El Brasileirao dejó este fin de semana una de las imágenes más impactantes de la temporada. En el partido entre Coritiba y Chapecoense, disputado el domingo en el Estadio Couto Pereira, el defensa Jacy Maranhao vivió en cuestión de segundos la mayor euforia y el mayor chasco posibles sobre un campo de fútbol.Todo ocurrió cerca del descanso, con el Coritiba ya por delante en el marcador. Jacy remató de cabeza para anotar lo que parecía el 2-0 y, llevado por la emoción, se colocó el balón bajo la camiseta —en un gesto que simulaba un anuncio de paternidad— y salió corriendo hacia el córner para celebrarlo con la grada. Saltó entonces una de las vallas publicitarias, sin reparar en que justo detrás se encontraba abierto el acceso al túnel de vestuarios, ya destapado por la proximidad del descanso. El capitán del Coritiba desapareció por completo de la imagen, tragado por el foso.La caída generó momentos de auténtica preocupación entre sus compañeros y el cuerpo médico, que acudió de inmediato a atenderlo. Y entonces llegó el segundo golpe, este puramente futbolístico: mientras Jacy era asistido, el árbitro revisó la jugada en el VAR y anuló el tanto por fuera de juego. Pese al susto, el defensa logró reincorporarse y disputó con normalidad el tramo final del primer tiempo, momento en el que sí fue sustituido a causa de una leve lesión .El episodio, además, tuvo tintes de ‘déjà vu’. En 2014, en ese mismo túnel del Couto Pereira, el atacante del Coritiba Joel sufrió una caída prácticamente idéntica durante un partido contra el Sao Paulo. Anecdotario al margen, lo cierto es que el susto no alteró el marcador: el Coritiba certificó la victoria por 2-1 con goles de Tiago Coser y Pedro Rocha, un triunfo que le otorga tres puntos clave para mantenerse en la zona media de la Serie B brasileña El Brasileirao dejó este fin de semana una de las imágenes más impactantes de la temporada. En el partido entre Coritiba y Chapecoense, disputado el domingo en el Estadio Couto Pereira, el defensa Jacy Maranhao vivió en cuestión de segundos la mayor euforia y el mayor chasco posibles sobre un campo de fútbol.Todo ocurrió cerca del descanso, con el Coritiba ya por delante en el marcador. Jacy remató de cabeza para anotar lo que parecía el 2-0 y, llevado por la emoción, se colocó el balón bajo la camiseta —en un gesto que simulaba un anuncio de paternidad— y salió corriendo hacia el córner para celebrarlo con la grada. Saltó entonces una de las vallas publicitarias, sin reparar en que justo detrás se encontraba abierto el acceso al túnel de vestuarios, ya destapado por la proximidad del descanso. El capitán del Coritiba desapareció por completo de la imagen, tragado por el foso.La caída generó momentos de auténtica preocupación entre sus compañeros y el cuerpo médico, que acudió de inmediato a atenderlo. Y entonces llegó el segundo golpe, este puramente futbolístico: mientras Jacy era asistido, el árbitro revisó la jugada en el VAR y anuló el tanto por fuera de juego. Pese al susto, el defensa logró reincorporarse y disputó con normalidad el tramo final del primer tiempo, momento en el que sí fue sustituido a causa de una leve lesión .El episodio, además, tuvo tintes de ‘déjà vu’. En 2014, en ese mismo túnel del Couto Pereira, el atacante del Coritiba Joel sufrió una caída prácticamente idéntica durante un partido contra el Sao Paulo. Anecdotario al margen, lo cierto es que el susto no alteró el marcador: el Coritiba certificó la victoria por 2-1 con goles de Tiago Coser y Pedro Rocha, un triunfo que le otorga tres puntos clave para mantenerse en la zona media de la Serie B brasileña
El Brasileirao dejó este fin de semana una de las imágenes más impactantes de la temporada. En el partido entre Coritiba y Chapecoense, disputado el domingo en el Estadio Couto Pereira, el defensa Jacy Maranhao vivió en cuestión de segundos la mayor euforia … y el mayor chasco posibles sobre un campo de fútbol.
Todo ocurrió cerca del descanso, con el Coritiba ya por delante en el marcador. Jacy remató de cabeza para anotar lo que parecía el 2-0 y, llevado por la emoción, se colocó el balón bajo la camiseta —en un gesto que simulaba un anuncio de paternidad— y salió corriendo hacia el córner para celebrarlo con la grada. Saltó entonces una de las vallas publicitarias, sin reparar en que justo detrás se encontraba abierto el acceso al túnel de vestuarios, ya destapado por la proximidad del descanso. El capitán del Coritiba desapareció por completo de la imagen, tragado por el foso.
La caída generó momentos de auténtica preocupación entre sus compañeros y el cuerpo médico, que acudió de inmediato a atenderlo. Y entonces llegó el segundo golpe, este puramente futbolístico: mientras Jacy era asistido, el árbitro revisó la jugada en el VAR y anuló el tanto por fuera de juego. Pese al susto, el defensa logró reincorporarse y disputó con normalidad el tramo final del primer tiempo, momento en el que sí fue sustituido a causa de una leve lesión.
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El episodio, además, tuvo tintes de ‘déjà vu’. En 2014, en ese mismo túnel del Couto Pereira, el atacante del Coritiba Joel sufrió una caída prácticamente idéntica durante un partido contra el Sao Paulo. Anecdotario al margen, lo cierto es que el susto no alteró el marcador: el Coritiba certificó la victoria por 2-1 con goles de Tiago Coser y Pedro Rocha, un triunfo que le otorga tres puntos clave para mantenerse en la zona media de la Serie B brasileña
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