Un ‘mapa’ del cerebro revela cómo los diferentes sistemas educativos alteran su desarrollo

El cerebro humano se puede moldear. Un equipo internacional liderado por la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona y la de Oxford (Gran Bretaña) ha logrado mapear este órgano y confirmar la «influencia» en su desarrollo de los diferentes sistemas educativos existentes. El neurocientífico argentino Gustavo Deco, investigador de la UPF y uno de los responsables del estudio publicado por Advanced Science, ha declarado este martes que la investigación «marcará un antes y un después».

‘Modelo global del cerebro’ es el nombre del estudio que, según Deco, ha permitido dibujar «un mapa cartográfico» de la actividad cerebral, sobre todo a nivel funcional. El trabajo permite ver «cómo está funcionando el cerebro, cómo está orquestado» y se ha analizado en diferentes situaciones, incluida la de desarrollo, donde se prueba que el sistema educativo lo modifica y esculpe.

La influencia parece «más positiva» en algunos casos como el de la denominada educación flexible, que se aleja de modelos más clásicos. Aún así, Deco ha advertido sobre la necesidad de investigar más para ratificar lo que parece apuntarse en virtud de pruebas de lenguaje, matemáticas y cognitivas realizadas a los sujetos de estudio.

El investigador ha concretado que esta clase de investigaciones —que combinan neurociencia y pedagogía— son nuevas y se precisa de otras «para entender qué aspectos del sistema educativo se pueden cambiar para que tenga un influjo más positivo en la reorganización del cerebro«. «Hoy día nos preocupamos muchísimo por la alimentación y el deporte de nuestros hijos, porque sabemos que influyen en su bienestar físico, pero más nos tendríamos que preocupar por la educación, pues influye en la parte más importante de ese físico, que es el cerebro», ha señalado.

Los sistemas que se han comparado son el denominado Montessori, en el que se han formado destacadas figuras de las artes y de la tecnología, y uno tradicional suizo «bastante riguroso». El objetivo ahora, una vez confirmada la distinta influencia en el cerebro que provoca la formación, es avanzar para extraer conclusiones claras en el ámbito educativo. «Es una diferencia física y funcional en cuanto a la forma en la que el cerebro funciona», ha precisado el neurocientífico, sin que se conozcan todavía del todo los beneficios en uno y otro caso.

Pese al desconocimiento que existe a día de hoy sobre el funcionamiento del cerebro, Gustavo Deco ha afirmado que se han realizado avances, confirmando que el ambiente incluye en el desarrollo del cerebro. El azar quiso que, mientras se ejecutaba el trabajo, tuviese lugar el confinamiento por la Covid y «el efecto en los adolescentes que formaban parte del estudio fue muy grande, mucho mayor que el de un teléfono móvil».

Sobre la intención de impedir el acceso a las redes sociales en España a los menores de dieciséis años, Deco ha incidido de nuevo en la falta de estudios científicos, pero reconoce que «como padre y ‘boomer» le parece bien la medida.

 Un equipo internacional liderado por la Universidad Pompeu Fabra ha logrado analizar el órgano y ver «cómo está funcionando».  

El cerebro humano se puede moldear. Un equipo internacional liderado por la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona y la de Oxford (Gran Bretaña) ha logrado mapear este órgano y confirmar la «influencia» en su desarrollo de los diferentes sistemas educativos existentes. El neurocientífico argentino Gustavo Deco, investigador de la UPF y uno de los responsables del estudio publicado por Advanced Science, ha declarado este martes que la investigación «marcará un antes y un después».

‘Modelo global del cerebro’ es el nombre del estudio que, según Deco, ha permitido dibujar «un mapa cartográfico» de la actividad cerebral, sobre todo a nivel funcional. El trabajo permite ver «cómo está funcionando el cerebro, cómo está orquestado» y se ha analizado en diferentes situaciones, incluida la de desarrollo, donde se prueba que el sistema educativo lo modifica y esculpe.

La influencia parece «más positiva» en algunos casos como el de la denominada educación flexible, que se aleja de modelos más clásicos. Aún así, Deco ha advertido sobre la necesidad de investigar más para ratificar lo que parece apuntarse en virtud de pruebas de lenguaje, matemáticas y cognitivas realizadas a los sujetos de estudio. 

El investigador ha concretado que esta clase de investigaciones —que combinan neurociencia y pedagogía— son nuevas y se precisa de otras «para entender qué aspectos del sistema educativo se pueden cambiar para que tenga un influjo más positivo en la reorganización del cerebro«. «Hoy día nos preocupamos muchísimo por la alimentación y el deporte de nuestros hijos, porque sabemos que influyen en su bienestar físico, pero más nos tendríamos que preocupar por la educación, pues influye en la parte más importante de ese físico, que es el cerebro», ha señalado.

Los sistemas que se han comparado son el denominado Montessori, en el que se han formado destacadas figuras de las artes y de la tecnología, y uno tradicional suizo «bastante riguroso». El objetivo ahora, una vez confirmada la distinta influencia en el cerebro que provoca la formación, es avanzar para extraer conclusiones claras en el ámbito educativo. «Es una diferencia física y funcional en cuanto a la forma en la que el cerebro funciona», ha precisado el neurocientífico, sin que se conozcan todavía del todo los beneficios en uno y otro caso.

Pese al desconocimiento que existe a día de hoy sobre el funcionamiento del cerebro, Gustavo Deco ha afirmado que se han realizado avances, confirmando que el ambiente incluye en el desarrollo del cerebro. El azar quiso que, mientras se ejecutaba el trabajo, tuviese lugar el confinamiento por la Covid y «el efecto en los adolescentes que formaban parte del estudio fue muy grande, mucho mayor que el de un teléfono móvil».

Sobre la intención de impedir el acceso a las redes sociales en España a los menores de dieciséis años, Deco ha incidido de nuevo en la falta de estudios científicos, pero reconoce que «como padre y ‘boomer» le parece bien la medida. 

 20MINUTOS.ES – Ciencia 

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