Ejército enemigo.
Kiev también atacó este miércoles un lugar en el que había varias lanchas rápidas rusas de la Flota del mar Negro en Crimea y varios objetivos en los territorios ocupados de la Ucrania continental. Como consecuencia, al menos dos personas murieron y otras cinco resultaron heridas, según informó el líder regional, Serguéi Axiónov. «Lamentablemente, a consecuencia del nuevo ataque nocturno contra la república de Crimea murieron dos personas, otras cinco resultaron heridas», escribió en su cuenta de la red de mensajería rusa MAX. Axiónov añadió que las autoridades ofrecerán a los familiares de las víctimas «toda la ayuda y el apoyo necesarios».
Moscú también atribuye a Kiev un segundo ataque contra una refinería en Perm (en el interior del país, al noroeste de Ekaterimburgo). Según el Kremlin, las defensas aéreas rusas neutralizaron durante la noche 259 drones que Ucrania había lanzado contra territorio ruso o contra las regiones ucranianas ocupadas.
Cuatro muertos en un ataque ruso contra Ucrania
En el otro bando, al menos cuatro personas han muerto y una decena han resultado heridas en varios ataques del Ejército ruso contra las regiones de Jersón, Donetsk y Dnipropetrovsk en las últimas horas. En la primera, los drones alcanzaron un minibús y una furgoneta que transportaba pan. Según el balance de las autoridades ucranianas, desde el inicio de la invasión, Rusia ha acabado con la vida de 4.240 personas en Donetsk, mientras que la cifra de heridos roza los 10.000, un balance de víctimas que no incluye Mariúpol y Volnovaja.
Por su parte, Rusia han recrudecido su ofensiva contra las infraestructuras portuarias de Ucrania, con ataques contra buques en los puertos de Odesa y Chernomorsk a los cuales acusa de transportar armamento y equipo militar. El Ministerio de Defensa de Rusia ha indicado que sus fuerzas «siguen atacando estos puertos, que son utilizados para el transporte de carga para las Fuerzas Armadas de Ucrania». El Ejército ruso lanzó 80 drones de larga distancia, de los que 65 fueron derribados por las defensas ucranianas.
El Ministerio de Exteriores denunció por su parte este lunes que en apenas diez días el número de civiles fallecidos por ataques ucranianos contra territorio ruso ascendió a 86. «Entre el 15 y el 24 de julio, 495 personas fueron víctima de los militares ucranianos. De ellas, murieron 86, incluyendo a seis menores de edad«, aseveró la portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, citada por la agencia rusa de noticias RIA Nóvosti.
Esta última oleada de bombardeos masivos contra instalaciones portuarias ucranianas ucranianas en el mar Negro se ha recrudecido desde mediados de julio. Desde entonces, misiles y drones kamikaze rusos han impactado principalmente contra estos tres puertos, al que se suma también el de Izmaíl. Además, las autoridades rusas han declarado haber atacado buques civiles con bandera extranjera en la zona por tratar de transportar material bélico, lo que ha llevado a las navieras extranjeras a suspender la entrada de sus buques por motivos de seguridad.
Al menos dos personas murieron y otras cinco resultaron heridas en la ocupada península de Crimea. En el bando ucraniano, hay al menos cuatro muertos y una decena de heridos en Jersón, Donetsk y Dnipropetrovsk.
Ucrania y Rusia continúan intercambiando ataques contra infraestructuras civiles y militares en una intensa campaña aérea que marca esta nueva fase de la guerra entre ambos países. Las fuerzas rusas han lanzado este miércoles su ofensiva atacando buques en los puertos de Odesa y Chernomorsk, situados en el sur del país, donde aseguran que se transporta y recibe armamento y equipo militar.
Por su parte, Ucrania ha atacado durante la madrugada dos refinerías en Riazán (al sureste de Moscú), según ha informado el Estado Mayor ucraniano. La refinería procesa al año 17 millones de toneladas de petróleo del que se produce combustible para vehículos y aviones y otros derivados del crudo. Algunos de estos productos son utilizados por el Ejército ruso, según el comunicado. También en Riazán, Kiev lanzó un ataque con drones contra un almacén de Wildberries, el equivalente ruso de Amazon, una empresa cuyos almacenes se han convertido en objetivo de Ucrania, que los considera centros logísticos implicados en el suministro del Ejército enemigo.
Kiev también atacó este miércoles un lugar en el que había varias lanchas rápidas rusas de la Flota del mar Negro en Crimea y varios objetivos en los territorios ocupados de la Ucrania continental. Como consecuencia, al menos dos personas murieron y otras cinco resultaron heridas, según informó el líder regional, Serguéi Axiónov. «Lamentablemente, a consecuencia del nuevo ataque nocturno contra la república de Crimea murieron dos personas, otras cinco resultaron heridas», escribió en su cuenta de la red de mensajería rusa MAX. Axiónov añadió que las autoridades ofrecerán a los familiares de las víctimas «toda la ayuda y el apoyo necesarios».
Moscú también atribuye a Kiev un segundo ataque contra una refinería en Perm (en el interior del país, al noroeste de Ekaterimburgo). Según el Kremlin, las defensas aéreas rusas neutralizaron durante la noche 259 drones que Ucrania había lanzado contra territorio ruso o contra las regiones ucranianas ocupadas.
En el otro bando, al menos cuatro personas han muerto y una decena han resultado heridas en varios ataques del Ejército ruso contra las regiones de Jersón, Donetsk y Dnipropetrovsk en las últimas horas. En la primera, los drones alcanzaron un minibús y una furgoneta que transportaba pan. Según el balance de las autoridades ucranianas, desde el inicio de la invasión, Rusia ha acabado con la vida de 4.240 personas en Donetsk, mientras que la cifra de heridos roza los 10.000, un balance de víctimas que no incluye Mariúpol y Volnovaja.
Por su parte, Rusia han recrudecido su ofensiva contra las infraestructuras portuarias de Ucrania, con ataques contra buques en los puertos de Odesa y Chernomorsk a los cuales acusa de transportar armamento y equipo militar. El Ministerio de Defensa de Rusia ha indicado que sus fuerzas «siguen atacando estos puertos, que son utilizados para el transporte de carga para las Fuerzas Armadas de Ucrania». El Ejército ruso lanzó 80 drones de larga distancia, de los que 65 fueron derribados por las defensas ucranianas.
El Ministerio de Exteriores denunció por su parte este lunes que en apenas diez días el número de civiles fallecidos por ataques ucranianos contra territorio ruso ascendió a 86. «Entre el 15 y el 24 de julio, 495 personas fueron víctima de los militares ucranianos. De ellas, murieron 86, incluyendo a seis menores de edad«, aseveró la portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, citada por la agencia rusa de noticias RIA Nóvosti.
Esta última oleada de bombardeos masivos contra instalaciones portuarias ucranianas ucranianas en el mar Negro se ha recrudecido desde mediados de julio. Desde entonces, misiles y drones kamikaze rusos han impactado principalmente contra estos tres puertos, al que se suma también el de Izmaíl. Además, las autoridades rusas han declarado haber atacado buques civiles con bandera extranjera en la zona por tratar de transportar material bélico, lo que ha llevado a las navieras extranjeras a suspender la entrada de sus buques por motivos de seguridad.
20MINUTOS.ES – Internacional
